Los personajes de Naruto no me pertenecen, SON PROPIEDAD DE MASASHI KISHIMOTO.
.
.
.
.
Sakura's Pov.
El molesto chirrido de la puerta al cerrarse alertó a los ocho pares de ojos que inmediatamente se centraron amenazantes sobre nosotros; específicamente en el de Itachi, quién a pesar de ello ni se inmutó. Los miró a cada uno expectante y ellos, a nosotros.
Un repentino escozor se deslizó fugaz alrededor de mi mejilla izquierda, quemando toda extensión de la misma. De repente la mano de Itachi comenzó a apretar la mía, tanto que comencé a sentirla helada, e incluso después, a no sentirla. El miraba hacia el frente con una seriedad infinita. Se veía molesto, muy molesto. Seguí su mirada con la vista, topándome con Ino, que lloraba descontroladamente. Entonces me di cuenta: Ino Yamanaka, mi mejor amiga desde la infancia, me había bofeteado.
-Ino…- Murmuré atónita.
-¿Por qué?- Interrumpió la rubia con voz cortada.-¡¿Por qué Sakura? ¿Por qué nos dejaste?- Dijo entre sollozos.
-Ino por favor escu…-Comencé.
-¡Maldita sea Sakura! ¡Es que simplemente no comprendo!- Aulló.- ¡No entiendo por qué dejar Konoha, a tus amigos, la gente que te ama!- Sus sollozos se volvieron más audibles.- ¿Y todo para qué?- Dijo con un hilo de voz.- ¡¿Qué demonios puede darte Akatsuki que Konoha no te ha dado ah? ¡Sakura somos tus amigos! ¡¿Qué no entiendes?- Gritó.- ¡¿Acaso quieres terminar igual que el bastardo de Sasuke?
De pronto Ino se encontraba siendo estampada contra la pared por la fuerte mano de Itachi, quien apretaba su cuello lleno de furia.- ¡No te atrevas a tocar de nuevo a Sakura!- Vociferó.- ¡O a insinuar algo sobre mi hermano, porque te juro que…
-¡Itachi basta!- Grité aterrada. Tomé su brazo y tiré bruscamente de él, consiguiendo separarlo de Ino que cayó al suelo creando un sonido sordo. Cuando el me devolvió la mirada pude ver a través del sharingan el profundo dolor que las palabras de Ino le había causado. Sasuke era su punto, e Ino lo había cruzado.- Por favor…- Dije suavizando la voz.
-Ino…- Murmuré estremecida ante lo vacía que sonó mi voz.- Dame tu mano.- Ella me miró con desconfianza, sin embargo me la dio. Una vez arriba la solté y tomé con fuerza la mano de Itachi, que aún estaba temblando de rabia.
-¡¿Así que ahora te importa tu hermano, ah?- Naruto tomo el cuello de la camisa de Itachi, empujándome lejos y lo jaloneó con fuerza.- ¡¿Y cuándo comenzó esto? ¡¿Cuando te diste cuenta del daño que le hiciste? ¡¿Cuando ya era tanto su odio que no lo podías mirar a los ojos?-Gritó Naruto.
-¡Naruto no! ¡Por favor!-Grité.
-¡¿No qué? ¡Sakura, es un asesino! ¿Recuerdas todos esos días llorando por Sasuke? ¿Recuerdas lo mucho que nos dolió su partida? ¡Él es el culpable, maldita sea! ¡Date cuenta!
El resto permanecía callado. Inmóvil ante la escena, sin esperar nada, ninguna respuesta o sentimiento de Itachi, sin embargo el gemido de dolor que escapó de sus labios fue tan desgarrador que hasta yo misma lo sentí en mi pecho.
Si ellos supieran la verdadera historia comprenderían… Si ellos pudieran… Pero Itachi no les iba a dar ese derecho. No, nunca. Era algo sumamente delicado, un tema que incluso hasta los altos mandos de Konoha evadían con firmeza, pues era su culpa. Toda esta trágica historia era su culpa, solo que querían permanecer perfectos ante la sociedad, ante el resto de los shinobis. Porque era "lo correcto", por que sin ellos el mundo y las alianzas shinobi serían basura. ¡Ja! Como si no lo fueran ya…
-¡Naruto!, ¡¿Quieres cerrar el pico?-Grité exasperada y al borde del llanto.- ¡Tú no sabes nada! ¡Naruto, nada!- El rubio enmudeció ante mis palabras y soltó lentamente el agarre. Como si no creyera en lo que escuchaba.
-Sakura…No estarás defendiéndolo, ¿O sí?- Preguntó Sai al ver como abrazaba a Itachi por la espalda, mientras este solo se mantenía quieto. Ahogándose en su propia pena.
-¡¿Y qué si es así?- Contesté altanera.
-Sakura-chan somos tus amigos. Por favor, nosotros solo queremos tenerte de vuelta. Cerca.- Dijo Hinata con una suplicante mirada, se debatía entre una de sus mejores amigas y el amor de su vida; y la entendía. Yo estaba igual.
Di un hondo suspiro.-Chicos… Perdónenme. En verdad los quiero. Yo…- Las lágrimas brotaron de mis ojos sin pudor alguno y vi como algunos de ellos se vieron tentados en consolarme. Más no era el momento.- Naruto… enserio si yo pudiera… s-si ustedes pudieran darle una o-oportunidad yo… Yo podría volver.
-Sakura, es un asesino.-Dijo cansinamente Shikamaru.
-¡No, no lo es!-Chillé.
-¡Sakura!- Gritó Itachi captando mi atención.- No debes defenderme por lo que he hecho, ni mucho menos sufrir por ello.- Los ojos de Itachi eran tan negros, tan profundos… más que cualquier otra vez. Sin embargo el misterio que los envolvía parecía haberse vuelto denso. Tan denso que cada sentimiento parecía colapsarse, caer en un profundo sueño para no volver.- Ellos te necesitan Haruno. Lo sabes, y tu a ellos.- Dijo tomando mi rostro entre sus manos con infinita ternura.
-¡Y también a ti!- Vociferé con nuevas lágrimas.
-Sabes que no soy bienvenido en Konoha.-Respondió reacio.
-Y sabes que yo tampoco. Soy una Akatsuki Uchiha, al igual que tu.
-¡Y yo no porto el título con orgullo, Haruno! ¡Al parecer tu sí!- Se apretó el puente de la nariz durante unos segundos; buscando autocontrol.- Sakura tu siempre serás bienvenida en Konoha, tienes futuro ahí. Gente que te busca. ¡Tan solo míralos!- Dijo viendo fijamente a Naruto.- Han venido desde tan lejos por ti. Sakura yo no tengo eso, y jamás podré darte algo parecido.
-¡Pues no lo tienes porque te lo negaron ellos mismos!-Grité desesperada, tanto que no me medí en cuanto a palabras. De repente el Uchiha tomó mi muñeca con una fuerza infernal y de un tirón me encerró con fuerza entre sus brazos y una vez en ellos ambos desaparecimos en un mar de cuervos. Dejando a los ocho ninjas completamente desconcertados.
.
.
.
.
Hinata's Pov.
La mirada asustada de Sakura desapareció en instantes bajo millares de plumas negras agitándose a nuestro alrededor. Pude ver la incógnita en cada rostro y no se me hizo raro el por qué. Aquella discusión estaba cargada de un ambiente incómodo, e incluso sin el Byakugan o el increíble olfato de Kiba se era capaz de percibir el dolor que ambos experimentaban. Era como si…
-Como si se amaran.- Murmuró Ino perdida, adivinando mis pensamientos.-Pero… ellos no… ¿Ellos no se aman o sí?- Preguntó con voz cortada.
-¡Tengo su olor!- Gritó Kiba interrumpiendo.- ¡No están lejos!
-¡¿Y que estamos esperando?- Agregó Lee.- ¡Mi flor de loto me espera! ¡Debo protegerla!
-Kiba… dime hacia donde.- Dije yo.
-Diez kilómetros al norte, cinco más a oeste. En total son quince.- Agregó.- Será más rápido si vamos en línea recta.
-¡Bien!- Dijo Shikamaru.- Vuelvan a las posiciones que les asigné, Hinata al frente. ¡Kiba, Akamaru, junto a ella! Los demás… ¡Vamos!
Naruto-kun iba un poco atrás de mí. Podía ver sus pensamientos tan claros como un libro abierto sin necesidad de verlo directamente. Estaba tanto o más consternado que nosotros por aquella discusión. Primero: Sakura había defendido al Akatsuki, había implorado –casi demandado- su perdón. Segundo: Había objetado sobre una verdad inconclusa para nosotros, una que encerraba el dolor de los Uchiha, creo yo. Tercero y creo que más importante: Sakura era necia ante la situación, incluso cuando el Uchiha sugirió que se fuera ella se negó. ¿Entonces qué? ¿Qué hacíamos detrás de ellos? Porque ahora solo parecíamos perros peleando pedazos de carne. Sin ofender a Kiba-kun, claro.
Corrimos sobre varios montes, evitando a toda costa los árboles, pues estos eran un impedimento, no solo para el Byakugan, sino para el agudo olfato de Kiba y Akamaru. A los pocos segundos fui capaz de divisar su chakra, no es que al inicio no pudiera; pero el jutsu que protegía la guarida estaba dentro y fuera de esta, e impedía mucho mi visión. Al verlos aceleré el paso. Aún estaban como a nueve kilómetros de nosotros.
-¡Shikamaru-san los encontré!- Grité emocionada. Más aún al ver el rostro de Naruto-kun iluminarse.- ¡No están lejos!
-Disminuyan su chakra, que no los encuentren.- Ordenó. Y todos acatamos.
-¡Animo! ¡Hina-chan!- Coreó Naruto. Y de nuevo, aquel sonrojo que solo él provocaba apareció.
Vamos por ti Sakura-chan, no te preocupes, aún no desistimos.
.
.
.
.
Itachi's Pov.
-¿Por qué dijiste eso?- Inquirí.
-¡Porque no quiero que te vayas!- Aulló sin voltear a verme, eso solo lo hacía cuando estaba molesta o cuando lloraba. Y en este caso eran las dos.
-Sakura sabes que es lo mejor…-Dije abrazándola por la espalda. Sabiendo lo mucho que me dolería si se iba.
-¿Y entonces por qué me dijiste que me amabas?- Preguntó ahora, con sus ojos jade completamente irritados, haciendo su color más intenso.
-Porque lo hago. Pero no puedo ser egoísta Sakura, no contigo.- Susurré con un corto beso en su frente.
-Pues lo estas siendo ahora.- Respondió cortante. Sin embargo no se negó y busco mis labios. Una vez que los encontró me besó con pasión, lentamente. Sintiendo el roce con cada fibra de su ser al igual que yo; porque al final de cuentas, nos amábamos.
-¿Y qué propones?- Pregunté más calmado. Sabía que la sola idea de dejarla me carcomía. Terminaría vacío y sin motivos en la vida. Pero no quería mantenerla soldada a una vida así, siguiendo a un muerto en vida como si en algo fuese su culpa. Ella ya había sufrido su parte y yo no tenía porque lastimarla más
-Ven conmigo a Konoha.- Dijo en un susurro quedo, aunque para mí fue tan claro y fuerte como si me lo hubiese pedido a gritos.
-Sakura…
-¡No Uchiha!- Alzó la voz, de nuevo.- ¿En verdad deseas seguir así? ¿Qué la propia aldea a la que le entregaste tu todo te tome como un traidor? ¿Cómo un asesino? Itachi, ya es suficiente… Para ambos. ¡Eres un héroe! ¡Por Dios, no tendrían por que limpiarse los pies contigo!
-¿Y qué esperas que haga? ¿Quién dará la cara por mí, ah? Además de ti, Sakura, no creo que haya ser que soporte mi existencia… Ni Kisame lo hacía…- Murmuré entre risas cambiando mi expresión.
-Kisame era un bastardo.-Objetó ella.
-Kisame era mi amigo.- Dije sin borrar la sonrisa.- Creo que el único.
-Nosotros te creeremos Uchiha.- Se escuchó una voz masculina.- Si nos dices exactamente que pasó.- ¡Mierda! ¿Cómo no me di cuenta?
-Konoha…- Murmuré estupefacto.
-¡Shikamaru!- Dijo Sakura con voz quebrada.- ¡Gracias, gracias!- Exclamó con fuerza mientras lágrimas de alegría brotaban de sus ojos.- ¡En verdad gracias!- Sin previo aviso la pelirosa se abalanzó sobre mí y comenzó a besarme castamente durante varios segundos. Dejando de lado a los atónitos ninjas. Dios, ¡Como amaba a esa mujer!
Se escuchó un carraspeo y de nuevo, el "chico perro", el rubio hiperactivo y el "niño mallitas" nos miraban con notable molestia.
-Bueno, bueno. ¿Ya, no?- Preguntó el canino.- Hey, Shikamaru, ¿Estás seguro de lo que dices? Uchiha Itachi es…
-Uchiha Itachi es la persona más honesta y benévola que podrías encontrarte alguna vez.- Me defendió Sakura mordaz.
-Yo solo estaba…
-¡Hey, hey! Calmados ambos. Nadie dirá nada hasta comprobar la inocencia o culpabilidad del Uchiha.- Dijo una castaña, una de las que Sakura dijo que me veían mucho.
-¡¿No pensarán hacerle un juicio en Konoha o sí?
-Tranquila Sakura… Los primeros en juzgar seremos nosotros.- Dijo un pelinegro sonriente. Por alguna razón me recordó a Sasuke solo que este tenía cara de imbécil.- Pero, Shikamaru ¿Crees que pueda ser bajo techo?- Dijo mirando al cielo que aún no había cesado de llovernos; y no parecía querer hacerlo.
-Y que no sea dentro de la fétida guarida, por favor.- Agregó la rubia con mueca asquienta, creo que se llamaba Ino.
-Conozco un buen lugar.- Mencioné por primera vez.
-¿Así? ¿Y en verdad esperas que…?
-¡Naruto!- Gritó Sakura furibunda; supongo que aún no olvidaban su temperamento, puesto que nadie más comentó.
-Yo solo decía, por mi quédense bajo la lluvia. ¡Cómo si esta fuese a cesar!- Dije yo.
-¡Itachi!- Me regaño Sakura.
-Tsk. Ya, ya… ¿Dónde queda eso?- Preguntó el morocho de coleta.
-A unos kilómetros, no está lejos y no es muy costoso. Tiene aguas termales.- Murmuré sonriéndole a Sakura, la cual se sonrojó a más no poder.
-Bien, ¿Tienen una mejor idea?- Preguntó de nuevo el morocho. Nadie respondió.- Bien, entonces Kiba, Naruto, Lee… ¡Cierren el pico de una buena vez!- Dijo fulminante.- Uchiha, te seguimos.
.
.
.
.
Shikamaru's Pov.
Sería problemático -aún más- el preguntarme por que nos dejé guiar. No confiaba en el Uchiha. Y ciertamente comenzaba a dudar de el buen juicio de Sakura… y peor aún, ¡Del mío! Pero los defendí a mi manera y sin rechistar. Después de todo, una buena siesta bajo techo con una hoguera de junto no estaría mal para empezar. Y creo también, que en ese momento todos estábamos de acuerdo en que un buen tazón de comida, lo que fuese, tampoco estaría de sobra. Y no estaría de más afirmar que la guarida de Akatsuki, por no agregar que era… incómoda, resultaba ser poco más que fétida. Incluso sería capaz de afirmar que Naruto, Kiba y Lee pensaban lo mismo. Solo que sus celos y sus muy inflados egos resultarían heridos al afirmar que, un buen shinobi de Konoha se permitió seguir a un criminal de rango "S" sin tener la más mínima idea de hacia dónde iban.
Pero Uchiha Itachi no era tan solo un simple criminal de rango "S", no. Y era por eso, quizá, por lo que lo seguíamos. Itachi, a los ojos de Haruno Sakura, e incluso del mismísimo tercer Hokage según recuerdo, era un héroe, un prodigio. El o la clase de shinobi leal que cada aldea quisiera poseer. Pero la pregunta era… ¿Por qué?
-Llegamos.- Anunció el Uchiha, atravesando unos arbustos. Seguido por Sakura.
El lugar era simplemente impresionante. Una gran casona se extendía dentro del bosque. Colisionando contra un muro de rocas por las que caía una pequeña cascada. Sin embargo no se veía donde terminaba el agua. Los árboles parecían hacer un esplendido trabajo ocultando el color arenoso de la casona.
Dentro de la misma, era mucho más fácil quedar impresionado. Los muebles de fino roble oscuro contrarrestaban sin sonar chillones sobre las paredes blanquecinas y pasteles que la recepción ofrecía y un agradable olor a canela era despedido por cada rincón, combinado con el dulce aroma de los aretillos que iban adornando el lugar. Una recepcionista bajita y de edad avanzada nos miró despectiva unos momentos, pero en cuanto vio al Uchiha su mirada cambió tan drásticamente que la bipolaridad de Sakura e Ino parecían ser cosa de todos los días.
-¡Itachi-san que gusto verle! Hace bastante desde la última vez que lo vi.- Habló sonriente.- Ammm… ¿Vienen con usted?- Preguntó con una ceja alzada y creo que no fui el único que se removió incómodo ante sus opacos ojos ámbar.
-Así es, Akako-san. Solo que… yo quiero una habitación para dos por favor.- Respondió el aludido cortésmente; como todo un Uchiha.
-¡Eso nunca!- Gritoneó Naruto.- ¡No dejaré que le pongas un dedo encima a mi Sakura-chan!- Dijo tironeando del brazo a la pelirosa que se limitaba a sonrojarse y ser zarandeada.
-¿Tú Sakura?- Preguntó Itachi con burla.- No me jodas…
-Naruto, Uchiha… cállense.- Dijo finalmente Ino. Impaciente como siempre.- Sakura dormirá con nosotras esta noche.- Vociferó. Sakura tan solo se limitó a mirarla fijamente y después sonreír con alivio. En realidad no tenía ni la menor idea de cómo fuese el temperamento del Uchiha, pero si era, siquiera un poco parecido al de su hermano menor, mínimo yo, sería capaz de entender a la pelirosa con cada fibra de mi ser. Los Uchiha podían llegar a ser un poco… especiales.
-Tsk.- Murmuró molesto el Uchiha.
-¡Oye!- Reclamó Tenten.- ¡Tú la has tenido durante suficiente tiempo! Y te guste o no niño bonito, nos toca a nosotras.
-Bien. Akako-san. Una habitación solo para mí por favor.- Pude escuchar como rechinaba los dientes.
-Por supuesto Ita-san.- Murmuró la anciana entregándole una llave.- Es la número 23. ¡Disfrútala!
Itachi bufó molesto y se retiró del salón a grandes zancadas. Una vez perdido de vista la señora volvió la vista hacia nosotros.- Bien, y ustedes ¿Cuántas habitaciones quieren?
-Solo dos.- Contesté.- Muy amplias por favor, como verá, somos bastantes.
-De acuerdo.- Para las señoritas esta la 27 y… para ustedes…- Dijo mirándonos reprobatoria.- la número 36. ¡Ah! Por cierto. El perro no entra.
-¡¿Qué? – Gritó Kiba.- ¡Oiga pero si es un renombrado shinobi! ¿Cómo es que no…
-Shinobi o no, es un perro.- Finalizó la señora y desapareció por una puerta, para luego volver.- Por cierto, pueden encargar lo que necesiten a cualquiera de mis asistentes. Están por todos los pasillos.
Nosotros solo asentimos.
.
.
.
.
Naruto's Pov.
Antes no lo entendía. En realidad, incluso ahora me sigue pareciendo confuso, pero en aquellos momentos fui capaz de entender tres importantes razones por las cuales odiar al Uchiha:
1°-Uchiha Itachi era un reverendo imbécil.
2°- Uchiha Itachi se había acostado con el amor de mi vida, la mujer de mis sueños -y pesadillas-.
3°- Uchiha Itachi era inocente.
No sabía cómo, ni por qué. Pero por alguna razón mal trecha el bastardo era inocente. La mirada de Sakura me lo decía, Madara me lo dijo también, alguna vez, estoy seguro. Sin embargo era una verdad demasiado abrumadora, demasiado perfecta y cruel como para que fuese real y yo, aún con mí gran perspicacia era demasiado necio como para comprenderla, para captarla. Por eso esperaba impaciente el gran discurso de Sakura, porque ella era lista, demasiado y no era ingenua como para caer bajo algún sucio juego de Akatsuki… o de Itachi. Tan lista que no era capaz de concebir el por que alguien como ella formaba parte de una organización tan repulsiva como Akatsuki. Alguien como ella no podría siquiera sopesar esa idea. No después de conocer el dolor en carne propia. Porque la partida de Sasuke, e incluso, el mismo dolor que Sasuke experimentó era mil veces peor que cualquier tortura física o mental. Y a nosotros nos constaba.
-N-Naruto-kun…-Se escuchó del otro lado de la puerta.- ¿Pu-puedes abrir?
-¡Hinata-chan!- Exclamé.- ¿No les ha dicho nada Sakura-chan?- Ella negó con la cabeza y lanzó un fuerte suspiro.- Pensé que quizá con ustedes podría…
No terminé la oración pues lo siguiente que sentí fueron sus labios impactarse contra los míos de una manera bruta y desesperada. Ella me empujó contra la pared sin dejar de besarme y me abrazó con fuerza, haciendo el beso un poco más lento; tierno. Y por alguna razón me olvidé de Sakura, de Itachi… de Sasuke y su inútil venganza. Solo éramos ella y yo. Y me gustaba, en verdad comenzaba a gustarme, así que lentamente fui correspondiendo ese beso. De la misma manera cálida que Hinata, sin prisa, solo unos roces.
Ella comenzó a apretar con sus manos mi chaqueta mientras hiperventilaba sobre mi boca y durante unos instantes eternos nos mantuvimos así. Abrazados; sin despegar demasiado nuestros labios ahora quietos.
-Hinata…- Murmuré muy cerca de su rostro.- Yo…
-N-Naruto por… por favor…- Su mirada la mantuvo fija en el suelo, acompañada de un temblor constante sobre sus hombros.- N-no te sientas obligado a… a…- La voz se le quebró.- Naruto-kun yo… yo te amo y…- Alzó la mirada enrojecida por un par de lágrimas.- Por favor… perdóname.- Trató de salir corriendo sin embargo la tomé por los hombros impidiendo su avance y la besé de nuevo.
-Hinata, yo nunca dije que te fueras.- Comenté sonriente.
-Na-Na… Naruto…kun- Cayó desmallada… y por primera vez, entendí el por qué.
Tomé a Hinata en brazos y me encaminé a su habitación, una oportunidad perfecta para hablar con Sakura sin interrupciones…
Toqué un par de veces y me abrió Ino furibunda.- ¡Uzumaki! ¡Más te vale que sea…!- Al ver el cuerpo inerte de Hinata entrecerró los ojos.- ¿De nuevo estuvo cerca de ti?- Preguntó ya más calmada.
-Ahhh… Ehh… esto… Algo así.- Contesté nervioso.- Ehh… ¿Ino? ¿Esta Sakura dentro?
-No.- Murmuró apretando los dientes.- Déjala en cualquiera de las camas… Por cierto, ¿Para qué la quieres?
-¿A quién?
-A Haruno, idiota, ¿A quién más?
-Pues… yo quería hablar con ella sobre todo esto pero…- Dije mirando a Hinata, quién al parecer balbuceaba cosas y no dejaba de sonrosarse.
-No te preocupes.- Me cortó.- Seguramente esta con Itachi, Tenten ya fue a buscarlos. Shikamaru quiere que nos reunamos todos a la hora de la cena. Supongo que es para lo mismo.- Dijo desviando la mirada.
-Tsk. Estúpido Uchiha.- Murmuré.
-Lo mismo digo.- Comentó ella y se volvió hacia mí.- Naruto… tu… Aún la amas?
-No lo sé Ino-chan… -Suspiré.- Por el bien de Itachi, espero que no.-Finalicé sonriente.
-Idiota…- Dijo Ino, esta vez, ella también sonreía.- Esperemos que no.
.
.
.
.
Bueno yo de nuevo con otro capítulo, si, los subí el mismo día porque, como les dije, la historia esta ya casi concluida.
Espero les haya gustado, dejen reviews y muchos, muchos comentarios por favor! Son necesarios.
¡Efharisto!
PC.
