Capitulo 3
DISCLAIMER: Nada me pertenece… Bue si un par de personajes nomás XD el resto es de la Genia de J.K Rowling. Yo los tome para jugar un ratito!
Molly no podía sacarse de la cabeza a ese chico, que semanas antes se había comportado tan bien con ella. Nunca había esperado que alguien de aquella casa se comportara de esa manera con ella, por dos simples razones, nunca se había considerado linda, menos cuando Victorie estaba cerca, su prima se había graduado el año pasado y hacia sentir a Molly como el patito feo, y dos era una Weasley, su apellido era como una mala palabra entre los Sangre Pura de aquella casa. Suspiro, haciendo que sus primos la miraran fijo.
- ¿Que te pasa Mol?- dijo James, su primo que ese año entraba en quinto.
- ¿Ese suspiro por quien fue?- pregunto Rose, la hija de tío Ron.
- Por nadie niños- se levanto del césped- iré a caminar un rato, no se queden mucho mas que ya empieza a anochecer- tomo su túnica y se dirigió hacia el lago.
- Dile al que te tiene así que te anime un poquito- agregó James para luego lanzar besos al aire.
"Payaso" pensó, mientras pasaba los brazos por las mangas de la túnica y se la ponía. Camino por la orilla del lago dejando que su mente divagara. Pero siempre y sin proponérselo terminaba pensando en Alexander Nott.
Nunca había cruzado palabras con el muchacho, si bien el grupito con el que estaba siempre le decían cosas el generalmente no participaba, se quedaba dos pasos atrás e ignoraba la situación. También era cierto que varias veces se había trenzado en duelos con James y Fred, pero Molly sabia que estas peleas eran provocadas, en casi un cien por ciento, por sus primos.
Molly nunca se considero una belleza, como Victorie ni tan sagaz como Rose, ni tan divertida como Roxy o tan provocadora como Lily. Ella era tranquila, adoraba leer y estudiar y trataba de no meterse en problemas. Siendo mas joven había estado perdidamente enamorada de Teddy Lupin, el ahijado de tío Harry, pero desde el principio supo que el no tenia ojos para nadie mas que para Victorie. Sufrió un poco pero con el tiempo lo supero y ahora estaba feliz por ellos.
- Será que hay alguien para mi en este mundo- dijo en voz queda mirando la espejada superficie del lago.
Sacudió la cabeza, ya que nuevamente la imagen del joven rubio apareció en ella. Decidió caminar un poco más para despejar su mente. A medida que avanzaba por la orilla pateaba pequeños cantos rodados que encontraba. Decidió sentarse sobre la raíz saliente de un gran árbol. La tarde era calurosa por lo que quiso refrescarse, mojándose los pies. Se despojo del calzado y los calcetines. Movió los dedos de sus pies sintiendo la libertar de no estar atrapados entre el cuero de sus guillerminas.
Caminando cuidadosamente se metió en el lago con el agua por encima de los tobillos, chapoteo un rato, se saco la túnica y la llevo a la orilla para que no se mojara. Miro a ambos lados para cerciorarse de estar sola y se subió la pollera hasta la mitad del muslo para adentrarse en aquellas aguas. Se quedo parada mirando como el sol desaparecía, cuando el último rayo de sol se escondió suspiro satisfecha, hasta que el ruido de pasos a su espalda la hicieron darse vuelta.
El muchacho que no podía sacarse de la cabeza se encontraba allí, pero iba del brazo de Danielle Wenhood, una joven Ravenclaw, con quien Molly se llevaba particularmente bien aunque no eran amigas ni nada de eso. La rubia tenía su brazo entrelazado con el del joven y hablaban con las cabezas muy juntas. Se encontraban en a unos metro de ella bajo otro árbol… para ser precisa bajo el árbol donde hacia dos semanas ellos habían tenido su encuentro. Sin poder evitarlo se llevo su mano derecha al bolsillo de su falda y tomo entre sus dedos el pañuelo que allí se encontraba.
Danielle se encontraba sentada con sus delicadas manos cruzadas sobre el regazo Nott hablaba. Molly, aprovecho la oportunidad de recorrerlo a su antojo ya que podía mirarlo sin que el se diera cuenta. Su cabello rubio lo llevaba corto y despeinado, su piel tostada hacia resaltar sus hermoso ojos, su nariz aristócrata escondía una apetitosa boca, la joven no pudo evitar sonrojarse al darse cuenta que no podía apartar su vista de aquellos labios. Se dio vuelta y cerro los ojos, respiro una; dos; tres; cuando logro controlarse volvió a ver a la pareja.
Nott tenia tomada a Danielle por los hombros y le daba un beso, al estar el entre Molly y la chica no podía ver si era en la mejilla o en los labios pero por la forma en que la tenia agarrada pensó que el Sly le daba un apasionado beso en los labios. Los ojos se le llenaron de lágrimas, sacudió la cabeza. Que le importaba lo que ellos hicieran. Nunca en sus siete años hasta hacia dos semanas había mantenido una conversación que Nott.
- Molly- llamo alguien a sus espaldas.
La pelirroja giro la cabeza para encontrarse con unos ojos azules que la miraban llenos de comprensión. Rose no había necesitado mas que unos pocos minutos para atar cabos y llegar a la conclusión acertada. Camino hacia su prima.
- Hace cuanto?- pregunto.
- No lo se- dijo Molly sintiendo como gruesas lagrimas rodaban por sus mejillas.- hoy lo confirme, Rose.
- Ven siéntate- dijo la hija de Ron tomando de las manos a Molly y tirando para que ocupara un puesto a su lado.- cuéntame todo.
- El me dio su pañuelo lleno de una solución para que la bofetada de Merrynton no se notara en mi mejilla. Eso fue hace dos semanas- dijo – desde ese momento me lo encuentro en casi todos los recreos y cada vez que miro en su dirección el tiene la vista fija en mi, y a pesar que lo descubro el me sigue sosteniendo la mirada- termino sonando su nariz- pero hoy lo vi con Danielle…
- Eso no significa nada, prima- dijo Rose- sabes que ellos se conocen desde niños.
- No se Rose… Solo se que cuando lo vi acercarse a ella algo dentro mío se encendió- dijo la pelirroja- creo que Alexander Nott me gusta- finalizó.
- Estas segura?- pregunto seria Rose.
- No lo se… pero… - hizo una pausa- si… o por Merlín me gusta Nott- dijo llevándose las manos a la boca- si papa se llega a enterar me encerrara.
- No seas tonta- dijo Rose defendiendo a su tío- nunca haría eso, él es un ser racional. Aparte la familia Nott ha cambiado mucho desde la última guerra. Todo el mundo lo sabe. Es mas la Madre de Nott es mestiza. Tío Harry dice que Nott fue uno de los pocos Sly que se quedaron a ayudarlos durante la batalla.
- Si lo se… pero igual…- dijo la pelirroja con duda.
- Lo importante es que estés segura de lo que sientes, Molly- dijo Rose apoyando una de sus manos sobre las de ella.- eso es lo verdaderamente importante, el resto es circunstancial.
- Prima no le cuentes a los chicos- dijo asustada- sabes como son James y Fred respecto a los Sly.
- No le contare nada, se muy bien como son y sabes que repruebo las cosas que ellos hacen- dije Rose adoptando una postura muy parecida a la de su madre.
- Rose que voy hacer… no creo que el sienta algo por mi… - dijo derrotada- ojala pudiera ser como ustedes, divertida, inteligente, bonita…
- Molly Weasley no quiero escuchar nunca más que digas eso. Tú eres hermosa, y muy inteligente. Además de que sabes cocinar como los dioses y tienes una paciencia que yo personalmente envidio- termino con una sonrisa.
Molly se sonrojo al escuchar todas aquellas alabanzas de parte de su prima. Si bien no las creía, agradecía el amor incondicional que aquella chica le brindaba. Se abalanzo sobre la chica y la abrazo.
- Gracias Rose, eres una buena prima y una buena amiga. Gracias- dije apartándose.
- Bien será mejor que vayamos al castillo- dijo Rose- ya es hora de la cena y yo muero de hambre- se levanto y espero que su prima hiciera lo mismo.
- Siempre mueres de hambre. -Acotó Molly riendo, antes de encaminarse hacia la entrada del castillo, la muchacha miro por última vez el lugar donde momentos antes estaban el joven Nott y la su compañera de casa.
Rose que se encontraba unos metros delante de ella la contemplo, esperaba que el Sly sintiera lo mismo, no quería que Molly sufriera. Ella era de las chicas Weasley la más tranquila y sensible. Sabía que un desaire de parte del rubio acabaría con ella.
Suspirando la pelirroja de ojos azules se dio vuelta y alcanzo a su prima, juntas regresaron al castillo en un cómodo silencio. Cada una estaba metida en sus propios pensamientos. Molly pensaba en como había llegado a gustarle Alexander y Rose pensaba en como ayudar a Molly.
