Nota: todos los personajes perteneces a Sthepenie Meyer
¡Aupi!
Bueno aquí estoy después de mucho tiempo, la verdad es que no tengo perdón, que llevo demasiado tiempo sin actualizar, pero es que mi vida últimamente esta hecha un cristo y escribir era uno de mis últimos pensamientos, pero de verdad que lo siento mucho, espero que ahora de vacaciones me de por escribir más.
Muchas gracias por todos los reweis.
Espero que os guste el capitulo.
BELLA POV
Habías pasado dos semanas desde que le había gritado a Edward, hoy por hoy ni siquiera sabía de donde había sacado las fuerzas para decirle eso, pues no era algo típico en mi, quiero decir, tengo carácter como todo el mundo, pero por norma general suelo ser de las personas tranquilas que no se meten con nadie y mucho menos se dedican a gritar a alguien y menos ese alguien era Edward.
Durante estas dos semanas Edward no me había hablado, pero a decir verdad yo tampoco le había dado pie a que me hablase, cada vez que se acercaba yo me alejaba de él, cuando le pillaba mirando con aire ofendido yo le miraba mal, tal vez nos estuviésemos comportando como idiotas y lo seguramente lo más sensato sería sentarse ha hablar tranquilamente y sin gritos, pero yo me había comportado de una manera madura durante todo este tiempo, y ahora quería ser inmadura, que estaba mal, seguramente, pero no me apetecía pedir perdón por lo que había dicho y tampoco me apetecía escuchar sus excusas.
-así que ¿no piensas volver ha hablar con él en la vida?- me pregunto Angela en mientras comíamos
-toda la vida es mucho tiempo Angela, pero durante un tiempo creo que será lo mejor- le respondí sin levantar la vista de mi comida, por que a pesar de mi firme convicción de no hablarle, esa convicción también dolía.
-pero míralo al pobre- dijo señalando su mesa- te mira con carita de perrito abandonado, ¿ni siquiera te da un poquito de pena?
Yo respiré profundamente y me giré para mirar donde miraba Angela, durante un segundo la cara de pena de Edward se mantuvo en su rostro, pero en cuanto nuestras miradas se cruzaron la cambió por indignación, aunque sus ojos seguían pareciendo tristes, pero estábamos a suficiente distancia como para que yo pudiese confundir la pena con el odio.
-me da lo mismo como me mire Angela, se comportó como un idiota, esperando que yo estuviese allí en todo momento, echándome en cara que saliese con Mike…
-por cierto como fue la cita con Mike- me cortó Angela
-las he tenido mejores- no me apetecía entrar en detalles de cómo había sido esa super cita con Mike.
-me gustaría saber con quien- me respondió riéndose- bueno al menos ahora parece que Mike te molesta menos, eso siempre es un punto positivo
-tienes todas la razón- le dije Angela pero ella parecía no presentarme atención.
Me giré para ver que era lo que Angela miraba y en seguida comprendí, Ben acababa de entrar a la cafetería y Angela había comenzado a babear con él.
-¿por que no le dices algo Angela?- ella se dignó ha hacerme caso y me miró sin comprender- a Ben quiero decir
-no se a que te refieres- dijo de repente poniendo muy nerviosa- no se que podría decirle yo a Ben.
-algo como me gustas Ben, te miro siempre que puedo y me pierdo imaginando una vida juntos- le dijo sonriendo, ella me sonrió nerviosa
-eso no es verdad- Angela había bajado tanto la cabeza que no sabía si me estaba hablando a mi o a su jersey
-si que lo es, vamos Angy eres una chica guapa, fuerte y moderna, el chico te gusta, pues dile algo, además creo que él también te mira
-¿Tu crees?- dijo esperanzada, yo asentí- tal vez puede que le diga algo, pero ¿sabes que Bella?
-no
-que yo no soy la única que sueña con un futuro con otra persona, tal vez deberías dejar de dar consejos y aplicártelos un poquito a ti misma.
-no se a que te refieres- le dije ofendida, no podía ser, otra persona más que se había dado cuenta de que me gusta Edward, ¿es que acaso era tan sumamente transparente?
-ya claro, me voy a clase Bells, creo que deberías hacer lo mismo.
Fui a la siguiente clase medio zombi pensando que si Angela también sabía lo que sentía por Edward, podía ser que todo el mundo lo supiese y eso no hacía particular gracia, sobre todo si una de las que se habían dado cuenta era Lauren, aunque si ella se hubiese dado cuenta la verdad es que explicaría muchas cosas, sobre todo la prepotencia con la que me miraba.
Fue a casa todavía perdida en mis pensamientos, sin enterarme ni de la mitad de lo que Emmett me contaba, solo me había enterado de que Edward había estado particularmente distraído en el entrenamiento, y eso en vez de enfadar a Emmett, como sería normal teniendo en cuenta que él era capitán del equipo, parecía entretener mucho a mi hermano, aunque ignoraba por qué.
Al llegar a casa no estaban ni mi padre ni mi madre, mi padre seguramente estaría trabajando y mi madre había dejado una nota de que estaba en casa de los Cullen con Esme, pensar en Esme me produjo un punzada de culpa, ya que al discutir con su hijo había dejado de visitarla y para ser sinceros a mi me encantaba estar con Esme, ella era como una segunda madre para mi y siempre había sido muy buena conmigo, me parecía que no estaba siendo demasiado justa con ella, pero esperaba que comprendiese, que comprendiese que por mucho que me gustase estar con ella, ir a su casa significaba enfrentarme a su hijo y sinceramente en una situación tan directa dudaba que fuese capaz de hacer frente a Edward sin echarme en sus brazos pidiendo perdón por como le había hablado, y eso mi orgullo no me lo permitía.
-Bella al teléfono- me gritó mi hermano- es la gremblin
Yo me reí y cogí el teléfono con Alice todavía gritándole a mi hermano por la otra línea.
-Soy Bella, así que ya puedes dejar de gritar
-no se como lo soportas las veinticuatro horas del día, yo de verdad no podría- estaba convencida de que no lo decía en serio, ella adoraba a su primo.
-seguramente me gane un monumento o algo por el estilo- mi hermano me escuchó por que me tiró uno de los cojines del sofá, yo me fui riendo a la cocina para comer algo.
-si bueno que se le va ha hacer, ya sabes lo que se dice, la familia no se escoge, sino yo no tendría un primo más animal que persona y una prima incapaz de apreciar la moda- esa era su queja de siempre, la moda y mi incapacidad para apreciarla
-¿Qué quieres Alice? No creo que me llames para recordarme lo ignorante que soy respecto a la moda- le dije distraídamente, ahora estaba más concentrada en el sándwich que me estaba haciendo.
-como me conoces Bella- contuvo la respiración teatralmente mientras yo ponía los ojos en blanco- Bella hoy me enamorado- yo me atraganté con la comida
-¡¿Qué? ¿de quien?- grité
-no lo sé
-no lo entiendo- le dije sinceramente, no la comprendía en absoluto
-me he enamorado Bella, de un chico rubio que he visto hoy en el supermercado, es el destino Bella, se que es el destino, iba con una chica rubia, pero parecía más su hermana que otra cosa- no me hacía falta mucha imaginación como para saber que Alice estaba saltando.
-pero si ni siquiera sabes su nombre.
-da igual Bella, se que él es mi destino, y algún día me enamoraré de él y me casaré con él- yo me reí.
-ya claro Alice, y tendrás tres hijos con él, ¿no crees que te estas pasando?- la verdad no se de que me sorprendía, ella era Alice.
-no apuestes contra mi Swan, por que yo siempre gano- paró un momento- te tengo que dejar que vienen mis padres y estoy castigada sin teléfono.
-¿que has hecho?- le pregunté entre risas, hablar con Alice siempre me hacía reír.
-al parecer gastarme mucho dinero hablando, creo que son unos exagerado, pero hasta los dieciocho años ellos mandan, un beso Bella te quiero.
- y yo a ti- dije rápidamente antes de que colgase
-¿Qué quería el bicho?- me preguntó mi hermano
-nada, que se ha enamorado- le dije sentándome con él en el sofá
-pobre infeliz- los dos nos miramos y comenzamos a reír, a veces ni yo misma me daba cuenta de la suerte que había tenido teniendo una familia como la que tenía, por que podían tener sus más y sus menos, pero siempre se esforzaban por verte sonreír.
EDWARD POV
La miraba desde lejos, como se movía, como sonreía, me fijé en su sonrisa, esa sonrisa que antaño muchas veces había sido mía, esos ojos que siempre era amables y brillantes ahora eran duros y siempre me miraban reprochándome algo. Bella, siempre había estado a mi lado y ahora no podía más que mirarla desde lejos, todo por su cabezonería, por no querer acepar que mi me gustaba otra persona, tal vez no fuese la mejor persona del mundo y probablemente Bella tenía algo de razón en las acusaciones que había vertido sobre ella, pero tendría que haber confiado más en mi, que yo las solucionaría, Lauren ya me había prometido que jamás volvería a mirar mal a Bella, ni a decirle nada mala, y yo confiaba en ella.
"olvídame" esas palabras resonaban en mi mente, no podía creer que Bella, me Bella fuese capaz de decirme eso, y de gritarme de la manera que lo había hecho, eso no era propio de ella y me dolía, me dolía mucho.
Podía haber seguido perdido en mi pensamiento durante horas pero un grito me devolvió a la realidad justo un segundo antes de que una pelota de baloncesto se estamparas en mi cara.
-¿pero que?- conseguí decir mientras me tapaba la cara con la mano, dios dolía.
-Edward ¿estas bien?- gritó Lauren arrojándose sobre mi, dios eso también dolía.
-perfectamente Lauren, ahora si me disculpas, ¿te puedes quitar de encima? me haces daño- me había molestado que se echase sobre mi, que raro jamás me había disgustado que Lauren se acercase, pero ahora no la quería cerca.
-a ver si estamos donde tenemos que estar Cullen- gritó Emmett acercándose, me levantó con brusquedad y me llevó casi arrastras fuera del gimnasio- vamos ha hablar tu y yo.
-¿se puede saber que pasa?- le dije sin comprender su brusquedad
-estoy hasta el mismísimo moño de que estés en el quinto cielo todo el santísimo día Cullen, hasta ahora me parecía divertido pero ya me he cansado, ¿se puede saber que demonios te pasa?- me dijo poniendo los brazos en jarra y mirándome interrogante.
-¿y a ti?, ¿desde cuando me llamas Cullen y no tu gran variedad de motes?- le pregunté realmente curioso, ¿a que se debía ese cambio?
-Cullen es más de lo que te mereces por mi parte Edward- yo le miré interrogante- te lo dije una vez y te lo repetí hace poco, te permití muchas licencias, pero te lo avisé, si alguna vez hacías daño a mi hermana, si alguna vez la hacías llorar, te acordarías de mi.
-¿así que eso es todo? ¿Bella? Pues que sepas que fue ella la que decidió mandarme a la mierda, fue ella la que me dijo que me olvidase de ella, yo no la comprendo Emmett, no se por que hace lo que hace, pero solo se que no puede dejar de pensar que ella ya no quiere saber nada de mi, y no es un pensamiento agradable.
-así que por eso llevas en un mundo aparte desde hace dos semanas- yo asentí- ¿no te puedes ni imaginar por que Bella se comporta así?- yo negué- ¿y tampoco por que tu te pusiste como un animal cuando te enteraste que iba a tener una cita con Mike?
-pues no, pero Mike o me gusta, tampoco creo que sea un misterio- era sabido por todo que Mike y yo no éramos íntimos amigos, Emmett suspiró escandalosamente ante mi comentario.
-sois una panda de idiotas los dos ¿se puede saber por que siempre me obligáis a ser el más racional de todos? yo soy feliz en mi mundo de despreocupación.
-no te comprendo- dije mientras Emmett se daba la vuelta dispuesto a irse- Emmett explícate.
-no, te tienes que dar cuenta tu solito y mientras te das cuenta empieza a darte más cuenta de que estas en un entrenamiento o la siguiente vez lo que se va a empotrar contra tu cara va a ser mi puño.
-pensé que éramos amigos- le dije dolido
-y lo somos, por eso todavía no te lo he estampado- dijo yéndose muy dignamente hacia el entrenamiento, pero antes de irse se volvió y me miró- y también pensaba que eras más listo.
Esa misma tarde me fui a mi casa todavía en mis pensamientos, aunque había estado más atento en el entrenamiento, al final el entrenador me había mandado a casa y yo lo hice encantado, ni siquiera me paré a esperar a Lauren, me apetecía estar solo.
Me senté en el balancín de mi casa perdido en mi mundo escuchando música, sorprendentemente hoy hacía bueno en Forks y se podía estar en el jardín tranquilamente, ni siquiera me di cuenta de que alguien se había sentado conmigo en el balancín asta que me quitaron los cascos.
-un penique por tus pensamientos- me dijo mi madre sonriendo con esa sonrisa suya que hacía pensar que todo era posible.
-no me pasa nada mamá, simplemente estaba escuchando música- intenté no mirarla mientras lo decía, siempre se me había dado muy mal mentirle a mi madre, bueno en realidad es que ella siempre me pillaba por muy bien que yo lo hiciese.
-te conozco Edward, te he parido, se cuando te pasa algo, y se que ahora mismo te pasa algo- me acarició la cara suavemente- vamos ha hacer una cosa, si yo adivino cual es la causa de tu problema me lo cuentas.
-inténtalo- a veces era mejor cerrar la boa que retar a una madre.
-Bella.
Yo la miré sorprendido, la verdad es que esperaba que al menos me diese un poco de margen, al menos para que me sintiese mejor, pero no, ella había decidido ir directamente al grano, ¿es que era tan sumamente transparente?
-no la comprendo mamá, no se por que está actuando como actúa, el otro día me dijo que me olvidase de ella para siempre, y yo no puedo hacer eso- de repente todo el sentimiento de dolor se concentró en mi pecho- simplemente no existe esa posibilidad, ella es mi amiga, siempre lo ha sido, nos hemos preocupado el uno del otro siempre, no puedo imaginar una vida sin ella a mi lado.
-Edward, ¿es que no eres capaz de comprender a Bella?
-Emmett me ha preguntado lo mismo, pero no lo sé mamá, es que, yo se que ella no soporta a Lauren, pero tiene que comprender, que a pesar de que exista alguien más en mi vida, ella siempre va a ser una parte muy importante- se me cayó una lágrima, me la quité rápidamente, no quería que nadie me viese llorar.
-a veces la gente está tan ciega que no comprende lo que tiene delante suyo- yo la miré sin comprender, ella me miró con infinita dulzura y me quitó otra lágrima traidora que se me había escapado- eres muy listo Edward, siempre lo has sido, pero hay en cosas que te comportas como un idiota.
-mamá- protesté, ella se rió.
-no te ofendas mi niño, por que tengo razón, siempre has tenido a Bella a tu lado y nunca has tenido que plantearte por qué, ahora ella te ha puesto las cosas claras y tu no eres capaz de ver por qué dudas tanto en una elección.
- no te comprendo- me madre estaba diciendo cosas muy raras, tal vez se había tomado un té muy raro.
-desde que empezaron los problemas con Bella, ¿Qué tal es tu relación con Lauren?
-mal, no se por que mamá, pero desde hace unos días me molesta tenerla cerca, es como si la reprochase que Bella no esté a mi lado, y ella no tienes la culpa, es Bella la que lo ha decidido.
-voy a explicarte algo de Bella, Bella es una personita maravillosa, pero con mucho miedo, tu eres muy importante en su vida y siente que te pierde, también creo que ella se ha percatado de algo que tu eres incapaz de ver, si tu relación can Lauren va mal, no culpes a Bella, tal vez la actitud de Bella solo haya sacado a la luz algo que estaba latente.
-¿el que?- le pregunté realmente interesado, ¿Qué era lo que Bella se había dado cuenta? ¿Qué era lo que estaba latente?
-no te lo voy a decir yo Edward, eso tienes que darte cuenta tu mismo- ale otro con la misma cantaleta- pero te voy a ayudar, quiero que me respondas a una pregunta, tal vez esa pregunta te aclare algo, ¿quieres que te haga esa pregunta?
-por supuesto- cualquier cosa por solucionar este embrollo
-¿Cómo imaginas tu vida sin Lauren?- vaya eso no me lo esperaba.
-lo superaría- le dije casi sin pensar
-¿Y sin Bella?
Yo me quedé mirando a mi madre, ¿Qué como imaginaba mi vida sin Bella? Era algo que jamás me había planteado, me había enfadado con ella, pero sabía que al final se solucionaría, siempre lo hacía, mi vida sin Bella era algo que no era capaz de imaginar, aunque si la pregunta era como imaginaba la vida sin Bella, sin mi Bella, la respuesta era clara.
-oscura- sentí como mi madre sonreía.
-tal vez ahí tienes la respuesta, reflexiona sobre ello mi niño.
Me quedé sentado durante mucho rato en el porche, pensando, lo mismo que hice durante toda la noche, pero nada, me preguntaba por que Bella era tan importante para mi, pero esa respuesta estaba clara, era mi amiga, me importaba y la quería, pero eso es algo que estaba claro y que siempre lo había estado, pero a pesar de estar la respuesta en principio tan clara, seguía faltándome algo, algo que se acercaba a mi, sentía la respuesta al alcance de mi mano, pero cada vez me acerba a ella, la respuesta se evaporaba, era tremendamente frustrante, frustrante por que sabía que la respuesta estaba ahí y frustrante por que no era capaz de verla. No era capaz de ver algo que para todos parecía tan sumamente claro, para todo y menos para mí.
Mis pensamientos de la noche no me llevaron a nada productivo, pero me provocaron un terrible dolor de cabeza, además de unas marcadas ojeras, estaba tan pálido que incluso parecía que estaba muerto, yo me reí para mi mismo, muerto es como me sentía por no alcanzar la respuesta a mi pequeña gran duda, pero sobre todo por no poder estar cerca de Bella sin que ella me mirase mal.
Llegué antes de lo previsto al instituto, pero al parecer hoy regalaban algo por que la mitad del aparcamiento estaba lleno, incluso Emmett parecía que había llegado pronto por que ahí veía su vieja camioneta, camioneta que yo sabía que dentro de poco sería de Bella.
Me bajé del coche y me dirigí a la puerta del instituto cuando unos gritos llamaron la atención, gritos que provenían de la parte lateral del instituto, parte que lindaba con el bosque de Forks.
Corrí para ver que pasaba, aunque seguramente sería una pelea, era lo que tenía los institutos que había demasiada hormona suelta. Pero en contra de lo que pensaba no era una pelea de gallitos, sino de chicas y más concretamente de Lauren y Bella. La verdad es que de Lauren me lo podía esperar, pero de Bella… de Bella no, siempre había sido demasiado calmada, siempre tranquila.
-te dije que te separases de él Bella, Edward es mío y solamente mío- gritó Lauren a mi me entró la risa, tenían razón, su voz era sumamente nasal, ¿Cómo la había soportado durante todo este tiempo?
-no nos hablamos, ¿me quieres decir que más quieres? ¿Que me vaya del país?- a se me cortó la risa, Bella sonaba entre enfadada y triste, no me gustaba que sonase así.
-te quiero lejos de él, lejos de tu familia, quiero que tu madre no se acerque a su casa y también quiero que Emmett deje de ser su amigo, eso es lo que quiero- estaba alucinada, como no me había dado cuenta de cómo era Lauren, Bella tenía razón, no era buena persona y además estaba loca.
-no puedes hablar en serio, de verdad Lauren creo que te estás pasando.
-zorra- gritó Lauren abalanzadote sobre Bella, sus amigas la sujetaron y Angela alejó a Bella de Lauren.
No podía creer lo que pasaba, no comprendía como había estado tan ciego, Lauren no era para nada buena persona, no era amable, ni simpática, ni era tan guapa, Lauren era demasiado artificial, pero entonces lo comprendí, cada cosa buena que había visto era una proyección de Bella, había visto a Bella en Lauren, de una manera un tanto retorcida, por que era más fácil fijarse en Lauren que en Bella, con Lauren no había peligro pero con Bella perdía mucho, una amistad de años, un cariño enorme, pero ese miedo no me había dejado ver algo más importante, pero ahora lo comprendía, comprendía por que se me aceleraba el corazón cada vez que estaba cerca, por que sentía como una electricidad me traspasaba cada vez que la tocaba, como me maravillaba su olor, su sonrisa, sus ojos, su forma de ser, todo.
-yo te mato- gritó Lauren abalanzándose hacia Bella, pero esta vez fue demasiado rápida y no la pudieron detener y le pegó un bofetón a Bella.
Antes de que Lauren volviese ha abalanzarse contra Bella, yo corrí y me interpuse entre las dos protegiendo a Bella. Por que por fin lo había comprendido, Bella jamás había sido simplemente una amiga para mí, por que desde la primera vez que fije mis ojos en sus enormes ojos marrones, me había cautivado.
Y desde ese primer día yo me había enamorado de Bella, desde estoces estaba completamente enamorado de mi mejor amiga.
Bueno poco tengo que decir….por fin se ha dado cuenta.
Espero que os haya gustado.
Un saludo
Tisha
