Nota: todos los personajes perteneces a Sthepenie Meyer
aupa:
antes de nada, mil disculpas por la tardanza..... la verdad es que no me gusta actualizar con tanto tiempo de diferencia pero es que ultimamente estoy que o estoy.... no se espero que se me pase y de verdad que lo siento mucho.
muchas gracias por todos los reweivs y las alertas
bueno os dejo con el capítulo
BELLA POV
-Vámonos Bella- me dijo mi hermano arrastrándome para salir del lugar del cual yo me encontraba medio escondida.
Emmett me llevó, más bien me arrastró, hasta nuestro coche y los dos nos subimos en él, yo seguía sin decir nada asimilando lo que había visto, intentando comprender que era lo que había pasado, mejor dicho, intentando comprender por que no lo había visto venir, por que estaba segura que esa cadena de besos no había surgido de un día para otro.
Emmett no habló en todo le camino, pero sabía que me de vez en cuando me miraba de reojo para saber como estaba, yo por mi parte seguía mirando al frente sin poder quitar esa imagen de mi mente, estaba segura que por muchos años que pasasen ver a Edward y a Lauren besándose jamás se me borraría de la mente.
Llegamos a casa y vimos todas las luces encendidas, no había que ser muy inteligente para saber que mis padres ya habían llegado a casa, todavía tenía la esperanza de que no hubiese nadie en casa para poder escabullirme a mi cuarto.
Antes de entrar por la puerta mi hermano me frenó, se situó en frente de mí para mirarme directamente a los ojos.
-vamos ha hacer una cosa Bella, ahora vamos a entrar en casa, vas a poner una cara normal, vas a subir a tu cuarto y luego vas a bajar a cenar, cuando estemos cenando dices que te duele la tripa y yo te cubro diciendo que te has empachado antes de venir por que hemos estado comiendo cochinadas, ¿te parece bien?
-solo quiero irme a mi cuarto Emmett- mi voz temblaba, estaba a punto de llorar
-hazlo por mi Bella, hazlo por mamá y papá, no querrás preocuparles ¿verdad?, o que te maten a preguntas, como va ha hacer mamá
-¿me ayudarás?- le pregunté agarrando su camiseta, rogándole que me ayudase, no quería que mis padres me preguntasen nada, más que nada por que ni yo misma sabía que contestar, no terminaba de comprender por que me dolía tanto.
-claro Bells, si el director a cumplido su cometido puedo asegurarte de que no te van a prestar ninguna atención- yo le miré con los ojos entrecerrados
-¿Qué has hecho?
-ahora lo veras, venga mi pequeña saltamontes comienza la acción.
Entramos a casa, Emmett entró antes que yo por lo que yo usé su cuerpo como escudo para que mis padres no me viesen. No esperaba encontrarme a mis padres en la entrada, mi padre miraba a Emmett enfadado mientras que mi madre lo miraba como si fuese un caso perdido.
-hola papi y mami, ¿habéis visto como llueve?- no veía a mi hermano pero podía asegurar que estaba sonriendo, no sabía que había hecho pero esa no era la actitud que solía tomar cuando hacía algo malo, normalmente intentaba parecer la persona más inocente del mundo, pero ahora parecía estar burlándose de ellos.
-¿hola papi y mami?- gruñó mi padre, tratando de contener la ira
-Cómo queréis que os salude, ¿hola señor y señora Swan?, me parecería muy mal saludar así a mis padres- dijo burlón
-no te burles Emmett- le dijo mi madre, que a diferencia de mi padre parecía estar más calmada
-no lo hago- le respondió mi hermano, yo seguía agarrada su camiseta, pero todavía sin comprender que pasaba.
-Bella vete a tu cuarto-me dijo mi padre, pero yo no me quería ir, quería saber que pasaba con Emmett y quería defenderlo, como siempre intentaba hacer aunque algunas cosas no tuviesen defensa alguna.
-venga pequeña sube a tu cuarto- me susurró Emmett sonriéndome, ahora lo comprendía todo, estaba tomando la actitud de camicace para que mis padres no se fijasen en mi.
Ante la mirada de mi padre yo subí las escaleras rápidamente pero me quedé al final de estas para poder saber que pasaba. Mi padre normalmente no se ponía de mal humor, era un hombre tranquilo y con mucha paciencia, pero cuando la perdía podías esperar sentada a que terminase su charla sobre lo mal que habíamos actuado, todo esto lo decía con tal tono, que comprendía perfectamente por que la gente del pueblo respetaba tanto al jefe de policía Swan.
-Emmett cariño, este año estabas comportándote muy bien, ¿por que lo has tenido que estropear?- preguntó mi madre con pena
- se lo merecía- vale, ahora comprendía, Emmett se había peleado con alguien.
-¿Qué se lo merecía?- le dijo mi padre, lentamente, como escupiendo cada una de sus palabras- ¿se merecía el chico Newton que le dejaras la nariz rota y el ojo completamente morado? ¡Le has reventado la cara a golpes!
-¿has pegado a Mike?- grité desde lo alto de la escalera, bajando para quedarme al lado de mi hermano.
Emmett me miró de arriba abajo, evaluando mi cara había vuelto a ser la normal, parecía que su examen era bueno por que me sonrió, o al menos lo intentó.
-he dicho que se lo merecía
-no puedo comprender que a podido hacer ese chico para merecer tu ira- le dijo mi padre con los ojos llameantes de ira por no obtener más respuesta que un "se lo merecía".
-te puedo asegurar que se lo merecía- mi padre iba contestar pero yo me adelanté a sus palabras
-Emmett ¿Qué ha pasado?- le pregunté acariciándole el brazo para que se calmase.
-Emmett contesta a tu hermana ¿Y que ha pasado para que ni siquiera Edward te parase?- le dijo mi madre, haciendo lo mismo que estaba haciendo yo con Emmett con mi padre para calmarlo, aunque yo ahora me había quedado parada sabiendo por que Edward no lo había parado.
-Edward no estaba y hubiera estado no se si mi hubiera detenido- mi madre abrió la boca, comprendiendo por que nadie había parado la pelea, Edward y yo éramos los únicos que lográbamos parar a Emmett cuando se ponía burro.
-Emmett Swan, me vas a responder ahora mismo por que has pegado al chico Newton y así me das una explicación para darles a sus padres y una excusa para no detener a mi propio hijo- mi hermano tomó aire, lo conocía suficiente como para saber que iba a confesar.
-muy bien como quieras, te lo digo y luego me dices si todavía tienes ganas de detenerme.
-habla- demandó Charlie, cuando ponía ese tono no me salía llamarle papá, me salía más llamarle jefe Swan, Charlie era algo intermedio
-hoy a la mañana, nada más hemos llegado al colegio he escuchado a Newton decirle cosas obscenas a Bella- mis padres clavaron su mirada en mi, seguramente deduciendo como yo lo que venía a continuación, Mike nunca aprendería- le he avisado que si volvía a escúchale diciendo algo parecido a mi hermana tendría consecuencias, al parecer en un primer momento el chico retrasado ese me a comprendido
-¡Emmett!, esa boca- le regañó mi madre
-si bueno, lo que decía, Mike parecía haber entendido mi mensaje, pero luego cuando me dirigía al coche he escuchado como Mike y Tyler hablar de Bella y de alguna chica más, y antes de que lo preguntes Charlie, no pienso repetir lo que han dicho.
-¡Qué han dicho de mi hija!- gritó mi padre, ahora parecía estar a favor de mi hermano
-en serio papá mejor dejamos ese tema- yo también tenía curiosidad por saber que habían dicho, pero algo en mi me decía que mi salud mental me agradecería no saberlo.
-eres muy bueno protegiendo a tu hermana- le dijo mi madre acariciando el rostro de Emmett con mucha suavidad- pero la siguiente vez por lo que más quieras, limítate a lo verbal
Después de la confesión de mi hermano todo pareció volver a la calma, hasta creí escuchar a mi padre dándole la enhorabuena a mi hermano por los golpes.
Después de cenar yo me subí a mi cuarto, media hora después mi móvil comenzó sonar, me giré para mirar quien era y vi en la pantalla en nombre gravado de Edward, sabía que el quería hablar conmigo y que casi todas las noches hablábamos, pero ahora mismo no me apetecía hablar con él, por lo que puse el móvil en silencio y me fui al cuarto de Emmett.
No toqué la puerta ya que le tenía entre abierta, eso quería decir que no estaba haciendo nada raro. Cuando entré me lo encontré parado frente al ordenador, me acerqué a el y lo abracé por detrás.
-Gracias Emmett- le dije dándole un beso en la mejilla.
-¿Por pegar a Newton para defenderte?, créeme ha sido todo un placer- mi hermano sonrió dándome a entender que estaba más que complacido por haber tenido una excusa para pegarle.
-sabes que no me refiero a eso, no me gusta que pegues a nadie
-eres demasiado pacífica, creo que tienes que tener un poco más de arranque Bells- luego se giró para mirarme
-¿quieres hablar de lo que ha pasado hoy?- yo resoplé y me senté en la cama, mejor dicho, resoplé, quité la ropa de encima de la cama y me senté.
-no le sé, ni siquiera lo comprendo, sabía que tarde o temprano Edward tendría novia, no soy idiota y se que Edward es muy atractivo- más de lo que me gustaría- pero no sé que es lo que más me duele, que no me haya dicho nada, como si fuera una persona sin importancia en su vida, o que sea precisamente con Lauren- Emmett acercó a la silla hasta donde yo estaba, y se sentó apoyando sus codos en sus piernas.
-¿en serio no te había dado cuenta de lo que pasaba entre ellos?
-no, bueno algo si había notado, pero no le quería dar importancia, es Lauren por dios- luego le miré interrogante-¿tu lo sabías?
-lo sospechaba, Edward es mi mejor amigo, pero no es muy dado a decir lo que siente, además eso entre chicos no se lleva- yo bufé y le golpeé el brazo
-¿en serio solo es eso?, solo por eso te has puesto así- yo le miré confusa, aunque una parte de mi quería salir y gritar que no era solo por eso, que había otro motivo, pero ese motivo, ese sentimiento que me oprimía el pecho no quería tomar nombre, o tal vez era yo la que no dejaba que saliese.
-tengo miedo, tengo miedo de perder su amistad, que esta "cosa" que tiene con Lauren destruya todo lo que hemos creado durante todo estos años, Em ¿y si decide que ya no le interesa ser mi amigo?- una lágrima cayó por mi mejilla, mi hermano me la limpió sin decir nada más.
-eso no va a pasar, si pasa, le reventaré la cara- Emmett hizo sonar sus nudillos para dar más énfasis a sus palabras, pero gracias a ello me hizo sonreír
-se que no serás capaz- el me miró de tal forma que me dejaba ver que sería perfectamente capaz- no lo harás por que no te dejaré
-no tienes por que enterarte.
Después de una noche en la que no tuve mucha oportunidad de dormir, entre que me pasé la mitad de la noche intentando arrascarme dentro de la escayola y la otra mitad me la pasé pensando en los apasionados besadores y cada vez que cerraba los veía ahí, besándose, abrazándose…era… vomitivo y claro eso provocó que a la mañana siguiente me encontrase ante el espejo y dos preciosas manchas moradas debajo de mis párpados, genial, simplemente genial.
-vaya Bella parece que has pasado mala noche- me dijo Angela en modo de saludo
-me picaba la escayola- le respondí simplemente, por ahora no me apetecía entrar en detalles, ahora no al menos.
-te comprendo, eso es un verdadero incordió ¿utilizaste un tenedor?- yo asentí sonriendo, aunque por como me picaba ahora seguramente el tenedor había sido peor el remedio que la enfermedad.
-¿para que utilizaste un tenedor?- preguntó una aterciopelada voz a mis espaldas, yo no me giré, no me atrevía- ¿Bella?- preguntó al ver que no giraba, ahora ya no me queda otra.
- ¿que pasa Edward?- al girarme no pude evitar recordar la imagen de él con Lauren
-ayer no contestaste al teléfono, ¿pasa algo?- me preguntó serio, Edward siempre sabía si me pasaba algo y normalmente si no cogía el teléfono es que pasaba algo
-no, nada de nada Edward, simplemente que estaba ocupada con Emmett y mis padres- miré a Angela que me miraba extrañada.
-bueno Bella nos vemos luego en clase- no quería que Angela se fuese, no quería quedarme sola con él.
-hasta luego Angela- se despidió Edward, yo le despedí con una sonrisa un tanto forzada
-ya me he enterado de lo que ha pasado entre Mike y Emmett, creo que tu hermano perdió los nervios, lástima que tenía cosas que hacer, de haber estado ahí hubiese intentado frenarlo- me dijo sin mirarme a los ojos, de no haber sabido la verdad en esos mismos momentos me hubiese percatado de que algo raro pasaba, pero sobre todo de que me estaba mintiendo.
-esto es el colmo- dije enfadada y me di la vuelta para irme a clase rápidamente, lástima que Edward sea más rápido que yo. En poco tiempo llegó hasta mí y me arrastró fuera de los pasillos.
-¿Qué quieres decir con eso Bella?- me dijo muy serio- ¿y por que demonios te vas de esa manera?
-¿que qué quiero decir con eso?, por favor Edward- intentaba apartar la mirada de esos ojos esmeralda, de esa mirada que iba desde el enfado hasta la tristeza
-no pude estar para frenar a Emmett, lo siento, pero sabes como es Emmett, sabes que cuando se le cruza algo por al mente es muy difícil quitárselo
-¡no me refiero a eso!, Emmett es mayorcito para parar cuando tiene que parar, ayer no paró punto, ese no es el problema- estaba gritando, creo que era la primera vez que gritaba a Edward, pero es que la realidad era que no estaba reconociendo al Edward que estaba enfrente mío
-¿entonces a que? Bella de verdad que no te comprendo- me dijo confuso
-¿no me comprendes? Pues me refiero a que me acabas de decir que no pudiste estar para parar a Emmett, eso no me molesta, lo que me molesta es que se supone que soy tu amiga, que soy tu amiga desde que éramos unos niños pero a pesar de eso no has sido capaz en casi un mes de decirme que te gusta Lauren y no solo eso, ahora me dices que ayer tenías cosas que hacer y yo me pregunto ¿esas cosas tienen algo que ver con besar a Lauren en este mismo colegio?- tomé aire al terminar mi pequeño discurso.
Tras me precioso discurso lleno de reproches pude notar como la cara de Edward cambiaba, se contrajo de dolor y sus ojos estaba cubiertos con una pena absoluta, se apretó el puente de la nariz y me miró con los ojos tristes y avergonzados.
-Bella yo…
-¿Por qué?- le dije con la voz llena de pena- por que me has mentido, por que no me lo has contado, ¿Por qué?
-no podía Bella, no me sentía capaz de decírtelo, es Lauren, me gusta Bella- algo se abrió en mi pecho, un vacío comenzó a apoderarse de él, oprimiéndome- pero se como os lleváis las dos, no quería que te molestases
-pues ha sido peor el remedio que la enfermedad Edward, si me lo hubieras contado lo hubiese aceptado lo mejor posible, pero no, tu siempre con ese afán tuyo de protegerme, por dios Edward, no soy una niña y soy lo suficientemente fuerte y madura para aceptar cosas como esas.
-lo siento- dijo simplemente, luego se acercó a mi y me abrazó con fuerza- lo siento de verdad, no quería mentirte, solo que no sabía como decírtelo.
Al principio no le respondí al abrazo, por una parte de mi me decía que devolverle el abrazo significaba que aceptaba completamente lo que había hecho, y tenía que ser sincera conmigo misma, no me gustaba nada que Edward tuviese algo con Lauren, la sola presencia de esa chica me molestaba. Pero si no contestaba al abrazo significaba que era una cría que no aceptaba que sus amigos mirasen más allá y que me importaba que Edward tuviese novia. Por lo que finalmente me decidí y le apreté con fuerza contra mí, aunque seguía sin estar convencida.
-prométeme algo Edward- una lágrima rodó por mi mejilla, había algo que me daba mucho miedo y tenía que decírselo- prométeme que no dejarás que nada influya en nuestra amistad.
-lo prometo Bella, siempre estaremos juntos- hundió su cabeza entre mi cuello y mi hombro- aunque no lo creas yo te quiero Bella- mi corazón latió aceleradamente.
-yo también a ti Edward- le dije sin saber a ciencia cierta a que tipo de amor me refería
Estaría bien saber por que han dicho esos "te quiero" pero bueno… jejejejejej
Espero que os haya gustado el capitulo y un aviso a partir de ahora las cosas se van a poner peor jejejejejeje soy un poco mala lo sé ejejejje, pero las amistades cuando se meten novios en medio siempre se deterioran un poco…. Al menos al principio y si hay otra clase de sentimientos por medio pos todavía peor.... yo estoy sumamente agradecida de que nunca me haya pasado.
Un saludo
Tisha
