Hetalia no me pertenece sino a su guapo autor
Disculpas de antemano si el titulo ofende sus creencias hetalianas del usuk.
En la Sala de Reuniones
Era reunión mensual entre el G8 y para variar un poco, decidieron hacerla en casa de un sujeto llamado Canadá que curiosamente siempre faltaba a las reuniones. Estados Unidos o América, como le gustaba que le llamasen, se encontraba entusiasmado, había pasado muchas noches sin dormir, todo para crear un buen plan para combatir la obesidad mundial y seguramente con lo brillante que era, el ingles lo reconocería e incluso le felicitaría y diría que está orgulloso de él.
-y YO, el maravilloso y genial HERO propongo ... ¡Liposucciones gratis para todos!- exclamó, esperando aplausos y felicitaciones por la excelente idea.
Inglaterra asintió y sonrió, asustando a los presentes, al parecer estaba de acuerdo con la idea del estadounidense. Alfred sonrió de oreja a oreja, por fin el rubio de ojos verdes reconocía su inteligencia.
Arthur aun con la sonrisa en los labios, cerró sus ojos y se aclaró la garganta -¡tu idea es la cosa más estúpida que he escuchado en esta década!- exclamó -es tonta y no tiene fundamentos reales- señaló, aventando la pila de informes a un lado, el simple hecho de verlos le daba gracia, el pobre chico sí que era ingenuo.
La sonrisa que una vez adorno el rostro del otro se desvaneció -¡¿y cómo estás seguro de eso?- preguntó ofendido y mirando molesto a su ex–tutor –mi idea es genial y revolucionaria, ¿no es así Cana-no-se-que?- defendió su punto, volteando a ver al anfitrión de la reunión.
Canadá miró a todos lados, no creía que su hermano le había pedido su opinión –I-I- intento dar su punto.
-¡pero qué sinvergüenza América!- volvió a exclamar el de ojos verdes al tiempo que se ponía de pie –preguntarle al tartamudo- agregó, señalando al chico.
Y después de dos horas discutiendo sobre lo mismo, la reunión terminó y ambos chicos debieron como castigo, quedarse a guardar los proyectores y a recoger las hojas que sus homólogos utilizaron.
-esto es aburrido, quiero irme a casa- se quejó el de gafas mientras cargaba varios aparatos entre sus brazos.
-shut up y apúrate- le ordenó el de mayor edad quien levantaba hojas tras hojas.
Algunos minutos más tarde, Alfred salía con una sonrisa en los labios del armario donde se guardaba el equipo –ya termine~- decía contento.
Por su parte, el ingles continuaba con su labor –si ya terminaste, ayúdame idiota- le ordenó aun sumergido en la actividad.
Renuente, le fue a ayudar a levantar los papeles, el de un lado e Inglaterra del otro. Tras haber recogido el tercer documento, empezó a sentir aburrimiento –iggy~- tarareó, levantando la vista hacia el otro quien no contestó, molesto, infló los cachetes y continuó su labor.
Sin darse cuenta, ya le faltaban dos lugares más para terminar y apurándose, tomo el penúltimo y corrió hacia el ultimo, sin percatarse que el otro se encontraba haciendo lo mismo. Las manos de ambos chocaron una contra otra, haciendo que se miraran fijamente.
-lo lamento- dijo defensivamente el ingles quien tenía sonrojadas las mejillas.
-no problem- respondió el estadounidense al tiempo que tomaba el último documento –ya terminamos- anunció.
En silencio, los dos caminaron al armario para guardar los papeles –puedes adelantarte, yo me quedare un rato mas- dijo el ingles, internándose al pequeño cuarto. El de gafas intentó ser educado y negando con la cabeza, decidió acompañarlo.
-déjame te ayudo- dijo al ver al menor luchar para subir los papeles al último estante.
Arthur sintió en su espalda el cuerpo del chico, haciéndolo sobresaltarse –yo puedo- dijo renuente mientras daba pequeños brinquitos, su orgullo no le permitía ceder ante un pequeño rastro de gentileza. Empujando hacia atrás al chico, hizo nuevamente un intento para subir las hojas.
Al ser empujado hacia atrás, el estadounidense perdió el equilibrio y llevándose al otro de paso, cayendo ambos de lleno al suelo lustroso. Un ruido seco inundó la escena junto con unos pequeños gemidos de dolor por parte de ambos al golpearse.
Adolorido, el de gafas fue abriendo sus ojos, topándose de frente con el rostro de su ex-tutor. Por breves segundos contuvo la respiración, admirando lo porcelanico que se veía el rostro de este.
-un momento- se dijo mentalmente, al parecer algo en esa situación se le hacía familiar –dos jóvenes apuestos, solos en una gran habitación, uno encima del otro- empezó a enumerar la situación, algo en ella se le hacía demasiado familiar, y de pronto, la respuesta surgió -¡claro! ¡Pero si es la escena del beso en mis películas!- se dijo.
Cerrando nuevamente sus ojos, espero el ansiado momento, seguramente Inglaterra no resistiría y lo terminaría besando –vamos, apúrate- decía en sus adentros y pese a su espera, el ansiado beso nunca llegó.
-¿acaso piensas quedarte ahí tirado todo el día?- regaño el de ojos verdes -¡levántate!- exclamo, pateándolo.
América se levanto del suelo, tallándose la parte afectada y sintiéndose decepcionado de no haber recibido un beso –será para la próxima- dijo dándose ánimos. Por su parte, el ingles abandonaba la escena y se dirigía hacia el ascensor.
Una sincera disculpa por no actualizar y creo que no lo hare en unas semanas mas porque por el momento no tengo ideas, lo cual es poco genial...
El capitulo esta dedicado a Myobi Yagami y anto90, gracias por la idea y espero la haya reflejado bien.
Un avance: Elevador...
