''Un fantasma es algo no muerto, es un acontecimiento congelado en el tiempo. Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez, un instante de dolor quizás. Algo muerto que parece por momentos vivo aún, un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa, como un insecto atrapado en ámbar.

Un fantasma...

Eso soy yo... ''


.:Prólogo:.


El clima fuera de la casa era tétrico. Caía una terrible tormenta de aquellas que sólo se dan pocas veces al año en aquella ciudad semidesértica; el sonido de los truenos era impresionante, era tan fuerte que los vidrios de las ventanas repicaban por la vibración, como si dos montañas estuvieran rasgándose, el viento silbaba en tonos agudos y chillantes que, junto con la luz de los relámpagos que iluminaban a medias la espaciosa habitación, poco ayudaba a que la pequeña niña que se escondía debajo de las mantas de su cama pudiste dormir, había visto como aquellas luces hacían sombras inquietantes y tenebrosas con los muebles que adornaban el espacio de su habitación.

Pero debajo de las mantas se sentía segura, nadie podía agarrarla ahí, ni las sombras ni los sonidos del viento…o eso pensó hasta que sintió cómo sus mantas se iban deslizando lentamente por encima de ella. Apretó los sus ojitos tan fuerte como pudo, si no abría los ojos estaría a salvo ¿verdad? Poco a poco empezó a contener la respiración, la manta seguía moviéndose y pudo sentir como subía por su espalda hasta llegar a su cabeza. Quien quiera que fuera la persona que estaba estirando su manta estaba frente a ella, mirándola.

Estaba comenzando a marearse, su respiración estaba agitada y el tener los ojos apretados le estaba produciendo dolor de cabeza, pero no los abrió, la manta había caído destapándola y la había dejado expuesta. Sin abrir sus ojos se llevó las manos a la cara, cubriéndose.

— Mami, ven por favor — susurró, con un hilo de voz.

Quería gritar, pero no podía porque si lo hacía su padre iría a regañarla "Ya eres una niña grande, Temari" eso diría y la castigaría de nuevo.

"Los monstruos no existen" eso también lo diría…

¿Pero si los monstruos no existen quién carajos le quitó la manta?

¿Kankuro? Imposible, había ido al campamento de verano, no regresaría hasta dentro de dos semanas. Entonces… ¿Gaara? Estuvo a punto de saltar sobre la cama para regañarlo, Gaara tenía la costumbre de ir a dormir con ella y lo habría hecho no ser porque recordó que él había ido a dormir a casa de un tal Naruto.

Tragó saliva y trató de tranquilizarse. Tal vez papá tenía razón y los monstruos no existen y la manta se cayó porque se la puso mal sobre la cabeza.

Ojalá no los hubiera abierto…

No pasaron ni cinco segundos cuando su madre entró corriendo a la habitación, alertada por el agudo grito de su pequeña

—Temari, linda—pensaba que la niña estaba dormida. Sin embargo, encontrarla pálida y con lagrimas cayendo por sus preciosos ojos jade le estrujó el corazón. Por más que Rasa se lo dijera Temari seguía siendo una niña pequeña de cinco años —¿Temari estas bien? Mírame, cariño.

—¡Mami!—reaccionó, saliendo de su trance se aferró a la cintura de su madre con toda la fuerza que su pequeño cuerpo podía brindar—No te vayas—Lloró, con su madre no tenía que fingir.

— Tranquila —le acarició el cabello, tratando de consolarla —¿qué sucede? — levantó su carita y le limpio las lágrimas —¿Acaso es otra vez lo mismo?

Temari sólo asintió y se acomodó en el pecho de su madre, ella sí la comprendía, ella sí le creía. Le había contado infinidad de veces y no entendía por qué su padre no era como ella.

—¿Puedo dormir con ustedes? — preguntó despacio mientras se apretaba a ella—No quiero estar aquí—disimuladamente giró su cabeza hacia el punto que estaba mirando hace unos minutos, gesto que no pasó desapercibido por su madre. Karura miró hacia donde su hija había posado fugazmente la mirada y a pesar de no haber visto nada un horrible escalofrío corrió por su espalda, sintiéndose observada, sin embargo, le restó importancia.

—Solo esta noche—suspiró —Pero tendrás que explicarle a papá ¿de acuerdo? —Le tomó la mano y salieron de la habitación.

Karura, pensando que sólo eran ideas de la niña, volvió a echar una mirada hacia atrás antes de cerrar la puerta. Con la oscuridad reinando en el lugar no alcanzó a ver una silueta negra que se encontraba en la esquina de la habitación…


Bueno he aquí el primer fic del año…si tardé mucho en publicar y pues mi única defensa es que mi tiempo era muy pobre para escribir; pero en fin ya soy libre! Así que estaré subiendo un poco más de las nuevas historias que traigo y de los caps. que quedaron un poco olvidados.


Ky de 2021: Hellow its me, hahaha sorry! Este fic lo publiqué en 2012 ¡2012! Y decido continuarlo hoy en 2021, me causa gracia que es el 12 al revés, quizá eso había planeado mi yo del 2012.

Btw, estaré publicando simultáneamente este fic con En espera de las nubes blancas, no se preocupen que ya me organicé para no irme al hiatus again.

Espero que les guste y prepárense que el terror y el suspenso inundarán este fic, no será muy largo eso sí, pero espero sacarles uno que otro susto juas juas

Espero sus comentarios beibes