Esta es la parte 1 del fin de semana, podemos decir que en este capítulo solo esta el sábado, ya en el siguiente seguiré con el domingo. Y feliz año, con dos días de retraso pero mas vale tarde que nunca ¿no?. Espero que os guste, dejadme reviews para ver si continuo... ¡Saludicos!

Faltaban aún un par de días para que llegara el fin de semana. Si, ese maravilloso fin de semana en el que Ron debería estar en cuerpo y alma al servicio de Hermione. Por ello Ron estaba entre nervioso y excitado ante la expectativa de estar todo un fin de semana satisfaciendo todas las necesidades de Hermione. Fantaseaba con las cosas que ella le obligaría a hacerle, y Dios, como disfrutaba haciéndolo. Por su parte Hermione también deseaba con muchas ansias que el fin de semana llegara. Lo tenía todo preparado, hasta el último detalle. A diferencia de lo que Ron pensaba, no iba a ser un fin de semana en el que Hermione solo lo explotara sexualmente, ella tenía otros planes en su retorcida mente y nada mas pensar en ellos su cara se iluminaba con un deje de maldad y lívido. Hasta que llegó el sábado.

Llegaron a una gran casa situada en un lago perdido en algún lugar de las preciosas montañas de escocesas. Era la típica mansión de ensueño, con todo lo imaginable y más. Ron sonrió como solo el sabía ante la pregunta que tenía en mente hacerle a su chica.

- Nena ¿me has traído a este sitio tan apartado por que no quieres que nadie oiga como te voy a hacer gritar? - cuestionó pedante.

Ella nada mas se limitó a sonreirle y entró en la casa obligando a Ron a seguirla. Subieron en busca de su dormitorio y una vez dieron con el dejaron allí sus pertenencias.

- Bien Ron - empezó ella - ahora te desnudarás por completo y bajarás a la cocina para prepararme alguna cosa, tengo un hambre mortal, y rapidito. -

Dicho esto salió del cuarto y dejó a Ron con cara de poker. El sabía que debía obedecer en esos dos días a Hermione en todo, así que le hizo caso. Se quedó totalmente desnudo y bajó dispuesto a hacer algo rápido de comer y así poder dedicarle la atención que el quería para su chica. Cuando llegó a la cocina ella no estaba allí, así que empezó a hacer un par de bocadillos. Al terminar los puso en la mesa y empezó a llamar a Hermione a gritos, ella no contestaba y decidió salir en su busca. Pero no hizo falta. Cuando se giró la vio allí de pie en el umbral de la puerta empapada de arriba a abajo y con un corto albornoz que no dejaba mucho a la imaginación.

- Si Ron, ¿me llamabas? - dijo ella haciéndose la despistada ante la devoradora mirada que Ron le estaba dedicando.

- Ssss...ss, si - logró decir el - ya he preparado algo de comer. -

- Excelente - siguió ella - pues vamos a comer entonces, ¿que estás esperando?, siéntate - ordenó.

Ron no tubo mas remedio que obedecer. Se sentó y comió junto a su chica con su miembro en absoluta tensión. Pensó que si no hubiese estado totalmente desnudo sus pantalones se hubiesen rasgado. Si no estuviera bajo sus ordenes ya se hubiese lanzado a hacerle el amor desde que la había visto asomar por la puerta. Al acabar a Ron le tocó recoger, por supuesto ella no movió un dedo para ayudarle, sino que se fue para el salón.

- Ven - le volvió a ordenar Hermione - siéntate aquí - dijo señalando un sillón.

Hermione ya llevaba tiempo viendo el pene de Ron así que sabía el grado de excitación en el que estaba, y no esperaba menos la verdad. Su ducha y aquel albornoz habían sido de lo mas oportunos y de alguna manera saber lo que provocaba en Ron la excitaba sobremanera. Se situó en frente de su chico y empezó a desabrocharse la tira del albornoz, acto seguido, y sin dejar de mirar las caras que Ron le dedicaba, deslizó el albornoz lentamente por su cuerpo. Primero permitió a Ron ver sus pechos, aún húmedos, y después terminó de desnudarse por completo, dejando caer el albornoz al suelo. Las pupilas de Ron estaban ya totalmente dilatadas, el deseo era palpable en el ambiente. Ella se acercó a el contoneándose de la manera más sensual posible. Hermione se arrodilló sobre un cojín en el suelo frente a él, quedando su boca a la altura de su dura polla. Ron ya veía las intenciones de la chica por lo que sonrió orgulloso y se dispuso a rozarle los labios con la mano.

- Ni se te ocurra tocarme, Ronald. - le espetó.

Ron tragó en seco, nunca había visto una Hermione tan directa y estricta lo que pensándolo bien, el hecho de sentirse dominado por ella, le ponía muy, pero que muy cachondo. Cosa que Hermione notaba y que tenía el mismo efecto sobre ella. Ésta empezó a subir lentamente las manos desde las rodillas hasta el pelirrojo bello púbico de Ron, sin rozar en ningún momento el palpitante sexo de éste. Se miraron fijamente, ella se relamió los labios y ante tan sensual acto Ron no pudo reprimir un gemido. Le tomó el miembro por el centro con una mano y con la punta de este se repasó los labios, como si se los estuviese pintando. La vista de Ron era tremendamente sensual. Ella se metió la punta en la boca y la succiono cual chupete, mientras que con la mano lo empezó a masturbar con un ritmo rápido. Con la otra mano le estaba dando un suave y delicioso masaje en sus testículos. Estuvo así durante el tiempo justo, hasta que notó que Ron se correría si no paraba. Así que freno el ritmo, se saco el pene de la boca y en lugar de eso, empezó a lamerlo entero, como sabía que a Ron le gustaba, cada vez mas lento, hasta que dejo de hacerlo por completo.

Ron la miró extrañado - pero Her, ¿porqué paras?, ya estaba a punto de... - siguió sofocado.

- Lo sé - lo interrumpió ella - precisamente por eso he parado, cielo - contesto mientras se levantaba.

- No entiendo, no se por que no sig... - Ron no comprendía nada.

- Ay, es verdad que no te lo había dicho... señor, que despistada soy - dijo mientras se sentaba ella en otro sillón. - Es que he pensado que mientras estés bajo mis ordenes no podrás correrte ni una sola vez. ¿Sencillo verdad? -

- ¿Cómo que no voy a poder correrme?, ¿Esto que es una especie de castigo?- se indignó Ron.

- Exacto, es tu castigo por haber perdido el otro día...-

- Pero no es justo - siguió el - ¿porqué me haces esto?-

- Muy fácil, tu eres el siervo y no tienes mis mismos privilegios . Aquí la única que podré correrme voy a ser yo. Y de hecho es lo que vas a hacer ahora mismo. Te ordeno que me des placer, ¡ahora! - le gritó mientras abría las piernas. - Y recuerda no puedes tocarme.

Ron acató las ordenes, aún sin comprender muy bien la retorcida mente de su amante. Esto no iba tan bien como el imaginaba, pero bueno debía cumplir lo que ella le mandara. Y así lo hizo. Ahora fue su turno de arrodillarse frente a ella. Lo estaba pasando realmente mal. Ahora que sabía que no podría eyacular, el ver a Hermione totalmente excitada con la vagina muy mojada, no le ayudaba a calmarse. Retuvo el impulso de tocarla y directamente pasó a lamer sus labios exteriores, notó que ella estaba mas húmeda de lo que imaginaba y entonces pensó que iba a estallar sin ni siquiera tocarse. Puesto que había ordenado a Ron que no la tocara, era ella quien con su propia mano se estaba estimulando, el ya duro, clítoris mientras Ron, aprovechando su extrema humedad, introducía su lengua imitando a la perfección el movimiento que desearía estar haciendo con su pene. Hermione realmente estaba disfrutando de lo lindo haciendo pasar a Ron por todas esas sensaciones, y también disfrutaba de la sensación de un fabuloso orgasmo que estaba empezando a envolverla de pies a cabeza. Finalmente, tras unos segundos mas de estos movimientos Hermione se corrió ante la atónita y excitada mirada de Ron, al cual le encantaba ver el rostro de ésta cuando alcanzaba el orgasmo y mas si se lo había proporcionado el. El pene de Ron, como es lógico, seguía tan duro como un mástil. Hermione miró el pene, lo miró a el, sonrió y se levantó orgullosa de sí misma.

- En una hora te espero abajo, en la orilla del lago, ponte el bañador y sobretodo no te toques. - Se puso el albornoz y desapareció de la habitación, dejando a Ron allí, tirado en el suelo y con la respiración agitada.

Decidió que debía calmarse, si quería que su pene volviera a su estado normal. Tras un largo rato, probablemente una media hora, ya estaba prácticamente relajado y, como es lógico en el, con mucha hambre, así que decidió ir a preparar alguna cosa de comer y también le prepararía algo a Hermione. Calculó que ya había pasado la hora dicha por ella y fue al lugar donde había sido citado. Hermione estaba allí esperándolo, sentada en el césped observando la inmensidad del lago. Se quedó allí por un momento simplemente contemplándola ensimismado. ¿Cómo podía querer tanto a una persona? Y lo mejor era que esa persona lo quería a el. Se sintió el hombre mas afortunado del mundo. Ella se giró y le hizo un gesto con la mano para que se acercase. Se acercó a ella y se sentó también en el pasto. Ella llevaba un vestido corto, vaporoso y con encajes muy veraniegos de color blanco que, a los ojos de Ron, le hacía parecer un ángel.

- Guau - dijo ella - si has hecho la comida y todo...eres un buen siervo, así me gusta.-

- Claro que lo soy, siempre a tus servicios - contestó divertido.

Estuvieron comiendo sin decirse nada. Los dos estaban encantados con las vistas y con el suave viento que allí hacía, un viento que ciertamente era muy caluroso, ocasión que Hermione no desaprovechó para iniciar el segundo round.

- Hace mucho calor aquí, ¿no cielo?- dijo mientras se pasaba una mano por el escote de forma sensual y dejaba caer la cabeza hacia atrás dando un largo suspiro.

- Cierto... no sé, tal vez deberías mojarte un poco, date un baño o ...- sugirió un tímido Ron.

- Buena idea - contestó Hermione con una alegría desbordante.

Se levantó y se quito el vestido por la cabeza. Para desilusión de Ron llevaba un bikini también blanco. Se fue hacia donde el agua era mas honda y sin pensárselo dos veces se lanzó.

- Corre Ron, métete. El agua está muy buena, ¡date prisa! - le chillaba desde donde se encontraba.

A Ron le apetecía mucho bañarse, así que sin pensárselo dos veces se fue al mismo lugar en el que Hermione se había lanzado e hizo lo mismo. Rápidamente fue a la busca de Hermione, la cual se había alejado bastante nadando. Cuando por fin dio con ella la agarró por detrás y la la apretó contra su propio cuerpo.

- ¿Así?- le preguntó - ¿estás mejor así mojadita? Por que a mi me gustas mas...-

- Ron mira que estás salido ¿eh?- ambos rieron y estuvieron un largo rato chapoteando y jugando en el agua, rozándose en todo momento sutilmente hasta que ella decidió que era el momento de seguir castigando a Ron.

- ¿Sabes?- empezó a decirle - me gusta estar mojada, pero me gusta mas cuando eres tu el que haces que me moje. -

Por la cara de empanado que puso Ron ella supo que estaba empezando a caer, así que decidió seguir con la particular tortura hacia su pelirrojo. Se acercó a el y sensualmente le susurró al oído:

- ¿Quieres comprobar lo húmeda que estoy?- dicho esto le mordió el lóbulo y lo miró a los ojos con una sonrisa retorcida.

- Ven aquí - dijo el simplemente.

Hermione rodeó la cintura de Ron con sus piernas haciendo que sus sexos se rozaran sobre la ropa interior y le pasó las manos por el cuello. Mientras el nada mas se limitaba a rozarle las manos por la espalda. Se miraron excitados. Ron deslizó la lengua por los labios en un leve y delicioso roce, primero por el labio superior y después por el inferior.

- Así es como me gustaría comprobar lo húmeda que estás, con mi lengua... - repitió la operación de nuevo, lo que hizo que, ahora sí, Hermione tuviera la parte de abajo del bikini mojada, y no solo por el agua del lago.

Lentamente Ron desabrochó la parte de arriba del bikini, se lo quitó y se quedó embobado mirando los pechos de su amante. El hecho de que estuvieran mojados los hacía verse más deliciosos de lo habitual. Sus pezones estaban endurecidos y no pudo resistir el chuparlos. Cogía agua con la mano y se la echaba por encima, para de nuevo volver a lamer. Ella estaba encantada y no hacía mas que darle pequeños tirones en el pelo. Ron dejó sus pezones y subió a su boca. Se dieron unos eróticos y húmedos besos. Ron tenía ahora las manos en el culo de Hermione y la apretaba contra el, mientras ella se friccionaba por encima de la ropa como si Ron ya la estuviese penetrando. Cuando ella notó que Ron estaba apunto de perder la cabeza, dejo de darle besos.

- Ufff parece que hace un poco de frío, ¿no?, vamos ya para la casa que me estoy quedando helada - se separó de Ron, con gran pesar, y se fue, dejando de nuevo a Ron con el deseo emanando de cada uno de sus poros.

No tubo mas remedio que ir hacia la casa, con el pene deseando salir de su bañador. Estaba ya empezando a hartarse de la actitud de Hermione. Ella por su parte estaba disfrutando mucho de la situación e iba a seguir poniendo a Ron a prueba en cuanto entrara por la puerta...

"Rupemma"

Bueno, ahí lo dejo, de momento, que ya me está quedando un poco largo y no me gustan los capítulos muy extensos. Espero poder seguirlo pronto, aunque me voy dos semanas a Londres con mi novio y dudo que pueda escribir mucho... A ver si durante estos días lo hago mucho y así puedo tener mas ideas para seguir escribiendo.

XDD Madre mía, que mal estoy... ;)