Capitulo 10:
Las tres muchachas entraron al Starbucks tranquilamente y se acercaron a la caja.
-mmm...quiero un cremé frapuccino de fresa alto-
- a mi uno de chocolate-
- yo quiero un caramel frapuccino-
Esperaron a que les entregaran sus pedidos y se sentaron en los cómodos sillones del café.
-Ha sido una semana muy estresante ¿no les parece?- dijo Allison mientras se acomodaba.
-Si…y vaya que lo ha sido, estoy completamente segura de que mis notas han bajado- dijo Lisa en un tono algo triste.
-Por lo menos ya podemos tomar un respiro, era la última presentación del año. Últimamente hemos trabajado más de lo normal- Avril suspiró y procedió a beber un poco de su café.
-Me duele mucho la mano- dijo Allison mientras tomaba su café.
Un pelirrojo apareció de la nada, Lisa evitó mirarlo, se acercaba lentamente, buscó una excusa para salir de ahí, pero no encontró ninguna lo suficientemente creíble. Muy tarde.
-Hola chicas, no sabia que venían aquí- saludó el pelirrojo mientras miraba discretamente a Lisa, esta se mantenía bajo la excusa de estar tomando su bebida.
-Claro, ¿Quién no viene aquí?- dijo Allison, ofreciéndole asiento al muchacho.
-Su presentación ha estado genial- dijo Colin con una sonrisa.
-¿Te gusta el piano?- pregunto Avril un poco sonrojada y con una sonrisa.
-Si, pero prefiero el blues- dijo mirando a Lisa, quien fingía tener picazón en un brazo, aparentemente estaba desesperada –Dime Lisa, ¿conoces algún blues que se pueda tocar en guitarra?-
-mmm…no, pero si encuentro alguno te lo paso de inmediato- dijo Lisa forzando una sonrisa. El muchacho sonrió, "tengo que escapar" pensó Lisa mientras buscaba con sus ojos algo que la pudiera ayudar. Nada. Solo tenía una opción, espero que fuera lo suficientemente creíble. Tomó su celular y aparentó estar leyendo un mensaje de texto.
-Lo siento chicos, mi madre necesita de mi, tengo que irme- dijo mientras se paraba
-¿Te acompaño?- preguntó Colin, esto alteró los nervios de Lisa.
-No gracias, nos vemos después- respondió Lisa forzando una sonrisa con lo último que le quedaba de sus nervios.
Camino lo más rápido que pudo, su corazón saltaba dentro de ella "No" se decía, "de ninguna manera". Estaba segura de que solo conseguiría más problemas, más…Pero tenia cierta curiosidad ¿Qué era eso? ¿Por qué la ponía nerviosa si no le gustaba? Se abrazó a si misma mientras caminaba. Estaba confundida, ahora si había caído al fondo de un profundo pozo…y estaba perdida.
Entró a su casa, su madre la saludó con una enorme sonrisa.
-Lisa, has estado espectacular, tu profesor de música nos ha felicitado por tu excelente participación- Marge miró de reojo a Maggie, que estaba sentada en la sala viendo TV –Tal vez alguien debería seguir tu ejemplo- Marge resaltó estas ultimas palabras para que Maggie oyera. Lisa se encogió en hombros y subió a su cuarto. Estaba cansada, se tiró en su cama y miró al techo.
Sabía que nadie le iba a dictar las respuestas a sus preguntas. Tenía que encontrarlas ella misma. Estaba dudando, solamente por esa sonrisa, solamente porque en algún momento, hace muchísimo tiempo, lo había querido ó había creído hacerlo… ¿Y si lo quería? No soportaría eso, no era de las personas que quieren a varia gente a la vez, ni siquiera estaba segura si ese sentimiento existía, y a Avril le gustaba Colin, y ella era su amiga. Era un laberinto ¿Cómo podía querer a dos personas al mismo tiempo? Eso no era correcto, "Que horror" se dijo cerrando fuertemente los ojos.
Alguien tocó la puerta de su cuarto.
-Lisa, abre, necesito que me hagas un favor- Lisa pegó un brinco y abrió la puerta de su cuarto.
-¿Si mamá?-
-¿Puedes ir a la tienda por leche?-
-Sí…supongo que si-
-Gracias, es que tengo que vigilar a Maggie, últimamente actúa raro, y Bart no esta, y tu padre esta en la taberna de nuevo, de no ser por eso no te molestaría-
-No hay problema mamá- Marge asintió y le alcanzó el dinero.
Salió de la casa tranquilamente, era de noche, pero si se apuraba estaría bien. Caminaba rápidamente, hace poco habían abierto una tienda cerca de la casa, y ya no estaba muy lejos.
Por fin llegó a la tienda, cogió la leche de uno de los estantes y pagó en la caja.
Salió de la tienda y emprendió el camino de regreso a casa, sintió una frenada de auto detrás de ella. Intento mantener la calma ¿Qué posibilidades había de que fuera el auto de la otra vez? Se dio la vuelta lentamente, solo para aclarar su duda, ahí estaba. Se le heló la sangre, sus manos sudaban sosteniendo la bolsa con la leche fuertemente. Decidió ignorarlo, se dio la vuelta y siguió caminando, el auto avanzaba detrás de ella, cada vez caminaba mas rápido y ese auto no se iba, su respiración se acelero, al dar la vuelta a una esquina corrió lo más rápido que pudo y se ocultó en un callejón. Vio como el auto pasaba cerca de su escondite y paso de largo. Tuvo suerte de no ser vista.
Espero un poco antes de salir, ¿Por qué ese auto la seguía siempre? ¿Quién la seguía? Salió de su escondite mientras miraba para todas partes, el auto ya no estaba. No le había comentado a nadie sobre eso ¿debería hacerlo? Si le decía a su madre, la encerraría en su casa bajo mil llaves por su propia seguridad, tendría vigilado cada uno de sus movimientos, no quería eso. No le serviría de nada contarle a Homero, era de baja comprensión. Y no podía contar con Bart por ahora.
Una chica morena de pelo negro ondulado se le acerco tranquilamente.
-Hola Lisa-
-Hola Janey-
-Oye, las chicas y yo planeamos hacer una pijamaza mañana en mi casa ¿Quieres venir?- Lisa volteo un segundo para comprobar de que el auto no estaba cerca.
-Si, si puedo ir, gracias- dijo Lisa con una sonrisa, Janey también sonrió.
-Algo te preocupa- dijo la morena aun con una sonrisa
-¿Por qué lo dices?- preguntó Lisa
-Porque te conozco-
-…pues…en realidad, sí, ¿prometes no decirle a nadie, por ahora?- la morena asintió, Lisa sabia que iba a cumplir su promesa, podía confiar en ella. Suspiró. – Estoy más asustada que preocupada…desde hace un tiempo noté que un auto me seguía, aparece por todas partes, no se quien me esta siguiendo ni porque-
Janey la miró preocupada -¿Le has dicho a tus padres?-
-…No- respondió Lisa mirando al suelo –Si les digo, mi madre no me va a dejar en paz…-
-¿Cuándo ves a ese auto?-
-Siempre que estoy sola y es de noche-
-Ten cuidado…suena peligroso, deberías decirle a la policía- El padre de Janey trabajaba con la policía, a Lisa no le sorprendía que pensara que tal vez esa era la solución, y quizás tenia razón, pero no quería alarmar mucho todavía, es decir…no le había pasado nada "malo" todavía ¿o sí?
-Sí…lo sé, pero no quiero alarmar a nadie por ahora- La morena decidió cambiar de tema.
-Oye, últimamente paras muy distraída- Lisa sonrió y asintió –Seguro te gusta alguien ¿creíste que no me iba a dar cuenta?- dijo burlonamente haciendo que Lisa se sonrojara
-No, no es por eso- dijo rápidamente
-Bah, mira que sonrojada estas, a mi no me puedes engañar, te conozco como la palma de mi mano. Anda, dime ¿Quién es?- Lisa se apresuró a inventar una excusa que Janey pudiera creer.
-No es nadie, es solo que últimamente me distraigo fácilmente con cualquier cosa…dime, ¿a ti si te gusta alguien?-
-Nah…- dijo la morena –Por ahora no…-dijo con una sonrisa, Lisa sonrió también.
-Será mejor que avancemos- dijo Lisa, vivían cerca y no estaban muy lejos.
Casa Simpson
Lisa entró a su casa y le alcanzó la leche a su madre. Mientras subía las escaleras se encontró con Maggie, la niña estaba sentada en la escalera mirando al vacío. Lisa la miró por un rato antes de sentarse a su lado, en cierta forma su madre estaba en lo cierto, estaba rara, ya no era la dulce y tierna Maggie de antes.
-Hola- dijo Lisa -¿pasa algo? Últimamente te comportas diferente- Maggie tardó un poco en responder.
-No, no es nada, ella no puede esperar que siga igual siempre-
-Lo sé…ya conoces a mamá, solo debes tenerle paciencia-
-Es que ella no entiende- dijo Maggie mientras se paraba, Lisa también se paró –Si escuchara un poco y dejara de gritar tal vez le diría más, insiste en mandarme a un psicólogo porque no entiende lo que quiero decirle-
-La solución es mostrarle que no tiene de que preocuparse, si le sigues la pelea solo conseguirás alterarla más- Maggie sonrió y procedió a meterse en su habitación. Lisa hizo lo mismo segundos después. Cogió sus libros de matemática y continuo su tarea, si seguía tan distraída corría riesgo de que sus notas bajaran y eso no lo podía permitir. Miró los ejercicios "Engañoso, pero fácil" resolvió la mitad de los ejercicios, bostezaba de rato en rato. Buscaba con sus ojos algo más interesante que hacer.
El celular sonó, haciéndole pegar un brinco del susto
-¿Aló?-
-Hola Lisa, soy Avril, ¿te ha dicho Janey sobre la pijamaza de mañana?-
-Si-
-¿Vas a ir?-
-Claro, solo tengo que preguntarle a mamá, estoy segura de que no tendrá problema-
-Tengo algo interesante que contarte- dijo Avril alegremente
-Por tu voz me doy cuenta de que estas muy feliz-
-Si,- Avril pausó un momento antes de continuar, solo para crear suspenso- Estoy saliendo con Colin- Lisa sintió un escalofrió recorrer su cuerpo, aun no había aclarado su mente, esto era chocante. No significaba que no estuviera feliz por Avril…pero…se tranquilizo antes de hablar.
-Wow, Avril…eso es estupendo, estoy feliz por ti-
-Gracias, es un buen chico- la voz de Avril se oía feliz, eso debería darle un argumento para alejarse de esa distracción pelirroja. No quería dañar a su amiga, no era capaz de eso ¿Qué pensaría ella si supiera que Colin, de alguna manera, vagaba por su mente?...probablemente ya la estaría estrangulando… ¿o no?
-Y dime- preguntó Lisa cambiando el tema-¿Qué has hecho últimamente?-
-Nada, intentar resolver los ejercicios de matemática que, sabes que no es mi curso favorito, pero seguro tu ya acabaste con ellos, ¿verdad?-
-Si, de hecho estaba buscando algo que hacer justo ahora- Lisa suspiró antes de continuar- últimamente no hay nada que me distraiga-
-Ya encontraras algo, me tengo que ir, mi madre me llama-
- Ok, nos vemos mañana- Avril colgó la llamada.
Lisa empezó a buscar algo entre sus cosas, cualquier cosa con que distraerse. Ahí, tirado entre unas cajas de su armario, encontró su antiguo diario, tal y como lo había terminado hace seis años…
Día siguiente
Casa de Janey
-Bien chicas, ¿Qué les parece si jugamos algo?- dijo Janey con su típica sonrisa de oreja a oreja
-¿Cómo que?- pregunto Lisa con una sonrisa mientras se acomodaba en el suelo junto a sus amigas
-humm… ¿Qué tal verdad o desafió?-
-Bueno- respondieron todas las chicas a coro.
-Empieza Alex-
-Ok, Avril, ¿verdad o desafió?-
-verdad-
-¿alguna vez has besado a tu perro?-
-¡No!- Avril hizo una mueca de asco - iugh, bien…Janey ¿verdad o desafió?-
-Desafío-
-mmm…ya se, ve a la casa del vecino, y pídele su…ardilla-
-¿ardilla?- preguntó Janey extrañada
-Si, su ardilla-
Janey suspiro, se paró y salio valiente hacia la casa del vecino, las chicas salieron por la ventana del cuarto para contemplar el espectáculo. Janey regreso con una nota de Post-it en la frente "No atendemos después de las 7pm" las chicas estallaron en risas, incluida Janey, se sacó la nota de la frente y eligió su próxima victima.
-Lisa, ¿verdad o desafió?-
-mmm…- Lisa pensó cuidadosamente en su respuesta. Si decía "verdad" Janey le iba a exigir una respuesta a la pregunta que le había hecho el día anterior, ¿Qué podría pasar si escogía el desafió? Tendría que arriesgarse para averiguarlo
-Desafío-
-Muy bien, sal a la calle y grita "Plajeo en los exámenes"- los ojos de Lisa se abrieron como platos, le iba a costar su reputación…rezo por que no hubiera nadie de la escuela en la calle a esa hora, aunque tal vez no era tan malo como la idea de que la gente se enterara quien, quienes, le gustaban.
Se paró y salió del cuarto, salió de la casa y se paró en medio de la pista totalmente desierta. Tomo aire.
-¡PLAGEO EN LOS EXAMENES!- escuchó las risas de sus amigas desde donde estaba parada, ¿Quién podría haber escuchado? Bah
La velada transcurrió tranquila, con el típico formato de una pijamaza. Una duda le entró a Lisa mientras la noche pasaba ¿Podría ser que Avril…le había dicho algo a Janey sobre lo que le dijo ese día, y por eso insistía tanto en sacarle la verdad? Era una pregunta difícil
Se acercó a Avril discretamente mientras esta arreglaba su bolsa de dormir y le preguntó –Dime Avril, solo por curiosidad, ¿le has dicho algo a alguien sobre lo que te conté la ultima vez?-
-No, nunca lo haría, eso es un secreto entre nosotras dos-
-Gracias, solo preguntaba-
-¿Alguien te ha dicho algo?-
-Si, a Janey se le ha metido esa idea en la cabeza-
-Bah, pero eso es porque ya te conoce, debe saber muy bien como te comportas cuando te sientes así-
-Si…la conozco desde hace mucho- Avril sonrió y se acomodó en la bolsa de dormir. Lisa se acomodó en la suya también, había sido una noche muy larga.
Las clases transcurrían según su curso normal, las semanas habían pasado muy rápido, ya no quedaba mucho tiempo en esa escuela…iba a extrañar ese sitio…a una que otra persona…o solamente a una. Sintió una mano en su hombro mientras caminaba hacia la clase de Lenguaje.
-Hola- saludó Colin, Lisa sonrió, seria muy obvio si intentaba zafarse en ese momento.
-Hola Colin-
-Oye, estaba pensando en que tal vez te gustaría ver uno de mis proyectos-
-humm…si, seria interesante- dijo Lisa con una sonrisa, el pelirrojo la miró fijamente mientras seguía hablando.
-Bien ¿Qué te parece si nos reunimos hoy después de la escuela y hablamos sobre eso?- Lisa cuestiono a su mente un millón de veces ¿Qué podría pasar? Todavía no había perdido ese round contra su mente…
-Si Colin, no hay problema- Colin sonrió
-Bien, entonces nos vemos después de la escuela- El muchacho desapareció entre la gente junto con su sonrisa, que había dejado a Lisa paralizada. La muchacha sacudió fuertemente su cabeza y corrió hacia su clase.
Bart pasó por su costado dándole un pequeño empujón, Lisa ignoro por completo a su hermano y procedió a sentarse y a abrir su libro "Tengo cosas mas importantes en que pensar y porque preocuparme…"
Las horas en la escuela pasaron como minutos, y en cuanto menos se dio cuenta, estaba esperando a Colin afuera de la escuela. El pelirrojo la vio a lo lejos y se acerco rápidamente.
-¿Vamos?- preguntó el muchacho
-Ok- respondió la rubia. Ambos caminaron hacia una heladería cercana en la que podrían conversar tranquilamente. Se sentaron en una mesa.
Colin le alcanzó un libro rojo de apuntes a Lisa y esta empezó a ojearlo con cuidado.
-Son los pasos de una campaña, contra el dióxido de carbono (el humo de carros)-
-Wow, eso es en realidad es muy importante, el dióxido de carbono es una de las principales causas de la contaminación global-
-Lo se, por eso incentivamos a las autoridades a elevar los impuestos con los vehículos que desprenden mayor cantidad de carbono ¿sabes que quieren arreglar este problema para el 2050?-
-Dios, eso es mucho tiempo…-Lisa suspiró preocupada – si seguimos así no tardaremos mucho en morir…la situación ha empeorado- Colin asintió, ambos miraron por la inmensa ventana de vidrio de la heladería, tenían mucha razón en preocuparse, un ejemplo era el cielo plomizo durante la tarde, similar a uno nublado, a pesar de no estarlo.
-Pondremos acción a esta campaña el mes que viene- dijo Colin con una sonrisa tranquilizadora – Solo esperamos que la gente la tome en serio. Dime Lis ¿Quieres un helado? Yo invito- Lisa sonrió, no podía rechazar su oferta, tenia hambre, además seria descortés y maleducado.
-Gracias Colin-
No podía negar que era linda, no podía negar que le gustaba, aunque nunca antes le habían gustado dos chicas al mismo tiempo, y sabía que no estaba bien salir con Avril, cuando en realidad le gustaba Lisa.
Avril también era linda, amable y comprensiva, pero por alguna razón…no era lo mismo que Lisa. Contempló su cabello dorado por una eternidad, mientras que ella comía un helado de fresa.
Sin embargo, tenia que admitir algo, Lisa actuaba diferente a la ultima vez que la vio, constantemente parecía confundida, en otro mundo, no era una característica que recordara que ella tenia, y cada vez era más y más notable…Continuo con su helado mientras miraba discretamente los ojos verdes de Lisa…muy lindos.
Un chico pelimarrón entro a la heladería junto con tres chicos mayores que el y un rubio de su misma edad. Lisa reconoció al grupo inmediatamente, eran Nelson, Jimbo, Dolph, Kearney, y su "querido hermano", Bart. Volteo rápidamente hacia la ventana, para ocultarse, para no ser notada. ¿Qué hacia Bart con ellos AHÍ?, trato de escuchar la conversación, no oía mucho desde donde estaba.
Luego de un buen rato dejó de forzar su oído, aún así siguió mirando hacia la ventana. Vio como Bart la miraba, posiblemente ya había notado su presencia, pero no dijo nada. Los chicos por fin se pararon de la mesa donde se habían sentado y de dirigieron hacia la salida de la heladería, Lisa alzó la cabeza discretamente, Colin no se había dado cuenta de esto todavía, parecía estar algo distraído.
Ahora Bart la miraba fijamente, con una sonrisa malévola en su cara, Lisa trataba de ignorarlo, pero lo siguió mirando de reojo por alguna razón. El rubio se acercó al menor de sus amigos y le susurró algo al oído, "Desgraciado" pensó Lisa. Inmediatamente el muchacho volteó a verla, sus ojos azules se quedaron fijos en ella mientras una leve sonrisa, tal vez forzada, aparecía en su cara. Lisa sintió sus nervios romperse en mil pedazos, clavó la mirada en su helado, iba matar a su hermano, sabe dios que le habría dicho a Nelson…no quería ni imaginarlo.
Colin y ella emprendieron regreso a sus casa un rato después, Colin le prometió que la mantendría al tanto de la situación de su proyecto, Lisa le agradeció por todo y siguió su camino.
No podía dejar de maldecir a su hermano ¿Por qué tenía que hacerle la vida imposible? ¿Qué le había hecho ella?... ¿nacer?, de todas formas hubiese encontrado a alguien más al que hacerle la vida imposible, era su naturaleza….Ahora solo podía rezar porque no hubiese dicho ninguna idiotez….La sonrisa de Nelson apareció en su mente borrando por completo a Bart y sus infanterías, no había visto su sonrisa desde hace mucho, desde la muerte de Keltie Clamsey había un aire de tristeza que lo rodeaba.
Extrañaba mucho esa sonrisa,… ¿la volvería a ver algún día?...
En la escuela flotaba un aire de miedo, ese día entregaban los informes de notas de mitad de semestre, podrían ser el augurio de algo bueno para unos, y una terrible pesadilla para otros. Se dirigió rápidamente al salón donde entregaban el informe y recogió el suyo.
Se cuestionó el abrirlo o no, reunió fuerza después de un rato. Su temor se había cumplido, sus notas habían bajado, si bien no demasiado, habían bajado, y eso no era nada agradable para ella.
Mientras caminaba por los pasillos en los cambios de hora sentía las miradas de los profesores fija sen ella, y escuchaba los susurros de estos.
Apenas tocó la campana de salida salió corriendo de ese lugar. Camino un buen rato antes de sentir una irritante voz detrás de ella.
-Hola Lisa- dijo un muchacho de pelo azul, mucho más alto que ella, acercándose con su molestosa sonrisa tonta en la cara
-Hola Millhouse, ¿Qué quieres? Estoy apurada-
-Pues, quería saber si ¿Te gustaría salir conmigo hoy por la noche?- la voz del muchacho era segura, como si creyera tener el éxito asegurado, demasiado fresco para Lisa
-Pues no, lo siento pero no, mis notas han bajado y tengo que estudiar-
-Tus notas son perfectas, vamos solo será por un rato- dijo Millhouse insistentemente mientras sujetaba fuertemente uno de los brazos de Lisa. Esta tiró de su brazo fuertemente, consiguiendo ser liberada
-He dicho que no tengo tiempo- tenia que admitir, que la única razon por la que no le había metido un puñete a ese gorila era porque no apoyaba la violencia, y tenia que dar el ejemplo a los demás. Siguió caminando, molesta, dejando a Millhouse atrás, sintió su mirada clavada en ella, pero no le importo.
Entró en su casa, había un aire extraño, aire a batalla. Sus dos hermanos estaban sentados en el sillón de la sala, Homero y Marge estaban sentados en el lado opuesto.
-Lisa, por fin llegas, siéntate, tu padre y yo tenemos algo que decirles- dijo Marge, Lisa se sentó al lado de Maggie, siendo acosada por la burlona mirada de Bart.
-Niños, esto es importante, y tal vez no les agrade mucho la idea- comenzó Homero- Nos vamos a mudar-
-¡¿Qué?!- gritaron los tres menores al mismo tiempo.
-No, olvídalo Homero, nadie mueve a Bart Simpson de esta ciudad-
-¿Cómo se les ha ocurrido hacer algo así sin consultarnos? Nuestra vida esta aquí-
-No nos vamos a ir a ninguna parte, pueden irse ustedes si así lo desean-
-Claro que nos vamos jovencita- dijo Marge molesta enfrentando a Maggie- Esta ciudad ya no es tan segura como antes, su padre y yo solo queremos lo mejor para ustedes. Nos vamos a Lake Charles-
-Ni de broma- dijo Bart mientras subía las escaleras, acompañado de sus hermanas. Tres portazos se oyeron en el segundo piso.
(N/A):
Dejen Reviews!
Me disculpo de rodillas, se que rompí mi promesa, pero una profesora dejo para ultimo momento un análisis de obra, que acabo con mis vacaciones. A modo de disculpa, les traigo este capitulo de 10 paginas, TuT no tienen idea de cómo exprimí mi cerebro. Ya empecé el 11, quiero agradecer a todo el mundo que ha ido dejando reviews desde que comencé el fic, muchísimas gracias sigan dejando reviews!
¡Byee!
¡Cuídense!
