Author Comment: Hola! :'D este será mi primer song-fic (bah song-chapter) Kisshu literalmente CANTA en un momento, pero sólo en las partes del tema que salen en letra negrita, imagínense que recita un poema o habla delirantemente si les cuesta imaginárselo cantando xD RECUERDEN: Sólo las partes en NEGRITA del tema son las que él canta y, además, las he traducido (mal) al costado, modificándolas para que concuerden más con sus palabras.

Gracias por leer. El capítulo es algo largo pero muy importante.

Capítulo XI: Perdiendo la cabeza.

"Aoyama-kun…"

Como en una película de terror. Se sentía perdida, ese pesar profundo y horrible la invadía en conjunto con la oscuridad eterna, cíclica… como en un sueño, tal vez… lo era, pero aquella idea no cruzó por su mente en ese momento. Y de repente, entre la oscuridad ve una figura humana no muy lejos de donde ella estaba, sintió miedo por desconocerla, al principio sólo se paralizó, como quien de la nada ve un fantasma y su primer reacción no es correr sino observar, para demostrar que fue producto de su imaginación y que realmente no había de qué temer. Ella sólo se paraliza, hasta que sus labios toman vida y empiezan a moverse dejando escapar un nombre –"Aoyama-kun…"- tan pronto como lo nombra la figura sale de la sombra.
-"¡Aoyama-kun!"- exclama intensamente alegre, aún así no puede ir hasta él y abrazarlo: sus pies siguen pegados al piso.
Él sonreía amablemente para ella… pero si prestabas atención a sus ojos podías notar algo inquietante, que podía interpretarse tanto como tristeza o sufrimiento, incluso como odio

Aún dormida lo nombró y hasta creyó estirar su mano para alcanzarlo. De momentos no sabía si en verdad haberlo llamado y haber hecho esa acción era también parte del sueño. Su mente jugaba entre la fantasía y la realidad, o eso parecía. Líquido apenas tibio se deslizó por sus mejillas y las cosquillas de esas mismas lágrimas le provocaron regresar a la realidad. Aún era de noche, seguramente algo más de las 03:00 am. Su cuerpo había traspirado, como si hubiera corrido una maratón con más de 40º Celsius a pleno rayo de sol, su pijama estaba completamente sudado y era claro que le incomodaba, más que no se sentía afiebrada y afuera estaba casi nevando. No había explicación, dormía tan plácidamente en su cama… y ahora volvía a despertarse agitada, aterrada, tenía muy vagos recuerdos de lo que había soñado, nuevamente, se habían esfumado de ella.

*Flash Back*

Kisshu mantuvo sus brazos en ella y la cercanía entre sus cuerpos unos segundos más. Su rostro oculto tras el cabello rojizo. Él no hablaba, ni parecía tener intenciones de soltarla. Cuando ella pudo verlo finalmente, él tenía sus ojos cerrados y los oprimía con fuerza.
-"¿Kish…?"- llevó una mano hasta su nuca.
-"Ichigo…"- dijo él como un suspiro suave en respuesta –"¿Crees que has hecho bien en decirles?"- preguntó con su voz sosegándose.
Ichigo apartó su mano de él –"Todo estará bien, confío en ellos"- dijo ella y él esbozó una sonrisa algo débil. Luego dio un paso hacia atrás para observarla mejor antes de dejarla ir con su familia –"Cuídate, koneko-mini-chan, te quiero…"- se despidió como un niño pequeño antes de desaparecer y que el señor Momomiya abriera la puerta algo enfadado porque su hija estaba tardando demasiado.

*Fin del Flash back*

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Mañana siguiente. Café Mew.

-"¡¿Acaso no te das cuenta de la gravedad del asunto?"- estalló. De sus ojos azules caían lágrimas por lo terrible que sonaban sus propias palabras.
-"¡Ichigo esto es terrible! ¡Eres muy joven y… simplemente no puede estar pasando esto…!"- repetía una y otra vez con impotencia.
Desde que llegó esa mañana, el Café no había abierto. Se habían reunido todos para hablar del asunto. Se notaba que aquello no les había permitido dormir en la noche, había estado dando vueltas por sus cabezas, y ahora, sólo eran un conjunto de palabras viscerales.
Habían excluido a Pudding de aquello, por ser muy joven. Y además de Pudding la única que parecía haberlo aceptado el día anterior era Lettuce, pero ella miraba tristemente hacia el piso, sin levantar ni por un segundo la vista, Zakuro estaba algo ajena, con los ojos cerrados, sólo escuchando, Mint parecía irritada… ¡pero lo único que quería era el bienestar de Ichigo! aunque no lo decía de la mejor manera, su preocupación era tal que sin darse cuenta le provocaba daño. Definitivamente, nadie parecía empatisar con ella.
Ichigo miró a Mint, enrojecida de cólera y vergüenza -"¿Y qué quieres que haga, Mint?"- dijo finalmente casi en un alarido luego de ser atacada una y otra vez.
Mint no pudo responder, dio un paso hacia atrás y su lugar lo tomó Ryou –"Ichigo, debes pensar bien en la decisión que tomarás… ¿Has pensado en cómo se lo dirás a tus padres?"-
-"No se los diré…"- dijo ella volviendo a ocultar su rostro entre sus brazos.
Todos quedaron en silencio un par de minutos, incluso Ichigo quien ya no soportaba tanta presión. –"Según palabras de Kisshu ni siquiera querías hacerlo… Ichigo…"- Ryou tenía los ojos llenos de tristeza pero pensaba fríamente el asunto, aún si estaba conmovido por su situación y sólo deseara ayudarla, ella era su as bajo la manga y parte crucial del equipo. Sin importar lo que fuese haría todo para ayudarla.
-"Ichigo, has concebido a esa criatura sin amor, ni siquiera será un ser humano, y tampoco podrás decírselo a tus padres ¿Realmente crees que estás haciendo lo correcto?"-
Ella se estremeció.
-"No es algo de lo que esté a favor, pero en este caso pienso que es lo mejor para todos"- extendió un volante frente a ella, de un médico personal. –"Él es un viejo amigo que ya está al tanto de todo"- dijo.

Fuera del Café Mew, Kisshu oía su discusión, su expresión de tristeza de repente cambió a una llena de odio al escuchar las últimas palabras. Antes sólo le caía mal el rubio, como muchos otros humanos, pero ahora él estaba enfurecido, lo detestaba con todo su ser, con toda la ira que podía tener, mientras más intentaba convencer a Ichigo de que hiciera las cosas mal, la mente de Kisshu divagaba "Probablemente él está intentando quedarse con ella…" simplemente la decisión que él le planteaba era demasiado terrible. -"Maldito bastardo egoísta"- los puños de Kisshu temblaban por la fuerza que ejercía, sus uñas se habían clavado por completo en sus palmas y la sangre escurría entre sus dedos, tanto odio… controlado en un pequeño cuerpo para que no saliera disparado a quebrarle la columna a ese humano. Escuchó eso último y ya no soportó más, se fue de aquel lugar. De haber escuchado algo más hubiese perdido el control en ese instante.

El comportamiento de Ichigo hasta entonces se había limitado a sólo escuchar y responder vagamente, pero ahora ella se había puesto de pie, casi de un salto cuando el volante cayó a la mesa, como si fuese un desecho radiactivo ella saltó hacia atrás para alejarse de aquel despreciable papel. Completamente enfurecida lo tomó con fuerza y se lo arrojó a Ryou en la cara. Sus miradas se desafiaban, los ojos de ella vibraban en cólera y los de él se veían demasiado irritados.

-"¡Nunca quise hacerlo, es cierto!"- dijo ella bramando con una violencia extraordinaria –"¡Pero no puedo matarlo! ¡¿Qué culpa tiene un bebé indefenso de haber sido creado así? ¡Me pides que salve a la tierra, y a los humanos, y luego me pasas el teléfono de un hijo de puta para matar a alguien! ¿Eso es lo mejor para todos?"- temblaba mientras todos la observaban estupefactos, tenía razón, en cierta forma… -"No puedo matarlo… no quiero… ¡NO ES JUSTO!"- gritó sacudiendo la cabeza mientras algunas lágrimas caían de su rostro afligido.
-"Ichigo ¿No estás haciendo acaso lo que él quería que hicieras?"- Dijo Zakuro.
La pelirroja únicamente hizo un gesto de negación y tragó toda su amargura para evitar llorar nuevamente –"No, Zakuro, fue un error… pero él no quería hacerme daño, lo sé y por eso lo he perdonado. Él… sólo… había perdido la cabeza, no pudo controlarlo y me pidió que lo matara antes… pero no lo hice… aún si antes era un enemigo, no quería matarlo…"- su voz se quebraba lentamente –"¡No pude! ¡No tuve el valor suficiente!"- río de disgusto –"Por favor… no me pidas algo que es imposible para mi, Ryou"- dijo triste e intentando ser amable con él –"Por favor…"- siguió retrocediendo hasta que pudo escapar del Café, y sólo corrió y corrió por la acera lo más lejos posible de aquel lugar y de ellos, sin importar si sus pulmones soportarían el esfuerzo.

Cuando finalmente se quedó sin oxígeno se detuvo para recuperar el aliento, frente a una fábrica. Respiró profundamente varias veces mientras se apoyaba en sus rodillas, luego miró a su alrededor y detrás de ella. No había nadie. Al fin estaba totalmente sola... Para su desgracia tampoco había nadie a quién preguntar dónde se hallaba, aquel paisaje no le era familiar en absoluto. Se enderezó para ver su reloj, era temprano, apenas el mediodía, suspiró resignada, la adrenalina se había apoderado de ella, el correr, haber escapado sin importar qué pasaría luego le había provocado un sentimiento de libertad que por un momento le había hecho olvidar todo...
Pero ahora la sensación de impotencia y encolerización volvían… le consternaba la incapacidad de "sus amigos" por comprenderla, eso le dolía más que cualquier cosa que hubiese sentido antes. Sentía que estaba en la torre de Babel, y que, si bien no estaba sola, nadie entendía, todos hablaban de cosas distintas y generaban más desorden del que ella podía manejar.

Cuando un automóvil familiar frenó a su lado ella frunció el ceño "No otra vez…" pensó, antes de que ella pudiera huir lejos de él o reaccionar el rubio ya había bajado del auto y caminado hasta ella, tomándola por sorpresa, la rodeó con sus brazos, en un abrazo tan fuerte que ella se estremeció a continuación acarició su espalda –"Discúlpame"- suplicó con un su voz ofuscándose. Un comportamiento que la asombró demasiado, Ryou se sentía tan culpable que no dudó ni un segundo antes de salir a por ella, hasta encontrarla, volvió a disculparse, y esta vez la estrechó con más fuerza mientras le susurraba al oído que lo perdonara.

Kisshu había seguido a Ichigo, sólo para asegurarse de que estaría a salvo, la observaba desde una altura suficiente para no molestarla y cuando vio acercarse a Ryou decidió que era mejor seguir observando y enterarse qué estaba sucediendo. Y aquello era muy difícil de ignorar para él, naturalmente, gruñó furioso, la opresión en su pecho era violenta y no tenía piedad con él. Luego ella subió a su auto, le había perdonado, su gatita era demasiado misericordiosa y el corazón de Kisshu fue devorado por sus celos y su rencor hacia Ryou. No era sólo el hecho de que ella y él parecían muy cercanos a los ojos de Kisshu, él sabía que Ichigo no lo amaba, y en parte ahora creía entender la razón… lo que más lo afligía era que Ryou deseaba e intentaba convencer a Ichigo de que terminara con la criatura que él y ella habían engendrado.

-"¡Maldición!"- rugió furiosamente.

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Varias semanas después…

-"Necesitamos una orden de pastel de fresa y lágrima de café para la mesa 1#, dos porciones de Tiramisú y té de Frutos del Bosque para la mesa 4#, dos cafés negros para la mesa 5#, 5 bombones helados para llevar y una malteada sin pajilla"- chilló Mint encomendándole el pedido a Ichigo –"¡Ok!"- dijo a regañadientes.
-"Café con lágrima y pastel de… ¡¿FRESA?"- buscó desesperada en el refrigerador –"¡¿Dónde está? ¡Esta mañana había!"- chilló abrumada por completo mientras seguía buscando.
-"¡ICHIGO APRESÚRATE!"- gritó Mint.
-"¡Sí! Enseguida sale"- respondió con nerviosismo "AAHHH! No puede desaparecer así!" Las cajas vacías volaban y una risita traviesa resonó a su espalda –"¿Buscabas algo, gatita?"- dijo con su voz empapada en picardía y cuando ella volteó él relamió sus labios sensualmente y luego sonrió con inocencia dejando escapar uno de sus colmillos.
-"¡Kis-sh-!"- Se detuvo un momento, sin quitarle la vista de encima –"¡¿Qué haces aquí?"- chilló histérica e intentó espantarlo –"¡No puedes estar aquí, Ryou te matará (nos matará)!"-
Kisshu siguió flotando a su alrededor ignorando sus quejas –"¡Te extraño, koneko-chan!"- gimió como un angelito y atrapó su mentón para besarla, ella lo empujó –"¡No puedes venir así! ¡Kisshu estoy trabajando!"- reprochó al momento que volvía a escuchar a Mint –"¡ICHIGO!"- exclamó.
-"¡Kisshu vete ahora mismo!"- él la observó con una maravillosa sonrisa y no se movió –"Creo que deberías entregar el pedido ahora, gatita"- le susurró provocadoramente, Ichigo gruñó de irritación y se lanzó a buscar el pastel perdido.
-"¿Qué estas buscando?"-
-"¡Aquí había un pastel de fresas! ¡Lo sé!"-
Kisshu lo pensó un momento –"Se terminó…lástima, estaba bueno"- le aseguró
Inmediatamente Ichigo quitó su cabeza del refrigerador y volvió a verlo
-"No me digas qué…"- los hombros de Ichigo se encogieron –"¡VETE YA MISMO DE AQUÍ!"- se escuchó en todo el Café.

Definitivamente aquel no era el mejor de sus días, el Café estaba lleno, los clientes no dejaban de pedir, el pastel de fresas de Keiichiro era uno de los principales y ahora… no estaba. Ryou supo qué había pasado cuando escuchó el rugido de Ichigo desde la cocina, así que cobró el pastel desaparecido de su sueldo y regañó a Ichigo por la aparición del Cyniclon en el Café. El número de desgracias fue en aumento a lo largo del día…

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Ichigo regresó a casa, demasiado agotada, malhumorada, apenas saludó a sus padres y llevó un aperitivo a su boca y tal cual una maleta de piedras cae al suelo Ichigo cayó en su cama, lanzando un gran y largo suspiro de alivio en el proceso –"¡Al fin~!"- exclamó gloriosamente mientras se acurrucaba. Pero unas ondas se formaron detrás de ella, no era el momento.
-"Kisshu…"- exclamó severamente cansada.
-"¡Hey koneko-chan! ¿Quieres dar un paseo?"- sonrió enérgicamente.
-"No, Kish…"- respondió en seco, para que él se fuera.
-"Uhm… bien…"- Inclinó su cabeza y suspiró –"Podemos hacer algo aquí si no quieras salir"- la sonrisa que mantenía ahora se volvió más afinada y perversa.
Una enorme y pesada almohada estrella contra su cabeza, quitándole por completo todas esas ideas –"¡Kisshu por favor necesito un momento para estar sola y descansar!"- las orejas del cyniclon cayeron un poco -"Pero…"-
-"Nada de "peros", ya has hecho demasiado por hoy"- volteó ignorándolo por completo y se cubrió con una manta -"Tuve que pagar por un pastel que ni siquiera probé…"- refunfuñó para sí.
Kisshu caminó hasta ella y se sentó de rodillas a un borde de la cama –"¿Qué tal un beso de buenas noches?"- bromeó sonriente dejando a relucir sus colmillos. Pero ella ni siquiera se inmutó, y aunque se sentía un estorbo fastidiarla era lo suyo y por eso se acercó más. Una mala decisión.
-"¡Kisshu, ya basta, vete!"- le ordenó enrojecida sin tolerarlo un minuto más.
-"Pero he estado esperándot…"- rápidamente fue interrumpido
-"He tenido que trabajar muy duro hoy, además Ryou me regañó por TU culpa, luego tuve que dar 3 exámenes muy difíciles para poder adelantar materias y terminar el año de estudios antes que todos!"-
Kisshu abrió la boca como si fuese a decir algo, pero rápidamente ofuscó su mirada y evitó seguir molestándola.
-"Por cierto que tuve que escuchar los regaños de Ryou por horas ya que tienes estrictamente prohibida la entrada al Café, ¡no vuelvas a hacerlo!"- ella se echó hacia atrás abrazándose de una de sus almohadas.
-"Ryou… ¡Todo el tiempo hablas y te quejas de ese maldito imbécil!"- su paciencia tenía límites, y por ese día su nombre había aparecido demasiadas veces. Sin más, se elevó un poco sobre la cama y desapareció enfurecido. Había esperado semanas, últimamente ella estaba ocupada todo el tiempo… con el trabajo y la escuela, rara vez tenía un momento libre y cuando llegaba a casa solía estar demasiado exhausta, habían pasado días enteros en los que él la cuidaba desde las sombras pero no había podido acercarse. Simplemente quería estar con ella y compartir al menos unos minutos como antes lo habían hecho. No era tanto lo que pedía, pero ella sólo le daba su tiempo a Ryou. Kisshu se inyectaba de más y más rencor, mientras el malhumor producto del cansancio de ella iba en aumento, ella inconscientemente lo había maltratado bastante en las últimas 4 semanas. Simplemente no se daba cuenta de las veces y cuánto tiempo había pasado. Kisshu casi no la visitaba, para no molestarla y no ser visto por sus padres, y cuando finalmente él aparecía ella lo echaba, demasiado molesta para que él pudiera comprenderlo.

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Habitación de Kisshu

Cuando por fin se tranquilizó regresó a su recámara, aún enfurecido, aunque físicamente no había señales de enfado, sólo se notaba anímicamente decaído y prefirió llegar y dirigirse cautelosamente a su cuarto, sin levantar sospechas en sus hermanos. Respiró profundamente antes de cerrar sus ojos dorados y terminar con esa noche.

"¿Qué harás con él?"- en su sueños alguien le hacía preguntas, una voz que ya no recordaba y a la vez sabía que era familiar. "¿Dejarás que se vaya con ella?"
-"De quién… hablas…?"- un extenso espacio negro rodeaba su cuerpo pálido como el hueso, casi parecía que la voz provenía de la nada, de aquella eterna obscuridad –"¿De quién estás hablando?"- volvió a preguntar el peliverde intentando enfocar alguna figura entre la obscuridad.
"Shirogame Ryou es tu enemigo, él fue quien te hizo tanto daño ¿Cómo le permites que esté tan cerca de ella?"
Kisshu lanzó una pequeña risita burlona, incrédulo –"No, él no es… es sólo un idiota"- antes de que pudiera seguir con su respuesta imágenes repetidas aparecían en su cabeza, nublando cualquier otro pensamiento. Imágenes de su primer llegada a la tierra, de cuando conoció a Ichigo, pero principalmente de sus batallas… Blue Knight aparecía una y otra vez allí, y a continuación Shirogame Ryou, era un mensaje subliminal que intentaba confundir lo que conocía: que no era el mismo individuo.
Pero la influencia de aquel ser era poderosa sobre él, sobre sus sentimientos negativos y su hostilidad. Kisshu no era agresivo en su estado normal, pero él había visto que cuando se descontrolaba se volvía salvaje y brutal. Cuando perdía la cabeza liberaba todo su poder contra su adversario y nadie podía detenerlo, ni siquiera él.
"Es un engaño" "Ellos son la misma persona" "Intentará matarte y matarla a ella" "¡Debes detenerlo AHORA!" la voz resonaba en su cabeza, no podía rechazarlo, sentía que esa voz drenaba su alma y sólo iba dejando un rastro de sus peores defectos, su obsesión y rencor. Kisshu gritó a todo pulmón y sujetó su cabeza fuerte al sentir que enloquecía, lentamente aquello le hacía perder la razón –"¡SAL DE MI CABEZA, MALDICIÓN!"- clamó retorciéndose dolorosamente, sus ojos se desorbitaron y las violentas contorsiones le hacían perder el aire, respiraba agitadamente para tomar el oxígeno que le faltaba y le era imposible, se asfixiaba. Alguien había tomado posesión de su cuerpo, no podía quitar aquella insistente y fastidiante voz de su cerebro, peor aún era que comenzaba a rendirse ante sus palabras como si de su subconsciente se tratara.

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5 días después…

Salió de su casa azotando la puerta ruidosamente, corriendo tanto como podía por la acera –"¡A quién se le ocurre poner un examen a primera hora! Kyaahhh llegaré tardeee!"- desde la desaparición de Masaya Aoyama sus compañeros e incluso sus dos mejores amigas eran más distantes con ella, preguntaron por él y ella no pudo responder. Bajo grandes sospechas luego dejaron de hacerlo, ella sólo escuchaba rumores estúpidos al respecto… para su desgracia, involucrándola… pero con los desastres que habían provocados los sismos y otras catástrofes naturales la atención se había desviado de ella, había mucha gente desaparecida. Ichigo estaba dolorosamente excluida de su grupo de amistades de toda la vida, el único refugio lo tenía en su trabajo incluso, se podría decir que en Kisshu. Pero la escuela, ya no era sólo un lugar para hacer sociales, ahora debía terminar con sus estudios y todo su tiempo lo aplicaba a ello, había podido adelantar varios finales y aún le quedaban otras 7 asignaturas. Respiró profundo antes de atravesar las puertas de su escuela, últimamente estar en aquellos pasillos, donde antes se divertía hablando con sus amigas, ahora le resultaban un calvario, sólo deseaba llegar rápido al aula y dar ese estúpido examen que la había desvelado semanas enteras. Llena de determinación giró el picaporte.

Por otra parte, en el Café las cosas volvían a ser normales, si se puede llamar normal a lidiar cada tanto con algún malhechor peligroso o estar presente durante los extraños sucesos que se desataron en el último mes. El equipo entero era cuidadoso en lo que decía y para con ella. Aún así luego de que Ryou había recapacitado todas decidieron que mejor era aceptar sus decisiones y ayudarla, y no intentar hacerle cambiar sus planes.

De nuevo en la escuela
-"¿Te has enterado?"-
cuchichearon algunos bancos más atrás –"Parece que Aoyama Masaya regresó con sus padres como si nada hubiese pasado, nadie sabe dónde estuvo todo el tiempo que desapareció…"-
-"¡Tal vez fue un secuestro y logró escapar!"- exclamó dramáticamente una de ellas.
-"No se sabe… pero ahora ha vuelto con su equipo de Kendo, están fuera de Tokyo dicen"- comentó vagamente una de las chicas.
Ichigo intentaba concentrarse en sus pruebas, pero escuchar aquello le dio un sobresalto "Tal vez Aoyama logró superarlo y está retomando su vida…" pensó mientras mordía el extremo de su bolígrafo. Esa tarde los problemas matemáticos le llevaron casi el triple de tiempo en resolverlos, su cerebro y su corazón luchaban jalando cada uno por su extremo e Ichigo de ninguna manera podía concentrarse…

-"Maldición…"- bufó para sí mientras caminaba por la acera de regreso a su casa. –"Espero que haya salido bien…"- se preocupaba por el examen.
Cuando llegó lanzó su ropa a un canasto y se cambió de prendas para ir al trabajo, asegurándose previamente que ciertos ojos dorados no estuvieran observándola "Que extraño… no veo a Kisshu hace varios días…" siguió sin darle mayor importancia, Kisshu solía no aparecerse cuando ella estaba saturada de exámenes.

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Casa de Ichigo Momomiya.

Eran pocas las veces que ella se sentaba en el living a ver TV, pero, luego de haber trabajado toooodo el día, el sofá de la sala de estar era muchísimo más cercano que su cama. Así que se acurrucó y tomó el control, hizo zapping unos minutos hasta finalmente darse cuenta de que la programación es una porquería y no había nada interesante que ver. Aún así dejó un canal al azar, para su desgracia quedo el canal de deportes.

-"Y ahora el equipo de kendo de Tokyo hace su entrada."- dijo el locutor.
Ichigo bostezó y estaba dispuesta a cambiar cuando ve entrar a los participantes del duelo. Sus ojos se ampliaron exageradamente, tenía máscara y traje de kendo, pero su piel y sus movimientos lo delataron –"A-A-A..oyama.."- murmuró sorprendida. De repente un aire fresco ondula a su espalda, rápidamente intenta cambiar de canal pero de la desesperación el control gira en sus manos y cae.

De un salto se para frente a la tv –"¡Kisshu!"- chilla nerviosamente.
Sus botas tocan el suelo –"Ichigo…"- parpadeó rápido un par de veces sin comprender qué pasaba –"¿Hoy no estás cansada?"- preguntó arqueando una ceja.
-"¿Ah?"- Ichigo no tenía idea a qué se refería.
Él caminó elegantemente hasta ella –"Hace semanas que casi no hablamos, gatita"- dijo con voz seductora mientras acercaba sus labios a los de ella, de puro reflejo ella retrocedió y puso sus manos contra el pecho de él para hacer distancia. Kisshu atrapó ambas muñecas.
-"Kissh-"- No luchó para librarse aunque claramente no le agradaba que él hiciera aquello.
-"¡Masaya Aoyama es el ganadooorrrr!"- exclamó el locutor, al escuchar el nombre Kisshu cambió su punto de atención, que de momento era ella, hasta la TV, e Ichigo sólo dejó caer una enorme gota de sudor. Kisshu entrecerró los ojos un poco, en una expresión de enojo contenido. Ichigo sacudió su mano frente a su rostro para sacarlo del trance que parecía tener mientras observaba inmóvil la TV –"¿Estás bien, Kish?"- le preguntó preocupada. Él cerró los ojos y suspiró antes de responder con flojadez –"Sí, lo estaré…"-
Ahora era el turno de ella de levantar una ceja inquisitiva. Él soltó sus muñecas y bajó su rostro hasta ella, con una sonrisa sarcástica y los ojos reluciendo de deseo como dos fuentes de oro líquido. –"Quiero que hagas algo Ichigo…"- dijo en tono seductor.
Ella dio un respingo mientras sus mejillas se coloreaban de un rojo intenso –"Q-q-qué?..."- balbuceó nerviosa.
Él sonrió más intensamente, con los labios ligeramente hacia afuera, invitante y sensual –"Bésame"- sus colmillos se relucieron y sólo le faltaban unos escasos centímetros para atrapar los suaves labios de ella. Ichigo rápidamente volvió a utilizar sus brazos para mantener distancia, está vez oprimiendo desde sus clavículas y sonriendo roja como una fresa sus nervios se alteraron y se apartó rápidamente de él en cuanto vio la oportunidad –"¿Kish quieres comer algo?"- preguntó simpática para cambiar de tema, él la observaba confundido y lo pensó por un momento, luego sonrió feliz –"¡Sí!"- Ella esperó a que le dijera qué deseaba comer cuando él volvía a teletransportarse, apareciendo tan cerca de ella como era físicamente posible, oprimiendo su cuerpo entre el suyo y la pared, mientras sujetaba el borde de las caderas de ella por debajo de su blusa para llegar a su piel pálida y suave al tacto. Sus alientos cálidos se golpearon y él acarició los labios de ella con los suyos –"Quiero comer fresas… y parece que tu eres la única aquí, cariño…"- bromeó sin liberar la cintura de la muchacha. Sus ojos se encontraban irreales y brillantes ante los tímidos y hasta aterrados de ella. Ichigo abre la boca para hablar, pero no lo consigue, él arremete contra sus labios suaves apenas ve la oportunidad de robarle un beso, ella deja escapar un gemido leve, mientras sus lenguas se unen apasionadamente para profundizar más el beso. Él la traslada y la derriba contra el sofá, aún sujetándola firmemente por la cadera mientras sus dedos acariciaban maravillosamente la piel de su cintura y vientre. Ella se arquea, le faltaba el aire, quería detenerse, pero aquel movimiento de su columna sólo provoca que él se posicione mejor, además de un suave contacto entre el pecho de él y los senos tiernos de ella, llenándolo de calidez y avivando más su fuego.

Sujeta su rostro, desde los lados de su mandíbula y la base de sus orejas enormes y puntiagudas para separar sus labios. Lo logra, y desvía hacia un lado su rostro respirando tan agitadamente como era posible, Kisshu no parecía tener la necesidad de recuperar el aire y siguió jugueteando con su oreja, humana, aunque la situación lo ameritaba ella no estaba excitada, lame el hélix de su oreja (la parte superior, el arco) luego lo muerde, suavemente, y ronronea para ella mientras le hacía otros cariños en su cuello y rostro.

Cuando Ichigo se hubo recuperado no comprendía cómo había permitido tanto, todo sucedía tan rápido que le asustaba, las caricias suaves hacían que su cuerpo comenzara a entregarse a él, pero ella no quería… cuando él suelta su cadera para trasladarse a un punto más interesante, sus senos, apenas logra apoyar sus manos en su cuerpo cálido cuando ella lo arroja a un lado. Y como el sofá era angosto, inevitablemente él cae estrepitosamente al suelo.
-"Ouch…"- exclama desde el lugar donde aterrizó.
Ella aún en el sofá acomoda su ropa, y cruza sus brazos alrededor de sus pechos –"¿Estás bien?"- pregunta sin siquiera inclinarse a verlo.
-"No…"- responde débilmente y sus ojos perdieron su brillo y volvían a entrecerrarse en una expresión de enfado en su cabeza resonó esa voz maldita "Te lo dije" le susurró y Kisshu apretó los ojos con fuerza mientras rechinó los dientes, aquella voz había ganado.
-"¿Por qué lo hiciste, Ichigo?"- preguntó con un hilo de voz que poco a poco dejaba escapar casi un gemido lastimero. Simplemente no podía creer que aquella voz tuviera razón.
Ella tenía una mirada demasiado triste y a la vez le apenada, su rostro seguía enrojecido, era joven e incapaz de explicar muchas cosas que recientemente comenzaba a descubrir, era inexperta… se inclinó para verlo –"Lo siento Kisshu, ¿Te lastimé?"- dijo con inocencia
Kisshu la observó detenidamente –"No me refiero a esto…"- ella parpadeó rápido y confusamente. Extendió una mano hacia él para ayudarlo a levantarse. Pero él le aborreció el gesto y se puso de pie solo, dándole la espalda, antes de desaparecer.
"Te dije que haría eso jaja" se burló con satisfacción la voz mientras Kisshu sólo se estremecía de dolor.
-"Demonios…"- sollozó a la luz de la luna en lo alto de unos edificios.
"Que lamentable final…" comentó con sarcasmo la voz en el interior de su cabeza.
-"No… esto no ha terminado…"- respondió el cyniclon de cabello verde al instante que sus sais aparecían.

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Después de franquear una calle angosta vuelven a salir Mint y Zakuro, la primera lanza su ataque –"¡Ribbooon!"- y dispara, falla nuevamente. La quimera anima era increíblemente veloz. Lettuce y Pudding esperaban en un punto estratégico, donde la quimera caería en pocos segundos. Esperan. Mientras Shirogame contacta a Masha e Ichigo para alertarlos.

La catgirl prepara su arma, mientras observa su medio intentando localizar al monstruo, le extrañaba que esta criatura fuera diferente a la que hacía algunos meses los había atacado a ella y Ryou, la criatura creada por Deep Blue, esta parecía obra de Kisshu o Taruto, sacudió la cabeza, no era hora de pensar en eso, además de que era imposible…

Por fin logra divisar al monstruo y éste sale disparado hacia el parque, donde los árboles lo camuflarían y podía ser libre de atacar a quien quisiera. El corazón de Ichigo y el resto se detuvo al ver al monstruo galopar hasta perderse en un inmenso mar verde. Sin perder más tiempo la pelirroja corre tras él para detenerlo. Se dirigía hacia donde jugaban los niños. Cuando el monstruo se ve rodeado ataca, y en ese instante Pudding logra capturarla en un flan gigante amarillo, el tiempo suficiente para que todas utilicen sus ataques para derrotarla… Zakuro es la primera en decir lo que Ichigo había pensado hace unos minutos –"Esta criatura no era tan fuerte, parece que fue creada por…"- Ichigo quedó estupefacta al ver, antes de que la quimera terminara de desintegrarse dejando en su lugar una rata de campo, una marca… un símbolo que ella conocía… "Kisshu"… instantáneamente volteó y brincó velozmente, regresando sobre sus pasos.

Ellas no se habían percatado de que Shirogame se encontraba vulnerable ahora que estaba lejos de su equipo. Y la idea era esa, la quimera no había sido más que una distracción que ni siquiera tenía órdenes de atacar a las Mews, sólo debía alejarlas. El aire cambia de dirección y unas ondas se forman delante del rubio.
-"¿Kisshu?"- éste no respondió y mantenía su mirada oculta bajo su flequillo, su cabello se veía desprolijo, a continuación, Ryou tuvo que lanzarse cuerpo a tierra para que su cabeza no fuera arrancada brutalmente por las puntas filosas de los Sai que ahora el cyniclon empuñaba, con increíble velocidad él se movió, superando notablemente la de Shirogame, tanto como un halcón supera a una diminuta paloma antes de desgarrar en pedazos su cuerpo bajo sus garras.

Kisshu parecía no poseer huesos cuando se movía, su cuerpo se retorcía monstruosamente y se impulsaba a una velocidad que, de tratarse de un humano todo eso sería imposible. –"¡Qué haces!"- exclamó Ryou presa del pánico, mientras esquivaba como podía los ataques del alienígena. Kisshu lanzó una risa ruidosa, y con rabia mostró sus dientes puntiagudos y brillantes, en una sonrisa que se ampliaba a lo largo de su rostro, una inmensa sonrisa psicópata y torcida que lo hacía ver como un verdadero monstruo antropófago sediento de sangre. Finalmente, Kisshu se aburrió de dejarlo correr, aquello era un juego, él podía matar al humano cuando quisiera –"¡Corre, corre más!"- rugió con la única intensión de asustarlo. Él tenía el poder para hacer lo que quisiera, y su mente se había desintegrado bajo la furia de aquel monstruo.

No pudo resistirse cuando Shirogame hizo un mal movimiento, él simplemente se entregaba al filo de sus armas y Kisshu aceptó la invitación feliz. Sangre, a borbotones caía del brazo derecho del rubio al ser casi destazado. Al segundo siguiente Shirogame cae al suelo. Y al siguiente Zakuro, Mint y Lettuce envían sus ataques contra Kisshu –"¡SHIROGAME!"- Gritan al unísono al verlo malherido.
Kisshu también se desploma, pero su cuerpo, en ese estado, no conocía el dolor. Vuelve a levantarse y ataca nuevamente, sólo quería su cabeza, no le importaba nadie más, así que dirige su ataque hacia Shirogame, ciegamente. –"¡KISSHU NO, NO LO HAGAS!"- su voz… los cabellos rosados, se interponen en el ataque y él se detiene en seco, estupefacto, mientras ella sujeta a Shirogame. Ichigo se veía tan… aterrada… pero para su sorpresa parecía que su voz lo había tranquilizado, al menos por un momento. Kisshu se mantenía de pie, temblando, con los ojos encarnizados, sus irises dorados ahora eran oscuros y no brillaban, apretaba los dientes con ferocidad y llegó a la conclusión de que sus temblores eran producto de la fuerza que estaba ocultando. –"Kisshu, detente… POR FAVOR"-
-"ALEJATE DE ELLA, MALDITO"- rugió con fiereza haciendo que Ichigo y todos temblaran.
-"¿Qué te pasa idiota…-"- Shirogame intentó hablar, pero aún no podía, el dolor y el shock acompañados de la adrenalina habían sosegado su voz y sus ojos estaban desmesuradamente abiertos de pánico, no comprendía por qué él lo atacaba. Ichigo se pone de pie, frente a él, para que Kisshu no avanzara. Aún así él camina hacia adelante, lentamente da un paso tras otro. Las Mews vuelven a atacar –"Shirogame!"- grita Zakuro mientras despliega su látigo.
-"Zakuro, no!"- el golpe fue directo a Kisshu, y le hizo un corte, pero él no se movió, aún cuando la sangre en su cabeza se deslizaba hasta su mentón, en un lado de su cara. Ichigo tembló y sintió que iba a expulsar su propio estómago por la boca al verlo.

Luego él respondió a su ataque, lanzando un ejército de esferas oscuras que salían de sus manos, poder puro, las esferas estallaron para todas ellas, incluso la pequeña Pudding recibió el ataque, aún cuando no había interferido. Lettuce salió despedida al igual que Mint, desmayadas, Zakuro cayó de rodillas, demasiado herida para levantarse. Kisshu se regocijó, volvió a retorcerse violentamente, sólo para ella y él –"ahhh… al fin solos…"- exclamó en tono pacífico, de repente miró hacia un lado, una presencia fría, era Pai y se lanzó contra Kisshu sin dudarlo. Pero Kisshu lo conocía, y él era más ágil. Él era el primero para la misión por sus increíbles habilidades en batalla además de su inteligencia de estratega. Sin demasiado esfuerzo logró esquivarlo y patear a Pai lejos de él, aún cuando sus heridas chorrearon más sangre que nunca, y ahora volvía hasta Ichigo aunque no era ella quién le interesaba. Con su agilidad y velocidad logra apartar a él de ella, y lo lanza nuevamente, Shirogame se quiebra en un gemido verdaderamente doloroso mientras el asfalto rasga más sus heridas. Zakuro, Mint y Lettuce vuelven a incorporarse a duras penas.

-"Maldición… ¿Qué fue lo que te pasó, idiota?..."- preguntó lastimosamente Shirogame, solo pidiendo saber la razón por la que iba a morir.
Kisshu de detuvo frente a él lanzándole una mirada hostil y salvaje, a pesar de su fuerza y su orgullo Shirogame se estremece al verlo, le aterraba, era la verdad.
–"¿No lo recuerdas?"- gimió con inocencia aun manteniendo su mirada y sonrisa retorcidas y despiadadas. Camina hasta él, sólo un poco más cerca mientras deja caer sus sais al suelo. No los necesitaba. –"¡No me mientas, principito! O tal vez deba llamarte Blue Knight…?"- en ese instante todos se abrumaron, definitivamente Kisshu había perdido la cabeza.
Los labios del cyniclon casi rozaban los del humano –"¿Acaso mi vida no vale nada? ¿No tengo derecho a ser amado? ¡Por qué tú quieres quedarte con ella!"- bramó con violencia y sus ojos lo dejaron a él paralizado, pero más aún sus palabras, tan delirantes –"¿q-q-qué?"- balbuceó aterrado. Kisshu atrapó su garganta, comenzando a estrangularlo –"No te permitiré… que te quedes con ella… no cuando tú… quieres que ella mate a nuestro hijo… no dejaré que un pendejo bastardo como tu les haga daño…"- su voz se quebraba de momentos y finalmente volvió a retorcer sus labios, oprimiendo sus dientes de un lado como un lobo rabioso, algunos pliegues se formaban a los costados de su nariz mientras elevaba los labios para mostrar por completo la blancura de sus colmillos.
-"'Ni siquiera será un ser humano' ¿Recuerdas? 'Ichigo… ¡esa criatura será concebida sin amor!' ¡¿LO RECUERDAS?"- gritó sin piedad mientras él intentaba tomar el preciado aire.
-"KISSHU DETENTE!"- gritó ella sin saber qué más decir. En ese instante Pai utilizó su arma para liberar a Ryou de su agarre, Kisshu salió despedido violentamente hasta una pared, Ichigo se cubrió los ojos para no ver, el cuerpo generando un ruido estruendoso al chocar contra el concreto. –"Maldito… ¡PAI! ¿QUÉ MIERDA CREES QUE HACES"- se quejó y volvió a levantarse, tambaleante, luego fue como si aquello no le hubiese provocado ninguna herida. Todos gritaron dolorosamente para que todo se detenga, los huesos rompiéndose y los débiles tosidos de Ryou eran aterradores, parecía que Kisshu volvía como un zombie.

Pai, y todas las mews se pusieron delante de Shirogame. Ichigo se mantuvo algo más alejada, Pai sacó su arma, y su rostro se veía increíblemente afligido –"Lo siento, si no te detienes, tendré que matarte"- fueron sus palabras. Ichigo quedó paralizada de horror –"¿¡QUÉ?"- exclamó.
Ryou siguió tosiendo. Y era como si Kisshu ni siquiera notara la presencia del resto, sólo la de Shirogame e Ichigo… Ella se levantó y se posicionó delante de Pai –"¡NO LO HAGAS PAI!"- sacudió la cabeza incrédula de lo que él pensaba hacer –"Por favor… no lo hagas…"- Kisshu mucho más adelante, caminaba nuevamente hacia ellos, ahora tambaleándose, ya no podía ocultar sus heridas, su respiración estaba agitada, su apariencia era la de un verdadero monstruo desalmado. Kisshu sólo caminó hasta ellos, volviendo a empuñar sus sais, y casi delirantemente hablaba

My Obsession – Skillet

(Dirigido a Ichigo)
Your touch, your ways
Leave me dumb without reason
Your love, my cage (Tu amor, es mi jaula)
My prison so pleasing (Una prisión tan agradable…)
I spend my days
Tangled in thoughts of you
Stuck in this place
Resigned to be your fool
I thirst no longer
Drenching my soul (Drena mi alma)
Pour out like water
You're my only infatuation
Don't leave me stranded
In my obsession
My purpose, my possession
Live and die in my obsession
My obsession

Una vez más había logrado esquivar al grupo, incluso a Pai. Había pasado sobre Ichigo, ya ni siquiera ella tenía algún control sobre él…

(Dirigido a Shirogame)
Oh Come down to me (Oh, ven a mí…)

Susurrópara Shirogame como un demonio del mismo averno. Y sus Sais se clavaron delante del rubio mientras que el látigo de Zakuro enrollaba alrededor del cuerpo pálido del cyniclon y lo jalaba hacia atrás. Volviendo a lanzarlo lejos –"Shirogame, ¡CORRE!"- chilló la Mew Lobo con sus últimas fuerzas.

(Dirigido a Ichigo)
Don't ever say that it's over
I kiss your feet
Worship the air you breathe (Adoraré el aire que tu respiras)
Your love, my gift (Tu amor, mi regalo…)

You go and I will follow
My dream, my wish (Mis sueños, mis deseos)
Don't leave me here so helpless

I thirst no longer
Drenching my soul (Drenan toda mi alma)
Pour out like water
You're my only infatuation
Don't leave me stranded
In my obsession
My purpose, my possession
Live and die in my obsession
My obsession
Am I a lunatic? (¿Soy un lunatico…?)

Luego de ser lanzado por Zakuro, miró de soslayo, y ausente, hacia ella. Lloraba… -"¿Soy un lunático?"-

I'm going crazy(Estoy enloqueciendo, diablos…)
For just a word from (Por tan solo una palabra de tus labios…)
For just a touch from you (Por tan sólo una caricia tuya…)

And I'm exploding like chemicals
I'm going crazy, can't get enough (Estoy enloqueciendo…)
I thirst no longer
I thirst, yeah
Drenching my soul
Drenching, oh
I thirst no longer
Drenching my soul (llévate mi alma, Ichigo…)
Pour out like water

You're my only infatuation
Don't leave me stranded
In my obsession
My purpose, my possession
Live and die in my obsession
Oh, oh, oh, my obsession
Oh, oh, oh, my obsession
My obsession…

-"mátame"- le suplicó sin verla y volvió a levantarse, y Pai lanzó su ataque, con demasiado dolor atacó a su hermano. Antes de que su cuerpo fuera destrozado Ichigo saltó hacia él. Todos lo vieron, incluso Shirogame. –"¡ICHIGOOOO!"- exclamaron pero una enorme luz los cegó. Lo último que vieron fue a ella lanzándose hacia él en una muerte segura…

Escuchaban a alguien llorando, una joven. Lloraba con profundo dolor y sufrimiento. Todos estaban demasiados preocupados y atemorizados. Cuando sus ojos se recuperaron de la ceguera pudieron ver de quién provenía el llanto.
-"Ichigo"-

Ella había logrado empujar a Kisshu fuera del ataque de Pai, detrás de ellos el asfalto había recibido el ataque, y se había desintegrado como un papel sumergido en ácido. Sólo unos pocos centímetros separaban a la pareja de aquel destino. Ichigo estaba sobre Kisshu, él estaba tendido en el suelo, y ella llorando contra su espalda, mientras él tenía los ojos cerrados, aún producto de la ceguera, y respiraba profundamente, la tierra y el polvo que su respiración levantaba del piso cada vez que exhalaba era prueba de ello. Ichigo abrazaba el cuerpo del cyniclon con fuerza, para evitar que se moviera –"Reacciona por favor, Kisshu, reacciona…"- su respiración volvía a agitarse y él lanzaba un gruñido de vez en vez, aún así no se había movido ni intentado escapar de su abrazo. –"¡Kisshu! ¡Por lo que más quieras, REACCIONA!"- ella le suplicaba a lágrimas vivas, pero él había perdido la cabeza, el control, y ella tampoco lo tenía… y si no hacía algo para recuperarlo ella sabía que iban a matarlo delante de sus ojos, para evitar que hiciera daño a inocentes.
El cuerpo de él vibro un momento, se sacudió ligeramente –"¿Qué estas haciendo, Ichigo? ¡Déjame!"- volvía a desenfundar sus colmillos y sus ojos se abrieron siendo oscuros, ni siquiera un destello dorado como ella deseaba ver.
Estrechó su cuerpo con más fuerza –"¡NO!"-

-"Ni siquiera ella puede hacer algo ahora…"- dijo Pai mientras caminaba hacia Kisshu e Ichigo. Las Mews sollozaban por ambos. Lettuce sujetó la mano de Pie –"No puedes…"- dijo tímidamente pero él calló sus palabras dulces –"No hay forma de regresar cuando se llega a ese estado, desencadenará su ira contra todos… es la única forma…"- Ichigo rompió en llanto –"No… no… ¡Por favor! ¡No lo mates!"- ella no pensó ni por un segundo en su seguridad, ni siquiera pensó en quitar su cuerpo del de él, ya que así, ella lo protegía.
Kisshu comenzó a moverse para intentar levantarse –"¡LARGO!"- le gritó a Ichigo.
-"¡Kisshu! ¡Shirogame no es malo! ¡Él no es Blue Knight ni Deep Blue! ¡Él no ha hecho nada malo!"- intentó explicarle mientras lo empujó de nuevo hacia la tierra evitando que se levante, aún si luego él volteaba y la mataba, no importaba.
-"¡CÁLLATE!"- le rugió e Ichigo se estremeció –"YO HE ESCUCHADO, QUIERE QUE TU TERMINES CON ÉL"- y cuando dijo 'él', al principio, ella no lo comprendió, pero luego los ojos fieros de Kisshu comenzaron a llorar, se inundaron en lágrimas –"Dijo que sería lo mejor para todos, que debías ir a un médico para que lo extraigan, él quería matarlo…"- su voz se ahogó completamente mientras gruñía de odio y lloraba con tristeza. Ichigo entendió todo su rencor ahora, aunque no por qué él se había confundido, tal vez porque realmente Ryou se parecía físicamente a Blue Knight…
-"¡Kisshu! Que tonto eres…"- dijo sonriéndole y hundiendo su rostro contra su nuca –"Él dijo eso hace tiempo, porque estaba preocupado por mi salud, no porque realmente quisiera que ocurriera, ¡Cómo puedes creer que yo aceptaría eso!"- por último rió mientras lloraba, con ironía –"¡Y yo no amo a Ryou, Kisshu! ¡Te amo a ti!"- de repente los ojos de él se ampliaron tanto como era posible, al escucharla. Su cuerpo deja de temblar de ira y ahora su respiración era pacífica, pestañeaba de vez en vez, y sus ojos lentamente volvían a ser dorados, inmensos de la sorpresa, pero dorados.

Rápidamente se retorció, ahora de dolor, ella bajó de su espalda mientras él sujetaba el lado izquierdo de su pecho. –"¡¿Kisshu?"- exclamó preocupada y lo abrazó acomodando su cabeza contra su pecho cálido y protegiéndolo con sus brazos.
-"Esto sí es… bueno…"- susurró con sus ojos algo perdidos y rió incrédulo.
-"Te amo, kisshu"- y sus lágrimas volvían a caer –"No quiero que te vayas… y mucho menos que mueras"- susurró suave y sinceramente mientras apretaba su rostro contra el cabello verde de él, casi a la altura de sus orejas puntiagudas. Él no contestó, y permanecieron así varios minutos antes de que unos cuantos pasos se acercaran a ellos. Ichigo sintió escalosfrios –"¡Por favor perdónalo Shirogame-kun! Por favor… por favor…"- le rogó mientras mantenía su abrazo.
-"Ichigo… ¿Te das cuenta de lo peligroso que es?"- Dijo Ryou, Pai mantenía una mirada severa y fría unos pasos atrás de él, acompañado de Lettuce y el resto de las Mews, que observaban con tristeza.
-"Ryou… por favor… él no quiso hacerlo…"-
-"Debes estar bromeando, Ichigo."- dijo irónico, no habían dudas de que Kisshu había intentado mandarlo a lo profundo del infierno. Ryou tenía una enorme herida de arma blanca en el brazo, y varios huesos rotos, entre ellos su otro brazo y varias costillas entre otras magulladuras. Las Mews tenían moretones, y seguramente algunos huesos resentidos también. Ichigo lloró con fuerza –"Él no es nuestro enemigo…" sollozó –"¡ha sufrido demasiado ya!"- apretó los dientes con impotencia viendo que su opinión no parecía cambiar –"Tendrás que matarnos a los tres…"- dijo determinada a no moverse

–"Ichigo… esta bien…"- dijo débilmente al escucharla, casi como un suspiro –"Ryou aceptaré mi sentencia"- respondió Kisshu intentando sentarse hacia atrás, mientras sujetaba su pecho y aún sangraba.
Ichigo quedó destrozada.
-"Ya no llores, koneko-chan, fue mi culpa… me dejé llevar..."- se disculpó con ella –"Gracias por amarme, Ichigo"- dijo intentando sonreír con verdadera sinceridad.
-"Pai… gracias"- se despidió –"Siempre te he admirado… eres el mejor de todos."- desvió su mirada hacia él y luego hacia el mismo Shirogame, observó detenidamente las heridas que él había provocado –"Lo siento…"- sus orejas se curvaron hacia abajo tanto como podían y aún más de lo que ya lo estaban por todo ese dolor.
-"¿Qué fue lo que te ocurrió?"- preguntó Ryou aturdido y enfadado.
Kisshu tardó unos minutos en responderle, ya que intentaba recordar –"Luego de escuchar la discusión con Ichigo sobre su embarazo, en el Café, hace unas semanas atrás que alguien me convenció de que tú eras el verdadero Blue Knight… es una estupidez"- cerró los ojos con fuerza por el dolor –"No entiendo cómo pude creerle… esa voz era tan convincente que…"-
-"…No pude evitarla, invadió todo mi cuerpo y me hizo perder la cabeza, simplemente se posesionó de mí. Perdí el control…"- abrió la boca para tragar una gran cantidad de oxígeno que le evitara el dolor que sentía, no sólo por sus heridas, sino por haber hecho aquel destrozo, y tan estúpidamente haber perdido todo. Cuando por fin lo había conseguido…perdió todo lo que tenía -"Perdóname, Ichigo…"- dijo por último y su cuerpo se desplomó al suelo, el sufrimiento era demasiado y había caído inconsciente. Ichigo se avalanzó sobre él –"Kisshu…"- acarició delicadamente su cabello hasta su espalda. Observando su cuerpo con demasiada tristeza, era tan vulnerable y aún así ella ya no podía protegerlo. El corazón de ella se oprimía tanto que creyó que moriría en ese instante. Mientras esperaba que Ryou decidiera qué hacer con él.

Pero para sorpresa de todos, Shirogame dio media vuelta y caminó solo. Ichigo lo observó estupefacta.
-"Después de todo… él no es el culpable"- dijo por último mientras se retiraba de escena. Ichigo no podía creer, volvía a llorar de la emoción "Gracias…"