Nota: todos los personajes perteneces a Sthepenie Meyer
Aupa!
Bueno después de tanto tiempo he vuelto, podría dar muchos motivos por los que no he escrito hasta ahora pero serían meras excusas, la verdad es que no se me ocurría como seguir la historia, no fue hasta ayer cuando encontré el esquema inicial que hice sobre la historia y con la cantidad de apuntes que tenía sobre esta cuando dije, venga tengo que seguirla, por que o la seguía o la cerraba no me deje a mi misma más opciones.
Bueno os dejo con el capitulo.
BELLA POV
-hola Lauren- respondí maldiciendo mi mala suerte.
-¿que haces aquí tu solita?- me preguntó con rintintin
-¿te importa acaso?
-no la verdad es que no- me dijo mientras me regalaba una "perfecta" sonrisa, que rabia me daba- lo que si me importa es saber que no estás con Edward
-ya ves, nunca le gustó ir a los centros comerciales- era mala, Lauren era mala, yo estaba convencida de que Lauren sospechaba la verdad, pero no le iba a dar el triunfo de vencerme
- conmigo si que viene, cada vez que se lo pido me responde que si, con una de sus preciosas sonrisas- esas sonrisas que muchas veces utilizaba para esconder su disgusto
-será por que yo no le obligo a hacer nada que el no quiera- ahora su cara cambió y pasó a ser de odio
-eres una… - seguramente Lauren tenía que estar preparando una sarta de insultos pero todos ellos se vieron frenados con la aparición de Emmett y Alice- salvada por la campana Isabella- dijo entre dientes y luego se fue sin despedirse
-¿Qué quería esa?- preguntó mi hermano
-en realidad yo tampoco lo tengo claro- era la verdad, en realidad no me había dicho nada de nada, aunque yo sospechaba que me estaría esperando algún día
-sus dos neuronas se habrán conectado durante unos segundos y habrá venido a contártelo, quien sabe- dijo Alice encogiéndose de hombros- ¿bueno que no vamos?
El fin de semana pasó más rápido de lo que yo esperaba, con Alice conmigo los días se me hacían demasiado cortos gracias a la energía de mi prima. Cuando nos despedimos comencé a llorar, yo no quería que se fuera, quería que se quedase conmigo, por que Alice me podía desesperar muchas veces, pero era un gran apoyo en los peores momentos, y este era uno de esos malos momentos, el ver a Edward me daba un pánico tremendo, aunque sabía que tarde o temprano llegaría el momento de enfrentarme a él.
Cuando Alice se fue yo subí a mí a cuarto y cual fue mi sorpresa al encontrarme una enorme caja de regalo sobre mi cama, la abrí lentamente, sabía que era de Alice, pero algo regalado por Alice podía dar mucho miedo.
Dentro de la caja había un precioso vestido azul con unas bailarinas del mismo tono, observé la prenda era maravillosa, de un azul intenso era un vestido muy sencillo, tal y como a mi me gustaban, cuando levanté el vestido para observarlo mejor una nota cayó de él, me agaché a cogerla y comprobé que era la letra de Alice, la verdad no se de que me sorprendía.
"Bella, espero que te guste el vestido y tranquila no me he gastado mucho dinero en él, quiero que escuches bien esto Bella, este vestido es un vestido muy especial, lo tienes que guardar para un momento especial, tranquila, todavía no ha llegado ese momento, pero cuando llegué lo sabrás, sabrás el día exacto en el que te tienes que poner el vestido y ese día agradecerás mis poderes psíquicos
Un beso, te quiere Alice"
Me reí ante la nota, pero la verdad es que no comprendía nada, aunque con Alice era el pan de cada día, nunca sabías por que hacía las cosas, pero siempre acertaba. Hice lo que me dijo y guardé la caja, no sabía a que se refería Alice con guardarla para un momento especial pero bueno, tenía la sensación que cuando llegase el momento sabría cuando ponérmelo.
Un estruendo en la cocina hizo que saliese de mis varias ensoñaciones baje corriendo para ver que había hecho Emmett, me gustaba reírme de él cuando no era él y no yo la que se caía, me reía de él pero siempre con cariño, cual fue mi sorpresa cuando me encontré a mi madre tirada en la sala.
-¡mama!- grité acercándome a ella para ayudarla, al parecer mi padre y mi hermano estaban fuera- ¿se puede saber que te ha pasado?
-nada cariño- me respondió temblando- tu hermano que deja todo en medio y claro yo voy sin ver y me caigo
La levanté como pude y la ayudé a sentarse en el sofá, mi madre seguía temblando pero parecía más tranquila que cuando estaba en el suelo.
-¿te duele algo?- le pregunté preocupada
-no cariño, ya te digo solo ha sido el susto- en ese momento mi hermano y mi padre entraron por la puerta
- ya te has vuelto a caer Bella- dijo mi hermano en un berrido, todavía no sabía como no nos llamaban la atención los vecinos por al cantidad de gritos que Emmett soltaba al cabo del día.
-no me he caído, a sido mamá, que claro como tu dejas todo en medio pues pasa lo que pasa- le regañe, mi hermano se acercó lentamente a mi madre y la acarició la espalda mientras mi padre tenía una cara muy rara.
-lo siento mami, no lo volveré ha hacer
-¿estas bien Renné?- le preguntó mi padre, todavía serio
-claro mi amor, ya sabes con Emmett en casa es muy difícil no terminar besando el suelo.
-mamá- protestó mi hermano mientras hacía un puchero, mi madre le acarició la cara casi con admiración
-es comprensible por que les gustas a las chicas cariño mío- yo bufé y Emmett sonrió más aún.
-es por mi encanto natural, ves Bella- yo decidí ignorarlo, cuando Emmett sacaba a luz todo su ego, podía ser algo insoportable.
Al día siguiente llegó la hora de enfrentarme con la realidad, había esquivado a Edward durante todo el fin de semana pero ahora tenía la sensación de que no tenía escapatoria, de que en cualquier momento se iba a poner delante de mi y yo me iba a derrumbar, ahora que me había dado cuenta de que para mi Edward no era solo un amigo, las cosas se complicaban y mucho, pero recordé la conversación que había tenido con Alice antes de irse.
"-recuerda Bella, cuando veas a Edward mantente firme, que no note cuanto te duele, está acostumbrado a tenerte a su lado siempre, tienes que hacer que sepa lo que es perderte
-pero yo no quiero hacerle sufrir, si me comporto así es como si le estuviese imponiendo que eligiese entre mi y Lauren- le había respondido yo
-pues ya es hora que elija, tiene que darse cuenta que no lo puede tenerlo todo, te a impuesto que soportes a Lauren cuando sabe que nunca os habéis odiado desde que os visteis por primera vez, es simple Bella, que sepa que en esta vida hay momentos en los que tiene que elegir, puede que te sorprenda su elección "
Me reí ante el recuerdo de esa conversación, Alice tenía razón en parte, siempre le había dado todo a Edward, pero en la parte de que podía sorprenderme con su elección, eso no lo tenía tan claro.
Vi a Edward a lo lejos con Lauren y yo me quedé parada, pensaba que estaba preparada para verlo pero no, me dolía y mucho verlo con Lauren, ver como era a ella a la que pasaba su brazo por los hombros mientras andaban, ver como de ella de quien se despedía con un beso en los labios y con una promesa de verse más tarde, por que Alice no tenía razón, si le ponía la elección a Edward de Lauren o yo, sabía que elegiría a Lauren. Pero mi prima tenía razón, tenía que demostrarle que no me tenía a ahí para todo, que yo también sentía y que también pensaba, y que tenía derecho a enfardarme por estar con una persona a la que tanto odiaba y tenía derecho a enfadarme por hacer que me enamorase de él.
Y con ese sentimiento de lucha avancé decidida hacia el instituto, con la cabeza bien alta y sin dejar que nadie me la bajase, nadie ni siquiera Edward Cullen.
Sorprendentemente superé el día con nota, no había tenido ningún encontronazo con Edward y toleré muy bien las miradas de superioridad de Lauren. El resto de la semana pasó normal hasta que el jueves Edward pareció perder la paciencia y se acercó a mí.
-hola pequeña- dijo al acercarse a mi, "pequeña", me dolía pensar ese nombre, la tristeza me invadió por unos instantes pero me recompuse rápidamente.
-hola Edward- le contesté simplemente
-¿hoy tienes algo que hacer?
-tarea- traté de sonar seca y creo que lo conseguí, pero por su mirada sabía que no me había creído.
-vamos seguro que puedes sacar un poco de tiempo para tu amigo- puso su sonrisa para convencerme, estuve a punto de caer, pero me frené a misma, no podía caer, tenía que ser fuerte.
-no, no puedo tengo muchas cosas que hacer- le volví a mentir, intentando sonar borde para que se fuese.
-¿Qué te pasa? Últimamente estás muy rara conmigo- me dijo como implorando una respuesta, yo tuve ganas de reír, rara, si solo fuese rara, además que yo podía poner varios adjetivos más que serían bastante más específicos de lo que podía ser rara.
-a mi no me pasa nada, tengo muchas cosas que hacer, mira ahí viene tu novia y se molestará si me ve contigo, adios Edward- y me fui sin más dejándolo ahí con cara sorprendido y una sonrisa revoloteó en mis labios, lo había conseguido, había pasado la primera prueba.
-hola preciosa- me dijo otra voz, Mike, perfecto, Edward todavía seguía mirando, ahora iba a saber lo que yo había tenido que soportar durante años, no pensaba que Edward sintiese lo mismo que yo sentía por él, pero sabía lo protector que era y lo mal que le caía Mike
-hola Mike- le respondí con una sonrisa, falsa y que Edward habría reconocido en segundos, pero Mike no era Edward.
-te apetece hacer algo este fin de semana, ¿el viernes tal vez?- me preguntó sin borrar la sonrisa
-este viernes- miré hacia atrás, donde seguía Edward, Lauren estaba a su lado reclamando atención pero parecía que su novio no estaba muy interesado en ella- pues creo que no tengo nada que hacer, podíamos ir al cine.
-perfecto, ¿tienes alguna película en mente?
-no, te dejo a ti elegir, seguro que me encanta cualquier cosa que elijas- eso pareció agradar a Mike que se fue con una sonrisa en sus labios.
Aún cuando Mike ya se había ido yo seguía sorprendida por mi propia actitud, no sabía de donde había salido esa Bella, pero no me desagradaba del todo. Pero al parecer a Edward si a juzgar por la cara que tenía antes de irse hacia el aparcamiento con su novia.
Cuando llegué al coche mi hermano ya me esperaba ahí con una sonrisa.
-he oído que vas a salir con Mike este viernes- me preguntó sonriendo y alzando las cejas
-¿y eso te hace sonreír?- le pregunté verdaderamente sorprendida, Emmett odiaba a Mike.
-no, no me gusta que salgas con Mike, pero me gusta ver la cara de estreñido que se le ha quedado a Edward- dijo antes de volver a soltar una risotada.
Ese viernes fui con Mike al cine, yo había ignorado las llamas de Edward que habían abrasado mi móvil, sabía que era nuestro viernes pero él había decidido ignorarlo pues yo también tenía derecho ha hacerlo.
Mike eligió una película de miedo, "por que no me sorprendía" pensé mientras el chico pasaba la mano por mis hombros para, según él, protegerme, no me agrada mucho pero tampoco es que sintiese repulsión.
A la salida Mike se ofreció a llevarme a casa, creo que lo que no quería era que Emmett o mi padre viniesen a por mi, yo acepté tampoco quería soportarlos a ellos. Cuando llegamos a mi casa yo me despedí de Mike pero el me retuvo, "vaya al parecer la cosa no se quedaba ahí" pensé.
-Bella me lo he pasado muy bien esta noche- dijo acercándose a mi, yo instintivamente me empotre contra la puerta del copiloto, maldita mi suerte, yo solo quería darle celos a Edward y ahora me tocaba vivir este papelón, bien Bella bien.
-yo también Mike, muchas gracias por invitarme- déjame irme por favor, grité internamente
-Bella verás, tenía algo que decirte- buenas noches sería perfecto, pero mi instinto me decía que no iban a ser buenas noches.
Pero para mi sorpresa Mike no me dijo nada, sino que literalmente se abalanzó sobre mí y me besó, yo intenté de verdad que lo intenté quitármelo de encima, pero era imposible por que era bastante más fuerte que yo y al parecer estaba muy entusiasmado.
El beso de Mike lo que estaba dejando claro lo mucho que se diferenciaba a Edward, cuando el mini beso que le había dado a Edward había provocado que mil mariposas revoloteasen en mi interior, el beso de Mike lo que estaba provocando unas ganas inmensas de empujarlo.
Mike siguió besándome y yo intentando apartarle, cosa que al parecer le confundía y me daba la impresión de que pensaba de que me gustaba y que mis movimientos eran de entusiasmo, tal pensaba que era mi entusiasmo que metió la mano por debajo de mi blusa. Y otra vez esas ganas de comprar, la mano de Edward cada vez que me tocaba era caliente y hacía que ardiese cada lugar por donde me tocaba, aunque fuese un toque muy sutil, en cambio la mano de Mike estaba fría y me daba la sensación de que estaba algo sudada.
Cuando la mano de Mike estuvo a punto de llegar a mi sujetador, me arme de fuerza y lancé contra el otro lado del coche.
-¿se puede saber que haces?- le grité, el beso no había durado más de un minutos pero a mi se me había hecho eterno.
-besarte, pensé que tu querías- lo miré sorprendida, el realmente pensaba que yo quería, la verdad es que sentí pena por él, pero seguía enfadada.
-te estaba intentando apartar Mike, me movía por que quería que te quitases- le aclaré.
-lo siento- me dijo apenado- de verdad que lo siento, me confundí- su cambió a horror- por favor no le digas nada ni a tu hermano ni a Cullen me matarán.
-tranquilo- le dije acariciándole la cara suavemente, Mike tenía muchas cosas, pero no era mal tipo, un poco idiota a veces pero como todos los chicos de su edad- esto queda entre tu y yo.
-gracias y de verdad que lo siento.
El lunes siguiente Mike literalmente me esquivo, al parecer estaba avergonzado y la verdad yo también, como ya había comentado, el tiro me había salido por la culata, pero como le había prometido a él, no se lo diría nadie, por su bien y por el mío.
A la salida del instituto, cuando iba hacia el coche sentí que alguien me sentía, me giré para enfrentarle y sorprendí al ver a Edward con cara de energúmeno.
-pasaste de mi el viernes- me gritó, menos mal que al gente ya se había ido y no había gente para mirarnos y Emmett todavía no había salido del entrenamiento, al parecer Edward había corrido más que él.
-tenía cosas que hacer- le dije sin más- y no te debo ninguna explicación
- si que me la debes, me dejaste para salir con Mike- volvió a gritarme
-no me grites- le grité yo, ahora los dos nos estábamos poniendo al mismo nivel, ahora éramos dos energúmenos- a que duele ver como pasan de ti ¿eh?, pues ahora te das cuenta como ha sido mi vida durante estos meses.
-yo no he pasado de ti- me grito dolido
-si, si que lo has hecho, pero no te das cuenta ¿no?- le dijo ahora más tranquila- cuantas veces me has llamado para anular un plan, cuantas veces te has disculpado por no poder explicarme cálculo cuando sabes que no se me da bien y todo para estar con esa y sobre todo cuantas veces hemos tenido una conversación desde que estás con ella.
-tu me te has alejado de mi- me dijo triste
-tu me has obligado, no quería verlo, pero me has abandonado por Lauren- ahora era yo la que estaba dolida.
-tu no has soportado que tenga novia, tu eres la que se ha comportado como una niña
-y tu no soportas que me acerque a nadie, siempre te pones como un energúmeno cada vez que alguien se me acerca, tu no soportas que un chico se me acerque pero tu te puedes acercar a cualquiera ignorando lo que yo puedo sentir ante eso, y eso Edward no es justo- la cara de Edward se contrajo en un rictus de rabia
-todo esto es por que estoy con Lauren- dijo como si no hubiese escuchado nada de lo que le había dicho y eso hizo que bufase fuertemente- y me lo pagas saliendo con Mike
-no estas siendo justo conmigo Edward
-eres tu la que no esta siendo justa conmigo Bella, yo siempre te he tratado bien, siempre te he cuidado y cuando soy feliz con otra parece que te molesta.
Y esa fue la gota que colmó el vaso, ya no puede aguantar más y toda la rabia que había sentido hasta ahora explotó, creando una avalancha que no era capaz de controlar.
-olvídame- le grité- pasa de mi, olvídame actúa como si jamás hubiese existido, por que me estas haciendo demasiado daño como para seguir con esto- y acto seguido me giré para irme a esperar a Emmett.
-Bella- me gritó sin intentar seguirme, al parecer por su cara estaba clavado en el suelo.
-¡que me olvides!- le volví a gritar, sin ni siquiera sospechar lo mucho que el día de mañana me arrepentiría de esas mismas palabras.
Y asta aquí es capítulo, la verdad es la frase final de Bella es una de las que me motivo a escribir esta historia, quería escuchárselo decir (por decirlo de alguna manera) y la discusión final de ellos dos, como en realidad se han dicho tantas cosas pero ninguno de los dos se ha parado a escucharlas con atención… es lo que pasa en las discusiones… que no te has cuenta de lo que se ha dicho asta después de un buen rato….
Para las que hayáis leído los ojos del ayer, no se si os habréis acordado pero hay un cocho que es igual que en la otra historia, solo que en el pensamiento de Bella.
Bueno espero que os haya gustado, siento la espera y espero que pa el siguiente no tengáis que esperar tanto
