Era 31 de julio, una fecha muy importante en la vida de este peculiar trío. Efectivamente era el cumpleaños del mejor amigo de ambos Harry Potter. Para celebrarlo Molly había decidido que era buena idea hacer una cena el la Madriguera, para poder estar todos juntos y recordar viejos tiempos. Ron y Hermione estaban allí desde la mañana, para así poder ayudarla a organizar las cosas para que todo saliera perfecto. En la casa iba a estar todo el mundo, desde los hermanos Weasley hasta los amigos de Hogwarts. La cena iba a ser en el jardín, ya que no cabían todos dentro de la diminuta y acogedora cocina de los señores Weasley.

Ya era de noche y todos los invitados iban llegando. Harry todavía no había llegado, Ginny se estaba encargando de entretenerlo para que no estropeara la sorpresa. Todos iban vestidos de una forma muy elegante, incluso Luna dejó a un lado su excentricidad para vestir de una manera medianamente decente. Hermione por su parte llevaba un vestido rojo, con encajes en el torso y la espalda que dejaban ver bastante piel y que le llegaba por mas arriba de las rodillas. Era un traje que dejaría embobados hasta a los mismos Dioses. Ron la vio y se acerco a ella con una sonrisa en la cara, estaba realmente sexy y eso no iba a pasar desapercibido por su novio. Se puso detrás de ella y la tomó por la cintura, posando su cara en el hombro de ella.

- Ese vestido te queda de lujo, nena - le dijo con tono seductor, casi en un suspiro muy cerca de su oído, mientras le acariciaba las caderas por encima del vestido.

Era increíble como después de esos años Ron seguía provocándola sobremanera. Esa simple frase y ese simple roce la habían hecho perder el control sobre si misma momentáneamente y hechó la cabeza hacia atrás. Acto que no pasó desapercibido por Ron y empezó a regalarle besos alternados con pequeños chupetones y lamidas en el cuello. Ella inconscientemente se pegó mas a el y se empezó a tallar su trasero en la entrepierna de Ron. En esta misma posición se echaron un poco para atrás hasta quedar en un lugar en el que no había nadie, dentro de la casa. Una vez allí Ron fue mas osado y empezó a deslizar su mano suavemente por el interior del muslo de Hermione. Subía y bajaba sin llegar a tocar entre las piernas de ella. La calentura en el ambiente era notable, tanto en las bragas de ella como en el miembro de el.

- Chicos, ¿estáis aquí? ¡Vamos a empezar a comer ya! - Chillaba Molly desde la puerta.

Ron y Hermione se separaron sobresaltados y salieron hacia el patio. Allí ya estaban todos en la mesa y ya había un murmullo considerable. Harry estaba en la punta de la mesa, presidiendo como debía ser en ese día. Había dos lugares libres en una esquina de la mesa y ellos de dirigieron hacia allí. Empezaron a comer aún aturdidos por la excitación. Todos estaban absortos en sus conversaciones y Hermione decidió ser un poco traviesa con Ron. Deslizó una mano por debajo de la mesa y la posó sobre el miembro aún empalmado de Ron. Este al notarlo se sobresaltó y la miró con una cara que Hermione no supo descifrar. Parecía una cara que le incitaba a hacerlo, pero que a la vez le pedía que parara. Ella ignoró el rostro de Ron, y disimulando con gran genialidad, se puso a hablar con Luna, que estaba justo a su lado. Empezó a frotar con su mano por toda la longitud de el, haciendo que este diera un pequeño gruñido que no pasó desapercibido por su hermano George.

- ¿Tío estás bien? Te noto acalorado - y era cierto, sus orejas y sus mofletes había adoptado un tono rosado, pero eso le daba igual a Hermione que seguía con el movimiento.

- Sssi, es solo que tengo un poco de CALOR - dijo esto último con un tono de voz mas elevado y girando su cara hacia Hermione, ella solo se limitó a sonreír.

En el fondo la situación para ambos era tremendamente excitante. Ella estaba mojada a mas no poder y el quería tomarla y hacérselo allí mismo sobre la mesa. Ron aprovechó un momento de distracción de las personas que tenía mas cerca y se acercó al oído de Hermione.

- Como no pares no seré responsable de lo que puede pasar -

- ¿Que pasa que eres incapaz de aguantar unas leves caricias?, que débil eres Ronald - como disfrutaba ella haciéndolo "sufrir".

- Con que débil ¿eh? - le dijo el - te vas a enterar- Dicho esto le quito a ella la mano de su miembro y fue ahora él el que empezaba a deslizar su mano por la pierna de ella y sin mas dilación la posó sobre sus bragas. Notó que estaban muy húmedas.

- Tu también eres débil cielo - y sin mas empezó a masturbarla de una manera rápida y precisa, rozando sobre su duro clítoris y provocando que ella tuviera un calor y unas gansa de gemir descomunales. Como no creyó poder aguantar mas hizo con Ron parara. Se levantó de la mesa sin importarle nada ni nadie mas que no fueran ella y Ron, lo tomó de la mano y se lo llevó para el interior de la casa. Debido a la gran cantidad de personas que había y que la mayoría estaban hablando, solo un par de personas se percataron de su ausencia, sin darle la mayor importancia.

Ron subía las escalera con Hermione sobre el, rodeandole las caderas con sus piernas. Se besaban frenéticamente y se iban chocando con las paredes. Ron rápidamente se metió en su cuarto y cerró la puerta tras de sí.

- Joder Hermione vas a volverme loco un día de estos, estas como una cabra -

- Pero te encanta -

- Claro que me encanta. -

Ella lo empujó sobre la cama y se alejó de el.

- Hermione ¿que...? ¿donde vas?-

- Ssssh, cállate, no te desesperes aún. - Ella tomó la varita e hizo una serie de hechizos para que el cuarto de Ron fuera infranqueable e insonoro. Después apuntó a Ron y de un movimiento hizo que quedara totalmente desnudo.

- Tócate - le ordenó ella. El estaba sorprendido pero lo hizo. Puso su mano sobre su miembro y lo empezó a mover suavemente.

- Mas rápido Ronald, tócate mas rápido -el de nuevo obedeció.

- Ya para - le volvió a mandar Hermione. El paró.

Hermione se acercó provocativamente a el hasta posar su frente en la de el.

- Dime lo que quieres que haga Ronald, dímelo.- Ron estaba en una nube. No sabía como ordenar todas las cosas que le pasaban por la mente.

- Desnúdate - le dijo son pensar.

Ella se separó y se puso delante de el. Empezó a deslizarse la cremallera del coqueto vestido y lo dejó caer para la sorpresa de Ron no llevaba sujetador y tenía los pezones durísimos.

- No, no te quites los zapatos - le dijo con la vista fija en sus tetas - no tampoco las bragas.

- ¿Y que mas hago?, pídeme lo que sea. -

- Ven túmbate. - Ella lo hizo. El se puso entre sus piernas y empezó a darle lamidas por encima de las bragas. El líquido de ella ya había empapado sus bragas y eso a el le encantaba. Su olor, su sabor, pero sobretodo el saber que era el quien la ponía así era lo que mas le gustaba. Estuvo así hasta que notó como la chica daba espasmos y se contraía en su boca experimentando un delicioso orgasmo. Separó su cara del sexo de Hermione y subió hasta sus pechos, empezó a hacer lo propio. Le mamaba los pezones e incluso le daba pequeños mordiscos y de repente una idea que le pareció inmensamente sexual y deliciosa le pasó por la mente. Deslizó su mano dentro de las bragas de Hermione, mojó sus dedos en sus líquidos y acto seguido los untó en sus pezones.

- Ron, eres tu el que está como una cabra y... - no pudo terminar con su discurso porque el había vuelto a la carga.

- Dios, me encanta como sabe - decía el entre lamidas. -

- Si Ron, ¿te gusta?, dime que mas te gustaría. Estoy dispuesta a hacer de todo hoy. - fue suficiente para que Ron le dijera lo que hacía unos días le estaba rondando por las noches, algo que deseaba tanto que cuando soñaba con ello tenía que levantarse en plena madrugada para tocarse porque no podía aguantar.

- Bueno yo quisiera...verás, llevo unos días pensando en...-

-Vamos Ronald dímelo, dímelo - le repetía.

- Quierocorrermeentustetas - le dijo casi sin respirar y del tirón.-

- Mmmmm, nene, eso me gusta - le dijo y sin pensárselo dos veces bajó hasta su pene. Se hincó en el suelo en frente de el y se lo empezó a mamar, prestando especial atención a su capullo, solo metiéndose la puntita en la boca y jugando con la lengua en todo su extensión.

- Mierda, Hermione, eres jodidamente buena, sigue -

- Ron, no maldigas - le regañó ella divertida.

- Oh perdón, pero no pares estoy a punto de... - Ella lo sabía así que se levantó un poco y puso el miembro de Ron entre sus redondo pechos. Empezó a mover de arriba a abajo, imitando los movimientos de la penetración. Ron la miraba, era esa mirada lujuriosa que a ella tanto le gustaba, era feliz de poderlo poner de ese modo. No necesitó muchos movimientos mas para que Ron se corriese encima de sus pechos, como el quería.

Para Ron fue perfecto y para ella también que había encontrado la situación de lo mas provocativa. No supo que es lo que le hizo hacer eso pero cogió con su dedo un poco del semen de Ron y se lo introdujo en la boca, chupándolo ante la extasiada mirada de Ron.

- Nena eso a sido, ha sido... - ella le cortó con un beso en el que Ron pudo saborearse.

- Lo sé cariño, pero ahora debemos bajar, es el día de Harry, ya habrá tiempo para mas. El le sonrió como solo un enamorado haría y ambos bajaron mas felices que nunca.

"Rupemma"

Bueno pues ahí va otra de mis guarradas XD Espero que me digáis tanto si os gusta como si no. Y si tenéis sugerencias decidmelas también.