Chapter 5/Capitulo 5 (Final)

POV Edward

La tristeza me invadió repentinamente, ver el rostro de Carlisle resquebrajado era fatal, sus cejas casi se tocaban la una a la otra, acaricie su mejilla con mi mano y él se apoyo contra ella.

-Te lo estoy diciendo, TE AMO, no podría sobrevivir sin ti, tú me haces tan feliz, siempre estaré junto a ti-.

Por alguna razón no sentía miedo o temor en cuanto al futuro, en parte era porque sabía que lo tendríamos eternamente, además jamás me alejaría de Carlisle y por lo que ha pasado se que él jamás se alejara de mí. Pero la incertidumbre invadía como un virus su cabeza. Tenía miedo del futuro.

El me necesitaba…

Entonces lo mire fijamente a los ojos mientras desabrochaba el nudo de su corbata y me deshacía de su ropa.

En un instante ambos estábamos desnudos frente a frente, miraba sus ojos con una profundidad mas allá del oro en ellos, podía ver lo más íntimo de él, su alma.

De un solo movimiento nos colocamos junto al sofá negro de cuero, y nos besamos una, dos, tres veces, mis manos acariciaban su pecho lentamente.

De nuevo entré en su mente y la inseguridad aun estaba presente en él.

Entonces coloque mi boca junto a su oído y le susurre suavemente.

-Carlisle, mi Carlisle, no tengas miedo, no te dejare caer, te amo, me amas, eso durara para siempre-.

Bese su cuello y me coloque entre sus piernas y mis caderas comenzaron a moverse en un suave vaivén.

POV Edward

Aun seguíamos recostados en el suelo, mi antebrazo estaba apoyado contra el piso, el sillón estaba junto atrás de mí, la mano izquierda de Carlisle, acariciaba mi espalda y yo su torso, y desde el ventanal de mi habitación la puesta de sol hacia su presencia entre las montañas. Me dedique a dibujar con cierto detenimiento las líneas del pecho y abdomen de Carlisle, entonces con delicadeza mi dedo rozaba de lado a lado su mandíbula pasando por su mentón y sus labios, la tentación era mas fuerte que yo y al final no resistía robarle un beso.

Carlisle solo miraba el alto techo de mi habitación – ¿o más allá?-, sentía que podía dibujar el cielo nocturno en él. Las dudas se habían desvanecido cuando le demostré cuanto lo quería. Él se miraba tan tranquilo, perfecto y a la vez poderoso, podía cambiar el mundo con sus manos atadas a su espalda. Un Dios.

-El día esta por concluir.

Dije secamente y agache la mirada; Carlisle supo a que me refiera.

-No te preocupes, -dijo mientras sonreía- no tengas miedo, el sol volverá a salir, solo hay que esperar.

Su confianza y seguridad me sorprendido por completo, ¿será cierto?, ¿habrá una esperanza para ambos en un futuro?, ¿un mundo en el cual estemos juntos?

Mientras el sol se ocultaba cerré mis ojos y decidí confiar en sus palabras con toda mi fuerza, y entonces lo vi, un porvenir de una mejor manera; solo él y yo. Había esperanza. Sentí sus labios en mi cuello. Para cuando abrí mis ojos, el sol se había ocultado en el horizonte. Suspire.