Otro capítulo más!, aquí aparece cierta sacerdotisa "muerta", ok que lo disfruten :D
Los personajes de esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi, yo solo los tomo prestados para el fanfic
Kikyo
[Kagome]
-ok… ¿supongo que nos dirás quien es no? -dijo Shinaro serio, yo asentí.
- la escuchamos señorita Kagome -dijo el monje mirándome fijamente.
- verán…ustedes ya saben que la perla se fundió conmigo cierto…- los vi asentir- bueno pues solo hay una persona además de Naraku que ha deseado con desesperación esa perla, alguien que lo perdió todo por culpa de ella.
-¿cómo es posible?- dijo Shinaro comprendiendo a quien me refería- ¿cómo es que aun está viva?
- era una marioneta…no era ella.
-esperen- dijo Sango levantando las manos- no entiendo ¿de quién están hablando?
-Kikyo-dijimos Rouko, Shinaro, Hitoshi, Inuyasha y yo.
- ¿qué?... ¿cómo…cómo es posible? No dijiste que Inuyasha la…¿mató?- dijo Yashii a Sango, y esta asintió- ¿entonces?- murmuro confundida.
- como dije…era una marioneta -vi como mis amigas palidecían- ella…está viva… ha estado aquí todo el tiempo.
-¿aquí?- preguntó confundido el monje- pero…no he sentido su presencia.
-es porque la esconde… ¿recuerdas el día en que llegamos?- lo vi asentir- bueno ese día no sentiste la presencia de nadie más que Sango en tu casa ¿no?
- si… por eso me sorprendí al ver a tantas personas dentro y yo no había sentido la presencia de ninguno, ni la energía ni nada que me pudiera indicar que estaban allí.
- exacto, eso fue porque tanto yo como Rouko podemos ocultar nuestras energías y nuestro olor…
-…y ella también sabe hacerlo…-terminó Miroku por mí, yo asentí.
- ella los ha estado observando… esperando que a Shikon no Tama regresara.
-¿Si tenía tanta urgencia por encontrarte…?- comenzó Takeshi uno de los gemelos.
- ¿por qué no sacó ella misma el sello del pozo?- terminó Kazuo.
- ella no podía traspasar el pozo- murmuro Inuyasha, que había permanecido callado, se veía triste, desolado.
- pero tu si…- Miroku lo miró a él y luego a mi – Inuyasha… tu ibas cada un par de días a buscarla al pozo- "cada un par de días" repetí en mi mente- por lo que si encontrabas el pozo abierto hubieras ido por ella ¿no?- Inuyasha asintió.
- así hubiera sido más fácil obtener a Kagome- dijo Sango pensativa.
- pero no lo hizo…- terminó Hitoshi- ella no pudo romper el sello.
- ¿y por que fue eso?
-porque Kagome ya tenía poderes muy desarrollados…aunque necesitaba entrenamiento para controlarse- dijo Rouko sonriéndome.
- entonces…
-pues ella actuó por acto reflejo…por la necesidad de proteger lo que amaba… - hubo un silencio incomodo, que finalmente rompió Sango.
- no lo entiendo….-dijo con un suspiro.
-¿que no entiendes?- preguntó con amabilidad Rouko.
- que si… se supone que selló el pozo porque estaba protegiendo a alguien a quien amaba cierto…-Rouko y yo asentimos – bueno…se supone que lo que más amabas en ese momento era a… bueno…eh..-dudo decirlo.
- Inuyasha…- dije firme, completando lo que quería decir ella, todos me miraron con ojos como platos.
- si… bueno…pero él no estaba contigo en ese momento- yo palidecí, eran dos personas a las que más amaba en ese momento, Inuyasha y mi hijo, y nadie en el Sengoku, excepto la anciana Kaede, sabían de él- entonces… ¿a quién protegiste?
- b...bueno…yo...yo…etto….- balbucee ¿cómo se supone que le explicaría eso?
- creo que ya es momento Kag- dijo Hitoshi abrazándome por los hombros- todo estará bien.
- llegó el momento de contar el resto de la historia- dijo Rouko- además… creo que el ya lo sabe ¿no?- dijo mirando a Inuyasha, yo asentí y Hitoshi se tensó.
-el…ese… ¿ese estúpido ya conoce la verdad?- preguntó Hitoshi molesto, yo solo asentí- entonces no creo que sea malo hacerlo sufrir un poco mas… ¿porque no les cuentas a todos que más te pasó ese día?
-creo…creo que será lo mejor- vi como Inuyasha bajaba el rostro.
[Inuyasha]
- llegó el momento de contar el resto de la historia… además… creo que él ya lo sabe ¿no?- dijo Rouko mirándome.
-el…ese… ¿ese estúpido ya conoce la verdad?- preguntó Hitoshi, yo gruñí ¿el también lo sabía?, Kagome asintió- entonces no creo que sea malo hacerlo sufrir un poco mas… ¿porque no les cuentas a todos que más te pasó ese día- ¿más? ¿es que acaso ella le contaría sobre nuestro hijo?
-creo…creo que será lo mejor- agache la cabeza, estaba triste, por Kami podría haber tenido un hijo con Kagome, un cachorro fruto de nuestro amor…y… ¡y no lo aproveche!
-¿hay más Kag?...¿más que quedarte invalida?- pregunto preocupada Yashiiki.
- Hay mucho más que eso Yashii…verán yo…como ya saben ese día yo volví muy malherida a mi época…-dijo con la mirada baja- ese día no solo perdí la movilidad de mis piernas y a la persona que amaba… también… también perdí… - vi como Hitoshi la abrazaba más fuerte y le acariciaba el cabello tratando de calmarla, lo único que quería era saltar sobre él, quitarle a Kagome de los brazos y salir de ahí con ella, consolarla y pedirle perdón hasta cansarme- perdí…a mi hijo.
- ¿¡qué?- dijeron todos asombrados.
-¿un…un hijo?... ¿pero Kagome quien?…- dijo Sango y luego me miró, se levantó furiosa y me dio una cachetada, no me fijé cuando fue que Yashii se levanto, solo me di cuenta cuando sentí otra cachetada en mi otra mejilla, pero no hice nada, me lo merecía.
- ¡¿cómo fuiste capaz?- gritó Yashii, y una aura violeta comenzaba a formarse en su alrededor.
- cariño cálmate- dijo Shinaro abrazándola.
- tranquila Yashii- dijo Kagome acariciando el hombro de su amiga, haciendo que el aura desapareciera.
- ¡eres un estúpido desconsiderado!... ¡¿cómo se te ocurre hacerle eso y luego dejarla?... ¡¿cómo pudiste ser tan imbécil?- me gritaba Sango furiosa, yo no la miraba tenia la vista clavada en el piso, yo también estaba sufriendo, nunca me enteré que Kagome iba a tener un cachorro mío, nunca lo supe.
- Inuyasha...- dijo Miroku y yo levanté la vista- tu no marcaste a la señorita Kagome ¿no es así? - yo asentí.
- y no sabes cuánto me arrepiento de no hacerlo.
- ¡entonces es por eso!... ¡agh! ¡Inuyasha eres un grandísimo imbécil!
- Sango…- dijo Kagome para indicarle que no siguiera.
- no Kagome- dijo y luego se dirigió de nuevo a mí- Si tú la hubieras marcado… ¡no podrías haberte separado de ella! ¡y ahora probablemente estarían casados y felices con su hijo!- gritó Sango yo me petrifique, así podría haber sido de haberla marcado, ahora sería feliz con mi cachorro y la mujer que amo, todo sería perfecto y yo por ser un maldito imbécil no lo aproveche, "imbécil, idiota, grandísimo baka!"- Pensé.
- ¡basta!- dijo Kagome levantándose- ¡es suficiente!... no fue solo su culpa yo no le dije enseguida cuando me enteré, quería darle una sorpresa, lástima que ese fue un grandísimo error…basta de culparlo solo a él ¡también fue mi culpa por creerle!- dijo Kagome con lagrimas en sus lagunas chocolates- ¡y culpa de Kikyo por dáñame de esa manera!
- ¡espera!- dijo Hitoshi interrumpiéndola.
- no, tú también no por favor… sabes que lo que digo es verdad.
- no, no, no es eso… fue la Kikyo verdadera la que daño a Kagome con muchas flechas ¿no?
- si… era la verdadera, una marioneta no podría haber hecho eso… las lanzaba con mucha rapidez- dijo seria.
- y ella se lleno de tu sangre ¿no?- ella asintió, ¿a donde quería llegar?- entonces ¿porque fue la marioneta la que llegó con el traje empapado de sangre?... Si pudo haberla enviado limpia para que nadie se enterara, porque llegó así antes del amanecer sabiendo que el idiota la encontraría…- entonces ella palideció.
- ¡estaba planeado!- dijeron Rouko y Kagome al unisono levantándose al mismo tiempo.
- ella quería que yo me fuera y la perla quedara para ella, pero no contó con que ella se uniera a mí y entonces… - comenzó caminando de un lado a otro.
- como las cosas no salieron como quería, obligo a que te fueras y te especializaras… que sacaras el potencial de la perla…que ellos las creyeran muertas a ambas… - dijo Rouko- para que ella se pudiera entrenar con libertad- Rouko también caminaba nervioso de un lado a otro.
- me separó de Inuyasha, de mis amigos y mi hijo y luego obligo que con mi desolación comenzara a cultivar la perla, para que con mi enojo me preparara ¡y le sacara el potencial!
- se ocupó de no matarte ¡sino solo dañarte lo suficiente!- decía Rouko con furia- ¡ella te utilizó porque sabía que volverías algún día!
- ¡ella lo planeo todo!- gritaron furiosos al unisono.
De pronto, una flecha sagrada cruzó por donde estábamos, gracias a Kami que todos teníamos buenos reflejos, saltamos hacia diferentes direcciones evitando la lluvia de flechas que llegó luego de esa, ¿quién podía enviar tantas flechas seguidas?, de pronto una flecha en sentido contrario a las demás paso por mi lado, y siguió rumbo al bosque. Sé que impactó con algo porque hubo una gran explosión.
- Vamos- dijo Hitoshi comenzando a correr hacia esa dirección seguido por el resto de nosotros.
No me había fijado lo rápido que corrían todos, yo corría con todas mis fuerzas y pude ver que el gusano y Kagome me seguían fácilmente el paso, me sorprendí al ver a Kagome tan libre, iba con una sonrisa torcida disfrutando como su pelo se movía con el viento, "por Kami esta preciosa así".
- Hola Kagome…- saludo una voz cortando mis pensamientos.
- Kikyo- le contestó seria, yo quede petrificado, "es ella" pensé.
- ¡vaya! Pero mírate nada más has cuidado muy bien a la perla, y has sacado casi todo su potencial…- dijo con una sonrisa cínica- es perfecto, has hecho un buen trabajo - era ella, Kikyo, yo la miraba con ojos como platos- hola Inuyasha… ¿es que ya no saludas a la mujer de tu vida?- dijo mientras se acercaba, yo rugí y ella se detuvo- ¿qué?... ¿ya no me quieres?
- no- respondí tajante- desde que me despertaron del sueño en el que TU me sumiste, que ya no sentía nada por ti- dije seguro.
- ¿en serio?... eso no fue lo que me dijiste en el bosque… ¿lo recuerdas Kagome?- dijo mirándola, a ella se le ensombreció el rostro.
- ¡ya cállate!- le grito Hitoshi mientras la atacaba con la katana, pero ella lo evito fácilmente.
- vaya Kagome veo que tienes amigos nuevos… me pregunto si…
- con ellos no te metas…- la interrumpió Kagome, me sorprendí al verla hablar tan firme.
-uhm… no te preocupes… los necesito a todos por ahora, después veré que haré con ellos.
-¿tanto miedo nos tienes Kikyo?... ¿que nos encerraste en un campo para no dejarlos pasar?- dijo Kagome, por Kami no podía verla así se me partía el corazón al escucharla hablar tan fríamente.
- ¿yo miedo?... no me hagas reír… pero sí… los necesitaba solo a ustedes, por eso hice ese campo.
- ¿qué es lo que pretendes?- rugí.
- ah querido Inuyasha ¿porque eres tan hostil conmigo?- dijo haciéndose la ofendida- pues veras, necesito la perla, pero aun no saca todo su potencial y la necesito con todo…
-¿todo?
- sé lo que estas pensando Kagome… eres valiente por pensar que me destruirías a mí y a la perla sacrificándote en el camino… no te niego que eso puede suceder… pero… tal como yo necesitas todo el potencial…
-dime como conseguirlo- dijo Kagome, yo y el gusano la miramos con ojos como platos ¿qué es lo pretendía?
- excelente- dijo Kikyo con una sonrisa- veras Kagome- dijo acercándose a ella, pero ambos nos pusimos delante bloqueándole el camino- ¡pero si tienes un par de protectores!... pero qué lindo, un par de idiotas enamorados de la misma inútil, pero… no es con ustedes con quien deseo hablar- dijo y un par de sus serpientes nos empujaron lejos, me vi rodeado por un campo que impedía que me moviera, solo podía ser espectador de lo que ellas hacían, al igual que el inútil de Hitoshi.
-cállate y no te acerques- dijo Kagome, preparando su arco apuntando a Kikyo.
-bueno… como decía- dijo girándose y volviendo a su lugar- debes tener todo su potencial… para eso debes encontrar el otro lado de la perla.
-¿el otro lado?- repitió Kagome- ¿qué quieres decir con eso Kikyo?
- a la Shikon no Tama le fue extraída una parte… si logras encontrarla y unirla a la perla que se fundió contigo… todo su poder será liberado…
- ¿cómo sé que no me mientes?
-si te mintiera podrías sentir todo el poder de la perla… ¿no lo sientes verdad Kagome?... sientes que falta algo… pues es la parte de la perla que falta...- Kagome la miró seria, de pronto Kikyo comenzó a caminar hacia mí.
- no te le acerques- dijo Kagome poniéndose delante de mí apuntando a Kikyo con su arco.
-vaya vaya Kagome… ¿aun lo defiendes?... ¿crees que te quiere?... pues lamento informarte que no es así, él me quiere a mí, me ama a mí- quería contradecirla pero no podía hablar, el escudo no me lo permitía.
- sé que es así, pero no voy a dejar que te le acerques mientras él está inmovilizado… no se puede defender en esa condición… suéltalo y me quito de en medio.
- ¿tanto te importa?- preguntó Kikyo fríamente.
- lo necesito vivo Kikyo- se limitó a contestar mi azabache.
- ok…- dijo y se alejo de mí, yo volví a tener el control de mi cuerpo- bueno ya que sabes lo necesario creo que nos volveremos a ver…- de pronto llegaron sus serpientes caza almas, y la comenzaron a elevar- solo cuando la perla esté completa -dijo y se desvaneció.
- no lo harás- dijo Hitoshi cuando Kikyo desapareció.
- tengo que… y creo que esto ya lo discutimos ¿no?- le contesto mi azabache.
- no me importa… buscaremos otra forma de destruirla.
- eso ya lo decidí Hitoshi, además… si no buscamos esa parte, ella no aparecerá de nuevo.
- eso no lo puedes saber…
- lo dijo- lo interrumpió.
- pero puede que esté mintiendo- afirmó Hitoshi.
-eso no lo podemos saber…vamos el escudo ya se desvaneció por completo, debemos ir al encuentro de los muchachos- dijo ignorando al inútil de Hitoshi y comenzó a correr de vuelta al campamento con nosotros pisándole los talones.
¿Les gusto? Bueno en algún momento tenía que hacer su aparición la muñeca de barro ¿no? xD
Dejen reviews! :D
