Hola lectores!
Aquí tenéis otro cap con una nueva sorpresa de la que se hablará la próxima vez. Soy cruel, ¿verdad?
Bueno, ya nos veremos. A ver si en este fin de semana subo el siguiente cap.
RECORDATORIO...
"Sacudiendo la cabeza y apretando a Jane contra sí, más que nada para que no viera su sonrisa, esperó pacientemente que pasara la noche y volviera a salir el sol, mientras que la bella vampira a la que él amaba cerraba los ojos y se sumía en sus misteriosos pensamientos."
La tarde del día siguiente se presentó bastante clara. El sol estaba escondido entre nubes blancas, pero no tardaría en salir. Por eso, Alec y Jane se llevaron las capas, pero no se las pusieron aún.
Bella se los encontró cuando iba a casa de los Cullen. Edward no la acompañaba porque no había ido al instituto para no correr riesgos. Bella no les oyó acercarse por detrás, así que se sobresaltó cuando de pronto les vio en frente suyo.
-Buenas tardes, hola... son cosas que podéis decir mientras os acercáis sigilosamente por mi espalda para no matarme de un infarto.-exclamó Bella, con la mano en el corazón.
-Cuídalo.-le aconsejó Alec al ver su movimiento, mientras Jane se echaba a reír.- A ti todavía te late.
Bella torció el gesto y se alejó rápidamente, pero los gemelos la alcanzaron en seguida, por supuesto. Casi todo el camino estuvieron en silencio. A los gemelos no les parecía molestar el silencio lo más mínimo, pero a Bella le incomodaba, así que comentó:
-Ya le conté a Edward lo que pasó anoche.-como vio que Jane alzaba las cejas, burlona, añadió con una leve sonrisa.- Así que probablemente se tire al suelo y os bese los pies.
-Siempre será mejor eso a que nos mire como si fuéramos locos peligrosos.-dijo Alec, concentrado en el bosque.
-Yo no estaría tan segura.-bufó Jane, ocultando una sonrisa.
Bella les miró sin decir nada. A pesar de que ellos le habían salvado la vida dos o tres veces, nunca estaba segura de si debía tratarlos con mucha familiaridad. Al fin de al cabo, seguían siendo Volturis.
Llegaron a la casa de los Cullen poco después. Edward estaba apoyado en un árbol cercano, y cuando les vio llegar, se acercó rápidamente y rodeó la cintura de Bella. Los gemelos hicieron una mueca cuando Edward clavó sus ojos color burdeos en ellos. Evidentemente, iba a decir algo, pero antes de que pudiera, Alec y Jane se miraron, y ella le interrumpió:
-Míranos como quieras, pero ni se te ocurra hacer eso.
Edward se quedó con cara de asombro, preguntándose a qué se referían. Alec sonrió a Bella y Jane le guiñó un ojo con un gesto increíblemente dulce. Bella soltó una carcajada, y enrojeció al notar cómo la miraba Edward.
Los demás vampiros salieron de la casa. Carlisle se acercó cautelosamente, como si pensara que los gemelos habían cambiado de opinión y estaban allí para matarles a todos. Jane se apoyó en su hermano con una pequeña sonrisa y preguntó distraídamente:
-¿Tenéis algún tipo de plan pensado?
Jasper se apartó de Alice y se colocó junto a los gemelos. Mientras el resto de los vampiros se ponían cómodos aquí y allá para esperar a los licántropos de nuevo, Jasper les explicó el plan a los gemelos. Mostrándoles el boceto que había hecho, les habló de la estrategia que seguirían básicamente. "No entenderán nada"-pensaba mientras lo hacía, algo molesto.- "Estoy perdiendo el tiempo. Ellos sólo saben asesinar. Puede que sean muy buenos en lo suyo, pero de estrategias de guerra no tienen ni idea". Cuál fue su sorpresa al oír cómo Alec comentaba:
-Pero Aro siempre espera a que ataquen los otros primero.-y, haciendo un gesto en dirección a una indicación del mapa, añadió.- Sería mejor que se acercara el aquelarre irlandés de frente.
-El don de Maggie será útil al principio, cuando Aro pretenda recurrir al diálogo.-comentó Jane.- Aunque Siobhan debería quedarse más atrás. Su don es valioso, pero es mejor asegurar su seguridad para que pueda usarlo durante la batalla.
Y con ello ya hicieron pensar a Jasper que tal vez no fueran tan inútiles para la estrategia. Y en el transcurso de su conversación, Jasper se dio cuenta de que los gemelos sabían de lo que hablaban, así que, admirado, se dedicó a analizar con ellos cada pequeña parte del plan.
Los licántropos tardaron un rato en llegar. Andaban a paso ágil, y desde lejos se les oía reír. Debían estar de muy buen humor. Leah era la única que permanecía en silencio, con un mohín de disgusto, pero eso era normal. Todos los vampiros y Bella se volvieron a mirarles. Sam escondía a alguien tras su enorme corpachón. Alguien que le daba desde atrás una mano fina de piel cobriza. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, la persona que estaba detrás de Sam se colocó a su lado, aunque él la intentó apartar algo nervioso. Era Emily Young, la prometida de Sam.
Emily mostraba una gran y bella sonrisa. Parecía contenta por estar allí. A juzgar por cómo miraba Sam a su alrededor, preocupado, sin duda le había costado mucho convencerle de que la dejara ir con ellos.
Los vampiros se acercaron. Carlisle le sonrió a Emily, e igual lo hicieron Esme, Alice y Bella. Alec y Jane estaban demasiado ocupados observando atentamente a Emily como para sonreír. Era algo extraña la forma en que la miraban, escrutándola con el ceño fruncido. Emily paseó la vista por los vampiros y continuó sonriendo ampliamente. Entonces su mirada se paró en los gemelos, y se quedó en ellos durante un buen rato.
Emily palideció y se llevó una mano a la boca, soltando a Sam para rodearse la cintura con el otro brazo, como si se estuviera sujetando el cuerpo para no deshacerse. Aquel brusco cambio de humor preocupó a Sam:
-Emily, ¿estás bien?-preguntó ansiosamente.- ¿Qué te ocurre?
Emily no respondió. Seguía mirando a los gemelos con una fijeza que asustaba. Así que tanto vampiros como licántropos desviaron la vista hacia ellos también, intentando averiguar que había en los gemelos que había trastornado a Emily de aquella forma. Pero no encontraron nada.
Emily dejó de abrazarse a sí misma, y se quitó la mano de la boca. Sin quitar la vista de los gemelos, empezó a acercarse a ellos lentamente, de forma realmente exasperante. Les tendió débilmente la mano, dudó, y la retiró. Los gemelos retrocedieron. Jane apretaba con fuerza la mano de su hermano. Emily, finalmente, consiguió decir con una vocecilla temblorosa:
-A-Alec... Ja-Jane...
Ellos retrocedieron un poco más como si Emily fuera tóxica. Todos los demás miraron a E mily con algo entre sorpresa y susto en sus rostros. Sam, cogiendo una buena bocanada de aire, se atrevió a preguntar:
-¿De qué les conoces?-lo hizo con un tono que claramente decía: ¿qué te han hecho y cuando?
Pero Emily no respondió. Seguía con la vista posada en los gemelos, pero no les miraba a ellos. Su mirada estaba lejana, perdida. Emily estaba siendo invadida por sus recuerdos...
