Chapter2/Capitulo 2
POV Edward
-Edward, esto es, realmente complicado para mí, no sé qué pensar, no se cual es mi sentir, pero de lo que si estoy totalmente seguro es que no quiero que te alejes otra vez de mi-.
Y en su mente vi aquella escena, cuando solamente le dije que no soportaba sus reglas y que sería mejor si me iba por mi cuenta, por primera vez supe lo que le había hecho, lo había herido, y muy profundo cuando decidí partir, haciéndole saber de que mi marcha era por su culpa. Pude ver su rostro, algo que no hice aquella vez, estaba desgarrado.
POV Carlisle
No, no lo soportaría otra vez más, viendo como se alejaba de mí, sentir como la angustia y preocupación se apoderaban de mi mente inutilizándome por completo; Simplemente no lo soportaría.
De nuevo me imagine a mí tratando de decidir si ir a buscarlo, o seria mejor darle espacio; las aun más largas noches tratando de saber cómo estaba. No, no volvería a pasar de nuevo.
Pero creo que mis palabras no sirvieron de nada, pues paso a paso se dirigía hacia la puerta. Se iría, y no sabía si seria para siempre, mis palabras no servirían de nada, necesitaba actuar, demostrarle lo mucho que me importaba, cuanto lo necesitaba, cuanto lo quería, si, ahora lo sabía, lo amaba profundamente, sentía un cariño especial hacia él, era necesario que estuviera junto a mí por la eternidad.
Rápidamente lo tome del rostro y lo bese profundamente y de nuevo me deje llevar por el sabor de su boca, sus labios eran suaves e irresistibles, gemía de placer cada vez que rozaba su boca, lo besaba con tanta desesperación, como si con cada beso lograra atarlo a mí y hacer que jamás se alejara de mi lado.
-Edward por favor, no te vayas nunca-.
POV Edward
Ahora todo era completamente claro, Carlisle me quería, me amaba, me necesitaba a su lado y yo lo necesitaba junto a mí. Y en ese momento me besaba con una gran desesperación y yo estaba deseoso por corresponderle, había esperado tanto este momento y ahora que lo tenía lo iba aprovechar.
Con una dedicación especial mis manos recorrieron su torso desde la cintura hacia el cuello, y bajaron lentamente por sus brazos; podía sentir a través de su camisa azul de vestir su abdomen y pectorales, eran poderosos como una bola de hierro, sus brazos eran impresionantemente fuertes y a la vez suaves. De pronto la desesperación del momento se convirtió en pasión desenfrenada, solo me di cuenta porque Carlisle me empujo hacia él ansiosamente y los dos chocamos contra la pared y la casa se sacudió por el golpe, antes de que nuestros labios se juntaran de nuevo Carlisle mostro una sonrisa traviesa la cual me sedujo y provoco.
Nuestro beso continúo con la misma intensidad y mientras sucedía las manos de Carlisle tomaron con fuerza el cuello de mi camisa de vestir y de un tirón y sin esfuerzo la rasgó en dos dejando desnudo mi pecho, después bajaron lentamente hacia mi pantalón y solo escuche como este caía al suelo en pedazos, también escuche como más ropa se rasgaba; para cuando abrí mis ojos ambos estábamos en bóxers solamente.
Mis manos recorrían su torso por completo, después se juntaban en su amplia espalda y subían hacia su nuca para acariciar su pelo, estábamos tan cerca el uno del otro que podía sentir como su erección rozaba mi cuerpo una y otra vez, sus manos imitaban las mías, pero de vez en cuando bajaban por mi espalda y acariciaba mi trasero ansiosamente; entonces, su mano que se sentía tan intensa bajo por mi pecho y abdomen y acaricio deseosamente mi erección sobre mi bóxer, como respuesta de mi boca salió un profundo gemido de placer, Carlisle mostro una amplia sonrisa ante mi reacción.
Entonces bese su cuello y mi boca bajo lentamente por su pecho, me puse de rodillas a la altura de sus caderas y acaricie su erección sobre su bóxer y de un tirón lo arranque de su cuerpo, entonces frote su miembro con mi mano, y lo lleve a mi boca, Carlisle gemía y yo también, el hecho de sentir ese placer a tal intensidad era increíble, sentir esas texturas y probar esos sabores era lo mejor; después de un momento me puse de pie y bese su cuello y después su boca mientras Carlisle acariciaba mi cuerpo con sus fuertes manos.
De pronto nuestros labios se separaron, cuando abrí mis ojos para ver a donde había ido ya no estaba frente a mí, solo estaba la pared;…
Entonces escuche como se acercaba por detrás, me tomo delicadamente por los hombros y comenzó a besar mi espalda lentamente, mis manos se movieron hacia atrás y acariciaron sus muslos; ese momento era tan especial, tan íntimo, tan personal, si, tan perfecto, ambos queríamos estar juntos, tan unidos, sentir que nada podía separarnos. Podía sentir como el tiempo pasaba lentamente a nuestro alrededor.
Entonces me recosté al borde de la chimenea suavemente, me deshice de mis bóxers y mire directo a Carlisle, él se paro frente a mi y pude ver en su mente como sus dudas y miedos desaparecían y eran remplazados solo por deseo y el amor de estar siempre conmigo, también el tenerlo frente a mí era un placer; ver su cuerpo desnudo, tan varonil, ver como la luz del fuego de la chimenea se reflejaba en su pálida piel de mármol era realmente bello, Carlisle parecía un Dios Griego.
Solamente se puso de rodillas, se recostó al lado mío, coloco su brazo izquierdo bajo mi cabeza y mi mano derecha acaricio su espalda; me beso una, dos, tres veces, y yo rodee su cuerpo con mis piernas. Entonces de su boca salieron las palabras perfectas.
-Edward, Te amo.
-Yo también Te amo, Carlisle
Y sus caderas comenzaron su movimiento.
...
(Continua,...)
