Capitulo 12:

Camino rápidamente por los pasillos, el rumor de la pelea ya había corrido por todas las bocas, y todos la miraban curiosos. Estaba más preocupada por otro rumor más importante…Entró en el baño de las chicas, Allison la esperaba ahí.

-¿Qué ha pasado?- preguntó Lisa preocupada

-Es Avril…-dijo Allison serenamente -Algo le pasa, estoy segura, solo basta que veas la cara que tiene-

-¿No les ha dicho nada?-

-No, le hemos preguntado un millón de veces, pero no ha querido decirnos nada…quizás a ti si quiera decirte algo, inténtalo por favor-

-¿Sabes donde está?-

-En el salón de música, creo-

-Ok, intentaré hablar con ella- Lisa salió directo al salón de música.

Todo había comenzado esa mañana, Avril había llegado deprimida, y no les había querido decir que pasaba. Lisa confiaba en que su amiga le quisiera decir que era lo que le ocurría. Ojala tuviera razón…

La música triste de un piano salía del salón, Lisa se detuvo para oír la melodía, conocía esa canción…y también a la persona que la tocaba. Entró despacio, Avril estaba sentada tocando el piano, sola, se le veía triste pero tranquila. Lisa se paró a su costado, Avril dejó de tocar.

-¿Quieres hablar?- preguntó Lisa con una dulce sonrisa. Avril sonrió vagamente y se arrimó un poco para que Lisa pudiera sentarse a su costado- No le has dicho a nadie que te pasa…estamos preocupadas- dijo mientras observaba a su amiga, esta estaba cabizbaja mirando las teclas del piano.

Lisa nunca la había visto así antes, ¿pero que podía haber pasado? ¿Se sentía mal? ¿Alguien la había hecho sentir mal?...podría ser que…

-¿Tiene que ver con Colin, verdad?- Avril asintió, su voz triste salió con esfuerzo.

-Las cosas…no son como yo quisiera, no…él dijo que estaba confundido…-Avril pausó un rato, sus ojos se fueron llenando de lagrimas poco a poco, continuó –No entiendo…no entiendo…estoy segura de que le gusta alguien más… ¿Por qué tan rápido? ¿Por qué me dijo que me quería si no era verdad?- Lisa abrazo a su amiga, tenia razón, ¿Por qué le había dicho eso si era mentira? ¿Por qué le había hecho daño?...

Se detuvo a pensar un momento mientras intentaba calmar a Avril… ¿soportaría ella eso? Le bastaba ver como estaba su amiga para darse cuenta de que no.

"¿Por qué Colin?" pensó, ella lo conocía, sabía que era un buen chico, y por eso no entendía por qué estaba haciendo daño a Avril, no era algo que ella hubiese creído que él era capaz de hacer. A ella también le dolería si se lo hicieran, era por eso que no solía ser muy abierta a las relaciones…

Avril se tranquilizo lentamente, secó sus lagrimas en la manga de su sweater y prosiguió

–Tal vez…yo no soy la persona que él creía que era…-

-No, no es tu culpa, Avril tu lo quisiste mucho, no tenía de que quejarse…- dijo Lisa intentando reconfortar a su amiga. Avril forzó una sonrisa y asintió

-Sabes…creo que es mejor que salgamos…no queremos que nadie ande de chismoso- Lisa sonrió y asintió, amabas salieron de ahí.

Tal vez, Colin no era la persona que ella creía que era….De ninguna manera era culpa de Avril, ella tenía razón, a el debía gustarle alguien más…

-Por cierto- comenzó Avril -¿Son ciertos los rumores?-

-Si…lamentablemente-

-¿Te pegó?-

-Si…-

-¡Es un imbécil! Dime Lisa, según el ¿Por qué lo hizo?-

-Por qué me negué a salir con él-

-Con más razón aún…pero vaya, nunca pensé que Starbeam terminaría en el hospital… ¿Y como está Nelson?-

-La última vez que hablé con él estaba sangrando….Ha sido mi culpa, tal vez debí haber soportado salir con Millhouse, así hubiese evitado todos estos problemas que…-

-No digas eso, no es tu obligación salir con él. Ha sido muy noble de la parte de Nelson el defenderte-

-Si…pero esta herido…- dijo Lisa con un tono de tristeza, Avril sonrió

-Pero te defendió, debe ser porque te quiere- dijo picadamente Avril, haciendo que Lisa se sonrojara

-No, solo lo hizo porque le pareció lo correcto, solo somos…-

-¿Amigos?...si claro- dijo burlonamente Avril, luego dejó salir una risita. Una muchacha se les acercó corriendo.

-Hola chicas-

-Hola Alex-

-Oigan, tengo algo que contarles, creo que les va a fascinar, y lo mejor es que ya tengo el permiso de mis padres, díganme ¿no es genial?-

-Primero dinos que va a pasar- dijo Lisa mientras contemplaba a su amiga dando saltos de alegría

-Ok… ¡voy a organizar una súper-mega-fiesta!-grito Alex captando la atención de unas cuantas personas

-Wow, eso es genial Alex, ¿Cuándo va a ser?- preguntó Avril mientras calmaba un poco a su amiga eufórica

-Dentro de dos semanas-

-Vaya, ya tenias todo preparado-

-Si, y todos van a estar invitados, todos, todos- dijo la muchacha con una gran sonrisa en su rostro –Y más les vale no faltar, o yo misma iré a sus casas por ustedes-

La campana sonó y las tres se dirigieron a sus clases. Alex estaba fundida en un éxtasis de felicidad…quizás Lisa debería ir, solo para relajarse un poco, últimamente no se divertía demasiado, y el año estaba por acabar…pronto no habría nada más que trabajar…no quería eso…Si, le importaban los estudios, le importaba su futuro, pero tenia miedo, muy en el fondo, de no ser nada más que una maquina que no haría nada más que trabajar…

-Bien- dijo la profesora de ciencias, comenzando así la clase –Se nos esta acabando el año, así que les dejaré un trabajo especial- la clase se quejó, la profesora prosiguió una vez que el ruido paró un poco –Este trabajo consiste en elaborar un ensayo informativo sobre algún tema que hayamos visto en el año- No era muy complicado, tenia confianza en que podría hacerlo. Suspiró, le iba a tomar tiempo…pero lo iba a hacer.

Se estaba acabando el año, aún tenía cosas que hacer.

Últimamente se esforzaba el doble para entender la clase, intentaba no distraerse, no del todo. Y aún así las horas se pasaban rápido, aunque intentara no pensar en eso, pero así era y no podía hacer nada. El reloj parecía correr por el "final".

La campana del timbre sonó, parecían haber sido un par de minutos…y habían sido dos horas…


-Señorita Lisa Simpson, acérquese a la oficina del director, Señorita Lisa Simpson, acérquese a la oficina del director- llamó la secretaria por el altavoz. ¿Qué podría haber pasado ahora? ¿Tendría algo que ver con sus notas? ¿Ó…?

Tocó la puerta de la oficina y recibió un "pase" entró y tomó el asiento que el director le estaba ofreciendo.

-Bien, Srta. Simpson – dijo el hombre –supongo que estará enterada de que el gobierno ha impuesto una ley donde sostiene que en cualquier tipo de peleas, donde alguien salga herido y termine en un centro médico, se deberá aplicar la sanción al responsable de iniciar la pelea o agresor-

-Si, estaba enterada Sr.-

-Bien, me gustaría escuchar tu versión de la historia. Verás, hasta ahora hemos recolectado dos versiones diferentes, la de tu hermano Bart, y la de Millhouse VanHouten. Dime que es exactamente lo que pasó-

-Pues…verá…-Lisa tomó aire antes de continuar- verá….Millhouse quería…salir conmigo, pero yo me negué, insistió y me sujetó el brazo con fuerza, intente que me soltara…pero no lo hizo, así que yo…- Lisa recordó con temor lo que había pasado después de eso.

-Continúe señorita Simpson- dijo el director mientras tomaba nota en un papel. Lisa se llenó de valor para poder continuar.

-..Así que yo…lo abofeteé, pero no me soltó, me devolvió la cachetada, luego me insultó, planeaba seguir golpeándome, pero…-

-Pero Muntz te defendió-

-Si... y luego Starbeam intentó separar a Millhouse de Nelson, pero Millhouse lo atacó, él…lo lanzó y le hizo quedar inconciente…-

-Y luego Bart terminó la pelea ¿verdad?-

-Si…-

-Bien, al parecer fue el señor VanHouten el que inició todo. Confío en todo lo que has dicho, la verdad más que en lo que dijo Bart-

-Gracias…supongo-

-Ya puedes retirarte Lisa, espero no verte por aquí, si eso es bueno-

-Si, gracias, adiós- dijo mientras salía.

Le gustaría saber que había dicho su hermano al director. Tal vez deberían acabar con su tonta pelea de una buena vez…quizás así podrían planear algo para evitar la mudanza…quizás lo haría después…

En cuanto a Millhouse…había escuchado que se había armado un buen alboroto en la mañana, al parecer una broma relacionada con su niñez, tenía la sensación de saber de quien o quienes se trataba. Una pelirroja la alcanzó.

-Hola ¿Qué ha pasado? ¿Has hablado con Avril?-

-Sí, al parecer su relación con Colin no esta yendo muy bien-

-Oh, ya veo, con razón estaba tan deprimida, ¿Te has enterado de la fiesta de Alex?-

-Si, me lo ha dicho esta mañana-

-¿Piensas ir? Más te vale decir que sí-

-Pues…en realidad no lo sé-

-Vamos, tienes que ir, es un buen momento para que te relajes. Últimamente te veo más cansada- Allison tenía razón, últimamente estaba más cansada, y aún tenía mil cosas por hacer…le dolía la espalda por culpa del estrés.

-Bueno…sí, creo que tienes razón-

-No creas, la tengo- dijo Allison con una gran sonrisa. Un muchacho de pelo rojo se acercó cabizbajo y saludó

-Hola chicas…-

-Hola- saludó Allison de mala gana, algo picada por el asunto de Avril, no era "problema suyo", pero era su amiga.

-Hola Colin- saludó Lisa intentando sonar normal

-Disculpen que las interrumpa…Lisa, ¿crees que podríamos hablar después?...claro, si no te molesta- preguntó el pelirrojo casi susurrando

¿Qué tenía que decirle? Esperaba que fuera un "lamento haber dañado a Avril", Allison le puso una mano en el hombro a Lisa y le dijo al oído

-Estaré en la biblioteca avanzando tareas-

-Esta bien, nos vemos dentro de un rato- luego de eso Allison se perdió entre la gente dejando a Colin y lisa solos.

-Bien- dijo Lisa –Creo que puedes decírmelo ahora-

-Bien…creo que ya te enteraste de lo que pasó con Avril-

-Sí- dijo Lisa, ¿Cómo no podía notarlo con el estado de animo que había tenido Avril esa mañana? Suspiró –Dime que pasó, es eso de lo que quieres hablar ¿cierto?- el pelirrojo asintió y procedió

-Estoy seguro de que no está bien…yo si la quiero, en serio, es una chica muy linda e inteligente…pero…pero en este momento estoy muy confundido, pensé que haría daño seguir con eso…así-

-¿Esto…vino desde antes?- preguntó Lisa con un poco de indignación oculta.

-Sí…pero no era nada fuerte, pensé que si me concentraba en querer a Avril, eso se iba a borrar…pero no fue así…creo que incluso empeoró la situación, ¿verdad? No quería hacerle daño, eso nunca…y por eso, por eso le dije que sería mejor dejar esto por un tiempo…-

-Me gustaría ayudarte, en serio, pero no es algo en lo que pueda intervenir…- Lisa puso una mano en el hombro de Colin –Creo que lo único que queda por hacer es que aclares a quien quieres y que quieres- Colin sonrió vagamente

-Gracias- dijo el pelirrojo

-De nada- respondió Lisa con una suave sonrisa reconfortante.

Se despidió del chico y fue a la biblioteca, Allison y ella habían quedado en hacer las tareas. Colin estaba confundido…ella había estado batallando un gran tiempo para no estarlo…y quizás, solo quizás, ya había logrado esa meta…no le gustaba Colin, no por el hecho de que hubiese dañado a Avril, si no porque estaba confundido, por que a ella le gustaba alguien más…y no quería saber nada de confusiones por ahora, quería estar tranquila aunque sea un corto tiempo…

De nuevo estaba en su cuarto, con muchos libros de ciencias a su alrededor, buscando, investigando, quería terminar esa tarea en cuanto antes, así tendría tiempo de relajarse. Alguien tocó la puerta, se paró y abrió

-Janey te espera en la tienda, quiere hablar contigo- dijo Bart indiferente.

¿Por qué Janey no la había llamado al celular? ¿Había pasado algo?

-Gracias- respondió Lisa, Bart simplemente se alejó por el pasillo de la casa.

Se puso su casaca. Era de noche y tenía la extraña sensación de que algo raro estaba pasando. Las calles estaban semivacías, solo habían algunas personas que vagaban en la oscuridad. Suspiró. Hacía frío, y por alguna razón estaba preparada para correr en cualquier momento.


Lo había logrado, había engañado a su hermana, y ahora solo tenía que llevar a acabo el resto del plan. Jessica lo esperaba fuera, justo en el lugar en el que Lisa estaba encaminada, llevaban un buen tiempo planeando todo eso.

Salió de la casa, Lisa ya debería estar en el lugar en el que le había dicho que estaría Janey, tenía que caminar rápido si quería alcanzarla, solo llevaría con el una cámara digital, para capturar el momento del susto.

Lisa caminaba rápidamente, tenía que correr ligeramente. Jessica aparentaría ser un secuestrador, usaría una mascara negra para que Lisa no viera su rostro, y cuando Lisa estuviese muerta de miedo, el saldría y tomaría un buen par de fotografía de la señorita asustadiza. Sería divertido y cruel.

Cuando Lisa llegó al punto el estaba metros atrás, vio a Jessica aparecer tras Lisa, el plan iba tal y como debería ir. Lisa volteó, posiblemente había notado a Jessica, avanzó un poco. Lisa gritó al descubrir a la persona detrás de ella, el rubio dejó salir una suave risa burlona, camino directo hacia las muchachas con la cámara en la mano. El "secuestrador" colocó un pañuelo en la nariz de Lisa, Lisa forcejeó y gritó mientras perdía la conciencia. Bart oyó un gritó detrás de él, volteó y se encontró con que la pelinegra hija del pastor estaba detrás de él, y si ella estaba ahí…entonces…

El sujeto arrastraba hacia a un carro que se había estacionado cerca, oculto en la oscuridad.

-¡Deja a mi hermana idiota!- dijo Bart tomando una piedra que estaba cerca de su pie y lanzándola directo a la cabeza del sujeto, que cayó al suelo soltando a Lisa.

Bart corrió hacia su hermana y la recogió, ¿Qué se suponía que iba a decirle a sus padres? Esto era su culpa. Un fuerte jalón de su pantalón lo detuvo, el hombre estaba conciente y lo sujetaba firmemente mientras apuntaba con una pistola

-Suban al auto- indicó –Suban o los mato a los dos- Bart no respondía, solo miraba la manera en la que el hombre se disponía a tirar del gatillo de su arma. Una piedra cayó en la cabeza del hombre por segunda vez, más grande que la anterior, esta vez dejando completamente inconciente al agresor.

-Gracias Jessica-

-¿Cómo has podido confundirme con ese tipo?-

-Esta muy oscuro, no puedo ver bien-

-Ah… ¿Lisa esta bien?-

-Si…pero va a querer matarme cuando despierte y descubra que era una trampa… Gracias, de no ser por ti estaríamos muertos- dijo Bart regalándole un beso en la mejilla a la hija del reverendo.

La muchacha sonrió picaramente, tomando por la barbilla al rubio, acercándolo lo suficiente a ella como para sostener el beso. Bart tenía sujeta a Lisa por el brazo, y por el momento pensó en dejarla caer para sostener a Jessica. Se separaron lentamente, ambos con una sonrisa en los labios. Tal vez el debería decirle lo que sentía por ella de una buena vez…


La noche pasada había habido un gran escándalo en su casa, su madre se había alterado bastante cuando su hermano había llegado con ella inconciente en un carro de la policía…Bart le había pedido disculpas por la tontería que había hecho, por poner en peligro SUS vidas…y por alguna razón…lo había perdonado.

En la escuela corrían mil rumores, de que Millhouse había sido enviado a un reformatorio, y que sus padres se habían ido de vacaciones a Hawaii, para olvidar un poco todo eso, se contaba que Bart tenía nueva novia, Jessica Lovejoy.

Abrió su casillero y sacó los libros para estudiar, los días se pasaban rápido, calculaba que quedaban dos meses antes de finalizar el año escolar. Yale y Princeton habían mandado cartas hace poco, al parecer el director tenía que elegir a quien iba a recomendar, a ella ó a Martin Prince…por lo tanto, tenía que demostrar que podía trabajar mejor que su competencia, pero aún así equilibrar su vida privada…o lo poco que tenía de esta...

Antes de irse quería pasar por la biblioteca y repasar unas cosas que había leído con Allison el día anterior. Entró y sacó los libros que necesitaba. Se sentó en una mesa y empezó a leer.

Pasó un rato, un muchacho pelimarrón se acercó y se sentó en la misma mesa que ella. Este llevaba un libro en la mano, era la primera vez que ella lo veía con un libro, y podría ser la última

-Hola- saludó Lisa tímidamente. El muchacho sonrió despacio mientras parecía examinarla con la mirada, bajo su ojo mostraba el borde morado causado por la pelea.

-Hola, ¿es cierto lo que dicen?- preguntó el muchacho con un toque de preocupación

-Si…Bart me ha salvado, bueno, en realidad Bart y Jessica- respondió Lisa tranquilamente, antes de agregar otra noticia – Han mandado a Millhouse a una correccional, ¿sabes? Sus padres han pensado en irse de vacaciones hasta que la gente olvide un poco el problema-

-Supongo que debe haber sido un buen lío… ¿desde cuando se volvió así?-

-Pues en realidad yo tampoco lo sé. Creo que lo único que quería era… atención- dijo Lisa con un pequeño tono de tristeza.

La verdad era que nadie había sido amable con Millhouse en todos esos años…y podría haber sido esa la razón de que se tornara en alguien tan agresivo…

-Nos han dicho que esa ley se estableció hace poco, quizás si hubiese tenido más tiempo…solo lo hubiesen mandado a detención- comentó el muchacho sonriendo suavemente.

Lisa había estado a punto de olvidar algo importante, Nelson había estado metido en numerosos problemas.

-Sí…lo más seguro es que sí, ¿han sanado tus heridas?-

-Algo así- respondió Nelson con uva vaga sonrisa en la cara –Por lo menos he dejado de sangrar-

-¿Cómo está tu amigo?-

-mmm…bien, se puede decir. Esta con yeso y lleno de moretones…y molesto, pero esta vivo- Lisa sonrió, acababa de recordar el rumor, ellos ya habían cobrado su "venganza", no pasando de una broma, le alegraba saber de que no habían realizado ninguna masacre. Quizás debería preguntar…solo para salir de dudas…

-Dime Nelson- dijo tranquilamente Lisa, sin quitar su suave sonrisa –Han sido ustedes ¿no? Ustedes le han jugado la ultima broma a Millhouse- Nelson sonrió maléficamente y respondió

-Si, a nadie le gusta que lo hagan volar- este último comentario fue acompañado por las pequeñas risas de ambos. Lisa notó, sin preocuparse demasiado, las miradas de la poca gente que ahí estaba clavadas en ellos, posiblemente Nelson también las notó, pero no les prestó importancia…o quizás ya estaba acostumbrado…

Su sonrisa la tenía hipnotizada, ella también sonreía, por unos segundos sintió fuertes ganas de abrazarlo, sentía ese sentimiento crecer dentro de ella, y no podía quitarle los ojos de encima, no podía, parecía que sus ojos habían quedado enganchados de por vida a su figura. El muchacho se limitaba a ojear el libro que llevaba con él.

Era una sensación "estresante" pero agradable…debía ser…que él era la persona que más quería.


Esa tarde su plan de descansar había sido frustrado por dos rubias, una pelirroja y una morena, habían tocado a su puerta y la habían "arrastrado" hacia las tiendas del inmenso centro comercial. Entraron en una elegante tienda de ropa. Tenía la sensación de saber que era lo que pasaba, no hacia falta preguntar pero…

-¿Para que hemos venido aquí?-

-¿No es obvio? Para elegir vestidos para la fiesta de Alex-

-¿vestidos? Pero…-

-Ay Lisa, no te preocupes por el dinero- dijo Alex mientras jugueteaba con su tarjeta de crédito –Para eso tenemos esto-

Sus amigas contemplaban los, tenía que admitirlo, hermosos vestidos. Había vestidos muy bonitos, tal vez…

La rubia de ojos marrones la jaló por el brazo –Tu vienes conmigo- dijo Avril llevándola a una de las partes de la inmensa tienda. Avril señaló unos vestidos rojos y negros- Me parece que estos dos colores van bien contigo-

-Pues creo que si, pero…-

-Mira, ¿Qué te parece este?- dijo Avril alcanzándole un vestido negro, la tela era muy suave y brillante…pero era demasiado escotado para el gusto de Lisa.

-Nah…no creo que sea capaz de ponerme esto-

-Bien… ¿y que tal este?...am…- El vestido que Avril sostenía era muy bonito, pero la espalda parecía no existir en aquel singular diseño. La muchacha lo devolvió y cogió uno que encendió resplandor en los ojos de ambas. Era muy bonito, rojo con un listón de seda roja cubriendo la cintura, simple y lindo.

Avril le alcanzo el vestido a Lisa y procedió a empujarla dentro de un probador, no le quedó más opción que ponérselo, luego de hacer eso salió. Avril sonrió amistosamente –Ese vestido te queda como guante a la mano, ¡eh chicas, vengan acá!- sus amigas se acercaron.

Alex rodeó observando a Lisa cuidadosamente –La tela es de muy buena calidad, buena costura, simple, pero atractivo. Definitivamente Lisa, has encontrado a tu par-

-¿Vas a ir a la fiesta?- preguntó Allison

-Claro que va a ir, por eso las he traído aquí, para asegurarme que vayan- dijo Alex con una sonrisa maliciosa. Lisa sonrió también, regresó al probador y se cambio. Volvió a su casa con la caja de un vestido en la bolsa de la elegante tienda en la que habían estado.

Escondió la bolsa de la vista de su madre, sabía que empezaría a bombardearla con preguntas si veía la bolsa. Se metió en su cuarto y decidió avanzar el trabajo de ciencias. Ahora si planeaba "descansar"…pero como siempre, sus intentos fueron frustrados por el golpeteo en la puerta de su cuarto. Abrió la puerta y se encontró con su hermana menor

- Ven, mamá quiere hablar con nosotros-

-Esta bien… ¿pasó algo?-

-Espero que sí- dijo Maggie mientras se alejaba por el pasillo. Lisa le siguió, no tenía ni la más mínima idea de lo que podría estar pasando…conociendo la situación…podría decirles que empaquen sus cosas…

Marge estaba sentada en uno de los muebles de la sala, lisa y Maggie se sentaron en el mueble de al frente.

-Bien…niñas, me gustaría saber la verdadera razón por la que no quieren dejar esta ciudad…-

-Esta bien- dijo Maggie despreocupadamente –Tengo novio- Marge quedó boquiabierta al igual que Lisa, nunca lo habían sospechado. Aunque ahora las cosas empezaban a tener un poco más de sentido. Ahora entendían por qué salía y nunca decía nada…por qué había cambiado tanto…tenía novio

-Margaret Simpson… ¿por qué no me has dicho nada?- preguntó Marge bastante sorprendida. Maggie se encogió en hombros –Pues…sabia que reaccionarían así- Maggie suspiró –Lo siento…pero entiéndanme…no me quiero ir de este sitio- Marge miró a Maggie, luego a Lisa, y al suelo.

-¿Qué tienes que decir Lisa?-

-Mamá…se que este año acabo la escuela…pero…mi vida esta aquí, este sitio es especial para mí…-

-¿Eso es todo?-

-Si…-respondieron las dos muchachas a coro

-Entiendo…miren chicas, hablaré con su padre…intentaré hacer algo…pero no aseguro nada, ah y no olviden que mañana en la tarde salimos de viaje por el feriado-

Había olvidado por completo que el día siguiente era feriado, junto con los dos que le seguían, que distraída se estaba volviendo. Luego de la perturbante conversación con su madre, Lisa subió a su cuarto y decidió tomar una siesta, no pensaba volver a contestar la puerta ó el celular. A su mente se asomaban recuerdos del día, una sonrisa…y un vestido rojo….Recordaba que le preocupaba algo, algo que había olvidado por un tiempo, le preocupaba hablar en sueños…y que alguien la escuchara, fue por eso que empezó a encerrarse en su cuarto. Había veces que soñaba volar…otras soñaba caminar por largos caminos…a veces soñaba con él, y esos eran los sueño que no quería que nadie escuchara…quizás esa noche se iba a embarcar en uno de esos sueños. Por eso sonreía mientras dormía.


El pelirrojo acomodó sus libros sobre el escritorio de su cuarto, había sido un día muy agotador…había intentado llamar a Lisa, pero tenía el celular apagado… ¿podría ser que la hubiese decepcionado? Después de todo, ella era amiga de Avril…podría ser que le hubiese molestado el hecho de que, posiblemente Avril se hubiese sentido mal por su culpa, porque estaba confundido…preferiría no pensar así, pero sabía que había un grado de posibilidad.

En fin, si quería a Avril, era una chica linda, tenía un buen corazón, era muy inteligente…pero también tenía a otra chica flotando en su mente, Lisa. Había intentado sacarla de su mente, convencerse de que solo era una ilusión, que no era nada real, pero no había podido, no podía. No quería hacerle daño a Avril, si es que ya no se lo había hecho.

Había algo que no lo dejaba en paz… ¿sentía Lisa algo por él?...pues la verdad parecía que no, parecía que la chica estaba pensando en otra persona…o bien podría estar equivocado y era porque estaba muy distraída…

En Irlanda lo único que había hecho era preguntarse si Lisa se acordaría de él, se había ido por seis años, y todo había cambiado…bueno, quizás debería ser así, es decir, si se ponía a pensar más…seis años era mucho tiempo…suspiró. Tal vez debería decirle a Lisa lo que sentía…era la única respuesta que encontraba para liberarse de esa maldita confusión…

Tenia que hacerlo, por más que le costara…y pronto.


La rubia se paseaba por su cuarto, metiendo rápidamente sus libros a la mochila de viaje, Homero había decidido que irían al campo, a acampar al aire libre. Ella, por su parte, había decidido que sería una buena ocasión para relajarse, sabía que al volver tendría cosas de que preocuparse, como la fiesta de Alex, a la que iba a asistir. Suspiró.

Bajó las escaleras juntó a su maleta de viaje y subió al carro. Durante el camino nadie habló. Bart y Maggie disfrutaban de la música de sus reproductores, mientras que ella leía tranquilamente su libro favorito.

"…Por alguna razón decidió acompañarme hasta mi casa, y yo lo dejé por supuesto. Aunque yo miraba la vereda, y aunque no hablamos, yo sabía que él me estaba mirando, y eso me hacía feliz. Sentía ganas de hablarle, ¿pero de que? ¿De cuanto le quería? No, no podía, por aún no. Pero lo iba a hacer, me había hecho la promesa, mi meta era hacerle saber que yo le quería, aunque me derritiera de nervios en el intento..."

Lisa dejó de leer para analizar un poco. No había pensado en eso antes…no había imaginado que pasaría si… ¿Quería decirle a Nelson lo que sentía por él? Un sentimiento extraño recorrió su cuerpo…si…sí quería, y lo sabía perfectamente, y siempre lo había sabido, ya no aguantaba más ¿Cuánto podía soportar? El sencillo pensamiento corrió por su mente. Clavó su mirada en la ventana del carro mientras pensaba…no tenía la mínima idea de lo que podría pasar….Una vez le había dicho, ¿reaccionaría igual? Claro que no, ya habían pasado seis años, y él había cambiado mucho…en ese caso habían dos opciones:

Podía decirle...y si no sentía lo mismo... ¿Como le hablaría de nuevo?

Arriesgarse a perderlo de nuevo cuando acabara la escuela…

¿Qué quería ella? Notó que su madre la estaba observando por el espejo retrovisor del carro, así que pretendió volver a su lectura

"…Durante un tiempo yo había soñado que sería el quien cumpliría mi meta 'y ojala así sea' me decía a mi misma ¿Quién decía que no podía ser así?..."

Cierto… ¿Quién decía que no podía ser así? Un suave rojo apareció en sus mejillas. Si eso pasara… ¿Qué se suponía que hiciera? Bueno, sería más bien un ¿Cómo reaccionaría ella? Porque estaba segura de que eso que ella sentía no iba a cambiar…

El carro se detuvo en un campo. Por fin podría descansar un poco. Era un campo al borde de un lago, más allá había un bosque. Parecía un lugar tranquilo, por lo menos ahí no había contaminación. Luego de desempacar todo y armar las carpas, se sentó en la orilla del lago, sumergiendo sus pies en este. Hacia mucho tiempo que no hacia eso, no desde lo que pasó con el lago de Springfield…

Su hermano fue a parar a su costado, la miró por un rato y luego habló

-Oye Lis…mira, se que no me he portado muy bien contigo estos últimos años…solo quiero que sepas que lo siento- Lisa volteó a ver a Bart, ¿se estaba disculpando?

-Yo tampoco me he portado "bien" contigo Bart- respondió Lisa con una sonrisa reconfortante. Su padre llamó desde atrás

-¡Niños vengan aquí, tenemos que hablar!- Bart y Lisa se miraron, ambos sintieron ese agradable presentimiento. Ambos caminaron hasta el campamento, alrededor de una pequeña hoguera estaban sentados Marge, Maggie y Homero, que acomodaba un gran filete que sería SU cena.

-Bien niños, se que estos últimos días no han sido muy buenos, y que posiblemente este molestos. Por eso quiero decirles que hemos decidido algo- Los tres hermanos se miraron presintiendo ya lo que iba a pasar.

-No nos vamos a mudar- concluyó Homero. Los tres hermanos saltaron de donde estaban sentados y corrieron a abrazar a su padre y madre.

-Vaya Homero, parece que tu cena se está quemando- dijo Bart burlonamente. Homero corrió sacando el filete caliente del fuego, quemándose las manos

-¡Maldito fuego!- gritó Homero mientras lanzaba el filete al aire para poder soplar su mano, lamentablemente estuvo conciente de lo que acababa de hacer cuando vio su filete hundirse en el lago -¡D'oh! ¡Maldito lago!-

Lisa sonreía mientras miraba la "típica" escena familiar regresar a su vida. Podría ser el inicio de algo bueno, esperaba que lo fuera. Miró al cielo, era azul y limpio, muy bonito y lleno de nubes…azul…en esos días iba a extrañar el azul…


Los tres se hallaban sentados en una de las veredas de las calles, tenían botellas de cerveza tiradas a su alrededor, y unas cuantas más rodeándolos, a pesar del alcohol la tensión que había estaba aumentando cada minuto.

El muchacho de pelo marrón oscuro y largo observaba con extrema cautela al menor de sus amigos, últimamente actuaba raro…aunque raro era poco. Algo le estaba pasando, y tenia la certeza de que tenía que ver con la chica Simpson, ¿Qué problema tenía con decirles? No le iban a decir nada ¿o sí?...bueno, quizás unas cuantas bromas, lo típico, pero nada más… ¿Qué se le habría metido en la cabeza? Miro a Kearney, el también tenía la mirada en el muchacho, mientras que el ultimo miraba al suelo sosteniendo una botella de cerveza en la otra mano.

-¿Quieren dejar de mirarme así? ¿Qué? ¿Se han enamorado de mi idiotas?- dijo Nelson levantando la cabeza y llevándose la cerveza a la boca. Jimbo le dio un golpe no muy fuerte en la cabeza, su plan no era dejarlo inconciente, no por el momento.

-Idiota…- murmuró. Hubo un pequeño momento de silencio antes de que volvieran a hablar

-Basta de estupideces, ya me estoy empezando a aburrir. Muntz, admítelo de una maldita vez- se paró pateando levemente a su amigo para que reaccionara.

-¿Qué quieres que admita?-dijo Nelson parándose para evitar ser golpeado nuevamente.

-No te hagas el idiota- dijo Kearney seriamente -¿Por qué no nos dices de una vez?-

-¿Qué? ¿No confías en tus hermanos?-

-…Esta bien- comenzó el chico de ojos azules –admito que no tengo la mínima idea de lo que están hablando-

-No juegues- dijo Jimbo tomando el último sorbo de su cerveza y lanzando la botella lejos -¿Te gusta la rubia verdad? ¿Por qué simplemente no lo admites, y ya? ¿No es como con las otras chicas?-

-No, no me gusta-

-¿Por qué si admitiste que te gustaban las otras chicas? ¿Por qué no quieres admitir que te gusta esta?- Nelson miró fijamente a Kearney y Jimbo, luego se llevó la cerveza a la boca de nuevo.

-¿Y si fuera así, que? No es un crimen ¿o sí?-

-Hermano, no empieces. Ya te hemos dicho, se nota, no lo hacemos por molestar, solo queremos que lo admitas de una maldita vez-

Hubo un odioso y cortante silencio. Kearney miraba fijamente a Nelson esperando a que reaccionara. Nelson se pasó una mano por el pelo, luego se encogió en hombros y dijo burlonamente mientras se daba media vuelta para alejarse de ahí

-Tal vez sí…o tal vez no apestosos, se ven al rato-

Jimbo sintió fuertes ganas de golpearlo con tanta fuerza, que terminaría en el mismo lugar que Starbeam…para su suerte se contuvo, más no Kearney, que le arrojó la botella de cerveza, que rápidamente fue esquivada por la suertuda victima.

-Terminará por admitirlo- murmuró Jimbo –Seguro…y si no lo hace, siempre podemos romperle la cara a golpes- ambos rieron mientras observaban como el otro muchacho desaparecía por la avenida.

Por un momento pensó… ¿podrían tener ellos la culpa? Quizás habían hecho algo y por eso su hermano no les quería decir…Nah, él sabía que podía hacer lo que desease con su vida…de todas maneras, el próximo año no importaría más la escuela.

Pateó una de las latas, en serio ¿ellos tenían la culpa de que fuera…así de terco?...podría ser…toda su vida se habían preocupado por guardar ese aspecto "duro", solamente para ser alguien, para tener el respeto de la gente…y había sido el plan perfecto…pero… ¿esa perfección tenía defectos? Esperaba que no fuera así, porque entonces habría tirado su vida a la basura…

-Ya hay que quitarnos, antes de que aparezca Wiggum-

-Séh, no tengo dinero para sobornos-


Podía oler el suave olor del campo. El viento de la mañana pasaba suave y frío. Su sueño había sido interrumpido por el cantar de un ave. Se sentó afuera de su carpa a observar el amanecer. Era lindo…parecía que el cielo estaba incendiándose, las nubes estaban en llamas. Se abrazó así misma.

Desearía mucho compartir esa vista con una sola persona…como lo había hecho antes…lamentaba el hecho de que no estuviera cerca en ese instante…tenia que admitirlo, adoraba que apareciera de la nada y le hablara. Por más diferentes que fueran… ¿haría tanto daño que estuvieran juntos?...no, no lo haría, porque era… ¿equilibrado talvez? Una sonrisa apareció en su rostro.

Sus pensamientos fueron interrumpidos por la mano de su madre posándose en su hombro. Alzó la cabeza para ver el rostro de Marge, esta sonreía cariñosamente. Se sentó a su lado y dijo:

-Se que no te gusta que me inmiscuya mucho en tus asuntos, pero no me puedes mentir…conozco esa cara- Lisa sonrió ligeramente, sorprendida por el gran instinto maternal de su madre

-Dime, ¿si?- pidió Marge. Lisa suspiró antes de empezar a revivir otra vez la historia. Le sorprendió el entendimiento de su madre, y la suave sonrisa que mantenía mientras le contaba como se sentía y que quería. Había sabido desde un principio que no iba a poder ocultárselo por mucho tiempo.

-Bien- dijo Marge cuando Lisa terminó de contarle todo –Parece que tenías razón, esto te toca resolverlo a ti…pero- dijo Marge mientras se disponía a abrazar a su hija –esta vez solo recuerda que el cerebro no es todo lo que debes escuchar, estoy segura que sabes a lo que me refiero- Lisa asintió recibiendo el abrazo de su madre.

Luego de un rato Marge le soltó y se paró volviendo a su carpa –Será mejor que te abrigues si no quieres pescar un resfriado- Lisa asintió y volvió su mirada al lago. Podría ser que Marge tuviera razón….

Volvió a su carpa y cogió su casaca y decidió pasear por el campo. Su celular vibró en su bolsillo, pero no contestó, estaba ahí para relajarse. Camino por el borde del lago hasta llegar a la orilla del bosque y luego empezó el regreso. Solo le quedaba ese día, era jueves…por la noche volverían a casa, y dentro de unos días era la fiesta….


El tiempo pasó rápido, y pronto vio en los pasillos de la escuela, grandes grupos de gente recibiendo un sobre pequeño y blanco. La invitación para la fiesta de Alex Whitney. Era ese fin de semana, en la casa de la misma…y era formal. No solía ir a las fiestas, era una de las pocas a las que había asistido en toda su adolescencia…tal vez sería bueno que asistiera a más fiestas.

Alex había invitado a todo el mundo, podía ver los sobres en las manos de todos…la razón…no la sabía, pero había sido algo muy bueno de su parte. Una morena llegó a su lado.

-Hola-

-Hola Janey… ¿has visto a la profesora de ciencias?-

-Creo que sí, no me digas, ya has terminado la tarea-

-Algo así, en realidad quiero que me diga si lo que he hecho esta bien-

-Vamos a buscarla, me pareció verla en el laboratorio-

-Ok, vamos- Ambas chicas recorrieron los pasillos, mientras caminaban sintió una mirada cerca y volteó discretamente. Un grupo de chicos pasaba vigilando todo. Su mirada se fijó específicamente en el menor de los muchachos, el muchacho volteó dejando mostrar una suave sonrisa, mientras sus ojos se clavaban en los de ella. Sintió su boca abrirse ligera y tontamente, apresuró a mostrar su sonrisa observando como el muchacho se alejaba.

Vio como el más alto volteaba para lanzarle una mirada asesina. Sintió su cuerpo congelarse ante aquella mirada fría… ¿la…la había visto? Más bien ¿se había notado tanto?

Janey la jaló del brazo y la miró sorprendida -¿Qué ha sido eso?- Lisa puso un dedo en sus labios indicándole que guardara silencio. Janey arrastró a Lisa hacia un salón vacío, y dijo con asombro -¿Te gusta Jimbo Jones?- Lisa la miró fijamente, tenía que admitir que lo que acababa de pasar había sido tremendamente raro.

-No- respondió Lisa

-¿Entonces quien? ¿Kearney? Lisa te quedaste una "hora" mirando hacia ellos, no puedes negarlo, se nota-

-No es Jimbo, y menos Kearney…- Lisa suspiró ¿Era acaso que todo el mundo iba a terminar sabiendo su secreto?...de todas maneras…podía decirle a sus amigas, no era un crimen después de todo

-Lisa Simpsons estoy esperando tu respuesta, sabes que no le diré a nadie-

-Si…lo se, es que…no estaba segura de cómo reaccionarían ante esto, por eso te pido que todavía no le digas nada a las demás-

-Ok, pero dime-

-Me gusta Nelson Muntz-

-No entiendo como es posible que no nos hayamos dado cuenta- dijo Janey disminuyendo su expresión de sorpresa –ahora nuestro "rompecabezas" tiene solución-

-¿Se nota mucho?- preguntó Lisa asustada. La morena se encogió en hombros

-Bueno…se notaba que te gustaba alguien, pero no quien era- Lisa sonrió suavemente y clavó su mirada en el suelo. La morena le dio unas palmadas en el hombro –mmm…oye, pero tu te llevas bien con el ¿verdad?-

-Si...algo así-

-Entonces ¿Cuál es el problema?-

-¿problema?-

-Yo creo que deberías decirle lo que sientes, y quien sabe…talvez siente lo mismo por ti-

-…podría ser…-

Ambas sonrieron mientras salían del salón.


Entró a la biblioteca, el lunes tenían examen de química y sabía que alguien estaría ahí. Prácticamente, ella estaba ahí por que sabía que él iría a buscarla en ese lugar. Se sentó en una de las mesas y abrió sus libros, no pasó mucho tiempo antes de que sintiera esa mirada clavada en su cabeza, sabía que estaba ahí, pero no levantó la mirada.

-Hola- saludó Nelson

-Hola- respondió Lisa mientras el se sentaba en la misma mesa. Llevaba con el los libros de química, tal y como ella había supuesto.

-Oye…quería pedirte un favor-

-Si, dime- respondió Lisa con una tímida sonrisa. El muchacho sonrió también

-Pues… ¿podrías ayudarme con esto?- dijo mientras le pasaba uno de los libros. "Sales" pensó Lisa, pues sí, sabia que la mayoría de gente encontraba esa rama de la química complicada. Sonrió.

-Claro- se inclinaron un poco hacia delante para no alzar demasiado la voz. Podía sentir el suave aroma que desprendía el muchacho, era un sedante para ella, intentaba concentrarse, y lo lograba con dificultad, más no lograba sacudirse el sentimiento de unos grandes y profundos ojos azules siguiéndole cada movimiento.

Lo miraba de rato en rato, no conseguía pillarle mirándola, pero sabía que lo hacía…. ¿acaso el también sabría que ella lo estaba mirando?

-Eres una magnifica maestra- dijo el pelimarrón, Lisa sintió sus mejilla encenderse de un rojo claro.

-No ha sido nada-

-De no ser por ti reprobaría los exámenes de química muy seguido-

-Sabes que puedes pedirme ayuda cuando la necesites, sobre todo para los exámenes- el muchacho asintió, fue por un momento que le pareció ver un centello rojo cruzar rápidamente por el rostro del muchacho, pero creyó que había sido solo su imaginación.

-¿Sabes que eres una persona muy agradable?- dijo Nelson mientras revisaba un poco más el tema –Es muy difícil encontrar gente como tú hoy en día- Esta vez fue Lisa quien sintió el centello de rojo vivo cruzar su cara.

-Por cierto…- comenzó el pelimarrón

-¿Si?-

-¿Vas a ir a la fiesta de Whitney, verdad?-

-Sí…supongo- dijo Lisa ocultando su rostro rojo tras su libro -¿Y tú?-preguntó guardando la poca calma que tenía

-Si…supongo- dijo el muchacho mientras acomodaba de golpe sus libros dentro de su mochila –Muchas gracias por ayudarme, tengo que irme, te ves al rato-

-No hay problema, nos vemos- dijo Lisa conteniendo el impulso de seguirle, sus mejillas ardían en rojo.

Pretendió devolver su atención a los libros, con el fin de que el rojo se apaciguara, pero notó las miradas de ciertas personas sobre ella, decidió ignorarlas, o por lo menos intentar hacerlo. Suspiró mientras contemplaba el libro que traía con ella, era inútil intentar concentrarse por el momento, lo sabía perfectamente, sabía también que no iba a poder dejar de pensar en él….recordó lo que su madre le había dicho,…talvez…talvez podría tomar su consejo y…y decirle.

Una sonrisa pequeña se asomó por su cara, solo tenía que esperar un poquito más…


Esa noche iba a dormir en la casa de Alex, afuera ya estaba todo listo, ya había bastante gente. Las chicas y ella se estaban arreglando dentro de la inmensa casa de los Whitney. La casa de Alex era inmensa, bastaba saberlo con enterarse de cuanta gente había invitado a la fiesta, la cual sería en el área del jardín.

Cepillaba su largo y rubio cabello, llevaba una bincha del mismo color del vestido que llevaba. No llevaba mucho maquillaje, solo tenía los ojos ligeramente delineados con negro, nada más, a diferencia de las otras chicas, a ella le gustaba verse natural. La pelirroja puso una mano en su hombro

-Vamos, nos esperan afuera-

-Dime Allison… ¿Cuánta gente hay afuera?-

-Muchísima, tanta como invitó Alex- ambas chicas se dispusieron a salir al jardín.

El jardín de los Whitney estaba lleno de gente, hablaban y tomaban martini, vodka ó cerveza, parecían divertirse mucho.

Sus ojos se movían por todos lados, la gente volteó para mirarla un par de veces ¿Qué? ¿No esperaban que asistiera en blue jeans, o sí? Ella había llevado vestido toda la primaria…pero parecía que ya nadie recordaba eso.

-Hey, chicas- llamó Alex. Llevaba un vestido palo rosa, y el pelo suelto –Oigan ¿se están divirtiendo?-

-Si, esta todo muy animado-

-Me alegro, estuve planeando esto por meses, ya se está acabando el año ¿Por qué no hacer una súper fiesta? La gente anda muy estresada en esta época-

Las chicas sonrieron, había mucha gente ahí, eso mareaba a Lisa, pero no pensaba retirarse, eso sería descortés…además de que sería apaleada por sus amigas…no era conveniente. Decidió sentarse en una de las sillas de las grandes y largas mesas.

Observó por un momento a la gente que bailaba al ritmo de la moderna música, alumbrados por las luces de colores, y abrigados por el sabor del licor. Reconoció a varias de esas personas, como a Martin Prince, quien coqueteaba discretamente con Janey, esta no prestaba mucha atención, incluso Ralph Wiggum estaba por ahí, realmente no había cambiado mucho…en fin, algunas personas nunca cambian…otras en cambio….

Vio al muchacho de pelo marrón acercarse tranquilamente, se veía muy bien en traje negro y corbata. Este sonrió levemente y se sentó a su lado

-Hola-

-Hola Nelson-

-¿Te estás divirtiendo?- preguntó Nelson mientras tomaba una de las copas de la mesa

-Si, eso creo- respondió Lisa mientras hacía lo mismo que él, aunque no solía tomar, pero por alguna razón halló la copa en su mano…

-Te ves bien- comentó él, causando que Lisa se sonrojara un poco, por suerte, esta bebía de su copa y esto ocultó un poco su reacción

-Gracias, tu también-respondió Lisa con una dulce sonrisa –Por cierto, ¿Dónde están tus amigos?-

-Están por ahí, llenándose de cerveza. Creo que es la única razón por la que decidieron venir- respondió Nelson mirando en dirección a la gente. Lisa se perdía mirándolo, no podía dejar de hacerlo y…y por algún extraño motivo, sentía que también la estaba mirando…

Si fuera tan fácil decirle como se sentía…

Tomó una copa más de la mesa, él hizo lo mismo, ambos sonreían tenuemente…

…Si fuera tan fácil lo haría….


-Lisa- llamó alguien, no podía saber quien era porque tenía los ojos cerrados –Lisa, son las dos de la tarde- la muchacha de vestido rojo abrió los ojos, encontrándose con una morena y descubriendo que estaba en una de las habitaciones de huéspedes de la inmensa casa.

-Vaya…si que se divirtieron anoche chicas- bromeó esta. Lisa despertó con el olor a licor prendido en ella, no recordaba mucho de la noche anterior, casi nada en realidad, es más, tenía que hacer una pregunta

-Oye Janey, ¿te puedo hacer una pregunta?-

-Si dime-

-¿Cómo he llegado hasta aquí anoche?-

-Ah, verás, Martin y yo las subimos, estaban realmente ebrias-

-¿Qué-e?-

-Si, y se la han pasado de maravilla, sobre todo tú y Alex-

-¿Qué ha pasado?- preguntó Lisa asustada

-Humm…ya te enterarás-

-¿No vas a decirme?- solo quiero saber si hice alguna estupidez-

-No, tú no has hecho nada que califique como "estupidez"- respondió la morena entre risas. Lisa se sobó la cabeza, le dolía bastante

-¿Y las demás chicas?-

-Han bajado para tomar desayuno, vamos nos están esperando- dijo la morena con una sonrisa y ofreciéndole una mano a Lisa para ayudarla a levantarse. La rubia se levantó de la cama, descubriendo así que estaba un poco mareada, además de que seguía llevando el vestido rojo.

Para su suerte bajó las escaleras de la casa sin mucha dificultad. Abajo las esperaban las demás chicas, que también llevaban puestos los vestidos, por lo visto solo Janey había conseguido ponerse el pijama.

-Hola- saludó Alex –vengan, siéntense- dijo la rubia ofreciéndoles asiento en la mesa de desayuno -¿Qué tal la han pasado anoche?- preguntó

-Bien…supongo-

-Oh ¿tu tampoco recuerdas nada?-

-No mucho-

-Bueno, parece que las dos únicas personas que recuerdan algo son Avril y Janey, entonces ¿Quién de ustedes dos nos dirá que tal la pasamos anoche?-

-Ah…-dijo Avril mirando a Janey

-No me mires a mí, te toca explicar a ti- respondió la morena

-Ah…esta bien- dijo Avril rendida -¿Cuánto quieren saber?-

-Todo- respondieron las tres chicas a coro

-Bien…aunque no recuerdo todo, así que Janey tendrá que continuar la mitad. Alex, te subiste a una mesa, alegando que estabas en la cima del Empire State- Avril contempló a su amiga esconder su cara entre sus brazos por la vergüenza mientras que las demás contenían la risa –Al, has bailado macarena con uno de los meseros, y luego le has preguntado que shampoo usaba-

-Oh por dios- respondió la pelirroja entre risas

-Y bien…Lisa…primero te vi hablando con Nelson, estaban conversando muy animadamente, solo te diré que ambos se excedieron con las copas, no se más-

-Dios…- dijo Lisa mientras se sonrojaba un tanto

-Si Avril, ahí fue cuando desapareciste de mi vista, a pesar de haber prometido que me ayudarías a cuidar a las chicas- regaño Janey –Bueno, Lisa, pues…tu y Nelson se han excedido con las copas, luego tú le has arrastrado a bailar mmm…-Janey paró para contemplar las caras de asombro de sus amigas –luego me perdí una parte por bajar a Alex de la mesa, cuando regrese a verte te habías quedado dormida sobre el hombro de Nelson. Y ya que casi toda la gente estaba tirada por ahí durmiendo, Martin se ofreció a ayudarme a subirlas hasta el cuarto- Las demás miraron a Lisa sorprendidas, aunque no se podía decir que todas miraban igual de sorprendidas.

-Haber- preguntó Lisa sorprendida -¿Qué ha sido eso?-

-Estaba ebria- dijo Lisa escondiendo su cara roja entre sus brazos

-De hecho, yo creo que nos estas ocultando algo- dijo Allison observándola cuidadosamente –Cuando las personas están ebrias tienden a revelar ciertos secretos- Lo último dicho por Allison espanto completamente a Lisa, ¿acaso ella…? No, no podía, si bien tenía planeado decirle pronto, no quería que fuese de ese modo, no así…

-¿Y bien?-preguntó Alex de nuevo –somos tus amigas, puedes decirnos ¿si?-

-Es que…no...No sé como podrían reaccionar…-

-Prometo no hacer escándalo- dijo Alex con una reluciente y convincente sonrisa

-Bien…-cedió Lisa. La reacción de sus amigas fue tranquila en comparación con lo que ella creía. Allison afirmó que había notado algo extraño en ella hace un tiempo, pero que no le había dicho nada para no molestarla…

"Soy un vidrio" pensó "…a estas alturas ya se debe haber dado cuenta…que vergüenza…" podría ser que sí…pero si así fuera, entonces…

"quizás no…"


Entró a su casa, todo se veía normal, al parecer sus padres no se habían enterado. Se sentía culpable por haber abusado de la confianza de sus padres. Su madre la saludó con una sonrisa

-Cariño ¿Cómo la has pasado anoche?-

-Bien mamá- respondió Lisa con una sonrisa culpable

-No sabes como me alegro de que no hayas llegado como Bart- Había olvidado que Bart también había estado en la fiesta, entonces también debería haber visto…pero ¿Por qué no había dicho nada?

Subió las escaleras y encontró a su hermano tirado boca arriba en su cuarto

-Bart-

-¿Qué?-

-Dime…de casualidad…-

-Si quieres saber porque no les dije anda, fue porque me pareció injusto delatarte, yo también estaba ebrio, además eres mi hermana-

-Gracias- dijo Lisa mientras se sentaba en el piso junto a Bart –Oye-

-Dime-

-¿Es cierto que sales con la hija del reverendo?-

-Pues si- respondió Bart con una sonrisa –ella es la chica perfecta…por cierto…no sabía que te gustaba Nelson, ¿se la han pasado muy bien anoche, no?- dijo Bart burlonamente, miró a su hermana, quien estaba roja como un tomate, este rió al ver la reacción de Lisa.

-No es mi culpa que te enamores tan fácil-

-¡No me enamoro fácil!-

-¡Entonces si te gusta!- dijo Bart revolcándose de risa

-¡Bart!- gritó Lisa mientras ahorcaba a su hermano, intentando matarle

-Hermanita, hermanita…- dijo burlonamente Bart –Tú lo has dicho, se lo has dicho ayer-

-¿Qué he dicho?- preguntó Lisa al borde del infarto

-Pues en realidad no podría decírtelo exactamente, fue el quien me contó a mi- Lisa parecía haber muerto y resucitado ¿Cuándo había pasado eso? ¿Que había dicho?

-Tienes suerte de que haya estado ebrio, la mayoría de personas no recuerdan lo que hacen cuando están ebrios-Lisa suspiró intentando calmarse

-Eso ya lo sé…-

-Si quieres puedo darte un empujoncito-

-No…esto lo resuelvo yo-

-Como quieras- Bart rió un poco más mientras que Lisa se paraba y salía del cuarto.

"Soy una imbécil" pensó. ¿Cómo se había excedido con las copas sabiendo que lo tenía al costado, sabiendo que no estaba acostumbrada a beber? Entró a su cuarto y se tumbó sobre la cama boca abajo ¿Qué podría hacer ahora? Solo rezar para que él no recordara nada, para que nadie recordara nada.

¿Sabría alguien de la escuela? Las cosas estaban yendo muy rápido para ella. De la noche anterior solo recordaba su pequeña conversación con Nelson, y los ojos azules mirando hacia la gente que había habido en la fiesta. Y por supuesto recordaba haber sostenido la tercera copa en su mano "Se ve tan mal que una mujer esté ebria" pensó "...y se ve aún peor que se le declare a un chico en ese estado".

En el fondo le hubiese gustado recordar todo, le gustaría recordar haber bailado con el, o el haberle dicho cuanto lo quería…no era justo. No para ella.

El día siguiente era lunes…lo iba a ver…


Al parecer casi nadie había notado lo del fin de semana, era un "casi nadie" porque sentía un cuchicheo por momentos, Avril había intentado convencerla de que nada iba a pasar, pero desde el punto de vista de Lisa, había algo allí que no estaba bien.

Las clases pasaban rápidamente. Entregó por fin su tarea de química, mirando preocupada al calendario, solo dos meses... Mientras caminaba distraída por los pasillos tropezó con Nelson, pero extrañamente este solo se disculpó y se marchó rápidamente. Pasaron cuatro días y era un viernes, se había chocado innumerables veces con el muchacho, pero no habían hablado. Cabría decir que había esa extraña tensión entre ellos dos. Definitivamente, algo había pasado.

Ahora se encontraba ordenando los libros de su casillero. Estaba fundida en los profundos problemas que tenía, cuando de la nada un muchacho pelirrojo se le acercó.

-Hola Colin-saludó Lisa

-Hola Lisa, oye… ¿te parece si hablamos después de la escuela? yo…necesito decirte algo-

-hum…si creo que esta bien ¿nos vemos a la salida?-

-Si, nos vemos- Lisa pudo notar, por la expresión del muchacho, que se trataba de algo muy importante, no tenía la menor idea de que podría ser, ¿es que acaso había pasado algo entre él y Avril?...

A la salida se encontró con Colin en la puerta de la escuela. Ambos esperaron un poco hasta que la gente hubiese salido lo suficiente. La verdad es que Lisa seguía sin entender por qué, pero de todas maneras…. Una vez la escuela estuvo completamente vacía, Colin habló

-Lisa…sabes que eres una muy buena amiga…además eres muy linda y lista. Yo se que no te dejé muy claro porqué me fui la última vez, pero solo quiero que sepas que cuando me fui, dejé algo muy importante para mi…tú- Lisa miraba al pelirrojo, sus mejillas estaban del mismo color que el pelo de este.

Él estaba diciendo algo muy dulce…algo que ella no iba a poder corresponder…

-Se que es repentino, pero…pero, si sigo conteniendo esto me va a destruir el alma, Lisa yo….yo te amo…-

-Colin…yo…- no sabía exactamente que decir, solo sabía que no podía decir "si" porque sería mentira, le mentiría y se harían daño, además…ella quería a alguien más. Cerró los ojos y tomó aire, lo que iba a hacer no iba a ser nada fácil…nunca es fácil romperle el corazón a alguien…

-Colin, lo que dices es muy lindo, pero…pero yo pienso en otra persona ahora, y aceptándote…como algo más que un amigo, te haría daño…nos haríamos daño- miró con un dejo de tristeza al muchacho, sabía que eso no era lo que esperaba oír.

-Esta bien…yo…no puedo obligarte a nada, solo quiero que sepas, que puedes contar conmigo para lo que sea-

-Gracias Colin- ambos sonrieron. Lisa lo miró fijamente, no podía negarlo, tenía una bonita sonrisa, se acercó, regalándole un beso en la mejilla y marchándose lentamente. Sería bueno tener a Colin como amigo, además estaba segura de que había otra chica rubia, de bonitos ojos marrones, que lo quería mucho y que iba a saber consolarle.

Miró al suelo pensativa ¿es acaso que casa quien debe tener su "ángel de la guarda"? Ella quería el suyo, y lo quería más que nunca. Le dolía que ese ángel no le estuviera hablando, pues para ella su voz era muy dulce, además esos bonitos ojos azules la tenían perdida, y no podía librarse del encarnado deseo de meter sus manos en aquel pelo marrón claro…la manera en que el la trataba era muy amigable…había cierto…¿cariño?...podría ser.

Sonrió mientras recordaba, había sido muy obvia de niña, y el muy distraído de hecho, porque, tal vez de otra manera, el se habría dado cuenta mucho antes.

Las semanas pasaban rápido, ese verano mandaría su carta a Yale, y no tenía la menor duda, sería aceptada. Probablemente tendría mucho éxito, conseguiría un buen trabajo y… ¿y luego que? Si, eso era algo en lo que no había pensado durante su niñez. Iba a estar sola…y no quería. Por eso necesitaba no perderlo de nuevo…porque entonces perdería su "cariño" también…


Estaban sentados en las veredas de la calle, solo estaban ellos a necesidad de tratar un tema "importante".

El muchacho pelimarrón miraba al suelo. Sentía como sus amigos lo miraban de reojo, eran bastante molestos. Y ahora no se trataba de Jimbo y Kearney, ahora también se les había unido Dolph. Eran odiosos, ¿Cuál era el apuro en hacerle admitir que le gustaba Lisa? Tenía que haber alguna razón. Y ahí fue cuando se le ocurrió preguntar.

-Chicos- dijo captando la atención de sus amigos -¿Han apostado?-

-¿Qué?-

-Si han apostado porque termino con Lisa Simpson- dijo el pelimarrón intentando mantener la calma que ya venia guardando desde hace mucho

-No, has sido tu quien lo ha admitido solo, tu solo por culpa de la cerveza-

-Eso te pasa por terco, bien pudiste admitirlo tranquilamente, pero no, tenias que emborracharte para soltarlo en plena fiesta, no deberías ni quejarte ¿Qué te costaba contarnos? ¡Nada! ¡Debería golpearte por ser tan terco, y por idiota!- regaño Dolph, haciendo que sus hermanos quedaran asombrados, nunca había mostrado esa parte de su "pacifico" carácter.

Hubo un molestoso silencio antes de que volvieran a hablar -¿Es por lo que pasó cuando teníamos diez verdad?- preguntó Jimbo

-…-

-Si es por eso lo sentimos ¿ok? Somos unos idiotas, pero hemos crecido y nos conocemos prácticamente desde que nacimos, puedes elegir un buen golpe o confiar en nosotros- dijo Jimbo mientras apretaba los puños. Nelson rió, sabían muy en el fondo que no les tenía miedo, y que los golpes que le daban, no le dolían en lo absoluto.

-¿De que te estás riendo?- reclamó Kearney. El pelimarrón cayó al suelo, muerto de risa

-Son una bola de idiotas-

-Mocoso de mierda- dijo Jimbo mientras pateaba a su amigo. Nelson se paró, aún sin dejar de reírse, ante las preocupadas miradas de sus amigos.

-Maldita sea- exclamó mientras intentaba calmarse. Sabía que tenían razón, lo que le parecía tan chistoso de la situación, era que lo había sabido desde hace mucho, y había sido tan idiota que llevaba negándoselo mucho tiempo. Tan torpe como los niños que solía golpear de vez en cuando. Sí, sí le gustaba Lisa Simpson ¿y que? Se los iba a decir, para poder librarse de ellos de una buena vez

-Son una bola de idiotas, porque tienen razón- dijo mientras se apoyaba en una pared.

Tenía que decirle…en algún momento, durante lo largo de la semana se había chocado varias veces con ella, pero no había podido hablarle…no después de lo que pasó en la fiesta de Alex Whitney. Maldita sea, ¿Por qué tenía él que emborracharse ese día? ¡No había podido detener a Lisa! ¿Por qué tenía que recordar todo lo que paso? Ese tenía que ser su castigo por abusar de la gente todos esos años, ahora le tocaba pagar a él… ¿Por qué ella tenía que ser diferente a las otras chicas? Definitivamente, ella tenía un valor muy especial para él…y…y que le hubiera dicho…lo que sentía por él…era algo que hacía que se perdiese….

Solo tenía un problema, a veces la gente, bajo la influencia del alcohol revela sus secretos más profundos, y otras veces dice cosas que no son verdad...y que de verdad no siente, y a él solo le quedaba una manera de averiguar si lo que le había dicho esa noche era verdad…

Cuando era niño soñaba con que algún día volverían a estar juntos, con que algún día podría abrazarla sin preocuparse de que nadie se entrometiera. Solía mirarla mucho, solía pasar más tiempo con Bart porque sabía que ella estaría por ahí…había dejado de hacerlo por un tiempo, el tiempo en el que reconsidero masoquista lo que estaba haciendo, porque cada vez que volteaba, había un chico intentando ganársela. Claro que ese chico terminaba en la enfermería en la mayoría de los casos, pero…pero ella estaba cada día más linda, y el no podía golpear a todo el estado.

Así que poco a poco se había convencido de que no tenía ni la mínima oportunidad con ella….

Y inconcientemente era así como sus pensamientos sobre ella habían regresado…había regresado eso y…

-Si no paras con eso voy a pensar seriamente en romperte la cara a golpes- amenazó Kearney. Nelson paró de reír y se sentó en el suelo

-¿Por qué maldita sea tienen que tener razón?- preguntó burlonamente, Jimbo lo cogió por el borde del polo

-Cállate Muntz- reclamó el muchacho mientras lo sacudía. ¿Por qué le importaba tanto lo que pensaran ellos? Después de todo, no eran perfectos, ninguno de ellos, solo intentaban aparentar serlo…. Jimbo lo soltó, y Dolph lo miró reprochante y dijo

-Has lo que tengas que hacer-

No solían tratar temas como esos, y la verdad que esa frase lo había sorprendido. Hacer lo que tenía que hacer…sí… ¿Por qué no? Tenía mil preguntas en su mente, y ni la mínima idea de cómo responderlas. En el caso de que cometiera la travesura de decirle a Lisa como se sentía… ¿Cómo reaccionaria ella?...no tenia idea. La última vez había sido ella quien le había dicho como se sentía, y hablando en términos "justos" ahora le tocaba a él.

Trató de imaginar que diría pero no pudo….Miró a su amigo pelirrojo

-Dolph- llamó

-¿Qué?-

-No dejes de tomar tus antidepresivos- Dolph estaba apunto de tomar con sus manos el cuello de Nelson y estrangularle, pero este ya se había apartado evitando que lo hiciera

-¿A dónde crees que vas crío?-

-A dar una vuelta-

Escuchó los murmullos y silbidos tras él, así que paró un momento, se dio media vuelta e hizo un gesto con el dedo que hizo callar a sus amigos. Al demonio con sus burlas, ahora solo le importaba una cosa. Lisa Simpson. Y cuando por fin pudiera tenerla entre sus brazos iba a ser él el que se burlara de ellos, después de todo, el que ríe al último, ríe mejor…


El fin de semana pasó rápido y las clases también. De vez en cuando levantaba la cabeza para distraerse…mirando a otra parte…Otras veces la levantaba para ver si podía pillarle mirándola…pero no tubo la suerte…era una tortura, cada vez el sentimiento de querer abrazarle crecía…¿Cuánto más podría soportar eso? ¿Había hecho algo para que no le hablara toda la semana? Bueno…podría ser, aunque no podría juzgar eso del todo…sabía que había un 95 de posibilidades de que recordara lo que había pasado…y el otro 5 eran sus esperanzas de que no…

¿Había sido el sostener una copa el peor error de su vida? Dios la estaba castigando por eso, de eso no tenía la menor duda.

La campana sonó, metió sus libros en su mochila y se dispuso a salir, pudo ver como la profesora abrió la boca, casi indicándole que se acercara, pero no hizo caso…. Entre pensamiento y pensamiento, le tomó diez minutos llegar a su casillero…. Mientras arreglaba el templo de sus libros, unas preguntas aparecieron en su mente ¿Qué pasaría si él la odiaba por eso? ¿Qué pasaría si lo había perdido por completo? ¿Qué iba a pasar si un día de esos perdía la esperanza…?... ¿Cuanto más iba a esperar?... ¿Cuanto más iba a llorar?

Cerró sus ojos y dejó caer una débil lágrima que recorrió su mejilla. ¿Aguantar? ¿Esperar? ¿Iba realmente a servirle de algo? Le hubiese gustado olvidar, pero su corazón le pedía que no por favor no lo hiciera… ¿Valía la pena esperar? Le gustaría saberlo.

Para cuando volvió al mundo real ya no había nadie en el pasillo, lo que ella había tomado por unos segundos, habían sido grandes minutos. Suspiró mientras se colgaba su mochila al hombro. Todavía tenía que devolver unos libros a la biblioteca, el plazo máximo era esa tarde. La bibliotecaria no estaba en su puesto, y ella empezaba a preguntarse si en verdad, aquella mujer trabajaba ahí. Decidió esperar un poco. Miraba en dirección a la puerta ¿Es que no pensaba aparecer? Si bien parecía que esa mujer nunca llegaría, alguien más lo hizo.

-Lisa…- llamó suavemente un pelimarrón, los ojos de Lisa brillaron, por fin después de dos semanas, dios le había devuelto esa voz que ella tanto amaba, y que tanto había extrañado.

-¿Si?- preguntó con los nervios de punta, hablaba como si no lo hubiese hecho nunca. El muchacho tartamudeó un par de veces antes de hablar

-O-oye, ¿podemos hablar…humm…encontrarnos afuera?- preguntó casi tímidamente mientras la miraba.

-Si claro, no hay problema…- ¿Qué tendría que decirle? Esa situación la ponía nerviosa…Él la miraba fijamente, con esa linda sonrisa en los labios, ella también lo miraba manteniendo esa sonrisa timada que la caracterizaba.

-Te espero- dijo el muchacho mientras salía de ahí. Una vez rota la conexión visual, el cuerpo de Lisa se halló paralizado, ¿estaba molesto? ¿Qué, es que pretendía decirle que no se volviera a acercar?...No, no, el no era asó…pero ¿entonces que? Suplicó al cielo que no fuera nada malo.


Salió de la biblioteca con suma prisa, sabía que la estaba esperando, y también creía saber donde. Y efectivamente, ahí estaba…. Era la hora cerca al locazo y todo alumbraba suavemente, se sentó junto a él, en el mismo lugar en el que había estado con Keltie Clamsey por última vez…pero esta vez era con él….

-Hola- saludó casi en un murmullo

-Hola- saludó él también. Permanecieron en silencio mirando al suelo por unos segundos y luego habló

-Yo…no soy muy bueno en estas cosas…así que, espero que me entiendas- dijo el muchacho mientras mantenía su mirada en el suelo, un pequeño nudo se formó en la garganta de Lisa, y reunió todo su valor para hablar

-¿Estas molesto conmigo?-

-No…no, fue mi culpa. Yo estaba ahí…y no hice nada...lo siento ¿si? Espero que me disculpes…yo…-

-No tienes nada porque disculparte, no…no es tu culpa, fue mi error- dijo Lisa intentando apaciguar a ese ser que tanto quería, el muchacho la miró fijamente por unos minutos, Lisa sonrió tímidamente mientras sentía un suave fuego encenderse en sus mejillas

La poca luz no dejaba ver bien, pero le pareció ver la cara del muchacho un tanto roja, no podía estar segura pero…le pareció escuchar murmurar algo muy suavemente…luego dijo volviendo a unir su mirada con la de ella:

-Eres una buena muy buena amiga ¿sabes? Eres una muy buena persona, me has ayudado mucho….muchas gracias…-

-Tu también eres una muy buena persona ¿si? Es por eso que…que muchas personas…- Lisa no podía terminar de decir lo que quería decir, sentía que estaban más cerca, aunque no estaba completamente segura, y sobre eso…tenía todo sentido de lógica perdido, y solo podía contemplar esa dulce sonrisa y dejar mostrar la suya.

-Se que algunas veces puedo ser un idiota, digo…yo,…yo entendería si cualquier día dejaras de hablarme-

-No…no, yo no haría eso…yo…- Ahora podía estar segura de que la distancia entre ellos había disminuido, por primera vez estaba lo suficientemente cerca como para poder notar que el sonrojo en su cara no era una ilusión, era verdadero…

-Soy un idiota- dijo de nuevo –Desde que era pequeño…-

-Eso no es cierto-

-Si...es por eso que…que no supe…- hubo un silencio únicamente interrumpido por el sonido del viento –es por eso que no supe…quererte…yo…-

-…eso tampoco es tu culpa…- dijo Lisa casi en murmullo, estaban lo suficientemente cerca como para escuchar los pensamientos del otro, la sonrisa en la cara de ambos se había borrado –eres…especial…para mi ¿sabes?-

-..Tu también…tu también eres especial para mí…Lisa- sus narices estaban a milímetros, el rojo en las mejillas había aumentado vorazmente y ni la escasa luz podría ocultarlo, no podía dejar de mirar sus ojos…su alma…

Aún así…poco a poco dejo de mirarlos, porque dejo de ver. Sus labios rozaron los de él, por primera vez tubo la seguridad de no estar soñando…porque podía sentir eso…

Sintió su labio jugar con los de él, y luego unirse por completo, esa sensación que le venía guardando desde hace tanto….Sintió las manos de Nelson sostener delicadamente su cintura, e inmediatamente se dispuso a poner las suyas en su cabeza, sus ojos se poblaron de lagrimas…

…lagrimas de felicidad…

Y las dejó caer por su mejilla, una dulce mano las secó mientras rompían el beso. Sus frentes estaban apoyadas juntas

-Te amo- dijo este mirándola fijamente

-Yo también…yo también te amo- miró los ojos azules del muchacho, este la rodeo con sus brazos…ella lo abrazó también, ¿había valido la pena esperar?...por supuesto que sí…ahora lo tenía a él, para compartir su cariño…su amor…

"Te amo…no sabes cuanto"….


(A/N): NOOO ;o; ¡se acabo! Finito….aunque…hay posibilidades de un epilogo OuO, SIP, un epilogo que ya está hecho, no es muy largo, pero creo que es bonito…si quieren verlo dejen reviews con su opinión

Siempre me ha gustado el LisxNel desde que vi el primer capitulo que habla sobre esta pareja, les agradezco mucho por su tiempo, en realidad disfruté mucho escribir este fic

Agradecimientos a:

-Seymour Skinner, mini-misty1.5, PatryBigEvil, Isabel y A.S. Losia, ¡USTEDES FUERON LOS 5 PRIMEROS REVIEWS!

-a musicgirl4e, shinaaa, amiga de mi colegio, ¿Quién sabe que hubiese pasado si no me hubieras apurado como me apuraste? Probablemente seguiría en el capitulo cuatro TTuTT ¡MILLONES DE GRACIAS SHINAAA!

-upallnite, o tu opinión sobre el fic siempre me animó a seguir adelante, ¡muchas gracias!

-Cinthia, créeme, compartimos muchas opiniones, ¡gracia por leer!

-Valdemar, tu opinión vale MUCHO créeme son buenos puntos de vista ¡Gracias por leer!

-A todos los demás, ¡MUCHAS GRACIAS POR DEJAR REVIEWS Y ESPERAR TAAANTO! TuT

Jejeje, bien, nos vemos, ¡byee!