Una profecía de los cielos

Draco Dormiens Nunquam Titillandus
000000000000000000000000000000000000000000000000000

5.- Un pasado doloroso

El silencio es como el viento: atiza los grandes malentendidos y no extingue más que los pequeños.

Los chicos quedaron en silencio, dos pelirrojos y un pelinegro, miraban a una castaña detenidamente sin comprender realmente lo que estaba sucediendo. Ron decidió, después de unos segundos, terminar con el tenso silencio.

- bueno, no, no es para tanto- dijo algo nervioso, la castaña lo miró fijamente- es decir, puede que sea un primo o algo así, que se parece mucho a ti...- Ron puso cara confundida y agregó dirigiéndose a su hermana y a su amigo- ¿por qué no era mujer, verdad?- ambos negaron extrañados y la castaña sonrió levemente- bueno, si, entonces supongo que no puede ser tu hermano, digo, aunque se parece mucho a ti, que de hecho podrían parecer gemelos- susurró eso para sí mismo, y luego continuó- por que bien podría ser un primito lejano, del cual se acaban de dar cuenta de que te pareces mucho y por eso colgaron el cuadro; además, tu...- el pelirrojo paró un poco a tomar aire y temeroso ante las facciones serias de su amiga decidió proseguir- tú, nos hubieras dicho que tienes un hermano, así que… ¿ese niño es tu primo, verdad?

La castaña totalmente arrepentida y deprimida por la suposición de su pelirrojo amigo, no pudo más que bajar la mirada abatida. Sus tres invitados dieron un respingo de sorpresa ante tal acción. ¿Realmente era... era cierto?

- ¿tienes... ¿tienes... un hermano?- preguntó Ginny, llevándose automáticamente una mano a la boca, qué, pensaba ella, mas abierta no podía estar.

Ella negó con un gesto de cabeza.

- ¿¡tienes un hermano menor y nunca nos pensabas decir¿!per...¿Qué?- pregunto Harry, que ya había estado haciendo suposiciones y que había comenzado a moverse de un lado a otro, pero cuando vio que su amiga negaba se detuvo de golpe- ¿no es tu hermano el niño de la foto?

La castaña asintió.

- ¿si, de que aceptas que es tu hermano; o si, de si Harry tienes razón ese niño castaño no
es mi hermano?- preguntó el ojiverde confundido.

- si, ese niño de la foto, fue mi hermano.- dijo y bajo la cabeza, sus tres amigos se quedaron callados, totalmente paralizados ante tal información, sin atreverse a comentar nada y de hecho se quedaron sin la cualidad gratificante que era la del habla- saben, es un poco tarde y lo mejor será que hablemos mañana, buenas noches chicos- dio media vuelta y con paso apresurado se metió a su casa.

- ¡Hermione!- le gritó Harry, dispuesto a marchar detrás de su amiga pero una mano lo detuvo- pero ¿por qué haces eso Ginny?

- es mejor que la dejes ir Harry, todos estamos algo sorprendidos y alterados, quizás mañana sea la mejor opción para charlar un rato- le contestó mirándolo intensamente.

- es que lo que acaba de pasar... fue...

- ¿realmente paso eso?- comentó Ron contrariado, parecía como un sueño, primero un momento pleno de felicidad y luego uno de total desconcierto; y ahora que lo pensaba mas claramente, realmente su amiga no les había hablado nunca sobre su familia; su amiga no había confiado en ellos...

Y lo peor de todo es que de repente, se sintió muy triste.

- si Ron, creo que si paso...

().::.)::.(::..::.)::.(::./ \.::.)::.(::..::.)::.(::.()

A la mañana siguiente, la castaña fue la primera en levantarse, no había podido dormir mucho, pues en la noche, constantemente tuvo pesadillas que atormentaban su sueño, así que se quito las sabanas, resignada a cerrar los ojos por toda la noche.

Cuado atravesó la puerta, no pudo evitar mirar la cama donde reposaba tranquilamente su pelirroja amiga, pensó entonces que ese sería un día bastante largo y agotador.

Decidió bajar a la cocina antes de cambiarse, quería tomarse un gran vaso de café, algo que ayudara a desperezarla.

Cuando cruzó el umbral del comedor, se encontró con su gato que, tiernamente se había acomodado en una de las sillas, y que al verla fue ronroneando hacia ella para saludarla. La castaña se agachó y acarició la cabecita de su mascota.

- buenos días Crockshanks...

- buenos días Hermione...

La castaña se paró de un salto asustada, volteó a ver a la persona que la había saludado y se llevo una gran sorpresa al ver a su mejor amigo parado a un par de metros alejado de ella.

- Harry... buenos días- balbuceó nerviosa, se giró encaminándose hacia su antiguo destino, incapaz de mirar de frente al pelinegro. Antes de poder entrar a la cocina, sintió como una mano la detenía por su antebrazo derecho.

- Hermione, tenemos que hablar...- susurró su amigo.

La castaña se mordió el labio inferior poniéndose aún más nerviosa.

- si, y-yo lo s-se... pero si n-no te importa m-me gustaría hablar c-con los t-tres- logró pronunciar con un eminente esfuerzo, cerró los ojos intentando serenarse; sabía que les tenía que explicar muchas cosas, pero por merlín, era muy temprano.

- no- le dijo su amigo girándola y tomándola por los dos brazos, acercándola a su cuerpo en un acto inconciente- quiero... no, necesito que primero me lo expliques a mi...- la miró directamente a los ojos y ella pudo descifrar en esas orbes esmeraldas, dos sensaciones que la descolocaron en gran medida, tristeza y desilusión.

Ella no dijo nada y al cabo de unos segundo bajo la mirada.

- ¿por qué?- preguntó su amigo con un tono claramente dolido- ¿es qué no confías en mí?- la acerco mas a su cuerpo, obligándola a que lo mirara a los ojos.

- n-no e-eso...

- yo te he confiado mi vida Hermione- le dijo el pelinegro interrumpiéndola- y-yo te he contado todo¡absolutamente todo!, tenemos una amistad de seis años, casi siete; eres mi mejor amiga y pido por lo menos algo de confianza...- la castaña se sitió totalmente devastada, su amigo la estaba lastimando mucho con esas palabras- y yo vuelvo a preguntar... ¿por qué?- musitó débilmente.

Ella lo miró tristemente incapaz de decir nada.

- ¿Harry¿Hermione?- el pelinegro la separo lentamente de su cuerpo y se giró a las escaleras. Una pelirroja observaba confundida la escena. Miró a su ex y luego a su amiga, repitiendo el proceso varias veces- ¿qué pasa?

Harry la miró y sin decir nada salió al exterior de la casa.

- Ginny hazme un favor, despierta a tu hermano y luego vayan afuera, lo que tengo que decirles, no puede esperar hasta después del desayuno- le pidió sin mirarla. La pelirroja subió sin decir nada, acatando silenciosamente la orden, mientras que la castaña salía por el mismo rumbo que su amigo.

Ya no iba a necesitar ese café que hace un rato ansiaba.

Cruzó la puerta lentamente, y buscó a Harry con la mirada, lo encontró del otro lado de los establos, sentado en una pileta de paja, acariciando suavemente a Keenan, que parecía haberle estado haciendo compañía; se acerco a él con la cabeza gacha y con algo de cautela. Cuando estuvo frente a él lo miró por unos segundos, pidiéndole permiso para sentarse, él se hizo a un lado otorgándole el espacio.

Se mantuvieron en silencio por unos momentos, hasta que Hermione le dijo:

- se que estas enfadado, pero necesito que me escuches, y para eso ocupo que Ginny y Ron estén presentes, por favor sólo te pido eso, si quieres después hablar a solas, yo lo haré, pero ahora necesito empezar con el principio...- dijo abrazándose a si misma, pues aún era temprano y el clima estaba algo fresco.

Harry se paró, colocándose detrás de ella. Hermione manteniendo su misma posición, sintió como su amigo le colocaba su chaqueta, (que él si había tomado), para luego besarle la cabeza en un tierno gesto, demostrándole silenciosamente, que aceptaba sus condiciones. Se encaminó para quedar parado a un lado de un árbol, ahora dándole la espalda a la castaña.

La chica sonrió agradecida, acarició a Keenan y lo miró tristemente, ahora sólo quedaba esperar.

().::.)::.(::..::.)::.(::./ \.::.)::.(::..::.)::.(::.()

Ginny había subido lo más rápido que había podido, había encontrado a sus amigos en una posición que la había puesto incómoda y algo celosa para que ocultarlo, pero apostaba lo que fuera a que eso no era una simple conversación, le había parecido como una pequeña discusión, Harry tenía la expresión demasiado seria cuando la había mirado.

Llegó al cuarto que compartían su hermano y Harry, y sin importarle en lo más mínimo asustar o no a su hermano, le quito la sabana que lo cubría, la hizo rollito y luego se la lanzó a la cara.

- ¡levántate Ron!

- ¿Qué¿Ah¿Por qué?- preguntó desperezándose.

- Hermione quiere hablar con nosotros afuera, ven vamos flojo, anda.

- ya voy, ya oí...- se paró lentamente desesperando a su hermana, quien le arrojo sus sandalias y salió de la habitación.

- ¡date prisa Ronald!

Unos minutos después los dos pelirrojos se encaminaron a la salida, al pasar por la cocina, la madre de Hermione los saludó.

- ¿no van a desayunar chicos?

- cla...- Ginny le dio un pisotón a su hermano, interrumpiendo su frase- ¡ahh!

- ahora no señora Granger, tenemos que hablar con Hermione- ella asintió entendiendo la situación- si nos disculpa.

Por fin salieron de la casa, buscando a sus dos amigos, quienes se hallaban muy pensativos al lado de los establos. Se acercaron a ellos, y la castaña no les quitó la mirada mientras se acercaban.

- buenos días Ron, Ginny.

- buenos días Hermione- dijo Ron, mientras la pelirroja se limitó a mirarla.

Pasaron unos largos minutos en un silencio bastante incómodo, nadie sabía como empezar; Harry seguía volteado sin dar ningún signo de iniciativa, mientras Ron miraba el suelo, y Ginny curioseaba con la mirada, aparentando estar concentrada en otra cosa.

Hermione pensó que era su deber romper el silencio.

- chicos, antes que nada, les debo una disculpa...

La verdad es que esto es sumamente difícil para mí... necesito que intenten comprenderme.

- Hermione, estamos algo desconcertados, queremos saber la verdad, solo eso; quiero entender que esta sucediendo con mi mejor amiga, quiero ayudarte...

- mi hermana tiene razón, yo también quiero ayudarte...- la castaña asintió.

- entonces, comenzaré, es una historia algo larga que nunca he contado, siéntense, por favor...

Los dos pelirrojos tomaran asiento a su lado.

Y así comenzó su relato...

Antes de tenerme, mis padres habían engendrado a un niño... castaño, de ojos azules... se llamaba Dylan, Dylan Granger.

Cuando él tenía tres años, nací yo... según lo que decían mis padres, él se puso tan contento que se prometió ser el mejor hermano mayor de toda la historia, y para que decir mentiras, lo cumplió...

Conforme fuimos creciendo, Dylan se convirtió en mi mejor amigo, mi consejero, aunque yo tuviera tan pocos años; era mi guardaespaldas, me protegía de todo, recuerdo que se peleó varias veces con niños de su clase por que me molestaban continuamente, pero a él las heridas no le importaban, sólo le importaba mi bienestar.

También recuerdo que si yo hacía algo en casa, él le decía a mis padres que había sido él el causante de lo que había ocurrido, y constantemente lo castigaban por cubrirme- Hermione sonrió con melancolía en ese punto. Después de unos momentos en silencio prosiguió.

Lo mas importante es que era mi hermano mayor, el mejor...

Las cosas han cambiado significativamente,
con esto, mi corazón se confunde,
no cree en el hoy,
no recuerda el pasado.

Los hermanos Weasley la miraron un poco tristes y conmocionados, Harry seguía dándoles la espalda; Ginny tomó la mano de su amiga en signo de apoyo, mientras la castaña cerraba los ojos, impidiéndole al llanto su salida. Suspiró con aplomo y cuando abrió los ojos continuó.

- Todos los veranos mis padres y nosotros veníamos aquí, era nuestro lugar preferido para pasar las vacaciones. Mi hermano fue el responsable de enseñarme todo lo relacionado acerca del campo; en ese entonces yo era muy curiosa y él trataba de enseñarme todo lo que él sabía...

El último año que venimos aquí de vacaciones, fue cuando Dylan había cumplido recién sus 8 años el siete de julio, ese año yo iba a cumplir apenas mis cinco años...

Los tiempos se han convertido,
en algo que no acepto aún,
me duelen las ausencias,
me sorprenden las cosas nuevas.

Dylan siempre fue un niño muy aventurero, y muy responsable; cada cosa que se le ocurría era verdaderamente fantástica, lo mejor es que yo siempre participaba en sus ideas; muy a menudo íbamos a caminar por el bosque, él me contaba que papá solía llevarlo de cacería algunas veces, pero lo único que normalmente encontraban eran conejos y aves.

Era muy pequeña para saber muy bien las cosas que sucedían a mi alrededor, un día de esos mis padres me regañaron por que había estado jugando con Keenan y había roto uno de los floreros de la sala, me sentía mal y estaba tan enfadada por que mi hermano no estaba en la casa y no me había ayudado, así que me encerré en la habitación que compartíamos...

- ¿para eso la litera no?- preguntó Ron. La castaña asintió. Harry apretó las manos y cerró los ojos, nadie lo miraba, la causa de su acción era que se sentía demasiado impotente.

Todo el mundo que creí construido,
se ha derrumbado para volver a empezar,
y estoy cansada de todo.

Según lo que me había dicho esa tarde Dylan, y que recuerdo tan bien a pesar de que hayan pasado ya 13 años, es que me tenía una sorpresa, estaba haciendo algo en el bosque para mí, pero me había advertido que no lo fuera a buscar.

Pero yo quería desahogarme por la regañada que me habían dado, así que salí a buscarlo.

Y yo sin saber que esa iba a ser una de las peores decisiones que podía tomar en la vida.

Después me di cuenta de que no sabía donde estaba él, pero sabía que camino había seguido, así que yo salí de la casa a escondidas y empecé a caminar hacia un pequeño arroyo que esta pasando los árboles.

Pero sin embargo hay algo bueno,
dentro de todo esta mi vida,
que ha sobrevivido a la tormenta,
aún respiro, aún siento...

Pasaron como dos horas y yo no llegaba a ningún arroyo, jamás había ido sola a ese lugar. Ya me había cansado, y estaba un poco asustada, creía que me había perdido, entonces empecé a llorar; yo no sabía que Dylan había regresado a la casa exactamente cuando yo salí. Mis padres y mi hermano se preocuparon tanto por que no regresaba, que salieron a buscarme, mi padre le tenía tanta confianza a Dylan, que lo dejo ir solo a que me buscará, él conocía muy bien ese bosque y le asigno exactamente el camino por el cual yo había ido.

Yo estaba haciendo mucho ruido, estaba muy asustada, que no me di cuenta de que algo se acercaba.

Sólo fue necesario escuchar un ruido detrás de mi para sobresaltarme extremadamente. Al voltear me di el susto de mi vida.

Sonrió simplemente al observar,
la muchedumbre extraña,
me siento a mi misma rara.

Se suponía que en esos boques no había animales salvajes, sin embargo ese día la vida me jugó una mala pasada, por que detrás de mi había un enorme y horroroso oso café. Me asuste tanto que grité, y camine a tropezones hacia atrás, como iba de espaldas me caí; y al perecer el oso se había enojado con migo por que se alzó en dos patas y me hubiera atacado de no ser por que algo lo golpeó en la cabeza.

No se exactamente que fue lo que paso, pero el caso es que mi hermano había llegado a donde yo estaba y me había encontrado por el fuerte grito que di. Golpeó al oso y este se fue contra el; y recuerdo que esa fue la imagen más impactante de mi vida, en primera por lo shockeada que estaba a causa de lo que estaba viendo, en segunda por que ese momento, fue la primera vez que mi hermano me gritó.

Anoche no dormí,
lo pensé varias veces,
pero había algo que me lo impedía.

Hermione rió un poco ante ese comentario. Luego se llevo una mano a los ojos limpiándose una lagrima y les dirigió a sus amigos una mirada llena de tristeza.

El me gritó que me fuera, yo no quería irme, tenía miedo, pero el me insultó y me obligó a marcharme, me dijo cuatro palabras que me dolieron de tal manera que salí corriendo sin importarme nada. El me dijo "no seas estupida, corre", él nunca me había insultado.

Creo profundamente que estoy perdida,
en ningún lugar de mi agrado,
sintiendo la inmensidad de las faltas,
aconsejándome a mi misma abandonarlo todo.

Esa fue la última vez que vi a mi hermano

"Una niña pequeña de profundos ojos color miel, conectó su mirada con una azul, las lagrimas no se reprimieron ante su último conecte, en las orbes celestes se impregnó un sentimiento de tristeza interna, y le dio última vista a su pequeña hermana antes de que la castañita comenzara a correr, con un profundo adiós impregnado en la mirada del pequeño niño, que sus ojos expresaron con melancolía y desasosiego, y que la pequeña no supo... o más bien... no quiso interpretar."

Me siento en soledad,
bajo el gran silencio del salón,
completamente sola sin nadie que me escuche,
sin una noticia que compartir.

Hermione reprimió un sollozo llevándose una mano a la boca, Ginny la abrazó con fuerza imaginándose lo que seguía, derramando unas cuantas lagrimas en el trayecto; Ron apretó los labios y le puso una mano en su hombro derecho dándole confianza y tratando de llenarse el mismo con un poco de ella.

Harry aún de espalda a ellos, apretó los puños y cerró los ojos fuertemente. Percatándose dolorosamente como en su interior se formaba una extraña y nada placentera sensación.

A mi alrededor están los lugares que solían estar ocupados,
ahora tan vacíos y fríos...
que no me atrevo a tocarlos,
si lo hago se que regresaran muchas cosas,
pero no debo y no quiero.

Nunca supe realmente muy bien que fue lo que paso, solo se que ese día hubo muchos gritos, disparos y sobre todo, mucho llanto; yo había llegado con mi madre, y después de varios minutos que estuve abrazada a ella llorando, mi padre había llegado lleno de sangre totalmente devastado. Tenía la mirada pérdida y la piel pálida.

Mi madre se acerco a él, y después de que mi padre le susurrara unas cuantas palabras comenzó a llorar, se abrazaron y me miraron con tristeza, en ese momento lo único que quería era desaparecer. Pues en el fondo de mi corazón, supe lo que esa mirada había significado.

El día del funeral yo me quede en casa, sentada en las escaleras, pensando y llorando como nunca lo había hecho, a mis padres no les había importado, pues interiormente entendían mi dolor. Por unos minutos en esos momentos de soledad odié intensamente a mi hermano. El me había prometido, jurado, que nunca me dejaría sola. Era una niña pequeña e inmadura, que no razonaba bien las cosas, en ese momento yo bloquee mi mente que juzgue su alma muy cruelmente, y nunca me atreví a ver algo que fuera de su pertenencia hasta que cumplí los 7 años.

Los minutos pasan lentamente,
quisiera que esto terminara de una vez,
poder salir y emprender un regreso a mí,
a lo poco que me queda.

Toda mi niñez lo extrañe mucho, no había ni un momento que no recordara su cara, su sonrisa, su voz; sus palabras que me reconfortaban cuando algo me pasaba; pero después de un tiempo supe asimilar lo ocurrido; aún así no hablaba de él, ni siquiera con mis padres, era como un mecanismo instantáneo que hacía mi cerebro para olvidarlo, pero por más que lo negara, él seguía más y más dentro de mis pensamientos.

Empecé a concentrarme en otras cosas, la escuela, los estudios; siempre me sentí culpable de su muerte, y necesitaba recompensar con algo a mis padres, que se sintieran orgullosos de mi, y yo misma sentirme algo más importante, que mi vida valía la pena después de todo.

Pero era tan difícil.

Y aunque parezca no estoy triste,
solo sentimental y herida
no me había dado cuenta de lo feliz que era,
ahora que lo he perdido todo, es tarde.

Me arrepiento de tantas cosas, cosas que no hice ni dije.

Ese día cambio la vida de mi familia, y aunque muchas veces lo esconde, mi padre nunca fue el mismo, igual que yo siente que fue su culpa, que pudo haber hecho algo más, pero no llego a tiempo.

Después a los once años, cuando me llego la carta de Hogworts, me sentí tan feliz, tan contenta y orgullosa, que el recuerdo de mi hermano se fue quedando en un acontecimiento pasado; algo que seguía recordando claro, pero que ya no dolía tanto; después los conocí a ustedes; por fin había hecho amigos de verdad, y mi vida se fue enfocando en ustedes, en ayudarlos.

Quizás muy dentro de nuestro corazón, nosotros jamás superamos su pérdida, yo he peleado muchas veces con mis padres acerca de que lo supere por completo, pero para ser sincera, aún lo extraño, y cada vez que vengo aquí no puedo evitar sentirme triste y melancólica.

De hecho jamás he visitado su tumba. Creo que no lo resistiría.

Ansío nunca haber sido tan distante,
y río ante la oportunidad de renovar.

Muchas veces pensé en contárselos, pero me reprimía, estábamos pasando tantas cosas que no me pareció el momento preciso, cada año algo se interponía, y cada año la preocupación fue mas grande, yo no quería sumarle más problemas al asunto, lo mió no importaba tanto.
Yo... sólo puedo decir que lo siento mucho... y antes de que digan algo, ustedes tres son las personas en las que más confío, espero que sepan comprenderme...

Hermione dio por terminado su relato, aun estaba en los brazos de su amiga pelirroja, quien lloraba silenciosamente haciéndole compañía. La verdad se sentía mucho mejor después de desahogarse de esa forma.

Harry se volteó a mirar a la castaña que había estado a su lado durante seis largos años. Esa chica de pelo enmarañado y que en un principio le había parecido de lo mas presumida, ahora era toda un mujer madura, con una belleza que ella no reconocía, una sencillez impresionante y una personalidad asombrosa, dura y firme, pero a la vez cariñosa y adorable.

En ese momento que la vio ahí, sentada, llorando en los brazos de Ginny, tan indefensa y desprotegida; sintió que realmente no la conocía, que era el peor amigo del mundo; que era un insensible y el peor de los egoístas, hace un rato lo único que había hecho era reclamarle, juzgarla, y ella no tenía la maldita culpa; en cambio él si.

Maldita sea. Se sintió terrible, de repente en su garganta se había formado un nudo que le impedía respirar con normalidad. Ella no les había dicho nada para no preocúpalos, para no meterles mas problemas en la cabeza; como podía ser tan... tan egoísta con ella misma.

Sintió como un líquido salino y caliente corría por sus mejillas, ahora lloraba. Pero lo que pensaba era la maldita verdad, lo que estaba pasando por su mente lo hacia sentir como un cretino y mediocre ser humano, ella lo apoyó en todo momento, le creyó en todas las circunstancias, confiaba en él, rompía las reglas por él, y algo que jamás dudaría es que, ella daría la vida por él.

Y cuando ella más lo necesitaba, él¿Qué hacia¡nada!, nunca tuvo la maldita voluntad para preguntarle por su familia¡nunca!, apretó los puño sintiéndose vacío; se acerco a sus amigos y se paró delante de ella.

Ginny y Hermione levantaron la vista al percatarse de que el sol (que ya había salido por completo) se apagaba súbitamente, algo lo había obstruido. Ambas miraron hacia arriba y se encontraron con una mirada esmeralda que en esos momentos estaba brillando a causa de las lágrimas, que observaba a la castaña. Ginny pensó que sería bueno separarse un poco de su amiga para darle oportunidad a Harry de acercarse a ella. Ron miraba al piso reflexionando todavía la situación y Ginny se paró a su lado abrazándolo con fuerza.

El simplemente le correspondió.

Harry en cambio, tomo a su amiga por los hombros y la levantó, para después abrazarla con fuerza y abrigarla en su pecho. Escondió su rostro en su cuello, llorando silenciosamente, arrepentido de lo que le había dicho.

- lo siento, maldita sea, lo siento mucho- le susurró al oído con la voz quebrada. Nunca había llorado enfrente de ella, pero que más daba, era su amiga, su mejor amiga y jamás lo juzgaría por nada, nunca.

La castaña se refugio en los brazos de su amigo y le devolvió el abrazo, temblando levemente por las lagrimas que se habían acentuado con la disculpa que Harry le había susurrado. Cerró los ojos con fuerza, y se mordió el labio inferior reprimiendo un sollozo.

Por que demonios no había hecho esto antes, tal vez hubiera sido diferente.

Ahora, en los brazos de su amigo, se dio cuenta de cuanto le dolía la pérdida de su hermano, la falta que le hacía, que todo los años que ella se juró que lo había superado, habían sido la peor de sus mentiras, por que nunca se había desahogado con nadie, y nunca había sentido lo que ahora estaba experimentando en su corazón.

Después de unos segundos, en lo cuales estuvo llorando en el hombro de Harry, sintió como sus dos amigos pelirrojos se sumaban al abrazo, demostrándole cuanto la apoyaban, cuanto lo sentían. Ron apoyo su cabeza en uno de sus hombros y Ginny en el otro.

Sus dos amigos jamás habían sido tan expresivos con ella, aunque ella lo sabía, jamás le habían dicho que ella era importante para ambos, jamás la habían abrazado por cuenta propia, siempre era ella la que les daba los abrazos; y ese día Ron y Harry le demostraron que la querían enormemente.

Esta vez no pudo reprimir los sollozos y con voz ahogada pronuncio:

- gracias, chicos, muchas gracias- instantáneamente Harry la apretó más contra su cuerpo.

().::.)::.(::..::.)::.(::./ \.::.)::.(::..::.)::.(::.()

Desde una distancia prudente un joven castaño con potentes y sombríos ojos plateados, observaba un poco asombrado esa escena, que a cualquier otra persona, u otra especie, le hubiera causado una tremenda ternura.

Pero a él, no le removía nada, sólo se había asombrado un poco, esa niña, aunque le pesara admitirlo, estaba resultando tener muchas cosas en común con él.

Tal vez de ahí vendría esa estúpida misión que le habían encomendado de cuidarla. Ahh, tenía que hablar con ella, tenía unos aspectos importantes que aclarar, y por todos los santos, ahora tendría que aguantarse viéndola llorar, puajj como le repugnaban los humanos, llenos de tantas debilidades, tan... imperfectos.

Y justo él tenía que convivir con ellos.

Se encontraba recargado contra un árbol, una de sus piernas estaba doblada, mientras que sus brazos se encontraban cruzados.

Estaba tan concentrado estudiando a esa raza, tan diferente a la suya, que no se dio por aludido cuando una cosa grande, dorada y de cuatro patas (como él mismo, mas tarde lo había llamado) se acercaba a él con un aire amigable. Esa cosa, salto sobre él desequilibrándolo un poco. El castaño se preparó para atacar a lo que se le había puesto encima, hasta que descubrió con asombro que esa cosa era el perro de la brujita castaña, soltó el agarre que mantenía con su espada y miro curiosamente al animal.

- quítate de encima- le dijo, más Keenan sólo ladeo la cabeza, aparentemente confundido. Kalyo frunció el ceño- hazte a un lado...- el perro siguió sin hacerle caso y en lugar de eso lamió su mano.

- puajj¡no! maldito animal- dijo limpiándose la saliva- agh, a un lado- le ordenó empujándolo, el animal cayó perfectamente con sus cuatro patas e ignoró la cólera del ángel, Kalyo sin embargo lo miró desafiantemente por unos segundos, en los que Keenan se dedicó a seguir a un escarabajo que parecía muy entretenido.

Kalyo frunció el seño en señal de molestia, esa cosa no le estaba prestando atención, hizo una mueca con la boca y decidió ignorarlo; regresó su vista hacia los humanos esos, que en ese momento estaban hablando sobre algo, que no podía y la verdad no le interesaba escuchar.

Los miró un segundo más, hasta que se aburrió y decidió irse, dando la vuelta y caminando hacia el bosque.

Sin darse cuenta que la cosa dorada, de cuatro patas y peluda, lo seguía.

().::.)::.(::..::.)::.(::./ \.::.)::.(::..::.)::.(::.()

Hacía apenas un momento los cuatro amigos se habían separado, pero Harry aún sostenía a Hermione por los hombros.

- nunca vuelvas a hacer esto Hermione- le dijo Ron en un susurro. Como estaba todo tan callado, podían escucharse sin dificultad.

La castaña negó con la cabeza.

- no me gusto enterarme que soy un mal amigo- Hermione abrió la boca sorprendida.

- tu... tu no eres mal amigo Harry, yo fui la que oculto eso y por...- ya no pudo seguir pues el ojiverde la había interrumpido.

- no intentes justificarnos, la verdad es que nadie sabía mucho acerca de tu vida muggle

La castaña bajo la cabeza.

Harry la volvió a abrazar. Miró a sus amigos pelirrojos y les pidió.

- pueden dejarnos a solas, por favor.

Los aludidos se miraron y lentamente asintieron.

- sólo se apuran, tengo hambre y no estoy seguro de aguantar mucho- bromeó Ron tocándose el estómago.

Su hermana le dio un suave golpe en el hombro y Harry sonrió agradeciéndole al pelirrojo su humor, pues había notado como su amiga había sonreído sobre su pecho.

Ron pasó un brazo por los hombros de su hermana y se encaminaron hacia la casa, no sin antes echarles una última mirada a sus amigos.

No caigas en el peor error, el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso.


¡Hola!

Damas y Caballeros¿como están¡¡Hey¡Los tomatazos al último pues!, jeje, se que a algunos no les va a gustar mucho la idea de haber dejado así el capitulo, lo se jeje, pero en el siguiente vienen partes buenas, no le digan a nadie pero en el próximo capitulo hay un encuentro cercano entre... U cof, cof, si, bueno tendrán que esperar.

Sólo les diré que abra un reencuentro y un encuentro¿entre quienes?, ., no se, tendrán que leer.

Por cierto el poema no es mío y sinceramente no recuerdo de donde lo saque T.T sólo lo tenía guardado en la computadora.

Ahora, algo que quiero comentar, ya seriamente, es el hecho basado en el capítulo, se que fue bastante triste, por lo menos a mi se me hizo triste T.T, bueno el caso es que intente escribir, lo que a mi punto de vista es la amistad entre estos personajes, aunque Ginny es una colada ¬¬, jeje no se crean, el caso es que me base más en la relación del trío pues.

A mi punto de vista esa es la realidad, la verdad se me hace que en los libros, Harry y Ron se portan de una manera muy cruel con Hermione; ella especialmente ha hecho muchas cosas por ambos, y casi nunca se lo agradecen, al contrario a veces se pasan; siento que ella a dado tantas cosas por sus amigos (y más por harry) y ellos pues no le han sabido pagar de la mejor manera, acepto que muchas veces la defienden si, pero casi nunca le agradecen abiertamente lo que ella hace, y simplemente estoy demostrando que la chica puede tener cosas de las cuales Harry y Ron nunca se enteran y que la verdad, no están interesados en saber.

También otro punto importante es que a veces la dejan de lado en sus cosas, a mi no me gusta eso, por eso hice una situación en la que se acercara más el trío, en lo que son los sentimientos; quiero, precisamente, cambiar esa faceta, es ahí donde Harry se empieza a dar cuenta de lo que su amiga vale en su Vida.

Todo empieza por una base.

Respuesta a los reviews:

Ximena Li: Hola ¿cómo estas?, bueno pues gracias por dejar tu comentario de nuevo; y yo entiendo como es eso en la escuela, jaja si te cachan te va mal XD yo lo he hecho. Bueno hablando de otra cosa, el capítulo, espero que este te haya quitado las dudas, el misterio me parecía adecuado para esta historia, así que este no es el único. Bueno nuevamente gracias y espero verte por acá pronto.

Skarlita: Hola Pauli XD!!! Que bueno saludarte de nuevo, jeje pues si lo que comentaste se que lo que había dicho antes no estaba tan técnico, me refería mas bien a algo complicado, hasta yo me revolví cuando lo volví a leer, XD!!. Si mmm… bueno y a lo otro, se que tu querías algo mas cercano entre H/Hr, pero era lo único que te podía ofrecer; el siguiente capítulo tiene algo, cof cof, mejor ya no hablo. Por cierto creo que ya te agregué, creo, por si acaso mi correo esta en mi profile. Gracias por leer espero verte por acá pronto.

DeI-HiOgA: Hola de nuevo, que bien es tenerte por aquí, jaja y respecto a tu comentario pues lo de los caballos, no de hecho no me confundí, así lo había planteado, sólo que me refería como que a los caballos no les había pasado nada y a los otros tres les había quedado todo el daño; ósea que no precisamente cayeron encima de ellos, por que es prácticamente imposible, sino que ellos sufrieron más. Bueno pues me voy a conectar todos los días haber si te veo por hay, pero no estoy muy segura si te agregué bien, mi correo esta en mi profile de todas maneras. Bueno muchas gracias por leer, espero verte por aquí otra vez.


Un fuerte abrazo y muchos saludos.

Su amiga DarkGranger.