Un nuevo capítulo… espero que les guste :D
Los personajes de esta historia pertenecen a Rumiko Takahashi, yo solo los tomo prestados para el fanfic
El Deseo
[Narrador]
-Deseo que desaparezcas para siempre…- dijo la azabache a la perla, y luego una luz rosácea brotó desde su pecho las rodeó a ambas para luego expandirse cegando a todos con el fulgor.
-te amo Inuyasha…-dijo la miko del futuro.
-¡Kagome!-gritó Inuyasha mientras era cegado con aquella luz.
Inuyasha corrió hasta donde estaban ambas mikos, y saltó hasta ellas justo antes que el resplandor se apagara. Los muchachos lograron acercarse al templo al momento en que Kagome abrazó a Kikyo, por lo que subieron apresuradamente las escaleras, pero tal fue su sorpresa cuando vieron a ambas mikos tiradas en el suelo una a cada lado del hanyou peliplateado, todos estaban inconscientes.
-¿Están muertos?- dijo Sango acercándose a los cuerpos que yacían en el piso pero fue detenida por Rouko.
-No… pero no debes acercarte, puedo sentir una energía muy fuerte viniendo de ellos, si los tocas la muerta puedes ser tu- dijo Rouko serio, sango solo asintió y se alejó.
-¿Qué es eso?- dijo Sango apuntando el objeto que tenia Inuyasha en su mano derecha.
-No puede ser…-dijo el monje asombrado- es… es…
-La Shikon no Tama- dijo Rouko.
-¿Pero como…?- comenzó Hitoshi- ¿no se supone que ellas deberían de estar muertas y la perla debería de haber desaparecido?
-ahora lo entiendo…- dijo Rouko pensativo ignorando a Hitoshi.
- ¿Qué entiendes?- dijo Hitoshi comenzando a hartarse.
- antes habían tratado de eliminar a la perla pero nunca lo lograron porque no eran dos personas las que se necesitaban para destruirla… sino tres.
-¡¿Qué?- dijeron todos.
-explícate Rouko- exigió Hitoshi.
-las mikos han intentado desde hace mucho deshacerse de ella pero nunca lo han logrado por eso terminaron separándola… nunca lo lograron ya que la perla necesitaba la energía vital de dos personas pero el deseo de una tercera… nunca lo pensaron así…
- seguramente Inuyasha trató de detenerlas- dijo el monje- y por eso el deseo será de él.
[Inuyasha]
-te amo Inuyasha…-la escuche decir.
-¡Kagome!-grité mientras era cegado con la luz, corrí hasta ella, tenía que salvarla, no podía perderla de nuevo.
Salté y la separé de Kikyo, y luego todo se obscureció. Abrí mis ojos y no podía ver nada, todo estaba en total oscuridad, me levanté mirando a todas direcciones tratando de distinguir algo pero simplemente no podía.
-Inuyasha- escuche que me llamaban, era una voz de mujer.
-"¿Kagome?"- pensé
- Inuyasha…
- ¡Kagome!¡¿Kagome donde estas?
-No soy Kagome…
De pronto pude ver una luz rosácea, era esa maldita perla que tanto problemas me había causado, me acerqué.
-Pide tu deseo…- dijo la misma voz de antes.
-¿Dónde está Kagome?- dije firme.
-ella está con Kikyo…. –dijo y apareció frente a mí un prado muy bello, allí en medio de él estaban ellas, ambas con traje de sacerdotisa tiradas en el pasto, parecía que dormían.
-¿está bien?- dije mirando a Kagome.
-Solo esperan tu deseo… - se escucho la voz nuevamente y una sacerdotisa con armadura apareció ante mí, era extraño pero sentía que conocía a aquella mujer.
-¿Quién…?- dije confundido.
- Soy la sacerdotisa Midoriko… por fin alguien puede pedir el deseo a la perla.
- ¿Por qué yo?... ¿Por qué no una de ellas?- pregunté.
- porque ellas eran las almas que se sacrificarían, tu llegaste en el momento adecuado para obtener el deseo que liberarían ellas, si no hubieras intervenido, ambas hubieran muerto y la perla seguiría intacta, tal y como ha ocurrido siempre.
- Entonces… debo pedir un deseo- dije para mi, tenía claro cuál era ese deseo, Kagome viviera y pudiera estar conmigo- bien… entonces deseo que…
-espera, se cuál es tu deseo pero… estoy obligada a darte todas las posibilidades.
-¿a qué te refieres?- pregunté y el prado desapareció junto con Kagome y Kikyo.
-estoy obligada a mostrarte todo…-dijo y se desvaneció- todo lo puedes tener dependiendo el camino que elijas…-oí que decía pero no podía verla a ella, de pronto me encontraba en el bosque.
-"Qué extraño…"-pensé, era de día podía ver como la luz se colaba por entre las hojas, dándole un aspecto pacifico al bosque. Sabia donde estaba y qué camino seguir para llegar a la aldea de la vieja Kaede, caminé por entre los arboles hasta llegar a ella, antes de salir por la linde del bosque pude divisar una pelota que venía rebotando justo hacia mí y un niño pequeño de pelo azabache detrás de ella, por instinto salté a una de las ramas de los arboles, ocultándome.
-¡Keisuke!- escuché que gritaba una voz, una voz muy conocida pero a diferencia de la que llevaba escuchando por muchos años esta estaba llena de dulzura, fue entonces cuando la vi aparecer, ahí estaba Kikyo, con una sonrisa tierna en su cara llamando al pequeño mientras acariciaba su vientre hinchado.
-¡ya voy mami!- Dijo el pequeño y comenzó a correr de vuelta a la aldea.
-"¿mami?.. ¿Ese pequeño le dijo mami a Kikyo?... ¿Kikyo tiene un hijo?"-pensé-"¿y…y… está embarazada?"
-así es Inuyasha- dijo Midoriko, miré hacia abajo y la vi parada debajo de la rama en que estaba yo, mirando como el pequeño corría hacia su madre- vamos… quiero que veas quien es el padre de los pequeños…- bajé de inmediato, obviamente quería saber quién era el padre de esos niños, y más importante, ¿Cómo era que Kikyo estaba viva?.
Caminamos hasta la aldea de Kaede, yo iba a ocultarme peo Midoriko me detuvo.
-no nos pueden ver ni escuchar…ven por aquí -yo solo asentí y la seguí hasta una cabaña, donde entramos y encontramos a Kikyo cocinando mientras su pequeño jugaba cerca de ella.
- mami ¿Cuándo llegara mi papi?- dijo el pequeño.
-¿Quién…?-le pregunté a Midoriko.
-¡Llegué!- dijo mi voz… un momento ¿mi voz?, me giré y me encontré a mi mismo con el pelo negro y ojos chocolates, ¿acaso era humano?
[Narrador]
-¡Cariño!- dijo Kikyo alegre acercándose a su, ahora humano, esposo Inuyasha, mientras el incrédulo hanyou los miraba con ojos como platos.
-¿pero qué…?¿cómo es posible?- dijo el peliplateado sorprendido-¿Por qué soy humano?
-porque puedes decidir tener lo que deseabas hace mas de 56 años- dijo Midoriko.
-¿quieres decir que yo puedo elegir tener mi vida junto a Kikyo?... ¿Cómo… como humano?
- así es… ese era tu deseo antes… ahora tienes la perla y ella te ha dado a elegir lo que querías en ese entonces o…
-¿o…?
-puedes elegir lo que más deseabas últimamente…-dijo la sacerdotisa e Inuyasha miró a la pareja abrazada- pero antes de elegir debo mostrarte un par de cosas.
De pronto todo se volvió negro, Inuyasha pudo ver como lentamente volvía la luz, se dio cuenta que estaba dentro de la caseta que rodeaba el pozo en la época de Kagome, el ojidorado salió al exterior buscando con la mirada a aquella mujer que le robaba el sueño. Finalmente se encontró con ella, allí estaba, sentada bajo el Goshinboku leyendo.
Inuyasha miraba maravillado como el lugar y la posición en que estaba la azabache le daba un toque de inocencia, pudo ver que ella estaba con su antiguo uniforme.
-Kagome…- susurró el peliplateado mientras se acercaba a ella.
-¡Kagome!- gritó un muchacho que corría hacia ella desde el otro lado del patio, Inuyasha lo reconoció era Hoyo, el muchacho que siempre invitaba a Kagome cuando iba a la secundaria, ella levanto su vista de la lectura y lo miró, se levantó al instante justo para que el joven la levantara entre sus brazos haciéndola girar.
- ¡ya basta!¡basta!- decía la azabache entre risas, hasta que el muchacho la dejó de vuelta en el piso. Cuando estuvo en el piso la azabache hizo algo que el peliplateado no se esperaba, abrazó por el cuello al muchacho y lo besó. Inuyasha vio petrificado, como la pareja se fundía en un tierno beso. Se separaron y lo siguiente le dolió hasta el fondo de su alma.
-te amo…- dijo Kagome.
- y yo a ti… no sabes cuánto mi Kagome- escuchó decir al muchacho antes que se encontraba de nuevo en la oscuridad.
-eso es lo que pasará si eliges quedarte con Kikyo… tu tendrás tu vida con ella, serás humano pero Kagome también vivirá su vida, una vida alejada de ti…- dijo Midoriko- pero…
-¿pero…?- pregunto el ojidorado reponiéndose de esa escena tan dolorosa para él.
-puedes elegir el otro camino…-la escuchó decir y nuevamente se encontraba en el bosque, caminó hacia la aldea de Kaede.
-¿Qué sucederá en este deseo?- se preguntó a sí mismo cuando escuchó hablar a una mujer.
- ¡Niñas!... ¡ya dejen en paz a su hermano!- dijo la voz que Inuyasha reconoció al instante.
-"¿Sango?... ¿con sus pequeños?... eso significa que si ocurrió todo"
-Iremos a ver a tía Kagome...- dijo Sango y el corazón del peliplateado se aceleró y se acercó para poder ver mejor, pudo ver que Sango no estaba sola sino que estaba acompañada por Hitoshi y Keissa, quien tenía una pequeña niña en los brazos.
-"¿y quién será la niña?"-
- ¡sí!¡sí!¡sí!- gritaban las pequeñas.
-¿iremos a conocer a su nuevo hijo?- preguntó una de las niñas.
- no… él o ella aun no nace, pero iremos a ver como se encuentra ella… vamos, vamos- contestó Keissa
-"¿nuevo niño?"-pensaba el ojidorado mientras Sango tomaba al pequeño niño en brazos y comenzaba a caminar con sus hijas a sus costados, Inuyasha los seguía de cerca, el también quería ver al hijo de Kagome. De pronto un niño pelinegro con orejas de perro y ojos dorados salió de la cabaña corriendo a abrazar a Sango.
-"imposible"-pensaba el ojidorado al ver al pequeño.
-¡Tía Sango!- dijo el pequeño abrazando las piernas de Sango.
-¡hola Inu-no!- dijeron las gemelas.
-¡Inu-no!¡Ya deja caminar a Sango!- se escucho una voz mientras salía de la cabaña.
Inuyasha se pudo ver a sí mismo saliendo de la cabaña, de la misma forma de siempre, como un hanyou.
-no seas duro con tu hijo Inuyasha…- dijo Miroku saliendo detrás de él- hola mi amor- dijo el monje dándole un tierno beso a su esposa.
-¡Feh!... ya cállate Miroku...
-¿y Kagome?- preguntó Sango.
-está adentro… pasen a verla si quieren –respondió el peliplateado, todos ingresaron a la cabaña, con Inuyasha y Midoriko a sus espaldas, al entrar pudieron ver a Kagome sentada al lado del fuego cocinando.
-Hola…- dijo la pelinegra con una sonrisa, mientras se levantaba con ayuda de, su ahora esposo, Inuyasha. Mostrando un vientre muy abultado señal de un embarazo muy desarrollado.
-¡Tía Kagome! – gritaron las pequeñas abrazando a Kagome en cuanto ella se terminó de levantar.
-Vaya Kag… apenas si puedes levantarte- se burlo Hitoshi.
-no te burles- dijo Keissa- recuerda que yo estaba igual cuando nació Lya...- dijo mirando a la pequeña, Hitoshi sonrió.
-Si… lo sé- contestó mientras abrazaba a Keissa por la cintura y depositaba un tierno beso en sus labios, causando el sonrojo de la muchacha.
-"ella esta… embarazada"- pensaba el hanyou mientras veía que su "yo" de esa época también abrazaba a Kagome por la cintura- "si no hubiera actuado como idiota hace 6 años esa sería mi vida ahora"
-puede ser así…-dijo Midoriko- esta es tu otra opción… quedarte con ella- en ese momento todo se volviera negro de nuevo, Inuyasha sentía que flotaba, de pronto apareció una luz que lo cegó y de nuevo estaba parado en aquel prado, con Kagome y Kikyo tendidas en el pasto.
-tienes que elegir Inuyasha… tu vida depende del deseo que pidas- escucho que dijo la voz de Midoriko pero no podía verla- si eliges a Kikyo… tu no recordaras a Kagome, ella nunca te habrá conocido… y si eliges a Kagome, todo lo que ha ocurrido hasta ahora seguirá igual y Kikyo estará muerta…piénsalo con tu corazón…es momento que elijas el camino que seguirás y no habrá vuelta atrás… piénsalo…
-"Si elijo a Kikyo tendré la vida que deseaba desde un comienzo… la vida de antes de conocer a Naraku, pero… lo que pasó me mostró que con ella no existía confianza, nos engañó… y nosotros desconfiamos del otro…"- Pensaba Inuyasha mientras miraba una tranquila Kikyo tirada en el pasto, luego miró a Kagome y su corazón latió con fuerza- "Kagome… todo fue difícil desde el principió… me enseñaste todo y no quiero perderte pero… te cause tanto daño…"
- ¿Has elegido?- preguntó Midoriko, apareciendo ante el hanyou.
-si…- contestó el peliplateado seguro.
-¿estás completamente seguro de tu decisión?
-si… deseo que la persona que está en mi corazón sea la que me acompañe…- cuando termino de decir esto una luz rodeó a las muchachas, y el volvió a la realidad. Se dio cuenta que estaba recostado entre los cuerpos de ambas muchachas, se levantó y entonces una abrió los ojos, se incorporo para mirarlo y le sonrió.
-Gracias por elegirme a mi Inuyasha…-el peliplateado se acercó a ella ayudándola a levantarse y la abrazó cariñosamente- te amo…
-y yo a ti- dijo el ojidorado perdiéndose en los orbes chocolates de la muchacha, que ahora estaban llenos de lágrimas de emoción- te amo mi Kagome- dijo y la besó.
Ok, ¿Qué les pareció?... bueno primero quiero agradecerles por sus reviews, me halaga saber que muchas de ustedes siguen mi fic, otra cosa es pedirles disculpas por mi demora, empecé publicando casi todos los días y ahora prácticamente una vez al mes, pero la universidad consume y mucho xD
Bueno muñecas espero que les haya gustado y no olviden dejar reviews, son gratis! xD
Saludos y besos
Akari Taisho-Kudo
