Nota: todos los personajes perteneces a Sthepenie Meyer
Hola:
Bueno aquí vengo con un nuevo capítulo, espero que os guste.
Muchas gracias por todos los reveiws.
BELLA POV
La semana pasó con calma, aunque Edward se seguía comportando igual de amable con Lauren yo preferí ignorarlo, ya que me estaba dando cuenta de que no me hacía nada bien obsesionarme con la nueva amistad que había nacido entre mi mejor amigo y la chica que desde preescolar había creado una vendetta en mi contra.
Mi di cuenta que tener a Edward conmigo en gimnasia no era nada malo ya que se pasaba la mayor parte de su tiempo protegiéndome de los balonazos y la caídas, aunque me apenaba que perdiese tanto tiempo en mí, mi cuerpo lo agradecía con ganas.
Llegó el sábado y yo quería aprovechar para dormir, ya que durante la semana no había dormido muy bien, yo lo quería aludir a que después del verano me costaba recobrar el horario normal de sueño pero sabía que no era solo por eso, mis sueños desgraciadamente estaban plagados de unos ojos verdes que me miraban como jamás los había visto mirarme y como sabía que jamás me mirarían.
Estaba envuelta en mis sabanas intentando que la luz de la mañana no entrase y cuando lo había conseguido y comenzaba a volver a dormirme un atronador remolino entró retirándome todas las mantas que me cubrían.
-levante hermanita que hace muy buen día- bramó mi hermano levantándome en volandas.
-Emmett déjame- lloriquee removiéndome en sus brazos para soltarme- quiero dormir, déjame dormir
-no, no, no tu y yo nos vamos a levantar y vamos a ir a desayunar como la preciosa familia que somos- en ese momento le miré comprendiendo todo
-traduciendo, estamos solos en casa y quieres que te prepare el desayuno- el me miró sonriendo, con esa sonrisa inocente que tanto le caracterizaba y que provocaba que todo el mundo, incluso los profesores, creyesen que era la persona más buena del mundo.
-papá está pescando y mamá está en casa de los Cullen- me explicó
Cuando me desembaracé de los brazos de mi hermano los dos bajamos y tal como había previsto le tuve que preparar el desayuno. Mientras yo preparaba las tortitas y los huevos mi hermano me miraba de cerca, él en realidad había intentado aprender a cocinar varias veces pero finalmente mi madre se lo había prohibido tajantemente después de casi quemó la cocina cada vez que se puso delante de las sartenes, eso sí, todo lo que era preparar en microondas lo hacía perfectamente.
Después de preparar todo nos sentamos a desayunar, las tortitas y los huevos eran para Emmett yo prefería desayunar un bol de cereales, no había pasado tanto tiempo desde que me había despertado por lo tanto mi estomago no aceptaba muy bien los alimentos, en cambio el de Emmett los aceptaba perfectamente.
-bueno Bella, dime ¿Qué tal ha sido la semana?- me preguntó comiéndose una de las tortitas, las cuales ya las había bañado de sirope de caramelo.
-bien- le dije simplemente, el me miró interrogante- ya sabes Emmett, es la primera semana, nunca hay mucho que decir de la primera semana, bueno si, si que hay algo que decir ¿Te habías dado cuenta de que los maestros me tiene manía?
-¿Manía? ¿A ti?, no me lo creo
-pues créetelo, este año me han puesto en otra clase a la de Edward en cálculo, ¿Cómo quieren que apruebe cálculo sin él?- le dije gesticulando en exceso- además lo más injusto que es que a él, que no se le da tan bien literatura, a él por si acaso no lo han cambiado de clase
-parece que te molesta estar con Edward en las clases, ya me dijo que pareciste molesta cuando te dijo que estaba contigo en gimnasia- me dijo muy serio
-no me molesta estar con Edward en clase, sabes que no me molesta, es más me gusta mucho estar con él en clase, pero no me parece justo que me hayan quitado de su clase de cálculo, y lo de gimnasia, no es nada personal, si por mi fuera nadie estaría conmigo en gimnasia- el me miró sonriendo- no, si por mi fuera no haría la clase de gimnasia, eso sería lo más lógico
-en conclusión, que te da rabia que te hayan quitado el único modo que tenías de sacar una buena nota en cálculo.
-exactamente, pero me ha dicho que me va a ayudar
-claro, si es que tiene tiempo- me dijo muy serio, yo le miré sin comprender
-¿a que te refieres?- le pregunté curiosa
-mira Bella, sabes que Edward es uno de mis mejores amigos, pero no puedes negar que durante este verano a cambiado, sobre todo en su relación con Lauren.
Yo miré a mi hermano sin dar crédito a lo que decía, pensaba que la nueva relación ente Edward y Lauren era solo cosa mía, mejor dicho, que yo era la única persona que se había dado cuenta, pero al ver que Emmett también lo había notado, dejando claro que no era yo la paranoica, volví a pensar en como Edward la miraba cada vez que pasaba.
-bueno, se han hecho amigos eso no tiene nada de la malo- mentí y por la cara de Emmett supe que no me había creído
-no tiene nada de malo como tu dices, pero es Lauren y Lauren es esa persona que todos conocemos y que todos aborrecemos, por que no estará en mi curso, pero ha estado lamiendo el culo de todos los jugadores de baloncesto del colegio, y ahora también de Edward, él cual acaba de entrar en el equipo de baloncesto.
-a Edward siempre le ha lamido el culo- susurré, pero mi hermano siguió hablando como si no hubiese escuchado nada
-lo que me gustaría saber, es que demonios de la ha dicho Lauren a Edward para que ahora la vea tan súper fabulosa, la verdad es que pensé que a ti te molestaría
-Edward es mi amigo, no es ni de mi propiedad, ni mi novio, ni mi perro- Emmett me miró confuso
-¿tu perro?, ¿Qué clase de respuesta es esa?, que me digas que Edward no es tu novio lo comprendo, ¿pero tu perro?- me dijo fingiendo una gran contrariedad.
-bueno si yo tuviese un perro no me gustaría que se fuera con otra
-¿con otra perra?- me preguntó burlón
-no seas así, puede que tengamos que darle una oportunidad, quizá no tenemos una buena percepción de ella.
En ese momento la puerta de la calle se abrió y escuche a mi madre llamarnos, los dos respondimos que estábamos en la cocina, antes de que mi madre llegase y sabiendo que después no podría replicarle nada Emmett añadió.
-puede que algún día te comas esas mismas palabras
-no se a que te refieres y ¿Qué eres Alice ahora viendo el futuro?- le dije cortante, el me sacó la lengua.
-hola mis niños- saludó mi madre entrando a la cocina- ¿Qué madrugadores estáis?
-Emmett me ha despertado para que le hiciese el desayuno-dije dándole un beso a mi madre
-Emmett- le reprochó mi madre, pero los reproches de mi madre siempre tenían ese toque de cariño que provocaba que siempre pareciesen más suaves.
-hola mami- le dijo mi hermano con inocencia dándole un beso- compréndeme, tenía hambre y vosotros no estabais en casa, bueno no estabas tu, por que de estar solo papá y yo nos moriríamos de hambre.
Mi madre miro con ternura a su hijo y yo sabía que no tenía nada que hacer, mi madre no es que quisiese más a Emmett solo que siempre se rendía cuando cualquiera de los dos le ponía caritas. Mi madre se parecía mucho a Emmett en el sentido de que los dos parecían no estar en el cuerpo correcto, ya que los dos se comportaban muchas veces como niños, en cambio mi padre y yo éramos más serios.
Mi madre podía ser atolondrada y muchas veces infantil y tener la bonita costumbre, sobre todo cuando era niña, de apuntarme a cosas, en particular el valet, que jamás podría hacer, pero era mi madre, la mejor madre que yo podría desear, por que nos quería tanto a mi padre, como a mi hermano y a mi con locura y siempre nos hacía saber lo importantes que éramos para ella.
-bueno Emmett pues para la próxima vez te dijo algo preparado para que te calientes, pero deja a tu hermana dormir- mi miró y me acarició suavemente el borde de los ojos- cariño tienes muchas ojeras ¿seguro que duermes bien?
-es solo la primera semana, me tengo que acostumbrar a despertarme pronto- le dije quitándole importancia, pero conocía a mi madre y sabía que era extremadamente intuitiva y también sabía que para variar no me había creído
-bueno pues esta semana te vas a ir a la cama más temprano, por cierto me ha dicho Edward que te diga que hoy tenéis sábado de películas, que a las ocho te quiere ver allí.
-allí estaré
Efectivamente a las siete y media Emmett me estaba llevando a casa de los Cullen, antes también Emmett venía conmigo y con Edward a ver películas, pero ahora prefería ir con sus compañeros de clase, al menos los sábados a la noche, el resto del tiempo estaba encantado de estar con Edward, bueno en realidad le encantaba estar molestándolo.
Tras los árboles que inundaban el lugar apareció la gran mansión Cullen, era la casa que todo el mundo quería tener, era una mansión atemporal y elegante, era blanca de tres pisos de altura, sabía muy bien que a pesar de que esa casa era vieja, creía recordar que Edward me había dicho que tenía unos cien años de antigüedad, el gusto de Esme como diseñadora, una de las mejores que existía, había provocado que una casa vieja fuese el lugar que todo en el que todo el mundo deseaba vivir.
No hubo necesidad de tocar la puerta ya que gracias a los bocinazos que Emmett había dado al irse toda la familia había salido para ver quien era, todavía me pregunto por que no se lo imaginaron.
-hola Bella cariño- me dijo Esme, la madre de Edward, dándome en cálido abrazo- ¿Qué tal has pasado el verano mi amor?
-muy bien Esme gracias.
Esme me sonrió acompañándome a entrar, si bien era cierto que Esme no era mi madre, yo la quería como tal. Desde el día que nos conocimos siempre me había tratado con cariño y amor, tanto a mí como a Emmett, y aunque yo quería a mi madre con locura, siempre supe que en el caso de que ella me faltase Esme sería como mi madre.
-la siguiente vez le tienes que decir a tu hermano que entre a saludar, como si no tuviese suficiente confianza, ayer mismo jugando al baloncesto con Edward tubo la suficiente confianza como para vaciar todo el frigorífico- la voz de Esme era igual que la de mi madre, aunque en principio podía parecer un reproche, lo decía con tanto amor que parecía el más grande de los halagos.
-sabes como es Emmett, tiene dieciséis años y está en la edad del pavo- le contesté con humor
-tu en cambio tienes quince pero mentalmente aparentas treinta- las dos nos reímos, era misma frase que usaba mi madre a menudo- creo que esa es una de las frases favoritas de Renne
En esos momentos bajó Edward con Carlisle del segundo piso, el primero me miró sonriendo, tenía la impresión de que por algún motivo el pensaba que yo no vendría.
-hola Bella- me saludó el padre de Edward dándome un beso
-hola Carlisle- luego le miré de arriba abajo, Carlisle estaba muy bien vestido parecía que iba salir, pero entonces me di cuenta de que Esme también iba muy elegante- ¿vais algún sitio?
-si, vamos a una cena benéfica que ha preparado el hospital- hospital que parecía besar el suelo por donde el Carlisle pasaba, sobre todo las enfermeras que las tenía locas- así que os quedáis solos
-espero que os portéis bien- dijo Esme dando un beso a su hijo a modo de despedida
-por supuesto mamá, nosotros siempre nos portamos bien
-eso espero- le dijo su padre- bueno al menos sin Emmett aquí no corremos peligro de la casa se queme- dijo Carlisle con humor
-pobre Emmett, en realidad el lo intenta- defendió Edward a su amigo- pero no todo puede ser, es un muy buen jugador de baloncesto pero en la cocina se pierde, en cambio Bella es al revés.
-muy gracioso- le dije sacándole la lengua
-bueno niños, lo dicho portaros bien y quiero la casa en perfectas condiciones la vuelta
-si mamá
-por supuesto Esme.
Los dos nos quedamos quietos mirando como Carlisle y Esme salían para montarse en el fantástico mercedes de Carlisle y antes de que me diese cuenta Edward estaba detrás de mí.
-parece que nos hemos quedado solos-su aliento recorrió cada poro de mi cuello provocándome un escalofrío y sentí como me sonrojaba completamente.
-bueno ni que fuese la primera vez- le dije quitándole hierro al asunto, cuando me d la vuelta noté que su mirada parecía triste, como si el hubiese deseado que mi respuesta fuese otra- ¿Qué te pasa?
-nada- Edward desvió la mirada y yo le miré extrañada- creo que mi madre ha dejado algo de cenar ¿vamos a ver?
-vale- le dije siguiéndole hacia la cocina
Cuando llegamos vimos que su madre nos había dejado lasaña para cenar, yo sonreí pensando en lo mucho que se preocupaba Esme en dejarnos siempre cosas que a los dos nos gustasen por mucho trabajo que costase hacerlas.
Después de calentarla, pues se había quedado algo fría, los dos nos sentamos en la mesa de la cocina de los Cullen, uno en frente del otro y después de que Edward sacase algo para beber comenzamos a comer, y francamente la lasaña estaba deliciosa.
Tras un rato comiendo sin decir nada, Edward me miró como queriéndome decir algo.
-¿Qué te pasa Edward?- le pregunté
-quería hablar contigo sobre esta semana- yo le miré interrogante- la semana que hemos pasado ya
-¿Qué pasa con ella?- le pregunté curiosa, tenía muchas ganas oír lo que tenía que decirme
-bueno como te habrás dado cuenta ahora me llevo bien con Lauren y estos- Lauren y estos, tenía que ponerla a ella delante, no había más personas en todo el mundo, podía haber dicho Angela perfectamente.
-me he dado cuenta
-¿te molesta?- me preguntó y pude notar como el deseaba que le respondiese
-no es que me moleste Edward, me sorprende más bien.
-bueno es que este verano he estado mucho con ellos- dijo jugando con la lasaña que le quedaba- en principio yo no quería pero quedaba con Ben y bueno ellos también estaban y una cosa llevó a la otra
-comprendo- le dije un poco cortante.
Ante mi respuesta Edward pareció reaccionar, o algo por el estilo, y se levantó para sentarse a mi lado.
-Bella yo no quiero que te enfades conmigo- me dijo acariciándome el brazo y allí donde acariciaba parecía dejar su marca gravada en mi piel.
-no me enfado Edward, tu puedes andar con quien quieras, que yo sepa no soy tu dueña, pero si que me hubiera gustado enterarme de algo antes de darme el golpe el primer día sin saber nada, de verdad que me hubiera gustado saber algo de ante mano.
-si yo se que lo tenía que decir, pero como parecía que este verano estabas muy ocupada- me lo dijo con un toque de reproche pero y lo dejé pasar.
-ya te lo dije, Alice me mata
-lo sé, lo sé de verdad, se que lo tenía que haber dicho
-sobre todo sabiendo la relación que tenemos Lauren y yo- ante mis palabras Edward se irguió como si mis palabras fueran un ataque
-Lauren no es tan mala como la pintas- tras escuchar esas palabras fui yo la que irguió, le podía rebatir su afirmación con un montón de argumentos, pero sabía que no llevarían a nada.
-si tu lo dices, si te hace más feliz trataré de ser más amable con ella de ahora en adelante- el me sonrió
- te lo agradecería mucho, de verdad que es otra chica cuando la conoces
-será que nunca he tenido esa oportunidad- le dije entre dientes, sabía que Lauren jamás me caería bien, estaba firmemente convencida de que habíamos nacido para odiarnos, sobre todo ella, por que por mucho que dijese Edward que ella había era diferente yo sabía perfectamente con que cara de odio me miraba cada vez que estaba cerca.
-¿vamos a ver las películas?
-vamos
Nos sentamos en el sofá el uno al lado del otro para ver las películas, Edward había alquilado un montón por lo que suponía que me quedaría en la casa hasta tarde.
Después de ver tres películas, aunque en la segunda nos habíamos pasado todo el rato hablando, a Edward le entro hambre por lo que fue a por unas palomitas y cuando volvió puso la cuarta, que era Un verano para recordar, era una película preciosa pero que yo ya la tenía vista.
-¿Por qué has escogido esta película?- le pregunté apoyando la cabeza en su hombre
-no sé, me apetecía
-ahhh
Me gustaba la película, pero cada vez estaba más cansada y sentía como cada vez me costaba más mantener mis ojos abiertos, lo intenté durante un cuarto de hora aproximadamente, pero al final me quedé completamente dormida.
Sentí como unos brazos me alzaban y me llevaban a alguna parte, no presté mucha atención lo único que hice fue agarrarme fuertemente al cuello de Edward, sabía que era el por olor tan dulce. Sentí como me llevaban por las escales hasta finalmente dejarme en una cama, luego me di cuenta de que me estaban tapando, menos mal que tenía ropa deportiva por que no tenía mucha intención de moverme, y dormir con vaqueros no era muy cómodo.
Me di cuenta de que la persona que me había tapado, seguía suponiendo que era Edward, se alejaba de mí no sin antes darme un beso en el pelo, pero yo no quería que se alejase, quería que estuviese conmigo, por lo que me forcé a mi misma a abrir los ojos.
-¿Edward?- pregunté, me di cuenta que Edward se acercaba a mi y se sentaba en la cama.
-te has quedado dormida Bella y te he traído a mi cuarto, pero tranquila he avisado a tu padre que vas a dormir aquí, no me gustaría que el jefe de policía me mandase a toda la comisaría para rescatarte- escuché como el se reía ante sus propias palabras- así que duerme tranquila Bella.
-¿y tu?- le pregunté más dormida que despierta.
-también tengo bastante sueño, así que iré a uno de los cuartos de invitados
-no- le dije intentando moverme y despertarme más- este es tu cuarto
-tranquila Bella, duerme.
-Edward- mi voz sanaba llorosa por culpa del sueño- antes no te importaba dormir conmigo
-y no me importa pequeña, pero pensé que ti…- antes de que dijese nada quité las mantas y le dejé un sitió
-ven
Pude ver como el sonreía y como a la segunda película ya había subido a ponerse el pantalón del pijama, que le quedaba fenomenal, se metió rápidamente en la cama, yo aproveché y me apoye en su pecho y el me abrazó, me dolía pensar que esos eran los únicos momentos que yo podría disfrutar para dormir con el, por eso sabía que tenía que aprovecharlos y lo abracé más fuerte.
-duerme mi Bella- susurró tan bajo que no sabía a ciencia cierta lo había dicho o me lo había imaginado, antes de que pudiese pensar nada más comenzó a tatarear una canción.
Me apoyé mejor en su pecho y pude escuchar los latidos de su corazón, que iban extrañamente rápidos, supuse que eso debía ser por el esfuerzo de subirme hasta su cuarto, por que sino ¿Qué motivo tenía Edward para tener los latidos del corazón tan acerados? No tuve tiempo a responderme a mi misma por que antes de que me diese cuenta ya me había quedado completamente dormida.
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¿Por qué tendrá Edward los latidos del corazón tan acelerados…..? jejeje. Espero que os haya gustado, intentaré subir el siguiente para el viernes pero no puedo asegurarlo.
Un saludo
Tisha
