Parte Dos
Trunks y May viajaban a la velocidad máxima permitida hacia el famoso Pueblo Azafrán de Kanto, el saiyajin sabía que desde ahí podría localizar las otras tres gemas con las que él poseía, en cambio durante el tramo de silencio que hicieron con su nueva compañera de misión ella se la pasó intranquila entre muchos pensamientos:
"Ay que ¡es un chico muy guapo! lástima que tengamos que estar concentrados en esta misión y ¿creerá que soy linda? Porque tal vez le parezca inmadura y ¡No! ¿qué cosas digo? Él apareció como predestinado para mí y sin rodeos ya es- Pero hay cosas que no me dijo y Mhm a lo mejor no andar preguntando mucho que bastante ya me contó ¡Tiene una hermosa voz! Este silencio es incómodo tal vez- De seguro para él ¡Para mí no! no debería aburrirse creerá que soy aburrida- esto es de seriedad pero tal vez pueda demostrar una actitud alentadora- que frío hace en esta ruta- ¿de qué soy útil para él? Se confundió de compañero ¿no?..."
—¿Por qué yo y no otro Trunks? — la joven sorprende a Trunks con una pregunta salida como de la nada.
—¿Q-qué? ¿qué quieres decir? — se avergonzó él no quitando la mirada del frente por timidez.
—Te enfrentas a monstruos y ¿de qué puedo serte útil? — aclara May.
—En cierto punto a diferencia de mí tú sí podrás guiar al dios pokemon para ayudarlo a derrotar al demonio Buu con las gemas.
—Oh bueno, ¿y qué son éstas? — súbitamente añade otra pregunta sin respetar el hilo de la charla.
—Son catorce Esferas del Dragón, por cada siete podemos pedir tres deseos, May.
—¿O sea que puedo revivir a mis amigos, Trunks?
—Sí, tal cual los conocías y sin trampas pero, de nada nos sirve malgastar deseos si el multiverso será destruido, usaremos los deseos como arma secreta o última alternativa, tal vez si todo sale bien podamos revivirlos al final ¿Sí?
—¡Aaaaah! ¡Eres genial Trunks! — de imprevisto a los gritos casi provoca que el saiyajin se salga de la ruta y choque, las maniobras de Trunks con el volante los pusieron a salvo pero May terminó con su cara entre las piernas del muchacho modificándole el gesto a uno muy ridículo, y gracioso.
—Ay disculpa, disculpa disculpa disculpa— afligida rogó la coordinadora pokemon.
—Tal vez debas tranquilizarte, puede que esto sea una aventura perturbadora pero, si no mantenemos la calma posiblemente no sobrevivamos, May.
—Eh, sí Trunks, así es, tienes razón, discúlpame— dijo May bajando su mirada muy apenada…
"¡Ay que tonta fuiiiiii! Venía muy bien preguntando cosas inteligentes para caerle bien y ahora ha de creer que soy un estorbo y ¡¿Cómo se me ocurre! O sea si la idea era ser madura ¡yo lo soy! Maldita sea que ahora no lo demuestro- Argh si tan sólo me partiera un impactrueno al medio ahora mismo…"
Llegaban al pueblo a tanto Kabutops había tomado un atajo por la Cueva Diglett para adelantárseles…
—Aquí es May, desde aquí tengo entendido que encontraremos las gemas.
—Trunks, aquí sólo hay alcantarillas.
—Los dioses de mi realidad me sugirieron que las encontrara aquí, no sé mucho de divinidades.
—¿Y cómo es eso de los dioses entonces?
—Pues, no creo que haya dioses, en realidad son seres con un nivel de consciencia más elevado que el nuestro capaces de ver cosas que nosotros ignoramos, así como tú puedes predecir que una rana será atropellada por un camión mientras ella ni lo puede ver venir.
—¿Una rana? ¿qué es eso Trunks? ¿una especie rara de pokemon?
—Eh, olvídalo May.
Fue entonces cuando el saiyajin avistó al Kabutops con cola picuda y garras confundiéndolo con Cell a unos kilómetros y decidió poner a salvo a su amiga:
—Bien, escucha con atención May, no hay tiempo, un peligro secundario se acerca ahora mismo hacia aquí, métete en la alcantarilla y nos veremos del otro lado, no preguntes, no me cuestiones ¿sí? Te necesito sana para cuando usemos las gemas.
Sin responderle nada al guerrero Z se introdujo por el alcantarillado mientras él sellaba con la tapa de acero esa entrada; Kabutops frenaba con bravura deformando el asfalto y agitando su nueva cola…
—Has cambiado mucho Cell desde nuestro último encuentro, pero hasta aquí han llegado tus transformaciones ¡Haré que tu pecho deje de brillar con mi espada!
—Mi brillo proviene de unas gemas que me están diciendo que tú traes tres más, si ellas te señalan es porque las desean asimilándose en mi interior, James— responde Kabutops confundiendo al saiyajin con el James del Equipo Rocket.
—¿Así que el que se quedará con las últimas tres será el que sobreviva, no?
—Claro, un combate a muerte revestido de honor será la excusa, aunque no entiendo como pretendes vencerme con esa simple espada siendo que te acobardas cuando un simple Meowth mata a una niña de pelo azul.
—¡No sé de que rayos hablas Cell ni por qué decidiste llamarme James! ¡Pero no tengo tiempo para palabrerío cuando tienes algo que no te pertenece! — concluye enfadado el joven espadachín siendo sin previo aviso golpeado por el rodillazo al estómago de Kabutops, quedando inclinado en el suelo sin aire observa su espada siendo golpeada muy lejos por la cola del pokemon… —¡Dijiste que sería un combate con honor, Cell! — dijo para luego buscar barrerle las piernas con su talón derecho, aunque su rival de un salto esquivó esa ofensiva fue lijado contra la calle al recibir el impacto contra el empeine de Trunks, supo el joven combinar el contraataque al impulsarse en su primer intento irguiéndose para el segundo.
Kabutops irritado realiza Disparo de Lodo a los ojos del saiyajin para crear la distracción adecuada que le permite tomarlo por detrás al momento en que él bloqueara; sujetado por atrás Trunks no sabe como soltarse a lo que el aguijón del oponente amenaza con apuñalarlo. Kabutops se deleitaba en su victoria expresando las últimas palabras para el muchacho:
—Felicidades escoria Rocket, has sido elegido para que tu energía vital sea absorbida por el vencedor.
Pero Trunks se transforma en super saiyajin y en la expulsión de ki aleja al contrincante hasta hacerlo partir un poste de luz con la cabeza.
—¡Hasta aquí llegaste Cell! — exclama moviendo sus manos para ejecutar su técnica Destructor Final, para su mala suerte en esa dimensión sus poderes se ven muy reducidos y no logra efectuar ni un soplido por lo que Kabutops se abalanza hacia él y lo golpea con el poste de luz forzando al rubio a voltear un camión con su espalda.
May era perseguida por tres pandilleros y sus Octillery, ella sola no podría vencerlos por más pokemons que tuviera a mano, mientras le gritaban obscenidades y los cefalópodos le arrojaban su arsenal ella sólo se preocupaba en seguir adelante, no miraba atrás y corría a los brincos para evitar tropezarse en la oscuridad de esos túneles de alcantarilla.
—¡Ya basta bravucones! ¡Tengo que salvar el universo! — pronunciaba sin poder articular bien sus palabras de la agitación.
Trunks realizó una patada al cuello de Kabutops quien la eludió rotando sobre su eje agachado para devolver un golpe con impulso utilizando su nueva cola, el saiyajin estaba siendo apaleado así que recurrió a las gemas que poseía en su campera para llegar a la fase tercera de saiyajin; la onda expansiva de su transformación desequilibraba la marcha del pokemon tipo Piedra, ni bien el muchacho notó que esa transformación duraría unos segundos se mandó como pedrada hasta el pecho de Kabutops y arrancó las gemas de su interior junto con el esternón. Se destranforma a su fase primaria viendo como lentamente moría su rival:
—M-maldito James, me has vencido con ese raro poder, bien merecidas las tienes a tus gemas… ¡agh! Gr-gracias p-por darme una muerte digna— y escupiendo lo último de su sangre cierra los ojos y perece.
—Que descanses, Cell. — responde él al cadáver antes de convertir su automóvil en motocicleta e irse en busca de May. Lo que no notó fue que de los despojos del inerte, del vientre, un Kabuto emergía con vida.
"Debo encontrar a May, ya no queda más tiempo, en unos minutos Buu llegará a esta Tierra y hasta donde sé pudo actualmente haber consumido a los kaiosamas de varias realidades paralelas a dimensiones como ésta. En vez de escapar se sacrificaron luchando para que tuviera el tiempo necesario para juntar las gemas… No debo defraudarlos" — pensaba Trunks en busca de May.
