Bueno, aquí está el lemon. Es cortito, a ver si os gusta. Disfrutad:
-Mido-chan… Se te está levantando…-canturreó Hiroto. El peliverde enrojeció a más no poder.
-Cállate, que yo estoy justo encima y no te quedas corto…
-Conozco una forma muy eficaz de bajarla, ¿sabes? – susurró en su oído.
-Enséñamela. – Cuando Mido dijo esto, el desangre nasal de Hiroto fue descomunal.
-Con gusto.
Hiroto le quitó la camiseta a Mido, que no quiso quedarse atrás e imitó el gesto de Kiyama. Ahora sus abdominales chocaban entre sí, excitándolos. El peliverde soltó la goma que sostenía su cabello, y las hebras suaves acariciaron los hombros de Hiroto.
Ambos se miraban a los ojos, se besaban, se sentían. Era perfecto. Hiroto comenzó a acariciar las piernas de Mido, pero como llevaba tejanos, no sentía bien su piel. Así que se los quitó e hizo lo propio con los suyos. Se tomaron unos segundos para respirar y descansar de sus besos mientras se observaban.
-Eres hermoso, Ryuuji.
-Tú más.
Volvieron a besarse, esta vez lenta, pero apasionadamente. Ese beso terminó de excitarlos por completo.
-Vamos ya…
-¿Estás seguro de esto?
-Te quiero.
El pelirrojo le quitó los bóxers a SU uke y rápidamente metió tres dedos en la boca de Mido, que los humedeció moviendo su lengua sensualmente. Cuando Hiroto sacó los dedos le dijo:
-Quiero que hagas lo mismo en mi boca.
El peliverde sonrió con lujuria y tomó al pelirrojo por la cabeza, acercándolo a él. Comenzó lamiendo los labios de Hiroto, que suspiró. Le mordisqueó un poco, enfrascándose en el beso. Kiyama se dio cuenta de que Mido estaba concentrado y aprovecho para meter dos dedos en la entrada del menor. Ryuuji jadeó bajo el beso, pero seguía ocupado con los labios del ojijade.
Hiroto se sacó como pudo los bóxers y rozó su miembro con el de Mido: ambos gimieron. Kiyama metió el último dedo en la cavidad del peliverde, que soltó un grito de dolor con… una pizca de placer. Se separó del pelirrojo y arqueó la espalda.
-¡Ahhhhh!
-Venga, Mido, que ya viene la mejor parte.
Hiroto se colocó cómodamente encima del uke, apoyado en sus antebrazos, justo después de sacar sus dedos del interior de Ryuuji. Metió poco a poco su intimidad dentro de aquel chico que amaba hasta la locura. Masturbó a Ryuuji para que sintiese placer a la vez limpiaba las lágrimas de su rostro con los labios.
-Aaaa… Hiro…Hiroto… más…-Mido nuca pensó que tal placer estaba permitido.
HIroto, como buen seme, complació a SU uke: empezó a moverse dentro de Ryuuji, al principio lentamente y en círculos, para luego incrementar su velocidad y embestir más fuerte.
-Dios Mido… me corro… estás precioso así…
Dicho esto, Hiroto se vino en el interior de Ryuuji, con un largo e intenso gemido. Acto después fue hacia el miembro de Mido y lamió la punta. El peliverde, que ya estaba en el éxtasis, le dio el tiempo justo para apartarse y no correrse en la cara de Kiyama.
-Te amo.
-Yo también te amo, Hiroto, mucho.
Era cuestión de valor, porque el verdadero valiente es aquel que dice todo lo que siente, sea lo que sea a quien sea.
Ryuuji se acercó a Hiroto y lo besó, lo besó mucho, hasta el amanecer.
Fin
¿Y? ¿Qué tal estuvo? Dejadme un review si os ha gustado o tenéis algún consejo, por favor. Acepto tomatazos! ^^
Un besazo.
