Nota: todos los personajes perteneces a Sthepenie Meyer
Aupa:
¡He vuelto! Bueno al menos por ahora, siento mucho el gran gran retraso, jamás pensé que tardaría tanto en actualizar, la verdad es que podría dar un montón de excusas todas ellas muy válidas, se me ha roto el ordenador, lo estudios y la verdad que con el tiempo que ha pasado tengo que decir que todas ellas han ocurrido, pero la verdad es que simplemente me ponía delante del ordenador y no escribía nada, es que no me apetecía escribir… puede que últimamente tenga la cabeza en tantas cosas que no me apetecía escribir y seguramente sea eso, también pensé en dejar la historia me he visto incapaz de escribir una nota diciendo que la dejaba así que voy a hacer todo lo posible por terminarla.
Bueno la verdad es que lo siento, yo también leo en fanfiction y de verdad que me da mucha rabia que la gente no actualice relativamente rápido.
Intentaré retomar lo más rápido posible la historia, de lo malo malo como entro en época de exámenes haré cualquier cosa para entretenerme y espero que la historia sea un modo de entretenerme.
Os dejo con el capitulo
BELLA POV
-A…Alice- balbucee sin dejar de mirar a mi prima que todavía no se había movido de la puerta, pero que seguía sonriéndome, una sonrisa que devolvía un poco de luz a la oscuridad que me envolvía momentos atrás- ¿Qué haces aquí?
-he venido a pasar el fin de semana, mis padres se iban y no se fían mucho de mi así que han decidido traerme- luego bufó ante sus propias palabras- no comprendo por que no me dejan quedarme sola
-por que eres un peligro ambulante que es incapaz de alimentarse sola- le aclaró mi hermano, ella lo miró mal, pero a mi no importaba el motivo por el que ella estaba aquí, lo único que me importaba es que estaba aquí, en Forks, conmigo en el que seguramente era uno de los peores días de mi vida.
Sin pensármelo, sin ni siquiera darme cuenta de lo que estaba haciendo me abalance sobre ella y la abracé como si mi vida dependiese de ello y también lloré, aunque eso estaba empezando a ser un acto natural en mi.
-tranquila Bells- dijo acariciándome el cabello- jope chica si llego a saber que te ibas a poner así me quedo en Phoenix
-¡No!- medio chillé y abracé más a ella como si tuviese miedo de que se fuese de mi lado- es solo que me alegro de verte
-yo también me alegro de verte, y tu pedazo de hombre de cromañón, ¿es que no piensas abrazar a tu dulce prima?- oí una carcajada de mi hermano y luego se acercó y nos abrazó a las dos
-te abrazo por que te quiero y por que me alegro de verte, pero que te quede claro Alice Brandon que aunque tengas cara de ser una persona dulce, yo sé perfectamente que solo lo eres cuando te interesa algo- sentí como Alice pegaba a Emmett
Nos quedamos unos momentos los tres abrazados, muchas veces pensaba lo bueno que sería para mi vida que Alice siguiese viviendo en Forks. Ella había vivido toda su vida en este pueblo pero hacía ya tres años que se había mudado con sus padres a Phoenix, ya que a su padre la habían dado un puesto en esa ciudad, todavía me acuerdo de lo mucho que me enfadé con ella cuando me dijo que se iba, estuve sin hablarle por lo menos una semana, luego me arrepentí de haber perdido tanto tiempo con ella y no me separé de ella hasta que se montó en el avión.
De repente se me ocurrió algo que había pasado totalmente por alto, con la emoción del momento me había olvidad de las palabras de Alice al llegar. Me separé de ella como pude lanzando Emmett lejos, ya que no se esperaba mi repentino movimiento.
-¿Cómo que ya era hora de que me diese cuenta?, ¿Desde cuando lo sabes?- le pregunté mientras ella sonreía
-primero, lo sé desde que conociste a Edward, se te nota cariño- al ver mi cara de pánico cambio sus palabras- te lo notamos la gente que conoce, estoy segura que nadie lo piensa después de que hayáis sido los mejores amigos durante tanto tiempo, pero a mi no me engañas, además yo he dormido contigo y como sabes hablas en sueños y puede que alguna vez- se quedó un momento pensativa- en realidad más de una vez se queda corto si hablamos de las veces que has susurrado el nombre de Edward en sueños.
Enterré la cabeza en mis manos de pura vergüenza, sabía que en estos momentos estaba completamente roja, pero el pensar en las veces que Alice o Emmett me habían escuchado llamar a Edward en sueños me avergonzaba muchísimo.
-pero tranquila tu secreto está a salvo con nosotros- me tranquilizó mi hermano dándome palmaditas en la espalda.
-aun así la situación no mejora, ¿soy patética verdad?- le susurré a Alice mientras ella se sentaba a mi lado en la cama
-para nada Bella, eras clásica, típica pero pátetica no, vamos a ser sinceras Edward es muy guapo, no es mi tipo- aclaró- pero está muy bueno y antes de que se le fuese la cabeza con esa cosa- Alice llamaba a Lauren de la misma manera que lo hacíamos mi hermano y yo, eso era debido a las horas al teléfono y que ella también conocía a Lauren- era un ser de lo más agradable y simpático.
-ya… ahora no tanto- miré a Emmett sorprendida, por que a pesar de todo Edward era su mejor amigo- es verdad Bella, a cambiado y no para bien, la verdad es que no lo comprendo, no comprendo por que está con Lauren y no comprendo por que esta así de raro.
-mira Charlie que estampa más bonita- dijo mi madre desde la puerta, en seguida mi padre se le unió a ella- Bella cariño ¿estas llorando?
-a sido por la alegría de ver a Alice- me excusé aunque por la cara de mi madre me dio a entender que no me creía nada
-claro- susurró
-es que soy especial tía Renne- le dijo Alice batiendo las pestañas exageradamente
-por supuesto que sí cariño
-todos sabemos lo especial que eres querida- le dijo mi padre con una media sonrisa, con lo que se gano que Alice le sacara la lengua infantilmente, mi padre se rió aunque no apartó la mirada de mi ni un solo momento, tenía la ligera impresión de que en esta casa nadie se creía mis disculpas
-por cierto, ¿Por qué nadie me había dicho que Alice iba a venir?- les pregunté verdaderamente interesada en saber esa respuesta, ya que no comprendía ese ocultamiento, aunque ahora comprendía la cantidad de llamadas entre mi madre y mi tía
-era una sorpresa Bella, como últimamente has estado apagada pensamos que sería bueno que Alice viniese por aquí unos días- luego miró a su sobrina- no tiene nada que ver con que tus padres piensen que puedes quemar la casa
-claro…- susurró Alice- es como si Emmett se fuese a quedar solo, nadie pensaría por nada del mundo que pudiese quemar la casa- dijo con un tono burlón- me tenéis en la misma consideración que él, menudo logro
-oye enana, conmigo no te metas que a mi me han dejado solo en casa
-pero con Bella, con Bella claro que dejan a todo el mundo solo en casa- le respondió Alice
-es que soy una chica de confianza
-bueno basta de peleas que la cena está lista- Emmett aplaudió- aunque siendo sincera pensaba que os ibais a quedar en casa de los Cullen más tiempo
-es que ha venido gente indeseada- le respondí mientras todos bajábamos a la cocina
-Lauren ¿verdad?- me respondió mi madre
-por supuesto
-esa chica no me gusta- agregó mi padre, yo le miré extrañada, bien era cierto que él era el jefe de policía por lo que era bastante escéptico sobre la buena voluntad de los adolescentes pero jamás daba nombres que aclarasen quien le caía mal y quien le caía bien, aunque eso no quería decir que no se le notase- no me miréis así- se defendió al ver la cara de mi hermano y la mía- esa chica tiene muchos aires de superioridad, no sabes como se puso cuando una vez la llevaron a la comisaría por robar.
-¡¿Qué?- gritamos Emmett y yo
-bueno sé que no esta bien decir esas cosas, pero es la verdad, aun así prometerme que no le diréis nada a nadie, no me gustaría que la gente pensase que soy un chismoso
-te lo prometemos- le respondimos mientras Alice se reía- Alice también lo promete papá- recalqué
-lo extraño es que nadie se enterase de eso, Forks no es un gran pueblo que digamos- se preguntó Alice, pregunta que yo también me hacía
-bueno ella es la hija de la Josefin Mallory, ella y la señora Dennise Stanley son las mayores cotillas de la ciudad supongo que cuentas todo menos lo que ellas les interesa- aclaró mi hermano, y tenía razón, seguramente Lauren había hecho un montón de cosas que su madre tapaba y nadie decía por miedo de que su madre lanzase un montón de mentiras sobre ellos.
Esa noche Alice durmió conmigo ya que la casa solo tenía tres cuartos y Emmett se negó a dejarle su cuarto y dormir en el sofá, nos pasamos horas hablando sobre cosas que en general ya habíamos hablado por teléfono pero era diferente a hablarlo cara a cara. Yo estaba más que feliz que Alice estuviese conmigo y sobre todo de que tuviese la amabilidad de no tocar el tema de Edward, sabía que tarde o temprano lo tocaría pero prefería que fuese más tarde que temprano.
Mi momentánea felicidad desapareció a la mañana siguiente cuando Edward no dejó de llamarme, sabía que le tenía que coger pero no quería hacerlo, ¿Cómo hablar con él cuando sabía que estaba completamente enamorada de él?, sabía que ese sentimiento siempre había estado en mi, pero era diferente cuando estaba en las sombras, oculto con cantidad de excusas de autoengaño que tan bien había creado en mi mente.
A la quinta vez que llamó yo ignoré la llamada, me daba pena pero no quería escuchar como él me hablaba normalmente cuando yo estaba sufriendo con él.
-¿diga?- dijo Alice, yo me giré para darme cuenta de que había cogido el teléfono en un momento en el que yo me había distraído- hola Edward
Intenté quitárselo lanzándome sobre ella, pero se me había olvidado lo rápida y ágil que era por lo que se alejó de mí antes de que me diese cuenta, y se fue dando saltitos hacia el otro lado de la habitación.
-si, está conmigo ahora se pone- me acercó el teléfono pero yo negué, no quería cogerlo, ella tapó el auricular y me miró seriamente- habla con él Bella, coge el toro por lo cuernos, luego tenemos que hablar tu y yo seriamente, ¿o pensabas que lo había olvidado?
-esperaba que fuese así- ella negó como si fuese un caso imposible y me dio el teléfono, yo tomé aire exageradamente y contesté- ¿si?
-¿se puede saber donde has estado toda la noche y media parte de la mañana?- me preguntó claramente molesto, pero aun así yo sentí un vuelco en el corazón al escuchar su voz- he estado a punto de ir a tu casa a buscarte
-no tienes que preocuparte Edward, estaba con Alice- la cual había desaparecido misteriosamente- y tenía el móvil en silencio
-últimamente lo tienes muchas veces en silencio
-si bueno, es que se me olvida ponerlo con sonido después de clase, ¿querías algo en particular Edward, o vas a echarme la bronca por tener el móvil en silencio?- le pregunté más borde de lo habitual
-quería hablarte de ayer, te fuiste tan rápido de casa…- parecía apenado, pero no me daba lástima no después de su espectacular llegada
-ya he dicho que ha venido Alice, me tuve que ir por que mis padres avisaron a mi hermano de que estaban llegando y querían que estuviésemos en casa para cuando Alice llegase- le expliqué, total no era del todo mentira
-ya claro, es que pensé que estabas molesta, bueno en realidad parecías molesta por ver a Lauren allí
-es que lo estaba, pero es tu novia- escupí esa última palabra- y si ella quiere pasar cada momento de su vida contigo pues…
-sabía que te había molestado, no comprendo por que la odias tanto Bella- preguntó entre triste y molesto
-bueno creo que te dado diez años de motivos Edward
-Bella por favor piensa un poco en mi- pidió
-Edward, no quiero discutir contigo- que pensase en él, si eso era lo que hacía gran parte de mi día.
-Bella, por favor tenemos que hablar, no puedes ponerte de morros cada vez que Lauren entra en tu radio de visión es mi novia, creo que tendrías que aceptarlo, yo he intentado separaros a las dos y que pasaseis el menor tiempo posible juntas, pero tienes que comprender que es mi novia- esperó un poco a que yo dijese algo, pero en esos momentos lo que más me importaba era morderme la lengua para no gritarle nada indebido- ¿Bella?, Bella no te comportes como una niña por favor.
-¿ya has terminado?- le respondí entre dientes tratando con todas mis fuerzas no gritar
-en principio si- dijo con total tranquilidad.
-bien, ahora voy ha hablar yo- respiré profundamente intentando calmarme- he soportado tener a Lauren en mi vida por ti, sabiendo como sabes que Lauren y yo nos odiamos desde el mismo día que nuestras miradas se cruzaron, pero a pesar de todo creo que la he soportado con mucha educación.
-bueno Bella…
-estoy hablando yo- el calló y oí como suspiraba a través del teléfono- bien, después también e soportado que tu no me contases nada de tu relación con Lauren, me mentiste pero a pesar de todo yo no me enfadé, por que te perdoné como siempre te he perdonado todo, y perdona si ayer me enfade, pero es que el viernes era el día para nosotros, para ti, para mi hermano y para mi, para nadie más, pero ayer no solo llegaste más de media hora tarde, sino que además apareces con ella, Edward puede que me esté cansando bastante, yo no quiero que elijas entre ella y yo, solo te pido que no me obligues a pasar más tiempo del estrictamente necesario con ella- terminé y aunque no me sentí mejor me sentí al menos algo satisfecha
-estas enfadada
-bravo Einstein, bravo de verdad
-Bella, es mi novia- suspiró él, casi pareció como si eso le pesase
-créeme lo sé- le respondí con pesadez, no había nada más que odiase más que ese sobrenombre que Lauren tenía y que yo jamás tendría.
-Bella…- empezó a decir Edward
-mira Edward, déjalo, tengo que haces cosas y no me apetece nada discutir contigo por teléfono- oí como algo se rompía en la cocina- además creo que Emmett ha roto algo
-Bella no me cuelgues por favor- suplicó- no quiero estar enfadado contigo
-Edward por favor te le pido déjame un poco, déjame disfrutar este fin de semana tranquilamente con Alice
-Bella
-Adiós Edward- oí un suspiro en la otra línea
-Adiós Bella, no hemos terminado- tuve la tentación de contestarle que por ahora lo mejor era dejarlo, pero preferí colgar.
Bajé a la cocina buscando a Emmett que seguramente estaría intentando recoger el estropicio que había formado a juzgar del ruido que había hecho. Pero cual fue mi sorpresa al encontrarme con mi madre recogiendo los platos rotos.
-¿Emmett te ha dejado recogiendo todo?- le pregunté, mi madre se giró sorprendida
-pensé que estarías con Alice y Emmett- parecía nerviosa y yo no comprendía por que
-mama ¿se te ha roto a ti todo esto?- le dije señalando la cantidad de platos que había en el suelo
-me he resbalado- se justificó rápidamente, demasiado rápido
-vale, ¿te has hecho daño?
-no tranquila cariño, Alice y Emmett están en el garaje si quieres ir con ellos…- mi padre parecía deseosa de que me fuese, me fijé en su mano que temblaba
-ahora voy, ¿mama en serio que estás bien?- me acerqué a ella y le quité la escoba- ya barro yo, por dios Renne son solo unos platos, estás temblando
-es que me ha asustado tanto ruido- me respondió sentándose en una de las sillas, se agarró las manos para que dejasen de temblar, pues sí que se había asustado
-pues no comprendo por que te has asustado siendo la madre de Emmett
-tienes razón cariño, estaba despistada y de repente se me ha caído todo…- la miré preocupada sin comprender por que se justificaba tanto
-no comprendo mamá a que a viene tanta explicación, se te han caído los platos, son cosas que pasan, no se tampoco es que fuese la cubertería nueva- después de barrer todo el suelo me acerqué a ella y me tomó la mano
-tienes razón cariño, Bella, ¿tu te acuerdas de tu abuela? De mi madre digo- eso me desencajó, mi abuela materna había muerto al poco de nacer yo, de alguna enfermedad que jamás me habían explicado y que yo jamás había preguntado
-¿a que viene eso mamá?- pues si que la había trastornado el romper unos platos, ni que todos estos años hubiese estado ciega y no hubiese visto como Emmett con sus estupideces y yo con mi torpeza nos había cargado varias vajillas.
-tu abuela os quería mucho a Emmett y a ti, aunque a ti no tuvo mucha oportunidad de conocerte, no me hagas caso cariño me he puesto un poco tonta, por que no vas fuera con Alice y habláis de la llamada que te acaba de hacer Edward- yo la miré con terror y ella me respondió con una sonrisa
-¿tu?- quería preguntarle como lo sabía, y sobre todo desde cuando pero ella me miró con esa sonrisa suya llena de ternura
-Isabella, soy tu madre, venga cariño vete con tu prima
Yo me fui como un zombi sin ser plenamente consciente de que estaba saliendo de la cocina, ¿es que todo el mundo sabía que estaba enamorada de Edward? ¿O solo era mi familia?, todo era una mierda.
-hombre Bella, que tal te ha ido la conversación- me preguntó Alice
-bien, creo que le he colgado- le respondí mirando al suelo
-¿has colgado a Edward?, ¿te has puesto dura con él?- dijo mi hermano mientras aplaudía orgullosos- muy bien Bella, por fin, ya era hora de que te pusiese firme
-pues si la verdad es que ya era hora de que le dejases las cosas claras- aplaudió Alice- espero que no hayas sido muy dura
-no lo he sido, simplemente he le dicho que me deje un tiempo en paz.
-¿nos vamos al centro comercial?- preguntó Alice emocionada
-bien vamos y terminemos cuanto antes con ese sufrimiento- protestó mi hermano.
-portaros bien en el centro comercial chicos- nos dijo mi padre que acaba de llegar de trabajar- y eso va por ti Alice
-claro tío Charlie, nosotros siempre nos portamos bien
-eso espero querida
-papá- le llamé mientras Alice y Emmett entraban en el coche de este último- papá vete con mamá que parecía un poco nerviosa
-¿Qué ha pasado?- me preguntó mientras los que estaban en el coche, sobre todo Alice, me llamaban con impaciencia.
- no sé, cuando he llegado a la cocina se le habían caído los platos- una sombra de preocupación cruzo la cara de mi padre- pero no se por que se ha puesto así, en esta casa creo que es el orden del día romper la vajilla
-se habrá puesto nerviosa cariño, venga vete con esos dos que están venga a tocar la bocina- luego se giró hacia el coche- que sepas Emmett que esto es zona residencial, como te pases con la bocina te pongo una multa.
-no te esfuerces papá, si me pones una multa por tocar la bocina la vas a pagar tu.
Me fui riendo hacia el coche, mientras mi padre y mi hermano seguían discutiendo quien iba a pagar la ficticia multa, nada más llegar al coche dieron la discusión por terminada y Emmett arrancó el coche.
Una hora después llegamos al centro comercial y media hora después de cruzar sus puertas, Emmett ya se había perdido y yo deseaba perderme con él, pero era imposible, Alice era imposible.
Hora y media después yo ya daba a Alice por perdida, me había llevado a no se cuantas tiendas y me había hecho probar no se cuantos vestidos, pantalones, blusas y la lista seguía, y lo único que me había llamado la atención había sido un vestido azul precioso, pero que era demasiado caro como para poder permitírmelo.
Gracias a dios, después de tanto tiempo de sufrimiento Alice me había permitido sentarme, Alice podía parecer un poco dictatorial, pero es que realmente me había dado permiso para sentarme y yo lo agradecía por que ya casi no sentía mis pies, estaba en la gloria ahí sentada en el banco, pero la gloría no dura para siempre, tenía que habérmelo imaginado cuando un olor coco empalagoso invadió mis fosas nasales.
-pero mira a quien tenemos aquí, a la amiga ofendida sin la protección de se hermano- la voz sumamente nasal de Lauren invadió mis oídos, hoy no era mi día de suerte.
-hola Lauren
Bueno pues hasta aquí el capitulo, espero que os halla gustado, ¿Qué le dirá Lauren a Bella? Puede que tengan una simple conversación de compañeras de clase…todo puede ser.
Un saludo
Tisha
