DISCLAIMER: los personajes pertenecen a S. meyer la trama de la historia es de mi autoria.


— Bella, vamos estas siendo infantil – me dijo Alice gritado detrás la puerta de mi habitación.

— no quiero hablar contigo Alice, y tú no eres exactamente la persona más adecuada para hablar de madures, niña de la pijama de las chicas súper poderosa - bueno puede que ahora mismo no esté siendo la persona más madura – reconocí mentalmente al tiempo que pude escuchar como la súper nueva amiga de Alice; genial además de robarse a mi amiga se atreve a burlarse de mí y en mi propia casa.

— No te burles de mi – regaño Alice a Allegra me imagino por que la aludida dejo de reír enseguida – bella habla conmigo ¿si? – Pidió Alice pero yo la ignore por completo – habla conmigo escucha lo que tengo que decir y después si quieres me voy saco mis cosas del apartamento y no me vuelves a ver mas – agrego Alice, y de inmediato sin siquiera pensarlo abrí la puerta; estaba enojada con ella pero aun así no quería que se fuera. Deje pasar a la que una vez se llame mi amiga y una vez estuvo dentro cerré la puerta con fuerza.

— Bien, di lo que tengas que decir – dije aparentando estar enojada.

— Bella esto no es lo que parece – dijo Alice y yo la mire alzando una ceja – ok, si Allegra esta y si nos estábamos haciendo mani-pedi pero no es en ningún momento porque ella sea mi amiga, bueno si pero no como tu – Alice hablaba y hablaba intentándose explicar las cosas pero entre mas decía mas se enredaba así que decidí hablar para ayudarla a explicarse.

— Alice respóndeme una cosa – interrumpí a Alice.

— que cosa, dime bella – dijo angustiada Alice.

— ¿desde cuándo son amigas ustedes dos? – pregunte intentando que mi voz sonara dura.

— Bueno, desde hace aproximadamente unas 8 horas – respondió Alice y pude sentir el alivio recorrer mi cuerpo, el solo pensar que esto estuviera ocurriendo por más tiempo me asustaba.

— ¿Cómo es eso? - pregunte intentando que Alice se explicara.

—pues veras Allegra viene a estudiar un tiempo acá a new york y su vuelo llegaba hoy y Edward había quedado pasar por ella al aeropuerto pero al parecer mi querido hermano anoche se fue de farra y no pudo irla a buscar pero ella tenía mi numero en caso de emergencia y me llamo para preguntarme por Eddie y como yo no tenía nada que hacer me ofrecí a buscarla y ella después se ofreció a hacerme un poco de compañía, hablamos un largo rato y luego tu llegaste cuando nos encontrábamos haciéndonos mani-pedi por que se me había partido una uña – termino de explicar Alice.

— Está bien – dije – pero aun no entiendo porque tuviste que invitarla a la casa ¿no podías simplemente haberla llevado donde tu hermano?

— bella tu sabes que cuando mi hermano mi hermano se va de farra pasa durmiendo todo el día siguiente, además después de la llamada de Allegra me quede pensando en que ni tu ni yo le dimos realmente a ella la oportunidad de ser nuestra amiga, tal vez si nos hubiéramos acercado a ella la historia sería diferente.

— ¿eso es todo Alice? Ella viene te dice dos o tres cosas y ahora le quedamos a deber una disculpa – dije empezándome a enojar.

— No es eso Isabella – me grito Alice – lo único que dijo es que todos éramos niños no sabíamos lo que hacíamos y que todo merecemos una segunda oportunidad, bella ya todos crecimos, hemos madurado ¿no crees que deberíamos dejar esos rencores de la infancia atrás? – me pregunto una más calmada Alice.

— no se Alice, no sé si estoy preparada para perdonar para perdonar, son muchas cosas Alice, muchas cosas que hasta hace poco aun dolían – dije y guarde silencio por un momento ni Alice ni yo dijimos nada ni nos movíamos de donde nos encontrábamos – Alice – llame ¿de verdad quieres ser su amiga? – pregunte quedadamente y con la cabeza gacha.

— si bella, pero también quiero que comprendas que no por eso tu vas a dejar de ser mi mejor amiga, mi hermana y también quiero que sepas que si quiero ser su amiga pero eso te ha se daño no me interés.

— Y yo lo aprecio de verdad Alice pero nunca te impediría hacer algo que tu quieres de verdad simplemente porque a mí me molesta – dije tratando de calmar a una afectada Alice.

— bella yo lo que quiero que entiendas es que tu eres muy importante para mí, tal vez si corto mi amistad con Allegra no sea la gran cosa total que llevabas siendo amigas no más de unas cuantas horas – propuso Alice.

— mira Alice yo no te voy a pedir que termines tu amistad con Allegra, no es la cosa que mas me agrade pero en parte tengo que reconocer que puede solo tal vez tengas razón en que es momento de dejar atrás todas esas rencillas infantiles – dije y pude notar como los ojitos de Alice se iluminaban así que antes que comenzara a maquinar cualquier tipo de loca idea – Alice, lo anterior significa que estoy bien con que seas amiga de ella, que te veas de vez en cuando y a tener un trato cordial con ella como tendría con cualquier amiga tuya no es que ahora vayamos a hacer las 3 mellizas (el que no sabe que es las tres mellizas no tuvo infancia) y que no la quiero en la casa las 24 horas, ¿entendido? – le dije a una ya menos emocionada Alice.

— Bueno por ahora me conformo – dijo Alice – ah, le ofrecí mi cama a Allegra así que hoy duermo contigo – me dijo Alice saliendo rápidamente de la habitación.

— si vuelves a esta habitación Mary Alice es a dormir no ha interrogarme – advertí

. . .

Ayer gracias a todo el asunto de Allegra me había salvado de darle explicaciones a Alice respecto mi situación con Sebastián … temprano en la mañana escape y procure esconderme en la biblioteca de la universidad hasta que las clases comenzaran; la primera hora gracias a Dios y no la compartía con Alice pero ahora me dirigía a la segunda clase y podía apostar mi vida a que mi queridísima amiga la duende se encontraba en nuestros lugares de siempre y de acuerdo a mis predicciones ya se encontraba sentada allí y lo peor Ángela también había tomado su puesto en el salón dejando un lugar entre ella y Alice; que emboscada de lo más baja pensé mientras entraba en el salón a afrontar mi destino ser sometida al tercer grado por dos personitas que escasamente me llegan a los ojos.

— Niñas – salude tomando mi puesto entre mis dos encompinchadas amigas.

— Buenos días bellita – saludaron mis dos pelinegras amigas.


Bueno lo dejo hasta aquí porque ya la batería de mi computador esta terminándose y hasta aquí lo tenía escrito en un cuaderno… me imagine que me iba a inspirar mientras lo pasaba pero no paso además si lo continuaba así me iba a salir seria en modo de conversación entre las niñas pero planeo hacer un flashback además de la llegada oficial de Allegra a la universidad y las diferentes reacciones … tratare de no demorarme tanto es que la u me quita mucho tiempo esto lo fue escribiendo en un cuaderno entre los espacios que me quedaban entre clases.

ps. allegra en mi perfil

Bye

Ma pau cullen