Hola a mis lectores.
La inspiración y mis vacaciones me sonríen bastante. Lástima que sea solo esta semana, la siguiente al curso y a estudiar química ¬¬
Pero de mientras les traigo el segundo capítulo de esta historia. El siguiente será el final pero como siempre no tengo idea de cuando lo suba.
Y ahora, contestando las preguntas:
red crayon princess: Tienen doce años, lo que donde yo vivo se refiere a sexto año de primaria
CreepyGirl07: En esta historia Ike es el seme y Georgie el uke. Si alguien quiere que haga otra historia donde sea al revés digamelo y lo haré
South Park no es mío, es de Trey Parker y Matt Stone
Mentiras
2.-
— ¿Qué haces despierta mamá? — preguntó Ike fingiendo no haber escuchado la primera pregunta. Acercándose fingiendo preocupación
—Estabas con él ¿verdad hijo? — dijo ella con un notable tono enojado
— ¿Él? ¿De quién hablas madre?
—Escuché algo muy interesante ayer cuando fui a la junta de padres de familia. Pero no fue durante la junta, si no después de ella
"—Olvidé mi bolso — dijo Sheila saliendo del auto muy apurada
—Por Dios querida — respondió Gerald — tengo un juicio muy importante
—Lo siento, no me tardo — se disculpó ella entrando a la escuela nuevamente
El salón de Ike era de los últimos, por lo que tuvo que pasar por un largo pasillo. Por suerte su bolso seguía donde lo había dejado, lo tomó y abrazó con el alivio que solo las mujeres pueden sentir por sus bolsos. Salió del aula tarareando una canción, manía que compartía con Ike a pesar de no ser su madre biológica.
— ¿Qué no sabes el rumor? — escuchó unas voces infantiles por otro de los pasillos. Y atraída por la recompensa de un buen chisme, y como buena madre acosadora que era se acercó para escuchar mejor — ¿Cómo no vas a saberlo si es de lo que todos hablan?
—Pues no lo sé. Dime pendejo si quieres, pero cuéntame el rumor
Filmore Anderson sonrió maliciosamente. Desde jardín de niños había deseado ver caer a su competencia canadiense. Pero nunca encontró la oportunidad. Y ahora ésta apareció con increíble suerte. Lo mejor de todo era que ni siquiera tuvo que pensarlo, alguien más lo esparció, y si resultaba ser verdad sería mil veces mejor.
— ¿Sabes quién es Ike Broflovski? — preguntó en tono ladino
— ¿Quién? — respondió el otro haciendo un sobre esfuerzo para recordar
—El supuesto genio que es menor que nosotros. El hermano del cerebrito de Kyle ¿Lo recuerdas? — el otro chico asintió enérgicamente — pues… por ahí dicen que Ike y ese chico Georgie, el ex gótico tienen sexo en cada oportunidad que tengan
Sheila soltó el bolso de la sorpresa. Haciendo notar su presencia. Filmore retrocedió al darse cuenta de que la mujer era la madre del canadiense, trató de salir corriendo, pero la mano de Sheila se cerró en sus ropas y le impidió moverse. Ella lo acercó, al punto de que casi se tocaban sus narices y dijo en tono furioso.
— ¡Dime que mierda sabes de mi hijo!"
Sheila estaba más que furiosa. Ike sabía que si no corría en ese preciso instante su madre era capaz de matarlo a golpes o de una manera más sádica todavía. Subió corriendo las escaleras y por suerte llegó antes que su madre al cuarto, cerrando de un portazo, sacudiendo la casa y poniendo el seguro a la puerta. Sheila bramó.
— ¡No volverás a verlo Ike Broflovski! ¡Lo juro!
— ¿Cuthulu? ¿Yo qué demonios voy a saber sobre eso? — exclamó enojado Georgie
—Tú eres parte de los góticos. Y ellos son parte de la secta de Cuthulu. No te hagas el inocente y dime todo lo que sepas ¿O es qué prefieres que te lo saque a golpes?
—Yo — Dijo Georgie sintiendo como la voz se le quebraba al darse cuenta de la cruda que podía ser la realidad — Ya no me junto con los góticos
El menor encendió la luz, mostrando un cuarto muy diferente al que Mysterion esperaba. Era un cuarto de un chico común y corriente. No era de color negro, no había velas o cosas así como en la habitación de Henrietta. Era demasiado normal. Se dio cuenta de que Georgie no le mentía, de verdad ya no se estaba juntando con los góticos. Vio la tristeza en el rostro del chico y se alejó unos cuantos pasos, muy confundido. Georgie se llevó la mano al bolsillo dándose cuenta de que no tenía su navaja. Se las había regalado a los góticos aquel día en la escuela. Decidió abrir la ventana y decirle a Mysterion fuerte y claro.
—Vete de aquí, tengo mejores cosas en que preocuparme como para ocuparme también de ti
—Ya veo… escuchaste los rumores ¿Son ciertos? — preguntó olvidándose de hacer la voz de Mysterion sin importarle revelar su identidad secreta. A quien engañaba, la mitad de la escuela ya sabía que Kenneth era el superhéroe de los calzoncillos arriba de la ropa.
— ¡Lárgate! — Gritó hastiado con las mejillas totalmente rojas
—Oye — se quejó Kenny — Kyle es mi amigo e Ike es el hermano de Kyle. Creo que tengo derecho de saberlo. Al menos Kyle tiene derecho a saberlo
—Entonces se lo diré a Kyle no a ti — aceptó finalmente Georgie ante la insistencia de McCormick
Kenny salió de la habitación tan rápido que Georgie no se di cuenta. Cerró la ventana como si pudiera volver a meterse, como si fuera un insecto asqueroso. Así eran los de preparatoria, así era la vida. Recordó los motivos por los que se hizo gótico. La razón por la que odiaba a todo el mundo. Deseó con toda su alma tener su navaja. Deseó cortarse las venas, escribir miles de poemas sobre lo tonto del mundo y de cómo los mataría a todos lentamente. Mierda vaya que lo haría. Sacó toda su ropa normal siguiendo su impulso arrojó todo a la calle, quedándose solo con la ropa negra. Necesitaba hablar con esa hija de puta de Henrietta. Si iban a traer a Cuthulu de nuevo ¿por qué no le había avisado? Se las vería con el antiguo Georgie.
— ¡Mamá déjalo! — Gritó Kyle en el pasillo, con los pies bien puestos en el piso, necesitaba coraje para enfrentarse a su madre — No puedo creer que le creas más a esos estúpidos rumores en vez de a tu propio hijo ¿De verdad crees que Ike es capaz?
—No te metas en esto Kyle, no estoy corrigiéndote a ti
— ¿Corrigiendo? En todo caso ¿Qué tendría de malo que Ike se enamorase?
La cara que ella le mostró lo dejó mudo. Olvidó por completo los ojos rojos y furiosos de Damien, y eso que era el anticristo. Los ojos de su madre le provocaron un miedo cercano al miedo a la muerte, a no volver a ver a la persona que más amaba en la vida, Stanley. Si Sheila se enteraba e su relación con Marsh sería él el regañado. Por eso mismo no cedió, empujando a su madre. Gerald se despertó por el ruido e intentó controlar a su esposa, pero era imposible. No dudaba que los vecino hubieran escuchado los gritos e incluso que la policía fuera para allá.
—Sheila por Dios ¿Qué te ocurre? — Jadeó Gerald forcejeando todavía con su mujer
—Gerald, no podemos permitir que nuestro hijo sea marica ¡Y muchos menos que tenga algo que ver con esos delincuentes! — rugía la mujer cual león enjaulado
— ¿Marica? ¿Lo dices por ese tonto rumor? Deben ser puras mentiras Sheila — aseguró Gerald
La puerta de Ike se abrió en ese instante. El canadiense escuchó todo el escándalo, harto de eso dijo algo que podría ser considerado como suicida.
—No es una mentira. Soy marica y me gusta Georgie
— ¿Cuthulu? ¿Son idiotas? ¿Por qué mierda me excluyeron de esto? — preguntó Georgie llegando al punto de reunión de los góticos en la parte de atrás de la escuela. Estaba vestido de negro pero no tenía su maquillaje blanco ni los labios con ese colorete negro
— ¿Cuthulu? — Preguntó Henrietta dándole otra calada a su cigarrillo — ¿de qué mierda hablas?
—El estúpido de Mysterion fue a mi casa anoche, me exigió que le dijera como pensábamos traer a Cuthulu de regreso — dijo él quitándole el cigarro, dándole una larga calada. Mostrando la actitud del antiguo Georgie
—No tenemos idea de lo que hablas — dijo el gótico del mechón rojo — Desde que te fuiste no hemos vuelto a las reuniones de Cuthulu
— ¿Desde que me fui? — Inquirió Georgie — ¿Quién dice que me he ido?
Los góticos se vieron entre sí. Como decidiendo quien le explicaría, como si se tratara de un niño pequeño lo que había demostrado con sus actos de las últimas tres semanas.
—Ya no fumas como antes — dijo Henrietta — Ya no tomas café como antes, ya no te vistes de negro, no te maquillas, no escribes poemas, no odias a los conformistas ¿Te parece poca cosa? Era obvio que ya no querías ser un gótico Georgie
—Se equivocan — dijo el chico enojado, más no con sus amigos, si no porque había hecho exactamente lo que ellos le explicaron — Yo soy gótico y odio a los malditos conformistas
— ¿Qué hay de ese chico Ike? — Preguntó otro de ellos — ¿Qué le dirás?
— ¿Qué tendría que decirle? — dijo sin poder evitar ponerse muy rojo
—Es tu novio — siguió otro — exactamente por él has cambiado tanto
— ¡No lo es! ¡Mierda dejen en paz ese estúpido rumor! — La paciencia se le acababa y eso que había tenido mucha desde que conocía a Ike — Nada en mi ha cambiado, soy el mismo de siempre
Dicho eso se sentó en su rincón favorito, queriendo volver a los días que eran una pandilla, que asaltaban a los peatones en la oscuridad, que adoraban a Cuthulu. Pero ninguno de los góticos aceptaría eso, si Georgie no quería aceptarlo ellos lo harían por él.
—Págame — dijo Kenneth extendiendo la mano delante de Kyle. El pelirrojo soltó un bufido y le entregó una revista de playboy. Pero oculta en este había fotos de Butters de la última fiesta que organizó Token a la cual Kenny no pudo ir por se atropellado por un camión
Los ojos azules de Kenny se iluminaron a más no poder, amaba a Butters con su alma y la idea de unas fotografías "lindas" de él fueron demasiado seductoras como para rechazar el trato con Kyle. Aunque necesitaba una mejor explicación por parte del pelirrojo. No es normal que te pidan hacer algo así. Notó la desesperación del judío y por eso aceptó también.
— ¿Por qué me pediste hacer algo así? — Inquirió Kenny — ¿Qué te ha hecho Georgie?
—Cambió a mi hermano, lo ha metido en un problema demasiado grande — gritó furioso el pelirrojo aprovechando que no había nadie en el pasillo — Mi madre se puso furiosa anoche
— ¿No crees que es muy su problema? Él nunca se ha molestado por tu relación con Marsh
— ¡Cállate Kenneth! Es diferente, no creo que Georgie de verdad ame a mi hermano. Ike está loco por él de eso ya me he dado cuenta. Pero no confío para nada en él. Un gótico es siempre un gótico
—Pues di lo que quieras — dijo Kenny — pero me parece que Georgie de verdad ha dejado de juntarse con ellos. Ni siquiera estaba vestido de negro
Kenny se alejó por el pasillo cuando vio pasar a su amado Leopold con sus libros abrazados y al parecer perdido. No pudo resistirse y fue a "ayudarlo". Kyle suspiró, jamás había visto a su amigo tan enamorado de alguien. A pesar de ser un pervertido que se acostaba con lo que se dejara parecía de verdad comprometido e ilusionado ¿Tal vez así fuera con Georgie e Ike? Sacudió la cabeza, desechando por completo esa estúpida idea.
Georgie fumaba su quinto cigarrillo, sin duda alguna estaba nervioso, entró al salón luego de apagarlo en el piso. Miró a su alrededor y no vio a Ike. Suspiró tranquilo, pero las miradas de todos se posaron sobre él, devolviéndole los nervios. Se sentó en su lugar e intentó ignorar el peso de los ojos ajenos. Algo casi imposible para cualquier ser humano. Entonces la puerta del salón se abrió, todos se sentaron por instinto, creyendo que se trataba del profesor, pero no. Era Ike. ¿Con dos ojos morados? Georgie casi se pone de pie y va corriendo hacia él para exigirle una explicación. Pero se contuvo, recordando el rumor que aún asechaba sus reputaciones.
Ike miró fijamente a Georgie mientras se sentaba. Preguntándose porque no le hablaba. Se mordió el labio inferior, deseando ir hacia él y besarle una y otra vez. Pero conocía su carácter, tendría que esperar al final de la clase. Y si entonces le ignoraba de nueva cuenta tendría que actuar de una forma más drástica todavía. Garrison entró al salón. Ahora impartía la clase de sexto grado.
—Cierren la puta boca y abran su jodido libro en la página 30 — dijo entrando muy encabronado al salón. Aunque eso era realmente una costumbre. Nadie sospechaba que era lo que lo había hecho enojar de esa manera — Ike tengo que hablar contigo seriamente cuando acabe la clase. Tu madre me llamó a las cuatro de la mañana realmente furiosa
—Me lo imagino profesor — respondió el canadiense. Hasta ese momento Garrison no había volteado a verlo, casi se tropieza al notar esos golpes. No volvió a decir nada y solo inició la clase
— "Contrólate Georgie, qué más da lo que le pase a Ike. Él solo ha movido tu vida, influye negativamente, debe alejarse de ti" — pero por más que Georgie buscaba excusas para alejar a Ike no podía evitar sonrojarse al verlo de reojo al frente de la clase, contestando todas las preguntas de Garrison sin equivocarse ni una sola vez — "Tal vez… estoy exagerando un poco. Pero no puedo alejarme de mis amigos solo por estar con él"
El final de la clase llegó. Los alumnos fueron abandonando el salón poco a poco, pero Georgie permanecía ahí. Ike decidió hablarle aún enfrente de algunos chicos.
—Georgie — empezó, pero el gótico se puso de pie de un salto y caminó a la puerta — Espera Georgie, necesito hablar contigo
Fue totalmente ignorando, justo enfrente de las chicas que con ojos de fanáticas suspiraron tristes y la mirada de los hombres que asqueados le evitaron al salir del salón.
—Escúchame Ike — empezó Garrison sin saber exactamente como tocar ese tema — El amor a tu edad, pues, no es real Ike. Uno cree estar enamorado con toda su alma cuando en realidad lo que siente es una ilusión vaga sobre lo que en realidad es el amor. Aun eres muy chico para comprender lo que eso implica, significa contraer matrimonio, llevar una casa, complacer a una mujer que tarde o temprano será gorda y fea. Creo que si supiéramos realmente como va a verse la pareja luego de años de casados nadie se casaría
—A mi no me importa el físico señor Garrison, yo amo a Georgie por lo que es en el interior, detrás de esa máscara de inconformidad al mundo y ese maquillaje negro — comentó suspirando — Y no me interesa lo que el destino nos depare siempre y cuando estemos juntos
— ¿Sabes el problema que conlleva el que los dos sean chicos? — Inquirió Garrison sin saber cómo desanimar el judío
—Creo que mi rostro es la respuesta que busca profesor, se los rumores, mi madre se enojó conmigo. El padre de Georgie también. ¿Qué más puedo perder? Le diré algo. Prefiero quedarme en la calle viviendo debajo de un puente o en la banca de un parque pero al lado de Georgie. El día en que me deje yo no desearé vivir
Garrison se quedó mudo ante el comentario de Ike. Le sorprendía por su veracidad, le creía el enojo de su madre y la ira del padre de Georgie e incluso la sinceridad de sus sentimientos. Eso era amor. Aunque dudaba que un gótico pudiera sentir lo mismo.
El cuarteto de góticos estaba completo, todo parecía transcurrir con normalidad. Incluso tocaron un tema que había dejado olvidado por mucho tiempo.
—Entonces ¿No vamos a intentar regresar a Cuthulu? — preguntó Georgie
— ¿Para qué? ¿Para qué mi estúpido hermano lo regrese a la otra dimensión? — respondió Henrietta recordando al pendejo superhéroe que le quitó todo el protagonismo a Mysterion
—Quizás deberíamos — dijo otro gótico — Estoy hastiándome de tanto conformismo, parece que va en aumento y no mencionemos los estúpidos festejos como el día del padre o el del amor
—Sí y no olvidemos al cabrón de educación física, juro que me cortaré las venas si me pide dar una vuelta más a la puta cancha — comentó el gótico del mechón rojo
—Georgie — Se escuchó al lado izquierdo, donde estaba la puerta que daba a la parte trasera del patio desde el pasillo. La sangre se le heló al mencionado al reconocer de inmediato la voz — Por fin te encuentro Georgie ¿Por qué te fuiste así?
—Ike — pudo articular entre la vergüenza, la sorpresa y el sentimiento de felicidad al pensar que no se olvidaba de él por más que lo ignorara — ¿Qué quieres?
—Me gustas Georgie creo que lo he dicho lo suficiente, pero tú no lo has dicho nunca — dijo acercándose, siendo seguido por los ávidos ojos de los compañeros de su novio
—Tú… Ike — Georgie sentía la presión en sus hombros como pesas de plomo — Tú no me gustas y nunca me has gustado Ike Broflovski
Tan tan taaaaan.
¿Qué pasará ahora? Ni yo lo sé todavía no lo pienso o_o
Recuerden si les gusto o no, si me quieren insultar por dejarlo así o darme una crítica tienen un hermoso botón que dice review.
