Capítulo 2
Adiós amigos
Kagome no había puesto un pie fuera del pozo cuando se vio rodeada de un fuerte abrazo, ella se dejó abrazar sentía unas ganas inmensa de llorar, pero se las tragó
-kagome, por qué te fuiste de esa manera-gruñó el hanyo
-lo siento-fue lo único que pudo decir
-por qué el señor Sesshomaru te llevó de esa manera-al recordar aquello kagome no pudo reprimir un sollozo sabiendo lo que le esperaba, no era nada alentador
-kagome te hizo algún daño-preguntó preocupado el hanyo, ella negó
-no me hizo nada-el seño de inuyasha se profundizó
-entonces me podrías explicar por qué te llevó en brazos-kagome lo miró y sus ojos se volvieron cristalinos
-no puedo hacerlo-susurró para luego caer de rodillas y tomar su rostro entre sus manos
-kagome qué te ocurre-se vio rodeada de sus amigos
-estúpido perro hiciste llorar a mi mujer-dijo un lobo molesto
-cállate lobo rabioso-gruñó el hanyo, kagome no pudo evitar sonreír
-qué hace él aquí…-inuyasha gruñó y desfundó a tessaiga
-qué haces aquí Sesshomaru-el daiyokai ignoró como siempre a su medio hermano y dirigió una mirada gélida a kagome
-sabes lo que tienes que hacer-kagome sollozó aún más, pero se armó de fuerzas y se puso de pie y empezó caminar hacia Sesshomaru cargando su nuevo paquete
-kagome…-el hanyo agarró su brazo pero ella lo quitó, ante la mirada atónita de todos e inclusive de la propia Kikyo (sí ella había ido de curiosa a saber qué sucedía)
-lo siento inuyasha-su voz se quebró
-qué ocurre kagome-ella no volteó, Sesshomaru la miró y ella suspiró
-será mejor que te despidas de ellos-sin más se empezó a alejar, ella suspiró con fuerza tenía que enfrentarlos, se armó de valor y los encaró a todos, su corazón latía con fuerza
-yo…-su voz sonaba nerviosa y dolida
-cómo que te despidas…-gritó exasperado el hanyo
-yo…-pero sus palabras no salían
-qué te pasa kagome…-inuyasha estaba fuera de sí
-deja que hable inuyasha-intentó calmar el monje
-no me digas que eres la mujer del hermano mayor de inuyasha-dijo una voz fría, kagome buscó aquella voz y sus ojos se encontraron
-"no soy más tú reencarnación", esto no pudo evitar que por labios de kagome apareciera una sonrisa
-no puede ser…-susurró sango, kagome miró donde su amiga
-ERES LA MUJER DE MI HERMANO-gritó exasperado y dolido el hanyo
-pero qué te hace pensar eso…-se sintió realmente ofendida
-porque cuando Kikyo dijo aquello sonreíste-ella volvió a sonreír
-no es por eso que sonreí, idiota-lo miró con dolor
-señorita kagome qué ocurre-kagome suspiró
-lo siento amigos esta es mi despedida-todos quedaron mudos
-POR QUÉ-gritó inuyasha, quien intentó acercarse a kagome pero ella instintivamente dio un paso hacia atrás, de repente el medallón que cargaba en su cuello se sentía pesado
-humana…-sintió que todo daba vueltas, cuando estuvo a punto de caer unos brazos fuertes la sostuvieron
-así que es cierto…-la voz de Kikyo sonaba llena de malicia
-no puede ser…-sango miraba con asombro como su amiga se dejaba tocar por aquel ser que tantas veces intentó asesinarlos, pero kagome intentaba regular su respiración y su cabeza, el medallón de repente dejó de pesar
-esto debe ser por la sangre pura de yokai de él…-pensó-pero otro pensamiento cruzó por su mente…-"sangre pura", suspiró
-gracias Sesshomaru-sonrió, este ni se inmutó y la ayudó a ponerse de pie cuando él se iba a alejar el medallón volvía a sentirse pesado y de nuevo los mareos
-esto es desesperante-dijo por lo bajo, el daiyokai pensaba igual
-humana apresúrate-el daiyokai esta vez permaneció a su lado, y el medallón dejó de pesar
-lo sé-dijo exasperada y un "gracias papá"
-así que es cierto…-susurró de nuevo Kikyo que ahora se encontraba a lado del hanyo, kagome simplemente sonrió tristemente
-Kikyo no sé qué ganas con tratar de que yo quede como si fuera la mujer de Sesshomaru-Kikyo la miró con cierto resentimiento-no soy la mujer de él-miró a todos
-entonces por qué…-ella negó
-lo siento pero no puedo decirles todo-"aún ni yo misma lo entiendo"-pero lo que si les puedo decir que esto es una despedida, me tengo que marchar muy lejos y quizás sea la última vez que los vea-silencio-
-de qué estás hablando…-inuyasha no comprendía sus palabras
-de que me alejo de todo esto y empezaré una nueva vida lejos de aquí-lo miró con tristeza-podrás ser feliz con Kikyo sin que yo esté en tú camino, ya no tendrás que rescatarme nunca más-todos miraron sorprendidos por las palabras de kagome-
-pero kagome…-ella sonrió
-saben siempre me he visto coma la reencarnación de Kikyo, inclusive como su sombra-ella rió, pero todos tenían su semblante serio-todos me miraban de la misma manera inclusive tú inuyasha-sonrió con tristeza
-pero…-sango fue interrumpida por kagome
-pero ahora sé que no soy la reencarnación de ella ni de nadie-miro con arrogancia a Kikyo-soy algo más grande que eso-sonrió eso era lo positivo de todo esto-quizás al principio no lo veía así-recordó las palabras de su madre-pero ahora lo veo no soy más la sombra de nadie soy solo kagome higurashi-"una vampiro sangre pura"-completó en su mente
-pero kagome nadie te ha visto así-kagome sonrió ante las palabras de su amiga
-no sango sí lo han hecho, me han visto como la sombra de Kikyo-la aludida sonreía-pero como dije soy algo mucho más grande que una simple sacerdotisa-sonrió, y cierto daiyokai tenía cierto brillo en sus ojos, se podría decir que le causaba gracia ver la reacción de aquel saco de huesos y barro-mi destino está más allá de la proteger la perla de Shikon-miro a Kikyo-eso siempre ha sido tú destino-Kikyo sonrió con arrogancia
-al fin te diste cuenta chiquilla que no eres lo suficientemente fuerte para esto-Kikyo intentó hacer sentir mal a kagome, pero ella simplemente sonrió
-por lo que es una tarea tan débil es por lo que te lo dejo a ti Kikyo-todos quedaron con la boca abierta ante las palabras de kagome, Kikyo no podía más moría de ganas por matarla-
-pero que insolente-cuando ella se disponía a atacar un campo de fuerza de color rojo apareció alrededor de Sesshomaru y kagome, todos quedaron anonadados al sentir una fuerza descomunal que provenía de kagome
-gracias papá-susurró, solo cierto daiyokai y hanyo escucharon aquello
-como dije no soy una simple sacerdotisa-sonrío-lo siento Kikyo tus poderes no se igualan a los míos-su voz era de arrogancia pura, por la mente de cierto daiyokai cruzó la idea "me gusta esta nueva actitud"-
-kagome qué te ocurrió…-el hanyo miraba con cierto terror a su miko
-lo que siempre he sido inuyasha solo que hasta ahora me lo han dicho-miró a Sesshomaru y este simplemente asintió
-qué le has hecho a kagome-desenfundó a tessaiga otra vez pero esta no tomó la forma en aquella gran espada
-pero qué…-kagome miró sorprendida, miró a Sesshomaru quien le hizo señas a su medallón, ella simplemente suspiró
-guarda esa espada inuyasha de nada te servirá-él miró anonadado a su kagome
-kagome…-ella negó
-inuyasha este es nuestro adiós, espero que seas feliz junto a Kikyo yo intentaré buscar mi felicidad…ya que de eso depende mi vida-susurró esto último claro que no pasó desapercibido para ciertos oídos
-kagome pero…-dijo shippo
-lo siento shippo hubiese querido ser tú mamá, pero no puede ser…-kagome empezó a llorar al ver los ojitos dolidos de su amado shippo
-kagome no puedo ir contigo-ella negó-
-lo siento shippo pero al lugar que voy es muy peligro-y dudo mucho que hayan yokais
-si es peligroso por qué vas-preguntó sango
-porque allí se encuentra mi destino-todos la miraron sorprendidos
-por qué te vas con Sesshomaru-todos escucharon atentos a su respuesta
-porque él me va a ayudar a llegar a mi nuevo destino-ella sonrió-amigos espero que en algún momento los vuelva a ver-sonrió
-pero qué pasará con los fragmentos…-¿los fragmentos?, pensó tristemente al ver que solo eso le importaba inuyasha de ella
-Kikyo puede encargarse de encontrarlos, ya que es una tarea tan fácil-está la miró con odio-kagome se acercó a miroku a pesar de que al alejarse del daiyokai empezó a marearse
-cuida mucho a sango hazla feliz-el asintió
-no sé cuál será su nuevo destino, pero espero que regrese con bien y encuentra lo que busca-le susurró "yo también miroku", "yo también, ya que de eso depende de que siga respirando"-pensó
-sango…-esta se echó a llorar-sé que hallarán la manera de salvar a kohaku-ella asintió
-espero que este no sea un hasta nunca-kagome no respondió simplemente se limitó a abrazarla con más fuerza
-shippo…-él simplemente se arrojó a los brazos de su adorada miko, quien él ya consideraba una madre
-no te vayas kagome no me dejes, por favor…-rogaba el corazón de la miko se partió en dos-
-no puedo, quisiera pero no puedo…-empezó a llorar, shippo estaba peor que ella
-shippo hagamos un trato-él la miró-podrás venir con…-miró a Sesshomaru esperando su aprobación él simplemente dijo un "hmp", ella lo entendió como un sí-Sesshomaru y conmigo hasta que…-pensó buscar las palabras apropiadas-empiece con mi nuevo destino-él asintió
-está bien-shippo sonrió de oreja a oreja
-inuyasha…-susurró pero él no se volteó a verla, el medallón se hacía más pesado y el mareo empeoró, antes de que pudiera caer al piso ya los fuertes brazos del daiyokai la sostuvieron
-humana ya es hora de irnos-kagome asintió
-inuyasha espero que puedas ser feliz-susurró con un nudo en la garganta, sin más shippo se acurrucó en los brazos de kagome y ella hizo lo mismo en los brazos de aquel fuerte daiyokai y sin más se marcharon, dejando así un gran dolor en cada uno de los corazones de aquellos a quienes ella amaba, en especial de cierto hanyo que no se digno en despedirse
-adiós inuyasha…-susurró antes de caer en la inconsciencia, Sesshomaru veía a la joven miko ella lloraba en sus sueños
-"que cruel es el destino"-pensó antes de perderse entre las nubes
-kagome…-ella escuchaba que la llamaban
-kagome…-la voz se hizo más insistente, la miko tuvo que abrir sus ojos
-Mmm…-fue su única respuesta
-el señor Sesshomaru te manda a llamar-ella en un dos por tres se puso de pie, dándose cuenta de que ya no vestía su uniforme, miró a shippo quien negó
-una de las sirvientas te cambió-ella suspiró aliviada
-dónde se haya Sesshomaru-preguntó
-está en el ala este-respondió una joven yokai
-gracias-la yokai le hizo señas para que la siguiera, kagome miró a shippo para que se quedara ahí, cuando salieron ella pudo admirar el pasillo era largo y el piso era de mármol, en las paredes colgaban algunos cuadros
-hermoso…-susurró, luego de eso llegaron a un gran salón, la miko entró y la yokai desapareció
-me imagino que tú madre ya te ha de haber puesto al tanto de todo-kagome se sobresaltó al escuchar la voz de aquel frío yokai
-sí-susurró
-bien empecemos con tú entrenamiento-ella lo miró atónita
-soy una humana y me imagino lo exigente que eres en tú entrenamiento-el yokai la miró seriamente
-lo sé, por ahora entrenaremos con el arco-kagome asintió-además de que he traído una poderosa sacerdotisa que te ayudará a usar mejor tus poderes espirituales, además de que hay muchos pergaminos en la biblioteca que te pueden ser de utilidad-kagome asintió
-gracias-él no dijo nada simplemente le hizo ademán para que lo siguiera
Así pasaron las últimas semanas entrenando, kagome maneja a la perfección su arco, sus poderes espirituales habían aumentando considerablemente, Sesshomaru le estaba enseñando como manipular un látigo de luz como el de él pero el de ella era de luz purificadora, hasta que por fin el día tan esperado o más bien no esperado había llegado.
Kagome llevaba un kimono blanco y con sakuras esparcidas por el mismo y obi de color celeste bajo, Sesshomaru llevaba su kimono blanco de costumbre junto con su obi, no llevaba su armadura ni sus botas puntiagudas éstas habían sido reemplazadas por unas sandalias
-lista-kagome solo asintió ya que se retorcía en el suelo a causa del dolor, esa noche había una gran luna pero de un color un tanto extraño, el color que rodeaba a la luna no era blanco sino rojo, para todos eso era un mal presagio
-necesito que estés despierta todo el tiempo-kagome asintió-aunque el dolor que experimentarás sea insoportable tendrás que aguantar kagome-sí Sesshomaru de un momento a otro la llamaba por su nombre
-está bien Sesshomaru-fue lo único que alcanzó a decir, el sello se había roto los ojos de kagome dejaron de ser cálidos para dejar paso a unos más salvajes a uno tan rojos como la sangre aunque ella intentaba mantenerse lúcida empezaba a perderse en su propia conciencia, Sesshomaru quien ya había roto el sello del medallón hacia que la sangre que contenía esta se derramara sobre kagome, luego él se hizo una leve cortadura en su muñeca y la posó sobre los labios de kagome
-bebe-le ordenó ella ni corta ni perezosa se negó, su naturaleza vampírica era la que dominada todo su ser, empezó a beber Sesshomaru sintió los colmillos de ella incrustándose en su delicada piel, pero no dijo nada luego de que la sangre que cubría a kagome hubiese desaparecido y esparcido por cada rincón del cuerpo de la joven miko, la sangre de Sesshomaru hacía su trabajo, activando la sangre de su padre en el cuerpo de ella, kagome dejo de beber ya que un insoportable dolor empezó a recorrer cada célula de su cuerpo, kagome gimió de dolor
-tranquila pequeña-susurraba el daiyokai mientras que acariciaba sus cabellos, sus ojos denotaban la preocupación y cariño que le tenía, a pesar de todo la estimaba aunque él no lo aceptara y odiaba verla sufrir
-ya falta poco…-intentó animarla, no pudo más y cogió su delicado cuerpo y la trajo hacia sí y la abrazó, kagome simplemente se retorcía pero al sentir la calidez de aquel imponente daiyokai se dejó abrazar
-falta la parte final-sin más acercó sus colmillos al cuello de la bella miko y la mordió
-ahora sí eres una Taisho-sonrió era una sonrisa dulce y cálida, el cuerpo de kagome ya no era uno delicado y frágil era una poderosa yokai pero al mismo tiempo dentro de su sangre recorría ambas razas la yokai y vampira, y su espíritu no había perdido su lado de sacerdotisa, extraña pero única
-bienvenida-kagome abrió sus ojos y se encontró con los ojos fríos del daiyokai, examinó su rostro y lo que veía no le daba crédito, tenía a un hermoso ser enfrente de ella y su olor era de un macho no de cualquier macho, uno poderoso y atractivo, no dudó ni dos segundos y atacar sus labios, el daiyokai no supo qué hacer, era cierto que ella ya no era una frágil humana y que hasta cierto punto su cuerpo desea al suyo, pero en esta circunstancia era extraño, pero su cuerpo le ganó a la conciencia y no dudó en responderle el beso que al principio era calmado para luego transformarse en uno lleno de pasión y salvajismo poco a poco él la fue recostando, ella empezó a jadear, su lado yokai estaba muy presente y activo
-kagome…-susurró esa voz era ronca y llena de deseo
-Sesshomaru…-le respondió de la misma manera, poco a poco él le fue sacando el kimono y el obi que cargaba para quedar a merced de aquel imponente daiyokai, ella simplemente gruñó
-hueles delicioso…-gruñó y empezó a lamerle el cuello, ella gemía estaba extasiada, kagome no perdió el tiempo y también le quitó el kimono o más bien se la desgarró ambos estaban desnudos a merced del otro, kagome gruñó una vez más al ver a aquel imponente daiyokai de esa manera, y más al ver lo bien dotado que estaba su amante
-te deseo…-el daiyokai sabía que no había marcha atrás, sin más volvió a atacar sus labios, bajó hasta su pecho y tomó uno con su boca dando lamidas, mordidas y con el otro simplemente lo estimulaba con su otra mano
-awwww…-era lo único que se escuchaba en toda la habitación los gemidos de ambos se mezclaban, el ambiente estaba cargado de pasión, lujuria, salvajismo, y un deje de amor
-kagome…-su animal interno rugía por ser liberado
-Sesshomaru…-la de ella no estaba mejor, los labios de Sesshomaru empezaron a descender hasta su intimidad, kagome gruñó y él en su santiamén se apoderó de aquel espacio, devorando, besando, lamiendo aquel punto tan sensible para ella, pero algo dentro de su cabeza lo detuvo se hacía esto no habría marcha atrás la marcaría como su hembra y él ya no la dejaría irse y eso significaría la muerte de ella, usó el poco autocontrol que le quedaba y se separó de ella, kagome no entendía lo que sucedía
-kagome…-ella gruñía…-reacciona si hago esto te marcaré como mi hembra y no habrá marcha atrás…-volvió a gruñir-kagome si lo hago no podrás alejarte de mí e irás a cumplir con tú destino…-otro gruñido-morirás kagome-esto lo dijo un poco alterado, esto pareció hacer que kagome reaccionara
-qué pasó…-los ojos de kagome volvieron a la normalidad, pero lo que no se esperaba era encontrar a cierto daiyokai como Dios lo trajo al mundo, ella no pudo evitar sonrojarse pero su sonrojo empeoró al darse cuenta en las condiciones que se hallaba
-qué…-él le arrojó la yukata
-vístete y te espero en mi habitación-ella asintió cuando intentó buscarlo él ya se había ido
-qué ocurrió…-miró a su alrededor y se había dado cuenta de que la ceremonia ya había dado comienzo o más bien finalizado
-lo último que recuerdo es que él empezó a recitar algunas cosas y luego…-imágenes borrosas aparecieron por su mente, desde lo del ritual hasta…hasta…y el sonrojo hizo acto de presencia…-qué hice…-no lloró más bien se sentía avergonzada porque…
-me gusto…-otro sonrojo y suspiró acompaño aquella verdad, se puso la yukata pero se quedó sorprendida al ver otra rasgada en el piso, la tomó y el olor de él la dejó aún más sonrojada
-qué pena…-susurro entonces se percató de sus manos lo que antes pequeñas uñas ahora eran garras, lo que antes era una piel suave ahora era tersa, muy tersa, su piel era de un color más pálido pero no por eso dejaba de ser hermosa, como la de una porcelana, su cabello que ahora le llegaba por debajo de la cintura, toco su rostro y se dio cuenta de que ahora era un poco más fino, su nariz, su boca era más abultada, sus pechos
-whao y no necesité cirugía para obtenerlos…-rió ante su comentario-sin más se puso de pie y se encaminó hacia la habitación del daiyokai, no sabía si caminaba hacia la habitación de él porque ya se sabía el camino o era guiada por el aroma que él desprendía
-qué cosas pienso…-suspiró, abrió la puerta y se encontró con un dios, él estaba sentado al filo de la ventana mirando detenidamente la luna, la luz de la misma le pegaba de lleno en la cara, y una vez más el deseo invadió su ser
-kagome concéntrate…-gruñó él, porque el olor de deseo de ella lo estaba empezando a perturbar
-diría lo mismo para ti…-su sonrisa no era la de una niña inocente sino una de burla mezclada con la de lujuria
-no me lo haces fácil…-gruñó
-ni tú a mi…-él la miró perdiéndose en aquella belleza única y angelical que solo ella podía desprender, suspiró calmó sus sentidos
-kagome no te dejes llevar por tú naturaleza yokai-dijo en un susurro-lo que sientes ahora es puro deseo animal más no lo que tú corazón realmente quiere-miró hacia otra parte, él también estaba confundido
-como puedes saber lo que hay en mi corazón-contestó molesta
-acaso has olvidado al estúpido de mi medio hermano-kagome se quedó helada ante esas palabras
-yo…-no supo que decir, era cierto que las primeras noches ella lloraba por él o más bien por todos, pero más por él pero a medida que pasaban los días, aquel dolor fue menguando hasta que se transformó en un recuerdo doloroso más no lastimero, y todo se debía a las atenciones de cierto daiyokai sin bien no eran cálidas pero la hacía sentir segura
-esa es tú respuesta…-respondió
-no sabes lo que hay en mi corazón-gritó desesperada
-dime entonces lo que hay…-dijo él a centímetros de su cara
-yo…-respiró hondo-es cierto que sentí algo muy poderoso por inuyasha-el corazón del daiyokai latía con fuerza y no sabía por qué-pero a medida que pasó el tiempo todas las acciones que él hizo, las veces que se escaba con Kikyo y no le importaba mi dolor fueron haciendo que ese amor tan puro que le profesaba se volviera uno doloroso-suspiró-y ahora en el tiempo que hemos convivido poco a poco ese dolor por ese amor no correspondido se fueron convirtiendo en recuerdos dolorosos pero no lastimeros-sonrió-tú has sido de gran ayuda en eso-ambos se quedaron mirando fijamente
-estás cansada debes ir a dormir-sin más se dio media vuelta, ella tomó su mano
-Sesshomaru…-él no volteó a verla-yo…-inhaló fuertemente-te quiero…-no estaba segura pero sí lo quería
-kagome…-él se dio media vuelta y se acerco lentamente a ella acorralándola contra la pared-por qué me haces las cosas difíciles-
-lo siento…-susurro ella agachando la mirada-él cogió su mentón y la obligó a verlo
-kagome si te hago mi hembra en este momento no podré dejarte ir, y tú vida depende de que lo haga-kagome suspiró-
-pero….-él la calló con un beso
-kagome si tú destino es estar a mi lado, él mismo se encargará de hacérnoslo saber-ella asintió
-buenas noches kagome-le dio un casto beso en los labios
-buenas noches Sesshomaru-sonrió, para luego marcharse, el daiyokai sonrió tristemente a la luna
-sé que tú destino no es a mi lado, pero eso no lo hace menos doloroso-pensó mientras se retiraba a dormir
Pasaron algunos días, kagome se sentía algo mal sabía que Sesshomaru no era su destino o más bien eso pensaba, pero era cierto ella necesitaba la sangre de un sangre pura, obviando la redundancia
-kagome…-susurró shippo
-si shippo-ella sonrió como siempre
-por qué has estado tan triste últimamente-kagome sonrió
-lo siento shippo-no solo estaba triste por Sesshomaru sino que dentro de unos días se tendría que ir, y eso la ponía mal
-kagome-llamó Sesshomaru, ella le sonrió-tenemos que seguir con tú entrenamiento ella asintió, ahora que ella ya había controlado sus poderes de miko, faltaban los de yokai y de eso se encargaba Sesshomaru, aunque para su lado vampírico necesita a un vampiro, si bien su otra naturaleza estaba sellada eso no significaba que ella no pudiese utilizar sus poderes, aunque había algo que ella no tenía en cuenta y eso era la sed, que aparecía de vez en cuando pero era saciada gracias a la dulce sangre de su preciado daiyokai
-estoy cansada-el daiyokai la miró de manera fría ella simplemente le sonrió, el suspiró
-bien descansaremos unos minutos-ella le sonrió, se recostaron en un árbol, ella se recostó sobre el pecho de él
-dime Sesshomaru cómo es ese mundo-él suspiró
-hay humanos y vampiros-kagome asintió- vampiros de sangre pura que es el máximo nivel de los vampiros, por tanto son los más poderosos; los vampiros del consejo de ancianos, los vampiros digamos que más comunes que son otros vampiros(y finalmente el nivel E que son vampiros que una vez fueron humanos.-kagome lo miró confundida
-que alguna vez fueron humanos-Sesshomaru asintió
-sí cuando un sangre pura muerde a un humano hay dos opciones que el vampiro caída en ese nivel o que el sangre pura le dé de beber de su sangre para transformarse en un vampiro pero eso nunca sucede-kagome asintió-sería como manchar su honor y nobleza como sangre pura-kagome lo miro
-casi como que un yokai le dé su sangre a un humano para transformarlo en yokai-él asintió-
-ya veo-kagome suspiró
-yo no me arrepiento de haber hecho lo que hice-kagome sonrió
-sé que lo hiciste por una promesa de tú padre al mío-él negó
-lo hice porque así lo sentí-ambos se quedaron mirando por largo rato hasta que sus deseos ganaron, se besaron con cariño y amor
-no me gusta hacerte daño-él no respondió simplemente se limitó a abrazarla
-tengo otra duda qué diferencia un sangre pura de otros vampiros-era una duda que la carcomía además de su propia naturaleza porque se podría decir que ella era un hanyo
-se les dice "sangre pura" porque como bien lo dice su nombre son vampiros que han procreado entre su propio linaje-ella lo miró sin entender-es decir entre hermanos, primos su sangre no se mezcla con la de otros vampiros-kagome lo miró horrorizada
-pero eso es enfermizo-él se alzó de hombros
-se podría decir que sí, ellos no le ven nada de malo eso-suspiró-eso lo hacen para mantener pura la sangre-kagome asintió-y de los otros vampiros pues, son vampiros que se han relacionado con otras familias y tenido descendencia-kagome tenía otra duda
-pero se puede procrear entre vampiros y humanos-él miró hacia el horizonte
-jamás ha habido esos casos, ya que antes los vampiros vivían de la sangre de los humanos y los asesinaban, ahora viven en "´paz" con unas extrañas pastillas que mantienen a raya su sed de sangre-ella suspiró
-osea que yo soy única-él asintió
-como te dije los vampiros no se relacionan con los humanos, sería como darle alcohol a un alcohólico-ella asintió
-ya veo-miró hacia el cielo-tengo otra duda-se escuchó una leve risa
-tienes muchas dudas-ella asintió
-viví toda mi vida como una "humana" simple y de un día para el otro me dicen que soy un vampiro-suspiró-tienes que entender que para mí fue algo impactante-
-pero lo aceptaste-ella asintió
-claro porque no tenía otra opción, además de que podré dejar de ser la sombra de Kikyo-suspiró-volviendo al tema por qué mi padre es el primero de los vampiros, y cómo nacieron los otros-hubo un silencio
-quizás haya sido una falla "genética", lo que dio como resultado a un vampiro, en el caso tú padre-ella suspiró
-pero por qué él fue el primero y no hubieron más casos como los de él-ella estaba completamente confundida
-quizás sea una falla genética como te dije, pero también puede darse el caso que sus padres hayan usado magia negra-se alzó de hombros-y el resto de vampiros que nacieron de la misma manera también puede ser ese el caso-
-pero cómo hubieron más vampiros, si dices que para que se mantenga un sangre pura se tiene que relacionar con un familiar-ella lo miraba como si él tuviera todas las respuestas
-eso nadie lo sabe, quizás ni ellos mismos lo sepan-ella suspiró
-y de aquel vampiro que se entregó para que se hicieran armas con su sangre-él la miró
-en esa época según lo que me dijo mi padre, los vampiros asesinaban a diestras y siniestra a humanos, capaz y ese vampiro se hartó de ver tanta sangre derramada y muertes innecesarias-kagome asintió
Volvieron a pasar más días y por fin la hora de que ella se marchara hacia otra época distinta, el momento había llegado
-tranquila kagome-ella sonrió ante las palabras del daiyokai, que estaba tan nervioso como ella pero claro no lo demostraba, ella llevaba vestido un hermoso kimono de sacerdotisa pero a diferencia del de Kikyo, el byaku era blanco con bordes azules, algunos detalles dorados, su obi era también azul con aquellos mismos detalles dorados, y el hakama era rojo pero uno de un tono muy bajo, sus tabis blancas y las sandalias.
-kagome…-shippo lloraba
-pequeño…-lo abrazó traicioneras lágrimas rodaron por sus mejillas-cuídate mucho sí-él asintió-
-kagome…-otra pequeña lloraba en silencio
-ven aquí rin…-la pequeña no dudo en arrojarse a los brazos de los que ella consideraba su madre
-por favor vuelve…mamá-eso fue como una daga a su corazón, en ese preciso momento se hizo la promesa de que encontraría a su padre y volvería por ellos
-intentaré…-sonrió y se acercó al gran daiyokai quien la miraba con dolor en su alma, ella sonrió con melancolía y lo abrazó, él le devolvió el abrazo
-te volveré a ver…-él asintió
-cada vez que tú sangre llame por la mía apareceré…-le susurró al oído a lo que ella asintió
-ya estoy lista-Sesshomaru asintió, le extendió su maleta, cofre, el arco con sus carjac con algunas flechas, su espada que él mismo había mandado a forjar con uno de sus colmillos y algo de sangre de ella, por fin ella se sumergió en un gran lago de agua cristalina y pura, en ella había algunas esencias, ella y él pronunciaron algunas palabras al mismo tiempo, luego una cegadora luz envolvió a kagome enviándola hacia su nuevo destino.
