Hola, primero, gracias por tomarte el tiempo de leerte ésta historia. Segundo, Dgray man y sus personajes son propiedad de sus respectivos dueños, no mios. Y tercero, en ésta historia probablemente los personajes tengan algún cambio en su personalidadr porque hace mucho que no veo nada de dgray man.
Ésta historia tiene la clasificación M debido a los dos últimos capítulos, que contienen situaciones explícitas
Hace ya bastante tiempo desde que Allen y Lenalee no tienen la oportunidad de estar un rato juntos, la ultima vez fue cuando abordaron el tema del sexo y después de eso entre las misiones y las sospechas de Komui si tienen 10 minutos juntos en el día es mucho, pero hoy puede ser su oportunidad de retomar su relación.
Ésta mañana Lenalee fue con el equipo científico a repartir el café como todos los días, lo extraño, no sólo para ella, fue que su hermano estaba trabajando en papeleo, así que cómo su hermano parecía estar desesperado por no avanzar casi nada por la falta de costumbre decidió ayudarlo.
Entre todos los documentos que ella organizó encontró una notificación para una reunión en el comando general a la que debería acudir Komui sin falta, por lo que debería partir esa misma tarde, y ésa podía ser la oportunidad para que la pareja volviera a sus encuentros "secretos".
Komui tenía las sospechas de que Allen podría estar corrompiendo a su pequeña hermanita, y cuando supo de la reunión, se imaginó que eso podía ser usado por Allen para aprovecharse de Lena y eso si que no lo iba a permitir, así que programó al inglés para una misión, una misión que él mismo se había inventado, pero lo que importaba para él era proteger a su hermanita.
Lenalee por otra parte anticipó eso debido a que descubrió que últimamente Allen era enviado a misiones muy sospechosas en las que nunca había inocencia de por medio, también después de cuestionarle eso a Reever descubrió que eso era un procedimiento recurrente de su hermano cada vez que alguien se acercaba demasiado a ella empezando por Kanda cuando él le enseño la meditación zen, también cuando llegó Lavi por ser tan amigable. Así que inmediatamente después de que Komui pusiera un pie fuera de la orden ella misma cambió el nombre de Allen por el de Kanda , sabía que además cuando Kanda regresara le iba a dar muchos problemas a su hermano, y que ella también tendría que pedirle una enorme disculpa al japonés, pero era algo que estaba dispuesta a hacer.
Ahora Lenalee tenía hasta que volviera Komui para estar con Allen, así que empezó su búsqueda del chico del cabello de nieve, primero se dirigió a su habitación, Lena tocó la puerta y al no recibir respuesta entró para descubrir que no estaba ahí.
-¿En dónde podrá estar este niño?- Lena no tuvo que pensarlo mucho, su lugar favorito en la orden debía ser del dominio publico: el comedor, mientras Lena caminaba hacia allá se daba cuenta de que entre mas cerca estaba mas ganas tenía de estar con Allen, así que empezó a correr alegremente en busca de su amado pero al llegar al comedor le pasó lo mismo que antes, él no estaba.
-Parece que algo se vuelve a poner entre nosotros... amor- susurró la china para si misma, luego regresó a la pregunta del inicio -¿si no está en su habitación ni en el comedor está en?...la biblioteca, si podría estar leyendo uno de esos libros que Lavi le recomienda, ¡eso debe ser!- y una vez más inició su camino.
Lenalee se aseguró de pasar por los pasillos que Allen frecuentaba para evitar una persecución en círculos de las que se dan en las comedias, pero no se encontró con Allen, finalmente llegó a la biblioteca en donde por tercera vez no encontró al inglés.
-¡Esto me empieza a molestar!- Ella no pudo evitar alzar su voz, lo que le valió un regaño de parte del encargado de la biblioteca, además su voz atrajo a un chico.
-¡Hola Lenalee!- Lavi llegó cargando un montón de libros -¿no encuentras lo que estás buscando?.
-¿Cómo lo sabes?,¿me estás espiando?, porque si es así te voy a acusar con Bookman- Lena bromeó y le provocó una sonrisa al pelirrojo.
-Pues no es así, solo hemos estado por los mismos lugares.
-¿Por los mismos lugares?.
-Si, yo iba pasando por ahí cuando te vi entrando en la habitación de Allen, luego yo iba saliendo del comedor cuando dijiste que algo estaba entre ustedes, luego pase frente a ti en otro pasillo y ahora te encuentro aquí molestándote por no encontrar algo.
-No me di cuenta.
-No te preocupes Lena, se notaba que estabas pensando en otra cosa.
-¿Ah si, por qué?.
-Debe ser que traías los ojos mas brillantes que de costumbre y esa risa tonta por nada, es decir, traes una gran cara de enamorada...- Lenalee se sonrojó después del comentario -¿sabes?, ahora mismo vengo de la sala de entrenamientos, ¡adivina que chico peliblanco estaba allí!.
-Gracias Lavi- Lenalee empezó a alejarse en cuanto le agradeció.
Al llegar a la sala de entrenamiento Lenalee la encontró casi completamente vacía, el único allí era el chico que había estado buscando y el estaba tan concentrado en sus ejercicios que no notó la presencia de la chica, quien continuó observando sin distraerlo porque ella estaba disfrutando viendo a Allen, sobretodo por que él usualmente entrenaba sin camisa y como ella misma le había dicho antes era fanática de su cuerpo, y lo era tanto que incluso sin darse cuenta empezó a fantasear con él.
-Lenalee... ¡Lenalee!... ¿qué estás viendo Lenalee?- Allen ya había terminado su entrenamiento desde hace algunos minutos, se vistió y se percató de la presencia de la china, al saludarla no recibió respuesta y se acercó hasta a un lado de ella, pero ella seguía bien concentrada en sus fantasías y con la mirada fija en el lugar donde antes había estado él.
Mientras trataba de llamar la atención de Lena, Allen apenas se dio cuenta de que estaban solos, y no se dejo opción a si mismo mas que aprovechar la situación, así que se paro frente a la chica y empezó a acercar lentamente su rostro al de ella hasta besarla... y pareció funcionar tan bien que incluso ella lo abrazó, pero Allen se dio cuenta de que Lena seguía en su trance cuando las manos de la china descendieron hasta su trasero y lo apretaron.
-¿Qué haces Lenalee?- sí, Allen estaba sorprendido de que ella hiciera eso... fuera de su habitación.
-Yo...- ésta vez Lenalee reaccionó, miró para todos lados, se dio cuenta de lo que estaba haciendo, sonrió al voltear a ver a Allen y recargó su frente en uno de los hombros del inglés -...creo que estaba fantaseando... que suerte que nadie haya visto eso, ¿verdad?- Lena esperaba que Allen le confirmara que no los habían visto.
-Pues... aún podrían vernos, y no creo que nos crean ninguna excusa si dejas tus manos ahí- bromeó.
-¿Quieres que las quite?- le preguntó pícara mirándolo a los ojos.
-Si no quieres quitarlas por mi está bien, pero me gustaría que dejaras de apretarme.
Lenalee se separó del chico y lo tomó de la mano.
-Hoy mi hermano salió a una reunión y no regresará hasta mañana en la tarde, así que tenemos tiempo para estar juntos, te gustaría que fuéramos a...- Lena fue interrumpida por un sonido que venía del estomago del inglés -...comer.
-Me encantaría, pero, ¿qué era lo que ibas a decir?.
-Ah!, que diéramos un paseo por la ciudad, no habrás pensado otra cosa, ¿verdad?.
Allen si lo había hecho y su cara lo delataba completamente, y en la cara de Lenalee él podía ver que ella lo sabía.
-La verdad lo pensé, ¿debo disculparme?.
-No, no hace falta, ahora vamos al comedor y luego a la ciudad- ambos iniciaron el camino hacia el comedor
-Lena.
-Dime.
-¿Qué estabas fantaseando?- Allen lo imaginaba, pero le pareció divertido para jugar con Lena.
Lena se detuvo y lo miró con la cara roja.
-Ya que te diviertes con eso, tendrás que aguantarte- Lena metió la mano en la bolsa trasera del pantalón de Allen -¡espero que así pienses en lo que hiciste!, ahora si vámonos.
