Hetalia no me pertenece sino a su guapo creador.

Disculpas de antemano si llego a ofender a alguien.

Anti proviene del griego y quiere decir "contrario a" (en pocas palabras)


En el ascensor

Luego de un fallido "intento" de beso, Alfred tomo el elevador junto con el ingles. Inglaterra se coloco defensivamente en la esquina del pequeño compartimiento mientras sus verdes ojos se clavaban en el marcador, lo único que quería era llegar al primer piso y correr a su hotel, el estar con el de gafas no le daba buena espina y mas por el incidente que aconteció en la sala hacia unos minutos atrás, de tan solo recordarlo la piel se le ponía de gallina.

En la esquina contraria, el de ojos cielo observaba el suelo metálico, repasando mentalmente la razón por la que la esperada escena hollywoodense no sucedió –pero si era todo perfecto- se dijo mentalmente, enumerando el orden de la situación al tiempo que volteaba a ver disimuladamente al otro.

Dándose cuenta que era observado, el ingles volteo a ver al otro –deja de mirarme así tu…tu…- no lograba encontrar un insulto correcto, todos los que tenia en su vocabulario los había usado y fijándose en lo que traía puesto el chico, opto por lo mas obvio –tu cuatro ojos- dijo con una gran sonrisa engreída mientras que para sus adentros se auto felicitaba por la rapidez mental que poseía.

Alfred entrecerró sus ojos –¡no me digas así!- se quejo –ni siquiera estoy ciego para que me llames cuatro ojos- agrego, frunciendo los labios de manera infantil.

El de ojos verdes alzo una ceja, la excusa del chico le resulto demasiado patética –si usas lentes lógicamente eres un cuatro ojos- defendió su punto.

-¡te equivocas!- rebatió el otro –solo los uso para….para…- dudo en continuar y mirado a los lados, como intentando buscar algo en especial, centro su mirada en el menor –esconder mi identidad secreta- susurro débilmente, pareciendo que no quería que lo escucharan.

Las risas del ingles rápidamente inundaron la escena -¿y qué identidad secreta quieres esconder?- pregunto escépticamente.

-bueno, por eso es secreta, si te dijera ya no lo seria- se explico lleno de confianza.

-¡eso es lo más tonto que he escucha…!- intento decir cuando fue interrumpido por el tambalear violento del ascensor, haciendo que sus cuerpos se moviesen como gelatina y perdieran el equilibrio, abalanzándose el uno contra el otro.

Una voz mecanizada provino de un auto parlante, anunciando que el ascensor había experimentado fallas técnicas y que serian rescatados en cuestión de minutos. Lentamente Arthur fue abriendo sus ojos mientras que su cuerpo sentía una calidez no perteneciente a la suya, al observar mejor el panorama, sintió sus mejillas arder al darse cuenta en qué posición había quedado y sobre todo ¿Por qué ese tonto lo estaba abrazando? –¿no será que…?- intuyo, trazando una sonrisa burlona en sus labios –miedoso- dijo.

El de gafas apretó aun mas a su ex-tutor –los súper héroes no tienen miedo- rebatió aunque lo que se mostraba era lo contrario –es que me preocupo por ti- se defendió.

-si, si, lo que tu digas, ahora suéltame- dijo burlonamente el otro, intentando empujar al gran saco de patatas humano que lo aprisionaba contra la pared de metal –vamos, apártate América- insistió empezando a sonar un poco nervioso.

El otro al sentir el nerviosismo de su ex-tutor, sonrió ampliamente, una maldad se había formulado en su cerebro y sobre todo, una perfecta venganza –oh vamos iggy, ¿no me digas que te apena?- tarareo.

-¡pe-pero qu-que dices!- exclamo, empujando el pesado cuerpo del otro -¡apártate obeso!- ordeno, sintiendo como el peso del otro se incrementaba. Lentamente el rostro del de gafas fue descendiendo mientras una sonrisa se asomaba por sus labios –me cobrare lo de hace rato- susurro en su oído, provocando un gran escalofrió al recordar con que se quiso referir con lo de "hace rato" y cerrando fuertemente sus ojos, espero que la "venganza" de América se llevara a cabo.

Podía sentir la respiración del otro sobre la suya, su cálido aliento ser casi atrapado por el contrario, los labios de este al irse acercando a los suyos cuando un gran "¡PASTAAAA!" seguido de un "¡ITALIA!" les interrumpió; rápidamente abrió sus ojos color esmeralda y giro su cabeza para encontrarse con que los refuerzos habían llegado y por su parte, el de ojos azules se aparto.

Los intrusos observaron la escena pensando que no habían interrumpido nada interesante y ayudándoles a abandonar el elevador, se retiraron del lugar. Arthur quien se quedo atrás miro la espalda del mayor, preguntándose qué hubiese pasado si esos dos no hubiesen llegado; sacudiendo su cabeza, aparto aquellas ideas descabelladas y pasándose una mano sobre el cabello para tranquilizarse, lo descubrió, la "venganza" del otro: un gran chicle completamente enredado sobre su cabello.


Y on esto termina la saga de las "reuniones" jejeje. Gracias por los comentarios, los aprecio y bueno, el capitulo esta dedicado a ls que me dieron la idea, ¡muchas gracias y bueno, ando corta de inspiracion para continuar escribiendo mas antiromances pero intentare actualizar cuando tenga algo :). Saludos y gracias por continuar leyendo :).