Las advertencias son las mismas que en el capitulo anterior, este es poco más largo. Agradezco a todas las personas que me apoyan a realizar esta demente y poco sana historia =) mi ritmo para escribir espero que se mantenga constante, así puedo actualizar con mayor eficiencia. Por ahora, sin más que decir les dejo continuar con la lectura.
APARENTEMENTE ROTO.
Porque todo en este mundo está hecho para romperse en miles de pedazos, como una copa cayendo abruptamente al suelo, es cuestión de lógica. Mi apariencia de niño bueno por ejemplo desaparecerá completamente de tus hermosos y encantadores ojos con una sutileza precoz y agresiva. Conseguiré que sea así.
Me acerco a él con todo en disposición, avanzo sin temor, pero una parte de mí detiene el paso considerándolo, mi sonrisa se contrae de maneras increíbles, casi demente, mi cabeza duele, no sé que hacer, lo amo demasiado, quiero tenerlo a mi lado, esta es la única opción. Pero aún así mi cuerpo se detiene, inútil como siempre.
Frunzo el seño y sigo avanzando, no dejare que mi estupidez vuelva a arruinar mi plan, debo detener esta estúpida forma de pensar, no siempre puedo ser el héroe, no con ese inglés que me vuelve loco, Otra risa se apodera de mi rostro y ese británico aún no sospecha nada. Juego un poco con la pistola y mientras avanzo con una mirada frenética lo observo, todo su cuerpo, el cuerpo que siempre desee obtener y profanar.
Porque ya he tenido suficiente, porque me cansé, porque mi mente está desquebrajada, porque estoy definitivamente obsesionado. Por eso debo tenerlo, para saciar la enorme carencia que siento en mi cuerpo, para llenar con sus gritos y gemidos aquello que mis oídos quieren escuchar durante ya años. Tú Inglaterra estás destinado para llenar todo lo que me falta.
Sólo me queda un metro y mis últimos pasos son decisivos, con suma frialdad apoyo la pistola cargada en tu cabeza, estás de espalda, que ironía actuar de esta manera tan descarriada en vez de enfrentarte de cara, pero como dije, llegó todo a su fin. No he cambiado Inglaterra, siempre fui así, pero deformaste por completo mis sentimientos con tu recurrente indiferencia hacia mi amor.
-¿Qui-én es?-no se mueve, sabe perfectamente que es lo que tiene apuntándolo en la sien, no hace movimiento alguno por el temor a resultar herido, pero así tampoco se da cuenta quien es su agresor.
Y quiero hacérselo saber, por eso, con una risa un tanto trastornada comienzo a hablar.
-Hola Iggy…-
-¿Qu-é demonios?- siento como se ríe suavemente con resentimiento- ¿A qué crees que estás jugando, niño?-
Me llama niño, un estúpido y pequeño niño, otra vez esas palabras. Quizá lo sea, quizá sea un niño, y tú eres mi preciado juguete, aquel que no quiero prestar a nadie más, con el que sólo yo jugaré, si quieres verme como un pequeño mocoso lo haré, pero seré un niño demasiado malo para ti.
-A poseerte…-
-What?-
-Shut up, England- susurro fríamente y me acerco más a él, junto mi cuerpo quedando detrás de él, me caliento al sentirlo tan cerca, me acerco para ver su rostro, había estado de espalda hacia mí todo ese tiempo. –Si sigues gritando te torturare más ¿No quieres una bala en la cabeza derramando tu sangre, no? tu cuerpo quedaría tan frío…- le digo con notable gracia.
Mi voz empieza a sonar igual que antes, irreal, como si todo estuviera como antes, como si fuera él mismo sólo que cometiendo aquel extraño y desesperado acto en contra de él, arrinconándolo entre la vida y la muerte. Me acerco a él y lo miro. Su rostro lleno de confusión, su siempre arrogante cabeza sucumbida con un sudor frío recorriéndole la frente, su gesto se hizo amargo y en alerta, me ve como un enemigo, como alguien a quien no debería guardar la misma confianza. Es perfecto, me gusta aquella expresión de ignorancia en su frágil rostro, quiero verlo sufrir, quiero llevarlo a lo que él me hace pasar día tras día, que necesite desesperadamente que yo lo tome, que lo viole y lo torture, terminará deseándolo, lo sé.
Porque estoy enfermo, quiero hacerle infinidad de cosas a ese cuerpo jamás tomado por mi persona, quiero verlo en una cama desnudo sólo para mi vista, me excito de sobremanera. Pero debo mantener calmado aquel oscuro sentimiento hasta tenerlo sólo para mí, única y exclusivamente para mí.
-Bloo-Bloody hell ah- gime, tome una de sus manos sometiéndolo con dolor mientras la pistola seguía en su cabeza.
-Me pones caliente Iggy-dudo entre arrancarle las ropas en ese preciso momento y tomarlo o esperar. Lo dudo mucho, no sé que hacer, me desespero.
Mi plan, debo pensar en mi plan, rechino los dientes pensado en lo placentero que sería profanarlo en ese momento, en aquella sala, su cuerpo arriba de esa mesa, desnudo y en cuatro, yo metiéndome dentro, su ser temblando, no resisto la tentación. Pero lo haré.
-Su-suéltame- trata inútilmente de removerse un poco y tomo uno de sus brazos colocándolo detrás de manera torcida, le empieza a doler, grita.
Grito, llanto, dolor. También he sentido esos sentimientos al no tenerte cerca, me has hecho tanto sufrir, entiéndelo, me has convertido en lo que soy. Demente, secuencia, así será nuestra vida a partir de ahora, quiero que te sientas igual que yo, extrañado, loco, con un deseo insaciable.
-¿Decías?-mi cara se deforma mientras tiro el brazo hacia más abajo, el inglés solo sufre, su cara me causa placer, un extraño y demente placer.
Tomo algo más de mi cazadora mientras le amarro las manos a la espalda, se retuerce, trata de escapar, veo que me mira con odio y le devuelvo una mirada marcada de lujuria y le enseño lo que tengo en mi mano derecha, una jeringa con un viscoso liquido, abre los ojos sorprendido o incluso asustado, pero lo tengo a mi merced, me acerco a él y se lo inyecto. Inglaterra sólo cierra los ojos al ver como ese líquido entra en su cuerpo. Su cara empieza a tornarse más tranquila. Le saco de la boca el pañuelo para que hable.
-¿Qu-é…que me diste?-apenas es una clemente voz, sus mejillas estaban rojas y su respiración se había agitado, desvió morbosamente mi cara a su entrepierna y la acaricio sutilmente, gime despacio, rendido.
-Es una droga que te hará más tranquilo, pedirás a gritos que te folle…-
-Bastard… voy a m-atarte-
-Quizá- sonrió mientras lamo sus labios cuando aún conserva fuerzas para moverse y esquivarme, arisco, quiero domesticarlo. Le tomo fuertemente del pelo y lo obligo a besarme, luego lo suelto y le vuelvo a tapar la boca.
El camino es sencillo, no pesa nada, su cuerpo apenas se remueve, siento su reparación agitada, caliente, desea muy en el fondo que lo arremeta con fuerza lo antes posible, y lo haré, otra risa maniática escapa de mi boca al ver como entre la oscuridad llega un avión mío personal.
Tan mío, tan personal, lo tomo fuertemente entre mis brazos al subirlo evitando cualquiera de sus movimientos, el piloto nos mira, extrañado, le da miedo mirarme por mucho tiempo, sabe que si pregunta demasiado lo terminaré matando, no quiero tampoco que vea su rostro, el de Inglaterra, sus labios, sus ojos nublados por efecto de la droga.
Llegamos finalmente a mi residencia, nadie pregunta, nadie quiero hacerlo, lo dejo caer en la cama, él apenas está aún conciente y veo su cuerpo arder por la excitación y el mío mismo al ver esa escena es un mar de sensaciones.
-¿Qué debo hacer? ¿qué debo hacer?-me repito con cautela. El cuerpo de Inglaterra esta completamente amarrado, no ve nada ni tampoco habla cubierto con las dos vendas y con sus manos amarradas.
La noche es joven.
Me acerco a él agachándome, empiezo a soltar un poco su ropa y acariciarlo, sus mejillas empiezan a teñirse mientras escucho pequeños gruñidos salir de la mordaza, me pone, me excita, deseo ver su rostro. No importa por donde empiece esta noche, hoy será todo mío, por fin saciaré este inaguantable deseo.
-Dime Arthur… ¿qué debería hacerte?- mi voz es un leve susurro, suave, casi dulce, pero mi mente es completamente diferente. Está totalmente destrozada.
Porque dentro de unos cuantos segundos más romperé todo lo que creíste que siempre fui, profanaré tu cuerpo, tomaré como mía tu boca, entraré y saldré de ti hasta que grites que me detenga, te haré todo lo que mi demente mente esté dispuesta a concebir hasta que sé que he llegado a un limite, tenlo seguro. Ahora por fin lo haré.
TO BE CONTINUED…
¿Qué debería hacerle? he allí la pregunta, se los dejo hasta aquí por ahora. Sé que la historia es extraña, pero me agrada esta personalidad caótica, extraña, demente y obsesiva que mantiene Estados Unidos ¿Qué me dicen ustedes, continuo?
Quiero que lleve a Inglaterra a la locura de la manera que haga falta.
PD: Ahora no solo me inspirare en un doujinshi, sino en otro más, es incluso más aterrador y demente Alfred, me encanta =)
¿Reviews, criticas, tomatitos?
