Hey! Otra vez yo con otro cap, que lo disfruten :D

Los personajes de esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi, yo solo los tomo prestados para el fanfic

La montaña

[Kagome]

Comenzamos a caminar hacia la entrada de la montaña, todos íbamos alertas, por cualquier ataque, cualquier youkai podía aparecer y atacarnos, debíamos estar listos, por fin llegamos a la dichosa entrada.

- vamos- dije y comencé a internarme en la oscuridad de la montaña.

Caminamos en penumbras mientras nuestros ojos, al menos los de Rouko, Keissa y yo, se acostumbraban, podía sentir la presencia demoniaca en la montaña, sabía que estábamos rodeados, pero ellos no atacaban. De pronto una gran serpiente se lanzó contra Keissa, quien saltó lejos esquivándola, poco a poco empezaron aparecer mas youkais, salían desde todas partes.

-¡son demasiados!- gritó Keissa mientras lanzaba su Hiraikotsu.

- ¡no los suficientes!... ¡viento cort…!

-¡espera!- lo detuve- ¡estamos en una cueva!, se derrumbara y nos atrapara también!

-¡agh!- gruño Inuyasha mientras volvía a atacar como antes con su espada.

-"quizás si hacemos un escudo los detengamos"-pensé- ¡Rouko!... ¡si hacemos un escudo los podemos detener lo suficiente para pasar!- dije mientras esquivaba a un youkai y lanzaba una flecha, que mató a un puñado de ellos.

- si hay un escudo adelante…- saltó cortando a un Youkai con su espada y poniéndose a mi lado- necesitaremos esa fuerza para derribar ese escudo… no podemos gastarla aquí.

Avanzamos muy poco, venciendo a todos los Youkais que aparecían, estábamos atentos, cubriéndonos las espaldas hasta que…

- ¡ahhhh!- un grito de dolor se escucho por toda la cueva, me giré hacia donde provenía el sonido vi a Keissa, en el suelo con una gran herida en su pierna.

-¡Oh Kami!- dije acercándome a ella- ¡cúbrannos! – Corté una manga de mi blusa y la enrollé en su pierna, tapando la herida- no puedes continuar así… debes volver.

-¿Qué?... no ni se te ocurra- dijo poniéndose de pie pero no pudo sostenerse y la alcancé antes que pudiera caer al suelo.

- ¿lo ves?

- ¿estás muy herida?- dijo Rouko acercándose.

-si… debe volver… no puede seguir así- contesté antes que ella.

-pero…- insistió.

-pero nada Keissa… no puedes seguir en esa condición… ¡Hitoshi!- lo llamó.

- ¡¿Qué ocurre? –dijo Hitoshi mientras peleaba con uno de los youkais, Rouko se acerco a él y ocupó su lugar en la lucha con ese youkai.

- ¿estás bien?- me preguntó preocupado.

-yo si…ella no, necesito que la lleves de vuelta al campamento por favor.

-¿Qué?... ¿y por qué yo?... porque no lo hace el baka ese…- dijo refiriéndose a Inuyasha.

-Hitoshi ahora no ¿sí?... no es el momento… lleva a Keissa al campamento, nosotros seguiremos.

-¡agh!- dijo molesto poniendo a Keissa en su espalda.

-tu tampoco me agradas hanyou- dijo ella molesta, yo suspiré.

Se alejaron corriendo a toda velocidad esquivando a los monstruos, los tres seguimos peleando mientras avanzábamos poco a poco.

[Narrador]

Hitoshi corría con todas sus fuerzas, tratando de llegar lo más pronto posible a la salida, si bien esa muchacha no le agradaba mucho, sabía que la herida era profunda, podía sentir el olor se la sangre cada vez más concentrado y eso no era bueno, la sangre no dejaba de salir de la herida de la muchacha empapando su ropa.

El muchacho sentía como Keissa estaba quedando inconsciente.

- no te duermas…- pidió- resiste.

- no…no puedo…sostenerme- dijo la muchacha sintiendo como sus brazos resbalaban por el cuello de Hitoshi, él al ver que Keissa estaba cada vez peor la cambió de su espalda a sus brazos, poniendo uno debajo de sus rodillas y el otro en su espalda. Comenzó a correr nuevamente, poco a poco desaparecían los youkais.

-"estupendo… tenemos que estar cerca de la salida"-pensó para luego mirar a la muchacha que cada vez estaba más pálida- resiste ya casi llegamos.

Corrió mucho sin llegar a la salida, Hitoshi empezó a ponerse nervioso, ya deberían de haber llegado a la salida hace bastante tiempo, pero no lo habían hecho.

-es…estamos…perdidos- afirmó la muchacha con poca fuerza.

-cállate… estas lastimada- dijo Hitoshi serio mientras la dejaba en el suelo apoyada contra la pared de la cueva.

-¿pero qué…?- empezó Keissa cuando sintió que él la dejaba en el suelo, pero se quedo pasmada al ver como Hitoshi se quitaba su camiseta dejando ver los firmes músculos de su pecho y se acercaba a ella- ¿Q…qué se s…supone que haces?- dijo nerviosa mientras giraba su rostro ocultando su sonrojo, sabía que aun en la oscuridad de la cueva el podría apreciarlo con total claridad por ser un hanyou. Hitoshi rompió su camiseta y la enrolló en la pierna de la muchacha, para evitar que la sangre siguiera saliendo.

-listo…- dijo él sonrojado al comprender lo que había hecho inconscientemente, al principio no comprendió la reacción de la muchacha pero al darse cuenta de lo que había hecho se sintió totalmente avergonzado, él se había quitado la camiseta sin pudor alguno frente a la muchacha, luego se le acerco como nada.- así no saldrá más sangre… al menos que encontremos la salida- dijo mientras volvía a tomar a la muchacha en sus brazos.

…gracias- balbuceó la muchacha aun más nerviosa por la cercanía del hanyou pelinegro. Hitoshi comenzó a correr nuevamente, esta vez guiándose por el rastro que habían dejado todos cuando llegaron. No supo en qué momento fue que Keissa calló inconsciente, la muchacha apoyo su cabeza en el torso desnudo de Hitoshi y el tembló ante su contacto.

-"¿pero qué me pasa?"- pensó desconcertado al sentir como su cuerpo temblaba ante al contacto de aquella exterminadora, y más aun que él estaba disfrutando de su cercanía- es oficial… me he vuelto loco- bufó cuando al fin encontró la salida, se dirigió con rapidez al campamento.

-¿pero qué ocurrió?- preguntó Sango asustada al ver llegar a su prima en brazos de Hitoshi.

-esta herida… un youkai la alcanzó en la pierna, debes curarla de inmediato- dijo mientras dejaba a la inconsciente chica en el suelo.

-¿y los otros?- preguntó Miroku preocupado.

-me tuve que separar de ellos para traerla aquí… siguieron adelante… espero que estén bien- dijo Hitoshi con un suspiro, mientras miraba a la chica que era curada por Sango.

Mientras tanto dentro de la montaña, los muchachos habían acabado con los youkais que se habían interpuesto por su camino, todo estaba en total silencio, eso no era bueno y los tres estaban conscientes de ello por eso iban caminando muy alertas, atentos a cualquier ruido o movimiento, llegaron a un lugar donde un enorme agujero impedía su paso.

- ¡Maldición!- dijo Inuyasha - ¿y ahora como cruzamos?- Kagome comenzó a inspeccionar para encontrar una forma de cruzar.

-¡allí!- gritó la pelinegra apuntando unas rocas que sobresalían de la pared de roca- podemos cruzar por allí.

-se ven inestables- dijo Rouko preocupado.

-si… tienes razón- aceptó Kagome- entonces ¿como…?

- si saltamos rápido pasaremos- la interrumpió Inuyasha.

-¿Qué?

-que si saltamos rápidamente quizás podamos cruzar.

-puede ser…- reflexionó el rubio- pero dudo que resistan que las pisen más de una vez… y aun mas con la fuerza para impulsarse.

-¿entonces? - dijo con duda la azabache- ¿Qué hacemos?

- yo puedo saltar y llevarte en mi espalda- dijo el ojidorado.

-¿Qué?- preguntó nerviosa Kagome- no… no, no, no, no y no… tiene que haber otra manera- dijo volviendo a examinar la cueva sin éxito.

-no creo que la haya y necesitamos la perla completa… si hubiéramos traído a Kirara seria sencillo cruzar- se lamentó Rouko- creo que no tienes opción Kagome… debes ir con Inuyasha.

- Pero Rouko… ¿y tú?

- los esperaré aquí Kag…- le contestó- no te preocupes estaré bien… pero deben darse prisa.

- Hai- dijo el ojidorado mientras se ponía de espalda frente a Kagome y se arrodillaba- ¿subes?-preguntó, la azabache asintió y se subió a la espalda Inuyasha.

- como los viejos tiempos- murmuró él lo suficientemente alto como para que Kagome lo oyera.

-como los viejos tiempos- repitió la azabache mientras se abrazaba al cuello del hanyou.

Inuyasha comenzó a saltar en las piedras, en cuento el pasaba por una, esta se derrumbaba al instante, tal y como dijo Rouko, no resistieron más de una pisada. Llegaron al otro lado del gran agujero y vieron con horror que no tenían como regresar.

- ¡voy a volver!- gritó Rouko desde el otro lado-¡no servirá de nada que los espere aquí si no pueden volver! ¡Busquen otra salida!

-¡bien!... ¡nos vemos afuera!- gritó Kagome bajándose de la espalda del hanyou, el ojiazul asintió para luego voltearse y comenzar a correr de vuelta, perdiéndose en la oscuridad de la cueva. Kagome suspiró-"genial… ahora estaré a solas con él"- bufó e Inuyasha la miró extrañado-"ay Kami… ¿por qué insistes en que esté con él?..."- pensó mientras comenzaba a caminar.

-¿vamos?- dijo Inuyasha con una sonrisa, por supuesto el estaba feliz de estar a solas con ella, no importaba la situación siempre y cuando pudiera tenerla así de cerca, y a solas.

- ¿Por qué me miras así?- preguntó la azabache nerviosa.

- ¿Por qué?... ¿te molesta?¿te pongo nerviosa?-preguntó divertido.

- ¿q…que?... ¿por qué habría de estar nerviosa?- mintió adelantándose un poco para que el no pudiera advertir el obvio nerviosismo de su rostro, pero ya era tarde, Inuyasha podía oler su nerviosismo, sonrió con suficiencia y se acerco a la muchacha y la abrazó por la espalda- ¿q…que... haces?

- te abrazo- dijo Inuyasha con burla, señalando lo obvio, Kagome frunció el ceño.

- suéltame- dijo con voz tranquila, aunque por dentro no quería separarse de ese tierno abrazo pero debía controlarse.

-¿y que si no quiero?- preguntó divertido el hanyou.

- suéltame- repitió, Inuyasha la volteó para abrazarla con mayor comodidad, recargó su rostro en el hombro de la muchacha aspirando su dulce aroma- su…suelt…tame…por favor- pidió la muchacha ya al borde de de su autocontrol.

- no quiero- susurró el muchacho contra su piel y una corriente eléctrica los recorrió a ambos- quiero estar así para siempre… no sabes cuánto te quiero Kagome.

-Inu…Inuyasha… por favor… suéltame… no… no lo hagas mas difícil… por favor…

- no Kagome…- Inuyasha estaba decidido a convencerla que la amaba solo a ella, que ella podía confiar en él- te…

- no lo digas- dijo Kagome poniendo un dedo sobre sus labios- no digas algo que no sientes…

-pero Kagome… yo si te a…

-¡dije que no lo digas!- dijo el interrumpiéndolo de nuevo- por favor no lo digas…-las lagrimas comenzaban a correr por las mejillas de la muchacha, Inuyasha las secó delicadamente mientras le acariciaba el rostro, el no solía ser así, pero tenía que demostrarle a Kagome que la amaba con todo su corazón.

Inuyasha se acercó lentamente a su rostro, se moría por besarla, por sentir esos dulces labios nuevamente. Kagome temblaba, podía sentir como el ojidorado acercaba su rostro al de ella, tímidamente el hanyou rozó sus labios con los de Kagome, solo pequeñas caricias. Ella no podía soportarlo, no podía fingir que no lo amaba si en realidad lo hacía con toda su alma. Poco a poco el beso subió de nivel, sus labios se movían incesantes contras los del otro, Kagome rodeó su cuello con los brazos acercándose más a él mientras el ojidorado, dichoso porque ella correspondía sus caricias, la apretaba contra su pecho. Inuyasha paseo su lengua por el labio inferior de la muchacha pidiendo permiso para entrar en su boca, ella aceptó gustosa y el muchacho acarició toda su cavidad disfrutando de su sabor, se sentía en el cielo. Inuyasha se separó a regañadientes por falta del preciado oxigeno.

- Kagome- susurró el joven mientras la miraba embelesado, ella tenía sus mejillas sonrojadas y estaba agitada por el beso- "que hermosa es".

- "Kami… yo… no puedo seguir escondiéndolo…"-pensaba la miko mientras abría los ojos y se encontraba con esas lagunas doradas que le hacían perder la razón, suspiró rindiéndose, le diría que confiaba en él, que lo amaba y que lo perdonaba- Inuyasha yo…- empezó pero fue interrumpida por un enorme youkai que los atacó, haciendo que Inuyasha saltara aun con ella en brazos. La soltó para poder sacar a Tessaiga y atacar al youkai.

-¡pero qué sabrosa presa tenemos aquí!- dijo el Youkai mirando a Kagome.

-¡No te le acerques!- gritó Inuyasha atacando al monstruo, la miko saltó lejos de él y pudo ver una tenue luz rosácea.

-¡allí está!- dijo la azabache- ¡Inuyasha allí esta!- miró como Inuyasha aun batallaba con el youkai- ¡yo iré!

-¡no!¡Kagome no vayas sola!- el ojidorado salto mientras atacaba y llegaba junto a ella-¡iremos ambos!

-¡no puedes acompañarme!... ¡debes terminar con él!- dijo apuntando al monstruo que se levantaba y se acercaba a ellos para atacarlos- tranquilo… estaré bien.

-pero…

-volveré con la perla- dijo mientras le daba un beso fugaz en los labios y se alejaba corriendo, Inuyasha se quedo petrificado ante la acción de la muchacha- ¡volveré con la perla!… ¡te lo prometo!

Inuyasha salió de su trance mientras seguía luchando con aquel youkai, logró cortarle un brazo.

-¡ha!... no eres tan fuerte para vencerme- dijo Inuyasha arrogante- ¡¿Qué…?- gritó mientras veía como se formaba un nuevo monstruo a partir del brazo que cortó- esto me va tomar tiempo.

[Kagome]

-Volveré con la perla- dije y luego lo besé fugazmente en los labios- ¡volveré con la perla!... ¡te lo prometo! – Grité mientras corría en dirección a la luz –"está decidido… se lo diré en cuanto salgamos de este lugar"

Llegué hasta el lugar de donde provenía aquella luz, pude ver un gran escudo que no dejaba ver lo que había dentro.

-aquí voy… - dije comenzando a caminar hacia él, no sabía si podría atravesarlo así que probé apoyando mi mano contra él, como esperaba una dolorosa corriente me recorrió y yo aleje mi mano al instante.

Comencé a concentrarme, había podido romper escudos de Rouko y Yashii juntos, tenía que poder con este, no hacía falta romperlo por completo sino lo suficiente para que yo pudiera entrar. Guié mi energía hacia mis manos y las apoye contra el escudo, ahora no me recorrió la misma corriente, sino que logré atravesar el escudo sin romperlo solo lo atravesé.

Me sorprendí al ver que dentro del escudo había mucha vegetación, comencé a caminar, atenta a cualquier peligro aunque no sentía ninguna presencia demoniaca, es más solo sentía una paz enorme. Llegue a una pequeña cabaña, me acerqué cuidadosamente y vi que salía alguien de ella, me sorprendí al ver que era una joven sacerdotisa.

-al fin llegas Kagome.

-¿te conozco?- pregunté apuntándola con mi flecha y ella sonrió.

-tranquila Kagome… te estaba esperando.

- ¿esperándome... ¿cómo sabias que vendría?- dije aun tensando mi arco.

- sabia que vendrías por esta parte de la perla, la profecía lo dice.

-¿profecía?

-tengo que contártela Kagome pero primero… mi nombre es Hikari…soy la guardiana de esta parte de la perla- bajé la flecha, si ella era la que custodiaba dicha joya no debía atacarla.

-¿a qué profecía te refieres?-pregunté.

-veras…- dijo ella acercándose a mí, yo me tensé y ella se detuvo- la perla fue dividida para ser protegida…para que nadie nunca tuviera todo su poder- yo asentí, eso ya lo sabía, me lo había contado Keissa- la mayor parte de la Shikon no Tama fue entregada a una sacerdotisa…

-Kikyo- dije y ella asintió.

- fue entregada a ella, pues ella era la base para obtener a la verdadera protectora.

-¿la base?

-así es… ella debía morir para que su reencarnación estuviera lista para ser la protectora, pero ella se negó a ser solo la base de la real protectora, por lo cual su alma volvió a este mundo para apodarse de la perla y utilizarla para ella…

-entonces ella volvió por la perla… -dije pensando las veces que ella dijo que había vuelto para llevarse a Inuyasha consigo, pero no era así ella había vuelto por la perla

- pero eso no le corresponde… por eso tu, la miko que viene de primaveras futuras, debes pelear contra ella y vencerla.

-es por eso que estoy aquí- dije firme- vengo por la parte faltante de la perla.

- lo sé… y sé también que piensas hacer con la perla cuando esté completa... Kagome… ¿estás segura que sacrificaras tu vida para vencerla?

-estoy segura… si debo ocupar mi energía vital para destruirla para siempre, lo haré.

-Veo que esta muy decidida… sígueme- dijo volteándose y caminado hacia la cabaña, yo la seguí y entre a la cabaña después de ella, pude ver un altar con una pequeña esfera morada en ella.

-¿es esa?

-si…- dijo ella tomándola entre sus manos- acércate - pidió y yo obedecí, se me acercó y apoyo la perla contra mi pecho- debemos unir esta parte de la perla con la otra… esto te dolerá un poco- yo sentí y cerré los ojos, de pronto sentí como algo se incrustaba en mi pecho, Hikari saco sus manos de mi pecho y se alejó, mis piernas no podían sostenerme y caí de rodillas al piso.

-¡ahhhh!- grité de dolor, nuevamente sentí como la perla se partía en miles de pedazos y se me incrustaba por todo el cuerpo, enterré las uñas el piso tratando de reprimir los gritos que querían salir. Poco a poco el dolor disminuía y yo iba perdiendo la conciencia.

- ya estas lista… la perla está completa, ahora no tengo nada que hacer aquí… -dijo y pude ver como comenzaba a desvanecerse - suerte Kagome…- la oí decir antes de caer inconsciente.

[Inuyasha]

-¡MEIDOU ZANGETSUHA!- grité mientras atacaba, pelee durante mucho tiempo con los youkais, ya me había hartado de cortarlos y que crecieran nuevos así que decidí ocupar ese ataque aunque fuera peligroso hacerlo dentro de la cueva, para mi suerte logré destruirlos por completo sin destruir la cueva.

Comencé a correr hacia donde se había ido Kagome, seguí su aroma hasta un enorme escudo, golpee el escudo con un puño y salí disparado contra la pared.

-¡maldición!-gruñí y luego rompí el escudo con Tessaiga, me costó bastante pero lo logré.

Seguí el delicioso aroma de Kagome, oí un grito de dolor y me desesperé, ¿ella estaba herida?¿alguien la había atacado?, me paralicé cuando la vi inconsciente en el suelo.

- ¡Kagome!- grité mientras corría y la tomaba en mis brazos, mi preocupación disminuyó al ver que ella estaba viva- ¡Kagome!¡por Kami Kagome!¡reacciona por favor!¡agh!...Tengo que sacarla de aquí- dije y comencé a correr , trate de concentrarme en sentir el aroma de los chicos, si había otra entrada su aroma llegaría levemente, por fin detecté el aroma del imbécil de Hitoshi, por ser un hanyou su aroma era más fuerte que los demás, lo seguí y llegue a un lugar que aparentemente no tenia salida, miré hacia arriba y allí la descubrí.

-una salida- dije esperanzado mientras comenzaba a saltar para salir de esa odiosa montaña, y llevar a Kagome a un lugar seguro- pronto estaremos fuera Kag, pronto estarás segura.


Por fin terminé otro cap, este es más larguito por el tiempo que me demoré, esperó que les haya gustado ^_^

Muchas gracias a todas por sus reviews! xD