Cómo ser un hombre

CAPÍTULO 9


Enma abrió los ojos y se encontró con blanco. Techo blanco, para ser exactos. ¿Qué pasó? Buscó en su memoria algún recuerdo reciente y entonces recordó. Se puso rojo al instante.

-Oh dios mío – murmuró. – Tsuna-kun es una chica –

- ¿Qué dijiste? – escuchó una voz conocida, muy sorprendida. El pelirojo se sobresaltó y miró hacia sus costados y encontró a Giotto, el consejero de la escuela.

- ¡Giotto-san! – exclamó, pero el rubio lo ignoró completamente.

- ¿Qué Tsuna es una chica? – ¡Y ahora qué hago! Pensó él.

- Er… N-no, ha entendió mal, Giotto-san – dijo. – Y-yo dije que Tsuna es como una chica – explicó.

- Ah – dijo el mayor no muy convencido. Eres tan mal mentiroso, Enma. Pero su mueca rara fue reemplazada enseguida por una sonrisa. - ¡Sí que lo es! – y soltó una carcajada. Enma rió un poco, una risa nerviosa, pero la verdad era que no le encontraba nada de gracioso a todo esto.

- De todas formas, Giotto-san, ¿cómo llegué aquí? – preguntó.

- Ah, eso. Sawada te trajo, dijo que te chocaste con la puerta y te desmayaste. Vaya – otra carcajada.

- O-oh, ahora recuerdo… - ¿Tsuna-kun?

- Bien entonces, yo me voy. ¡Hasta luego~! –

- Pe… - pero antes de que Enma pudiera decir algo, el rubio ya había abandonado la sala. Maldito.

Y ahora que ya nadie estaba para molestarlo ni nada, Enma se puso a pensar detenidamente sobre toda esta extraña situación. Después de todo, no todos los días descubres que tu compañero de cuarto es una chica, y mucho menos, la ves desnuda. El torso. Tsuna-kun es Tsuna-chan… pensó. Era tan raro, para empezar, ¿cómo una chica está en un colegio sólo para chicos? Si otros se enteraran, podrían aprovecharse de ella. Y esto es debido a cierta piña pervertida… Er, no, no es tiempo para mencionarlo ahora. Como sea, ¿cómo iba Enma a ver a Tsuna ahora? ¿Pediría un cambio de cuarto? Pero, más importante, ¿lo odiaría ahora?


Tsuna estaba caminando hacia su salón de clases, ahora que Enma no estaba con ella se le hacía algo complicado el encontrar el lugar, iban a ir juntos a clases, pero claro, tenía que haber sucedido… Se sonrojó. ¡Oh dios mío, Enma-kun me descubrió! ¡Sabe que soy una niña, ahora seguro va a decirle a los directivos y me van a echar! Oh pero, espera… ¡Él ha visto mis pechos!

Esta mañana, Tsuna estaba teniendo un hermoso sueño con su querida Kyoko-chan, donde ella le decía que sí y Tsuna se volvía la mujer más feliz del mundo. Pero entonces, la morena, lamentablemente, se despertó, y lo primero que vio fue un Enma tan rojo como su pelo. Obviamente, ella no entendía al principio, pero entonces sintió una extraña brisa en todo su torso. Entonces se dio cuenta de que Enma tenía unas vendas en su mano y lo siguiente que puedo hacer era darle una buena piña en la cara y gritar ¡Pervertido!

Claro que ella no pensó que el otro se fuera a desmayar, el mayor reto de todos fue llevarlo a la enfermería. Tsuna nunca fue muy fuerte que digamos, de hecho, aunque apenas la empujases ya podría caerse. No entendía cómo pudo dejar a Enma inconsciente, y mucho menos cómo logró llevarlo a la enfermería. Oh sí, se encontró con Giotto en el camino. El rubio la había visto con su compañero, tratando de llevarlo como podía (imagínense cualquier cosa aquí)y, al ver que definitivamente necesitaba ayuda, se ofreció para llevarlo él, no sin antes preguntar qué le había pasado.

- Se chocó con la puerta – fue lo primero que le vino a la menté. ¿¡QUÉ? ¿¡En serio, Tsuna!

Y bueno, aquí estamos ahora. Tsuna prefería no pensar en nada y sólo ir a clases. Todavía quedaba tiempo para que comenzaran, y ya se había perdido el desayuno de todas formas. Espero que Enma-kun esté bien.


Shamal era un hombre de honor, o eso era lo que se decía. Siempre detrás de las mujeres, feas o lindas, altas o enanas gordas o flacas, viejas o jóvenes (pero no tanto como para ser pedófilo) Para él, no había mujer que no se mereciese un trato especial. La mujer era un regalo de Dios que todos debíamos cuidar y tratar con la delicadeza de una flor. Amaba las mujeres. Y cuando se recibió de doctor, lo primero que dejó en claro fue "Yo sólo atiendo a las mujeres". Digamos que era como Julie, en parte, lo que pasa es que este era un pervertido. Pero ¿Cómo habrá terminado en el Instituto Vongola, una institución sólo, y sólo para hombres? No lo sabemos y jamás lo sabremos. Es una de esas cosas que nunca deben saberse, quién sabe por qué. El tema e que terminó aquí como enfermero, aunque las mayorías de las veces se negaba a ayudar a los alumnos, excepto en casos extremos. Cosa que hasta ahora no había sucedido ninguno, así que sólo era un hombre con bata blanca en una enfermería, conquistando mujeres y viendo películas porno mientras los niños se curaban a sí mismos.

Por eso mismo es que hoy tampoco hubo ninguna excepción cuando llegó Giotto con el chico de pelo rojo. Bueno, una risita al enterarse de qué pasó, pero nada más. Le dijo al rubio que lo pusiese en la cama y él se fue a conquistar a las profesoras del colegio vecino, el Instituto Bovino. Sólo para mujeres. Tal vez también se ligue a una jovencita por ahí.


Cuando Enma se despertó, seguía solo en la habitación completamente blanca. Y él una cosa roja ahí en el medio de tanta blancura, porque había soñado con Tsuna. ¡Hey, nada de perversidades! Él sólo recordaba una y otra vez lo sucedido esta mañana, pero sí, era un pervertido. Ya de por sí esta mañana había observado bastante a su querida compañera, y luego darse cuenta de que es chica, y haber visto sus pechos. Enma, deja de pensar en eso. Pero el pelirojo seguía pensando en Tsuna, en su piel pálida, sus ojos grandes e inocentes, su cara al dormir, sus piernas, su torso, sus pe… ¡BASTA! ¡Soy un pervertido!

Bueno, por lo menos Enma descubrió que no era gay.


Tsuna estaba sentada en el último asiento del salón, la clase 2-B, todavía no había nadie en el aula, estaba completamente vacía a excepción de ella.

Cuando la gente comenzó a llegar, algunos la miraban con curiosidad y otros apenas le prestaban atención. Tsuna agradeció esto último, no le gustaba llamar la atención.

Entonces, algo, o más bien alguien, la tiró al suelo, y cayó sobre su espalda. Tsuna miró para arriba y se encontró con dos ojos verdes, demasiado molestos.

- ¡HII! – gritó.

- Éste es mi lugar. Fuera – dijo el recién llegado, con molestia en su tono de voz.

Tsuna lo miró bien, era bastante guapo. ¿Por qué se encontraba ahora con chicos guapos a cada rato? Pero igual, ella era lesbiana. Aunque es demasiado guapo… Tenía el pelo plateado y sus ojos eran verdes, era pálido, labios finos, ceño fruncido… Un chico malo, pensó Tsuna.

- ¿Qué estás esperando! ¡He dicho que fuera! – gritó, Tomó a Tsuna por los hombros y la levantó con brusquedad. La morena esperaba un golpe, pero una mano en los hombros del peliplata lo detuvo.

- Ma, ma, Gokudera, el chico no sabía… Mira, parece que es nuevo – dijo. Gokudera, como lo había llamado el otro, soltó a Tsuna y la dejó en el suelo, todavía algo asustada. – Soy Yamamoto Takeshi, encantado – dijo extendiendo la mano. Tenía el pelo negro y corto, para arriba, ojos marrones, no está mal… Basta Tsuna. – Y este es Gokudera Hayato – presentó a su compañero, el que gruño en respuesta.

- Y-yo soy Sawada Tsunayoshi, pero p-pueden decirme Tsuna, mucho gusto – dijo la morena inclinándose hacia adelante.

- ¡Mucho gusto, Tsuna! - dijo Yamamoto con una sonrisa.

¡BANG!

Los tres, y todos los demás estudiantes, miraron al frente, hacia el hombre de traje que estaba allí, con un arma en la mano, su mirada cubierta por una fedorra, un camaleón en su hombro. ¡Qué cool! Pensó Tsuna.

- La clase ha empezado – dijo. Y miró a Tsuna.


Weee~ Otro capítulo más, ¡espero que les haya gustado! ¡Y muchísimas, pero muchísimas gracias por todos sus reviews! Me hacen sentir de maravilla~ Lamento la tardanza de nuevo y bien, ya voy a terminar las clases así que cuando lo haga tendré más tiempo de escribir. Supongo que ya saben quién apareció ahí, ¿no? Bien, hasta la próxima :D Bye~ Y se puede seguir votando la encuesta xD

¿Qué personaje te gusta más con Tsuna?

Rokudo Mukuro - 12

Reborn - 10

Gokudera Hayato - 9

Giotto - 17

Xanxus - 18

Hibari Kyoya - 11

Kozato Enma – 12

Superbi Squalo – 3

Byakuran - 2