He tardado una eternidad! Lo siento! Espero mas comentarios ^^- gracias!
Cap 2: El Dios de los Corazones ajenos y la Manipulación
Los dioses convertidos en niños inocentes con habilidades sobrehumanas se encontraban animando con gran pesar a su amigo, el que denominaban "El Tiempo", todos le temían, al igual que Aphrodi el dios de la manipulación de corazones y las ilusiones, era capaz de hacer sus deseos voluntad, los adultos elegidos a voluntad de los seres celestiales, debían guardar protección a los pequeños, pero no podían controlarlos, pero si podían enseñárselo, ese día en el parque se volvió negro, los dioses se encontraban tristes, un ángel, una divinidad, un dios, utilizaba sus poderes en contra los humanos, no podían evitar sus actos eran inconscientes, todo era inevitable, el mayor de los adultos cargo con el pequeño azulado y lo llevaron a la casa, a descansar, todos se fueron tranquilos, pero a su vez extraños, se les había aparecido una extraña visión al verlo así, simplemente Aphrodi no le daba importancia todo aquello que no fuera él y sus amigos no importaba, pero que unos simples niños humanos desaparecieran era absurdo preocuparse, era como él pensaba,
"Hermanos, Ángeles bajemos a la tierra, vigilemos a los humanos de cerca, experimentemos sus vida como nuestra." Fueron las palabras grabadas en piedra en un pasado lejano, donde todo fue destruido por las ambiciones los negros corazones, aquellos que bajaron como ángeles se convertirán en dioses. "Bajamos siendo seres celestiales, hoy nos mostraremos como dioses….."
Nuestros jóvenes protagonistas llegaban a una gran casa de color blanco, con una gran valla, una gran jardín verde, la casa mas parecía una mansión con sus grandes ventanales, puerta altísimas talladas delicadamente, todo era hermoso, el mayor llevo al niño dormido en sus brazos, subió unas escaleras enormes, llego a una habitación espaciosa, las paredes pintadas de un tono celeste, una cama grande para llenos de peluches, lo metió en su cama y lo dejo descansar.
-Es peligroso…-susurro mientras cerraba la puerta con cuidado, al girar la vista vio a un pequeño niño de cabellos grisáceos, con un parche en el ojo con un peluche de un pingüino en sus brazos.
-¿Te ocurre algo Sakuma?
-Osamu-sensei – dijo el pequeño abrazando su peluche- ¿Por qué Kaze hizo desaparecer a otros 2 niño?-pregunto triste
-Tranquilo- cogió al pequeño y lo abrazo- no debes preocuparte
-es mi amigo…-pausando- me duele que le hagan eso
-Mejor ve a jugar con los animalitos del bosque, ¿si?-acariciando la cabeza del pequeño sonriéndole.
-Vale, le dire a Kidou y a Fubuki que vengan conmigo-sonriendo felizmente, salió en busca de sus amigos para ir al bosque a jugar con animales.
El joven de cabellos grisáceos al jardín se dirigía con gran entusiasmo, su habilidad, su poder, era la dominación sobre los animales, entablaba fuertes vínculos con los animales, y era capaz de llamarlos da igual donde sea, también podía controlar el poder de la tierra junto con el pequeño joven Kidou, pero su poder no se podía comparar, tiempo atrás el tenia dominios sobre cualquiera criatura fantástica, incluso tenía la capacidad de invocarlos con su nombrarlos.
-Ne, chicos-se acercó a los dos niños sentados en el verde suelo- vamos al bosque a jugar.
-Si, buena idea-levantándose del suelo el chico de cabellos plateados-avisare a mi hermano Atsuya.
-También iré Sakuma-sonriendo levantándose el niño de pelo rastas y hermosos ojos rojos.
-Genial!- dirigiéndose al bosque con los chicos muy contentos. Todos sabían que Sakuma amaba a los animales, y ellos amaban al chico.
"Humanos bajamos hasta vosotros con la intención de enseñaros nuevas formas de dar vida y color a este gris mundo "Hablo un ángel delante de la multitud junto con sus fieles amigos ángeles transformados en humanos simples, en ese tiempo, donde todavía la maldad no era esparcida como la peste, eran buenos de corazón, todos se llevaban bien entre si, enseñaron a los humanos muchas cosas, años pasaron, no envejecieron, nadie se atrevía a tocar a seres celestiales, jamás pensaron que unos jóvenes humanos sus corazones apresarían en un fuerte candado y se llevarían la llave de su corazón lejos…"Sucios humanos, pagareis con vuestras vidas esta humillación ante nosotros, jamás os librareis del castigo divino …"estas palabras grabadas quedaron, nadie pensó que serían realidad, solo les sonaba a cuento, no querían pensar que verdaderas deidades descenderían para acabar con todo.
-Kazemaru…-susurro cabizbajo el rubio de cabellera larga hasta la cintura, se encontraba al pie de la cama mirando a su amigo-ellos pagaron con su vida la humillación, y la muerte era el castigo mas propio…
-Aphrodi…-hablo desde la puerta un niño de ojos azules y el pelo castaño sus ojos llorosos se mostraban.
-Tachi que te pasa?-con suma preocupación.
-Kya!, unos niños se metieron conmigo-entre llantos tapando con sus manos las lágrimas.
-¿Dónde están?-pregunto abrazándolo tiernamente.
-Fuera detrás de la valla-dijo todavía con lágrimas.
-Más necios serán castigos- dirigiéndose a la salida con gran molestia.
Llego a la salida, donde las vallas, todavía muy enfadada, y ahí los vio, mofándose de todos, clavo su mirada en ellos, sin mas demora les hablo.
-Imbeciles, pagareis caro lo que le habéis hecho a mi amigo-muy enfadado agarrándose a los garrotes de la valla.
-¿nosotros?-riendose-estas hablando con nosotros, tonto-al pronunciar la ultima palabra, se encontraba en un lugar oscuro negro junto con sus 2 amigos, buscaron la salida, no había, corrieron mas, todo era engullido por la total oscuridad, escapatoria no existía, una voz escucharon, y poco después vieron al niño apuntándolos con su pequeño dedo, y con cuatro enormes alas blancas, era lo único que iluminaba la oscuiridad-Mataros –fue la ultima palabra que salió de la boca del niño, y con ello disfruto como esos tres ingenuos se mataban entre ellos, en sus ojos se mostraban miedo, temor, todo sentimiento de horror, lloraban a mares, querían alejarse era imposible, su voz era ley, su mirada era orden.
-"Soy quien domina los corazones de las personas, controlo el flujo de vuestra absurda vida…."
Los tres jóvenes que osaron burlarse del pequeño niño de ojos azules fueron castigados con total severidad por el mayor de los niños, su poder no tenía limites, fueron tragados por la oscuridad, asesinados entre ellos, la sangre salpicaba entre ellos, la voluntad perdieron, miraron por última vez como el niño de cabellera rubia y larga, mostraba una sonrisa macabra, eso ojos rojos mostraban odio, todo desapareció, y ellos también, después de todo para el rubio solo eran tres insignificantes almas. Se apartó de la valla sigilosamente sin borrar de sus rostro su sonrisa, miro con mediocridad los cuerpos sin vida de los individuos, se marchó tarareando una canción, era feliz, sentía lleno, el poder ayudar a sus amigos le hacia la mejor persona del mundo.
"Humanos si trabajáis todos juntos podréis conseguir vuestros objetivos, nada podrá con vosotros si os unís, y para ello, debéis esforzaros más cada día…." Sabias palabras pronunciadas por el ángel que bajo con buenas intenciones junto con sus amigos, malas palabras para aquellos que manchaban su corazón con los feos sentimientos que el hombre fue creando.
