Una profecía de los cielos

Draco Dormiens Nunquam Titillandus

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4.- Un verano agradable

La felicidad es como una fugaz mariposa, entre más la persigues, mas se aleja de ti, pero si la esperas pacientemente, puede llegar a posarse sobre ti.

- entonces es enserio que no nos vas a decir nada ¿verdad?

- Ron llevo casi media hora respondiéndote lo mismo¡no te pienso decir cual es la sorpresa¡pensé que ya lo habías olvidado¡y ahora cállate!- gritó una enfurecida castaña por tantas insistencias del pelirrojo menor.

- ¡ok¡ok!- respondió éste asustado.

Harry y Ginny empezaron a reír, pero una fulmínate mirada por parte de ambos chicos los hizo callar.

- oye Hermione...- hablo el joven pelirrojo.

- ¡¡cinco minutos Ron¡¡Cinco minutos¡¡¿No puedes estar callado por cinco malditos minutos¡Por lo menos conmigo!- exclamó la castaña exasperada, Ron sólo la miró asustado- ¡Ahora habla...¡¿Qué ibas a decir?!

Harry y Ginny soltaron una risita.

- ehh...- balbuceo el chico y trago saliva- ¡pero no te tienes que enojar!- exclamó el chico ante la mirada de Hermione- so-sólo... ehh... yo te-te iba a de-decir que si... ehh... te cansabas yo-yo podría manejar por ti...

Hermione lo miró severamente.

- ¡y antes de que digas algo¡se manejar perfectamente!

Hermione abrió la boca para decir algo pero al final se arrepintió. Después de unos largos minutos dijo por fin:

- quizás...

Ya habían pasado por lo menos otros cuarenta minutos, en los que empezaron a platicar muy amenamente, (ahora sin gritos), y Hermione se enteró de todos los detalles que habían pasado y que no sabía, de la mitad del curso anterior, que no había estado en Hogworts. Anoche le habían platicado a grandes rasgos lo que había pasado y eso... pero ahora se lo estaban aclarando todo, paso por paso...

-así que... ustedes dos terminaron mal ¿eh?-comentó Hermione mirando de reojo a Harry y por el espejo retrovisor a Ginny, ambos se sonrojaron y la castaña embozó una sonrisa.

-em... mal no pero, mmm... bueno si, terminamos- respondió Harry sintiéndose de repente acalorado.

-bueno me alegro de que terminaran bien entonces...

-si, mmm... y dime Hermione ¿cuánto se hace para llegar a tu casa?-preguntó para cambiar de tema.

Hermione torció la boca en un gesto desganado.

-por lo menos cinco horas... si el tráfico va mal unas seis horas y media.

-tu casa está lejos Hermione

-si, supongo, así que mejor pónganse cómodos

Hermione metió un CD en la radio y empezó a sonar algo de música medio punk.

-¿te gusta el rock?-preguntó Ginny curiosa.

-oh, si mucho; los amigos que tenía aya en Canadá escuchaban mucha música gótica y rock, supongo que me lo pegaron...

-y ¿cómo se llama el grupo?- siguió preguntando Ginny; Ron y Harry también la miraban curiosos.

-Evanescence- (N.A.-si bueno tenía que hacerlo, es mi favorito XD)

-mmm... que raro nombre... pero suena bien

-aja -respondió la castaña distraídamente

-son muchas cosas nuevas de ti Hermione, creo que llegaste muyyy cambiada-comentó Harry

La chica sonrió.

-lo se

-bueno... em... la verdad es que...- balbuceo Ron nervioso- también cambiaste mucho físicamente

Hermione levantó una ceja extrañada.

- ¿a que te refieres?- le dijo mirándolo por el espejo.

Ron carraspeo nervioso y se removió incomodo, luego miro a Harry pidiéndole ayuda. Hermione ahora posó su vista en el ojiverde.

-¿y...?

-si... em... bueno Ron tiene razón... ahora estas... estas m-más... más- paró y la miro detenidamente, la castaña le devolvió la mirada.

-bonita... -susurró Ginny con un tono extraño en la voz.

-¿qué...?

-si eso; lo que estos dos- señalo a su hermano y a Harry- intentan decir es que has cambiado mucho físicamente y que ahora te ves mucho más bonita...

La castaña miro a sus dos amigos como si un partido de tenis se tratara; para después simplemente sonrojarse y devolver su vista hacia el camino.

-gracias...- musitó en un susurro y siguió manejando mientras sus amigos seguían platicando de algo nuevo y escuchaban su música; ajenos a que la chica ardía de vergüenza.

Habían pasado por lo menos 3 horas y aún no conseguían salir de Londres, Hermione lucía un poco cansada, y es que la noche anterior no había dormido muy bien, la verdad es que creía haber descansado sólo dos horas; y la manejada que había hecho desde su casa a la de Harry y luego a la de Ron, la traía bastante demacrada.

¿Y la razón por la cual no había dormido?...simple, su casa de campo, hace tiempo que no la visitaba y la última vez que lo hizo se deprimió mucho; pero ahora creía haberlo superado, entonces... ¿Por qué no había podido dormir?

Suspiró y trato de no pensar en lo que la había perturbado la noche anterior.

Vio una gasolinera a unas cuatro cuadras y les comentó a sus amigos.

-ya casi salimos de Londres, así que aré una última parada antes de llegar a la carretera; así que si quieren algún bocadillo, alguna bebida o simplemente ir al baño, es su momento, ahí hay una tienda.

Se estacionó frente a una maquina y bajo de su automóvil, cediéndole el permiso a Ron de imitarla. Sus otros dos amigos lo hicieron por el otro lado y el ojiverde y los pelirrojos fueron directo a la tienda mientras ella rellenaba su tanque de gasolina.

Mientras esto pasaba, la castaña se recostó en la puerta cerrada del vehiculo y cerrando los ojos se frotó las sienes cansada.

"No podía ser, ahora le dolía la cabeza"

Estaba pensando en su tremendo y repentino dolor de cabeza cuando alguien le toco el hombro asustándola, pego un pequeño respingo y abrió los ojos de golpe.

-¡Harry! Tremendo susto que me pegaste- le dijo a su amigo mientras se llevaba una mano al pecho.

-lo siento- respondió él apenado

-bueno no importa... y dime ¿ya acabaron?

-no... ¿oye estas bien?

-¿eh? Si, si sólo un poco cansada

-deberías tomarle la palabra a Ron, luces muy mal... no dormiste bien ¿cierto?

Ella negó con la cabeza- tal vez sí le comentaré ahora que venga- miró la maquina y se percato de que aún faltaba mínimo medio tanque de llenarse- ¿y qué¿no compraste nada?

-vine a ver si querías algo- le dijo sonriendo; a veces su amigo llegaba a ser muy tierno y al parecer lo hacía sin percatarse.

-bueno pues si de hecho si quiero algo, me gustaría algún tipo de fritura y algo de beber, si fuera tan amable señor Potter- le respondió regalándole una sonrisa.

-por supuesto señorita Granger¿y de que quiere su bebida?- contestó siguiéndole el juego.

-lo que tu elijas estará bien Harry

- bueno ahorita te traigo el pedido- dijo y dio media vuelta rumbo a la tienda.

Justo cuando el pelinegro entraba, un pelirrojo muy feliz y cargado de cuanta chuchería había encontrado salía.

-¡Ron!

-¿qué pasa?

-¿aún quieres manejar? Sabes estoy algo cansada...

-¡claro!- exclamó feliz echando a correr en dirección a la castaña, le entrego todos su dulces y la invitó a entrar al auto- vamos ¿atrás o en frente?

La chica sonrió y subió en la parte trasera.

Después de unos minutos en los que la pelirroja y el ojiverde habían llegado y se habían subido, ahora cambiando de lugares, emprendieron la marcha nuevamente.

- no manejas nada mal Ron... tengo que admitir que quizás seas bueno...

-¿Cómo que quizás?- preguntó fulminándola.

-jaja, eres bueno Ron, eres bueno...

Pasaron un rato en silencio haciendo diferentes cosas cada uno, como por ejemplo degustar su comida.

-toma Hermione, haber si te gusta, no sabía que agarrar- le dijo Harry entregándole una bolsa de frituras con chile y una soda de fresa.

-gracias Harry- agarró las cosas y abrió sus frituras- muy buenas, elegiste bien ¿quiere alguien?- ofreció a sus amigos.

-no Gracias, creo que tenemos suficiente- respondió Ron cogiendo un puñado de cacahuates de una bolsa y llevándoselas a la boca.

-bueno Ron, tienes que seguir la carretera hasta toparte con un letrero que diga "Laguna Granger" ahí das vuelta a tu derecha y sigues recto hasta toparte con una reja blanca- bostezó disimuladamente y agregó- ¿entendiste?

Ron entrecerró un ojo, comenzó a mover el dedo de su mano de arriba abajo y empezó a murmurar algo, repasando las instrucciones, para luego asentir.

-creo...

-y ¿ustedes chicos?-preguntó a sus otros dos amigos

Ambos asintieron y ella se recargo en la ventana cerrando los ojos.

-me basta.

-¿vas a dormirte así?- le preguntó la voz de su amigo ojiverde detrás de ella.

La chica se giró lo suficiente para mirarlo.

-pues si, no queda de otra- respondió ella.

- si quieres te puedes recargar en mi hombro- le dijo vacilante

-la verdad suena tentador- dijo ella pasando su mirada de la ventana, al hombro de su amigo. Dejo su comida a un lado de ella y se acurruco contra Harry- tomaré tu oferta...

El chico le pasó un brazo por la espalda y le dio suaves golpecitos, como arrullándola. Así permanecieron durante todo el camino, sin percatarse ninguno de los dos, como cierta pelirroja los miraba extrañamente por el retrovisor.

Una pareja de adultos miraba con cierta tristeza un gran cuadro de madera que se encontraba arriba de una chimenea, donde estaba la imagen de un niño castaño con ojos azules, de unos ocho años que les miraba con una gran sonrisa.

El señor hizo un movimiento con la mano y dos personas quitaron el cuadro y se lo llevaron.

La señora miró a su esposo con lágrimas en los ojos y el con la misma mirada le dijo:

-es por su bien...

Había un bosque, corría, gritos, alguien la llamaba… un nuevo grito, lloraba...

¡Hermione¡Hermione!

-¡Hermione!

-ah...- respondió ella abriendo perezosamente los ojos- ¿Harry¿Qué...?

-ya llegamos...

Harry le tendió una mano desde la puerta y ella la acepto restregándose los ojos. Se paro a un lado del ojiverde y los dos pelirrojos que miraban la casa sorprendidos.

Aun lado de ellos estaba el auto correctamente estacionado junto a una camioneta verde, bajo un techo blanco.

Ante los cuatro jóvenes, se alzaba una gran casa blanca de dos pisos, de madera, tenía un garaje a lado, de dos cuartos, con puertas blancas, la casa estaba rodeada de árboles, matorrales y pasto; con un hermoso jardín frontal, decorado de todo tipo de flores silvestres, protegido por una pequeña cerca blanca.

En medio había una piscina en forma de riñón, rodeada de mesas y sillas campestres, aún lado había un camino de piedra y todo lo demás era pasto.

En medio de los árboles se podía distinguir un pequeño camino de tierra; y de lo que se alcanzaba a mirar, la parte de atrás tenía más árboles y cosas, era hermoso.

-atrás están los establos, también hay una cancha de tenis, luego te explico Ron, también hay un bosque y otras cosas, que luego les mostraré, ahora síganme.

Hermione abrió la cajuela y empezó a sacar las maletas, arrojo a cada quien la suya y siguió el camino de piedra que pasaba a un lado de la piscina y que llevaba a la entrada de la casa; donde los padres de Hermione aguardaban.

De repente de un lado de la casa, donde había otro camino, salió corriendo un perro grande, raza golden retriever, con un collar rojo en el cuello, que se dirigió hacia Hermione y cuando estaba a unos metros cerca de ella dio un brinco y la tumbo boca arriba, lamiendo su cara en el proceso.

-¡Keenan!- dijo la castaña intentando quitarse a su bonito animal- ¡hazte a un lado, me haces cosquillas!- exclamó riendo.

De repente el perro se tranquilizo y miró fijamente a sus nuevos visitantes, ladeando un poco la cabeza y moviendo la cola- ¡Hey Keenan espera!- le gritó antes de que su mascota echara a correr de nuevo pero en dirección a sus tres amigos, muy tarde.

Harry, Ron y Ginny miraron al animal con expresión de pánico antes de que saltara encima de Harry, quien estaba sirviendo de escudo para los dos pelirrojos, pero sin protegerles, ya que con el impacto el pelinegro cayó encima de los dos pelirrojos y con el perro arriba de él, lamiéndolo como loco.

La castaña aún en el suelo observó la escena divertida y empezó a reír a carcajadas, Perro arriba, Harry abajo, Ginny más abajo y Ron como base de todos. El pelinegro intentaba zafarse de las lambidas del animal, mientras que Ginny se movía intentando salirse del sándwich y el pelirrojo había empezado a gritar como loco que lo estaban asfixiando.

Unos segundos más tarde, la castaña por fin apiadándose de ellos, se levantó y llamó a su adorada mascota, quien la volteo a ver y corrió hacia ella, pero esta vez sin tumbarla y sólo dando saltitos y haciendo movimientos muy graciosos en torno a su dueña.

-hola pequeño, tanto sin verte- le dijo a su perrito acariciándole la cabeza.

Harry empezó a levantarse cuando vio que alguien le tendía una mano, sin titubear ni un poco aceptó la ayuda que le ofrecían y se paro de un brinco.

-gracias- musitó limpiándose la baba de perro que tenía en el rostro.

-por nada- respondió una voz adulta- siento lo del perro, pero es que Keenan no nos había visto hace mucho tiempo y esta feliz de tener compañía de nuevo.

Harry vio por primera vez a la persona que estaba a un lado de él y lo identificó como el padre de su amiga.

-hola señor, soy Harry Potter- dijo tendiéndole una mano

-mucho gusto Harry, soy George, el padre de Hermione-dijo estrechando su mano- y bueno veamos- dijo mirando a Ron y a Ginny que se estaban levantando- pelirrojos, tu debes ser Ronald- tendió una mano a Ron y se la estrechó- y tu Ginny- dijo estrechando su mano también- bienvenidos

-gracias señor

-ella es mi esposa Jane- presentó.

-mucho gusto, la madre de Hermione- habló ella dando un beso en la mejilla a cada uno.

-¡hey veo que ya conocieron a mis padres!- gritó Hermione acercándose a ellos seguida muy de cerca por su mascota, cuando llegó a su lado agregó- creo que no tengo que presentarles a Keenan

Harry la miró y sonrió- no creo que no, por lo menos yo ya lo conocí mucho

Todos los presentes soltaron una carcajada.

Hermione removió su bolsillo y sacó un pañuelo, se lo tendió a su amigo y le dijo:

-toma, lo necesitas más que yo, Keenan suele babear muy a menudo y parece que le caíste bien- lo comentó sonriendo.

-bueno, llegaron justo para la comida, vengan entren, Hermione les mostrara sus habitaciones- les dijo la señora Granger.

-con gusto mamá.

Los chicos siguieron a los señores Granger y entraron a la casa.

-aquí quédate Keenan- le advirtió a su perro en la puerta- la verdad Crockshanks no se lleva bien con él, aunque Keenan poné todo de su parte- les comentó a sus amigos.

-nunca nos dijiste que tenias otra mascota- le comentó Ron.

-no era muy necesario

-creo que tu perrito es algo amigable, algo no, la verdad es muyy amigable- agregó Ginny sonriente.

-si es así desde cachorro, su dueño lo crío muy bien- dijo esto en voz baja, casi inaudible, sólo para ella.

-¿qué dijiste?

-¿eh? No, no nada... vengan es por acá arriba... les mostraré sus habitaciones...

Pero Harry sabía que si había dicho algo que la hizo entristecer, pero decidió omitirlo. La siguieron escaleras arriba, admirando con fascinación el decorado de la casa, todo pintado con tonalidades amarrillas y cafés, y con un estilo tipo medieval y rustico y con un ambiente agradable.

Hermione camino hacia la primera habitación y abrió la puerta, dejando al descubierto una bonita alcoba a combinación de la casa pintada de color verde oscuro, con dos camas individuales, dos mesitas de noche a cada lado, una ventana con vista hacia el frente y un armario colocado al lado posterior de esta. Varios adornos y cuadros hacían de la habitación un espacio muy hermoso.

-bueno aquí dormirán ustedes- les dijo a sus amigos- y tu Ginny con migo...

-Wow... Hermione esto es increíble, es simplemente hermoso- comentó Ron recorriendo todo con la vista.

-si, es fascinante- lo apoyó Harry examinando una espada que estaba colgada junto a un escudo de la edad media.

-bueno chicos, aún les falta ver otras cosas, dejen ahí sus maletas, vamos vengan...

Obedecieron a Hermione y la siguieron hasta llegar a otra habitación.

-este es el baño, abajo hay otro, pero sólo aquí podrán ducharse

-y esta- dijo yendo hacia la recámara contigua- es mi habitación

Abrió la puerta, que a diferencia de las demás, era blanca y encontraron una bonita habitación decorada de color azul cielo, con una litera en medio de color blanco, un armario del mismo color que la litera, un escritorio y tocador, también tenía de adornos dos cuadros de paisajes y dos macetas, todo muy bien ordenado.

-Hermione, debo decir que tu habitación no se parece en absoluto a la casa, es más de ciudad...- apuntó el pequeño pelirrojo.

-si lo sé, pero es que mi padre es un fanático de la época medieval, por supuesto que no le permití adornar mi habitación, ya bastante soporto con la casa...- comentó ella tranquila- bueno aquí deja tus cosas Ginny, al rato regresamos.

-Hermione... ¿por qué tienes una litera?- preguntó Harry

-¿eh? Esto... pues- miró su habitación y pareció entristecer un poco- por si venía alguna amiga, muggle, por supuesto, pero nunca sucedió- Después se dirigió a la salida y los tres chicos compartieron una mirada extrañada, luego la siguieron.

Pasaron una tarde agradable, conociendo lo que faltaba de la casa, el jardín trasero, los establos, les presentaron al personal de limpieza, que era un jardinero, un señor como de 50 años que también alimentaba a los animales y los sacaba; y una señora (su esposa) que se dedicaba a la limpieza.

A la hora de la cena la castaña les comentó:

-bueno Harry ahora que entremos te daré tu sorpresa- lo dijo en tono misterioso y luego se dirigió a la cocina. Sus amigos la siguieron algo contrariados.

Al pasar el marco de la puerta Harry se quedó totalmente sorprendido.

En toda la habitación había adornos festivos, como globos que decían: "Feliz Cumpleaños" ó confeti regado por el piso, también había unas letras grandes color verde, colgadas desde el techo que citaban: "Felicidades". En la mesa había platos y vasos, pero lo que más llamaba la atención era un pastel muy bonito que citaba "Feliz Cumpleaños atrasado, Harry".

El pelinegro miró a su amiga petrificado, ella le dedico una sonrisa y lo invitó a sentarse.

-se que es tarde para esto pero yo pensé que quizás...

-es grandioso- musito el chico interrumpiendo la frase de su amiga- yo... nunca había tenido una fiesta así... yo-yo... señores Granger muchas gracias por esto

-no te preocupes Harry, además fue idea de mi hija

-Hermione eres la mejor- la miró por un instante y luego la abrazó con fuerza- gracias...

-no hay de que Harry, vamos chicos acérquense¡no Ron, el pastel aún no!- le regaño al pelirrojo que miraba insistente el gran pastel que había- primero le cantaremos el feliz cumpleaños a Harry, y apagaras las velas...

La cena transcurrió entre chistes, pastel, juegos, más pastel, y pura diversión, que para Harry fueron los mejores regalos que nunca creyó conseguir ese año.

-toma- le dijo su amiga antes de que el pelinegro subiera- espero que te guste...

Harry abrió el paquete que tenía entre sus manos, extrañado, pues su amiga ya anteriormente le había dado algo.

-wow... Hermione muchas gracias, yo-yo... ¿cómo lo conseguiste?- musitó fascinado.

-no es nada Harry, tengo mis contactos, ahora ve a cambiarte...- le dijo dejándolo al principio de las escaleras, con una medalla de oro en las manos, que colgaba de un listón rojo y que en el medio tenía la figura de un león con corona, que decía "1er Lugar, al mejor buscador de esta generación, James Potter", volteó la medalla y tenía una inscripción: "Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado." aun lado de esta, había una escoba y una snitch.

Los chicos regresaron fatigados a sus habitaciones, con la intención de acomodarse. "siéntanse como en su casa, si desean tomar algo, pueden bajar ¿de acuerdo?- les había dicho la señora Granger"

Harry se dirigió al cuarto de baño para lavarse los dientes y se encontró con su amiga castaña en el camino. Como ambos iban con el mismo fin, lavarse los dientes, entraron al mismo tiempo.

-y dime Harry ¿te ha gustado la sorpresa?

-claro que si, me ah encantado- le respondió con una sonrisa, decidiendo omitir la medalla de su padre- dime ¿qué haremos mañana?

-pues eh estado pensando y creo que les gustará probar la cabalgada

-¿montar un caballo?- preguntó sorprendido- no, espera pero yo no se montar

-es fácil, les enseñaré...- se acercó a un escéptico pelinegro y besó su mejilla- buenas noches Harry- le dijo antes de desaparecer con una sonrisa radiante.

A la mañana siguiente después de desayunar, habían ido directamente al jardín trasero. Los dos pelirrojos al igual que Harry estaban algo nerviosos por eso de montar a caballo, ninguno lo había hecho antes y la verdad era que tenían algo de pánico.

-Hermione, pienso que no es muy buena idea hacer esto... te costará mucho enseñarnos, te cansarás de regañarnos... y... te enfadarás por que somos malos, ya-ya lo verás, no es buena idea, enserio ¿me estas escuchando?- comentó el pelirrojo muy nervioso, la castaña no contesto, mas sin embargo le brindo una reluciente sonrisa- ¡Hermione no, no me subiré a ese animal!

-Ron para por favor, verás que te va a gustar, es más te daré un casco si quieres...

-¿un qué? No¿sabes?, no me importa que es eso, no me voy a subir a ese animal y es mi última palabra ¿verdad que me apoyan chicos?- les preguntó a su hermana y a Harry, ambos asintieron rápidamente.

Hermione sólo los miró sin quitar su sonrisa. Llegó hasta dos puertas blancas, que relucían en una bonita construcción de madera, color rojo ladrillo: los establos; las abrió un poco y entró por el hueco, seguida muy de cerca por sus temerosos amigos.

Adentro había muchas divisiones, pequeños cuartitos donde se mantenían resguardados sus caballos, el piso estaba lleno de paja; siguió de largo hasta detenerse en uno en concreto.

-Storm... hola preciosa- dijo mientras acariciaba a un hermoso corcel dorado, que tenía la cola y el crin blanco, al igual que el hocico- chicos ella es mi caballo, me la regalo mi padre desde que era pequeña... bueno ahora Harry, tu usaras a Byron- señalo a uno totalmente negro- ¡oh... por favor, vamos Harry es inofensivo!... bueno, Ginny tu usaras a Sol- señalo a uno café con la cola y el crin negro- y tu Ron usaras a...- se quedó pensando por unos minutos y luego exclamó convencida- ¡ya se¡Usaras a Oscar!- jaló a su amigo por la manga de su camiseta azul y lo llevó hasta la última división- es él...

Ron se quedó de piedra y muy incrédulo ante lo que sus ojos miraban, un pequeño...y blanco y muy, muy pequeño... era un... un

-¡¡Un Pony!!- gritó acalorado. Sus amigos empezaron a reír.

-me sorprende que sepas lo que es Ronald, además tu dijiste que no querías montar por que te...

-¡vamos dame uno de verdad¡te demostraré que si puedo hacerlo!- volvió a gritar el pelirrojo interrumpiéndola, la castaña sonrió triunfante.

- no me desprecies a Oscar que es veloz¡Javier ¿podrías ponerles una silla a estos tres caballos por favor?!- le dijo al señor de la puerta

- ¿y el tuyo no Hermione?

-yo me encargó, gracias...- la castaña tomó una silla y la acomodo encima de su corcel, a continuación se subió con elegancia en él.- ahora síganme...

Los chicos la miraron boquiabiertos y obedecieron.

-¿desde cuando sabes hacerlo?

-desde que tengo memoria Ginny- salieron por la puerta trasera y se encontraron con los tres caballos ya ensillados- ahora van a apoyarse en el estribo y se impulsan para...

-¿el qué?- preguntó Ron confundido.

-el estribo... esos triangulitos que cuelgan de la silla Ron- el pelirrojo profirió un leve oh- después se impulsan hacia arriba con cuidado y pasan la otra pierna por arriba para... ¡no¡NO¡Ron así...-PUM- no... ¿Estas bien?- le preguntó a su amigo que estaba en el piso, se había caído- ¡te dije que despacio Ronald!- Ron se levantó y se sacudió- ahora háganlo despacio...- Ginny subió con dificultad ayudada por Javier, Harry pudo hacerlo no muy fácilmente ya que casi se va para atrás y Ron... bueno a Ron le tuvieron que ayudar dos personas, Hermione y Javier.

La castaña negó con la cabeza y volvió a montar a su caballo.

-ahora sólo péguenle despacio con el talón para que camine- le hizo una demostración y su corcel camino con elegancia- le dan un poco más fuerte si quieren que corra, después agarran las correas y tiran si quieren parar o si quieren dar vuelta, las impulsan al lado que deseen, así- hizo que su caballo andará un poco más y luego dio la vuelta de nuevo en dirección a sus amigos, luego lo hizo correr más fuerte y cuando estaba por llegar tiro de las correas y lo freno.

-¿entendieron?- los tres chicos se miraron y algo nerviosos asintieron.

Dos horas después la castaña salía al patio delantero de su casa, riéndose a carcajada limpia, seguida de un pelinegro y dos pelirrojos en su mismo estado. A diferencia de la ojimiel que venía con un poco de tierra en la ropa, los tres invitados entraron a la casa totalmente sucios, como si se hubieran revolcado por horas en un charco de lodo; y la verdad es que eso era más ó menos lo que habían estado haciendo.

Y es que en los primeros 20 minutos todo estaba bien, iban como a 2km por hora pero era bueno el progreso que llevaban, Hermione se estaba impacientando así que acelero un poquito el paso y reto a sus amigos a que hicieran lo mismo.

Harry la siguió con un pequeño golpecito a su corcel, casi se cae, pero lo logro; Ginny, bueno ella no tuvo tanta suerte, al intentar dar un pequeño golpe, lo que hizo fue darle un GRAN golpe a su caballo, este asustado comenzó a correr como loco y como la pequeña Weasley no sabía muy bien que hacer, el animal se estrello contra el pelinegro que estaba enfrente de ellos, el animal se paró, casi resbalándose y Harry de nuevo casi se cae, pero lo grande es que ninguno de los dos toco el pasto y sonrieron asustados. Pero... siempre hay un pero, Ron...

El quería, a diferencia de su hermana, darle a su caballo un gran golpe, para que corriera deprisa y demostrar que si podía controlar a ese inofensivo animal, pero para su suerte y el de su hermana y amigo, le dio un GRAN pero GRAN golpe a su caballo y este salió como rayo; y Hermione aprecio la caída masiva de sus tres amigos con cara resignada...

Ron contra Ginny, Ginny contra Harry, caballo contra caballo; caballo-pelinegro, caballos-pelirrojos contra el suelo, la suerte fue de los caballos que cayeron encima de los chicos. Nadie sufrió daños mayores, solo pequeños rasguños y moretones.

Y así pasaron esas dos horas entre caídas demasiado graciosas y risas demasiado... demasiadas risas... aja...

Y en ese momento se reían de la última caída, la grande...

Flash Back

Los tres chicos después de casi dos horas de caerse, ya se habían resignado hacerlo, Ginny desde hace unos momentos se había retirado y ahora estaba junto a la castaña tirando de su caballo.

-¡Harry, Ron, ya hay que irse!- gritó la castaña a sus amigos, ahora caminando-¡es hora de almorzar!

-ya vamos- le contestó el pelinegro, su caballo comenzó a correr hacia ellas- ¡oye Hermione!- exclamó asustado.

-¿Qué?- pregunto temerosa viendo como su amigo venía a toda velocidad hacia Ginny y ella.

-¿Cómo dijiste que se frenaba esta cosa?

-¡Harry!- dijo antes de que él llegara completamente contra ellas, Hermione se hizo a un lado y Ginny se aventó al otro. El caballo del pelinegro choco contra los suyos propios y sin darle tiempo para reaccionar el ojiverde salió volando con una pirueta por los aires, pero su desgracia no termino ahí, ya que cayó boca arriba en un charco de lodo que se había formado por las constantes lluvias, salpicando en el trayecto a Ginny.

-¡te voy a matar Potter!- exclamó exasperada la pelirroja.

-ouch... eso dolió, lo siento Ginny... ¿estas bien?

-si... solo me encuentro sucia... igual que tu, por suerte- Harry hizo una mueca

Se intento levantar, cuando de repente un pelirrojo dio también una pirueta en el aire, como si fuese un vil muñeco de trapo y cayo encima de él, tirándolo de nuevo, y claro salpicando de nuevo a Ginny que ya estaba de pie, y que por el susto volvía a caer.

-¡RON!- gritó muy fuerte su hermana.

-¡¿qué¡¿por qué dejan a esos animales en medio del camino?!- se defendió con las orejas coloradas.

-Ron levántate- dijo conteniendo la risa una castaña- vamos que estas aplastando al pobre de Harry- no lo soporto mas tiempo y echo una fuerte carcajada.

-¡¿por qué tu no estas sucia?!- exclamaron sus tres amigos al mismo tiempo desde el suelo. Y la castaña sólo rió más fuerte.

Fin de Flash Back

Ahora todos reían muy animadamente, habían decidido meterse a la alberca y aprovechar el bonito día, después de tantos días de tormenta. Pero primero tenían que darse un regaderazo, o por el contrario ensuciarían el agua.

-yo opino que no nos bañemos- comento el pelirrojo a la cabeza del grupo.

-¿a no¿y qué sugieres entonces Ron?- pregunto la castaña detrás de él, levantando una ceja.

- pues esto- dijo volteándose sonriente hacia sus amigos, con una manguera en la mano, que quien sabe a que horas había conseguido.

- no seas Ron...- amenazó su amiga con las manos alzadas frente a su cuerpo, retrocediendo lentamente.

Ron sonrió más y pensó que su venganza contra ella no podía ser mejor.

El agua comenzó a salir con demasiada potencia, empapando al instante a sus dos amigos y a su hermana.

-¡Ron¡para, Ron, YA!- suplicaba Hermione con dificultad.

Pero el pelirrojo no se detuvo, en vez de eso se adelantó más, haciendo que los tres chicos retrocedieran. De repente y sin previo aviso sintió un peso extraño en su espalda, que lo tiro boca abajo al piso, sintió como si alguien se subiera encima de él y luego agua, mucha agua, mojándolo.

-muy bien Keenan, eres un buen perro

El pelirrojo se levantó cuando lo habían dejado de mojar, y contemplo a un animal de cuatro patas completamente mojado, mirándole con la lengua de fuera. Lo fulmino con la mirada y luego miro la piscina.

Después miro maliciosamente a la castaña.

- ¿y ahora qué?- dijo esta asustada.

Ron se acerco a ella y en un rápido movimiento, la cargo en brazos aventándose con ella a la piscina.

-¡AAAHHHHH!- al momento del grito, casi sonriendo, Keenan se lanzó tras su ama en un clavado olímpico.

Harry y Ginny se empezaron a reír, y el pelinegro imitando la acción de su amigo, cargo a Ginny y se lanzó a la piscina sonriente.

Los chicos estuvieron jugando muy felices en la alberca por mucho tiempo, sin percatarse de que un par de ojos azules, casi plateados, los miraban desde un árbol, ó se diría más bien que miraban a una castaña.

- que bueno que disfrutes, mientras puedas Hermione, lo que se viene encima es algo muy perturbador- susurró al viento, una pierna le colgaba de la rama, mientras que la otra estaba doblada, una de sus manos estaba apoyada también en la rama y la otra estaba en su pierna doblada.

Por unos segundos Hermione tuvo la necesidad de voltear hacia un árbol a unos cuantos metros de distancia, su atención se centro en un chico que la miraba, sus ojos se conectaron a otros que la miraban fijamente, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo y su respiración se acelero; volteo de nuevo la cara intentando ignorar a su propia visión y cuando le dio una nueva mirada con valor recuperado, el cuerpo del chico había desaparecido, no dejando rastro de que hubiera estado ahí antes.

Volteo de nuevo con sus amigos y recobró un poco su animo, aunque esa mirada no la dejase tranquila el resto de la tarde.

Una media hora después de mucho chapoteo, la señora Granger les trajo un delicioso almuerzo que consistía en unos sándwiches de pollo y limonada recién echa. Antes de marcharse comentó:

-deberían haber usado el traje de baño, creo que no son como Keenan chicos- ellos sonrieron y salieron para comer un poco.

-chicos cuando terminen, ahí dejan todo, voy hablar con mis padres- les comentó con una sonrisa.

-¿no vas a comer eso entonces?

-no Ron, no tengo mucho apetito, cómelo tú- volteó dispuesta a marcharse cuando Harry la llamo.

-¡espera¡hey tú...!- el pelinegro se acerco a Ron y le quito el sándwich que anteriormente era de la castaña.

-eh... ¿Qué haces?

-calla Ron¡toma Hermione!- le aventó la comida y esta la cachó en el aire- no te puedes quedar sin comer, anda llévalo- le dijo sonriendo.

- esta bien, me lo comeré, hey Ron lo siento, pero si quieres le diré a mi mamá que te traiga otro, ahora regreso chicos.

La chica entro a su casa y fue a la cocina, ahí su madre preparaba algo.

- muy bien, me di cuenta mamá¿por qué lo hicieron?- preguntó resentida.

- es por ti- le dijo la voz de su padre a sus espaldas- ni siquiera le has dicho a tus amigos hija.

- no me parece justo que lo hagan papá, ya lo supere.

- tu mirada dice otra cosa, cuando te dimos la opción de venir aquí, te pusiste mal- le dijo su madre.

- fue un simple recuerdo

- ¿ahora lo devolvemos¿qué dirás¿realmente estas lista para esto?

- si; no quiero que este en el sótano como si fuera basura, que este ahí a mi vista es más soportable.

- estas lista para recordar, de acuerdo, pero entiende una cosa, esto no sólo fue difícil para ti, espero que sepas lo que haces- diciendo esto salió de la cocina.

- nunca será lo mismo ¿cierto?, eso es lo que más duele, que nunca fue igual, tal vez él tenga razón y no lo eh superado del todo- unas lagrimas corrieron de sus ojos y al instante se las quito- se los diré en la noche, tal vez sea mala decisión, tal vez no sea el momento, pero lo haré.

- hija... no digas eso... creímos que era lo mejor, nosotros también nos equivocamos.

Hermione simplemente salió de la cocina.

Después de la plática que tuvo con su madre, regreso con sus amigos, los mando cambiar y luego se dirigieron al campo de tenis. Toda la tarde intento explicarle a Ginny y a Ron como se jugaba el juego, pero desgraciadamente no lo consiguió y tuvo que jugar sola con Harry, aunque este tampoco supiera.

- pero que chiste tiene este de estarle pegando a la pelota de un lado al otro- alegó Ron mirando como jugaban sus amigos- además mi "taqueta" se rompió¿que hago?- dijo medio desanimado mirando su "taqueta".

- Ron, es raqueta, raqueta, y tu tienes la culpa de que se haya roto, te dije "pégale a la pelota, no al piso" pero me temo que no has escuchado- dijo negando con la cabeza- ¿sabes Harry? Esto es inútil, vamos adentro, se esta haciendo tarde- le dijo a su amigo resignada- al rato vendremos hacer una fogata ¿les parece?

Los tres chicos asintieron.

Una hora después, el ocaso que en esos momentos tomaba un tono rojizo y anaranjado; se apreciaba ante los cuatro amigos, deslumbrándolos; se encontraban sentados en unos bancos de madera al lado de un círculo de piedras, que rodeaban una gran porción de maderitas y periódico.

Bebían chocolate caliente, y la señora Granger les había proporcionado una dotación de salchichas y bombones para que al momento de prender la fogata pudieran degustar. Cada uno sostenía un palito que, personalmente, se habían encargado de afilar de un extremo.

- esto es precioso- murmuró Ginny con ojos soñadores, que se había levantado para mirar mejor el horizonte, como una niña pequeña.

Harry a su lado la miraba tiernamente, como la quería, pero era mejor así, era mejor que ella no estuviera en peligro, además, realmente no estaba seguro de amarla; la quería mucho, si; le atraía, por que, bueno era hermosa, sus ojos le transmitían paz, y su pequeño ser le proporcionaba calor y cariño infinito, se veía reflejado en el pasado, como su madre y su padre; pero la distancia que tuvo con ella durante los últimos meses, lo hizo pensar con respecto a sus sentimientos.

Al principio la empezó a conocer más gracias a sus dos amigos, gracias a Hermione que lo dejaba sólo mientras ella se encerraba en la biblioteca, muy entretenida con su viaje, y Ron que también lo dejaba, con sus fallidos intentos de conseguir citas. Además en esos tiempos el pelirrojo y Hermione andaban enfadados.

Después estaba con Ginny ó con la castaña, ya que realmente a Ron sólo lo miraba en clases, pues la mayor parte del tiempo estaba con Lavander, la única que había caído. Pero cuando se había ido Hermione, Ginny fue con la persona que más estuvo, se dio cuanta que le gustaba y se hicieron novios, y Ron salió con la noticia de que había terminado con Lavander y salía con Luna. Ya la verdad no sabía que pensar. Salió de sus pensamientos cuando la tos del pelirrojo lo tomo desprevenido.

- si, aquí el atardecer es maravilloso- comentó la castaña tirando un cerillo hacia la madera para prender la fogata, pues ya se había hecho de noche.

Empezaron a platicar de diversas cosas sin mayor importancia, mientras comían bombones y salchichas.

Hasta que el tema que la castaña temía, salió a relucir.

- Hermione te quería hacer una pregunta- comenzó el pelirrojo- y creo saber que mi hermana y Harry están o estuvieron preguntándose lo mismo desde que nos metimos a bañar después del almuerzo; ayer cuando llegamos, encima de la chimenea de la entrada, había una foto tuya cuando eras pequeña y hoy, precisamente después de entrar, ya no estaba tu foto, si no había otra, la de un niño como de siete años.

La castaña asintió en silencio y miro los ojos azules de su amigo, percatándose de que no era el único que la miraba.

- lo que nos intriga- continuo esta vez Harry- que seguro ellos- señaló a los pelirrojos- también se dieron cuenta, es que ese niño tenía y sigue teniendo, un claro parecido contigo... como si fuera tu... tu- tragó saliva sin atreverse a continuar, mirando como la chica que había sido su amiga durante tanto tiempo tenía lagrimas en los ojos.

- como si fuera ¿mi hermano?- terminó ella.


¡Hola de nuevo¿Como andan por donde quiera que estén? jeje, yo ando bien.

Primero no me maten, jeje me gusto el final ¿a que si?, hey, hey tomatazos al último.

Seguro que ya se dieron cuenta que algo esconde la familia Granger, será verdad eso de que es ¿su hermano?, pues, algo que realmente no me gusto mucho escribir, es algo triste, así que esperen a leerlo para el siguiente capitulo, que justamente desenmascara este misterio, ahora no daré spoilers del capitulo, tendrán que esperar y esperar y tal vez seguir esperando. Bueno no tanto, pero ustedes esperen XD.

Ahora... ¿Se dan cuenta de cuanta conexión existe entre Harry y Hermione? Aspectos pequeños que hacen de ellos personas inseparables; son una pareja perfecta, no son muy iguales, pero se complementan, Hermione lo quiere mucho y se preocupa por él y así es Harry con ella, verán en los siguientes capítulos como esa gran amistad se irá reforzando, hasta convertirse en algo más.

Otra cosa importante, quiero aclarar que todos los nombres esos raros que leen, como el del perrito de Hermione o de los ángeles que participaron en el primer capitulo, son sacados de nombres reales que fueron asignados a Galaxias o a estrellas, verán unos cuantos más, así que se los comento.

Respuesta de los dos fabulosos reviews que me dejaron.

Skarlita:Hola!! Bueno que decirte, primero que nada gracias por leer; también tengo que agradecerte el hecho de considerar tanto mi autoría como mi historia, algo suficiente bueno como para entrar en tus favoritos, me halagas de verdad. (ja, como que sonó muy técnico)

Bueno y respecto a la relación de H/Hr, pues no desesperes, muy pronto se vera algo, de hecho en el siguiente capitulo se muestra un poco de relación mas intima, mas unidos¿me explico? Y el capitulo siete pues, jeje mejor no digo nada. Nuevamente gracias, nos veremos el siguiente capitulo¿sale?

DeI-HiOgA: Hey, tú¿Qué onda?, que bueno tenerte por aquí, de nuevo, gracias por leer otra vez, me agrada que te agrade mi historia XD. Y con respecto a lo que me dijiste, por supuesto que no me molestaría platicar y comentar cosas contigo; de hecho ya te agregue, así que lo único es quedar de acuerdo un día, por que la verdad casi no me conecto. Bueno sin mas me despido.

Espero que les guste el capitulo.


Muchos saludos de su amiga DarkGranger