Capitulo 1: …El Claro…
Bella – 1918
"El entrar allí es como entrar en otra dimensión"
Me encontraba dando vueltas en la sala, estaba nerviosa, muy nerviosa. Los múltiples "Tranquilízate cariño" de mi madre no eran de mucha ayuda. Edward se había retrasado 2 horas; habíamos quedado en que iríamos a un lugar especial, según él…
- Flashback -
- Bella… - me susurró Edward al oído. Nos encontrábamos sentados en el sofá, leyendo un libro.
- ¿Si? – contesté aun concentrada en el libro.
- ¿Quieres ir aun a la fiesta de mis padres?
- Por supuesto, Edward. No quiero decepcionar a Elizabeth y tampoco a tu padre.
- Pero yo no quiero ir – dijo haciendo un puchero.
- Pues… mis padres también irán, así que puedes quedar te aquí. – le contesté señalando con ambas manos la sala, dejando el libro a un costado.
- Muy graciosa, Bells. – dijo dándome un beso rápido. Odiaba mi sobrenombre pero viniendo de Edward jamás lo negaría. – Iré a mi casa un segundo, espérame aquí. Iremos a un lugar muy pero muy especial.
- Bien… pero si no me gusta tu sufrirás. – dije tocándole la punta de la nariz. Él sonrió.
- Te va a encantar. – dijo con una gran sonrisa en su rostro. – Te amo.
- Yo también te amo.
Le di un beso y luego se fue es su auto, se lo había comprado su padre; Edward Anthony Masen , un gran abogado y empresario de Chicago, no todos podían tener autos solo los ricos y algunos policías…
- Fin del Flashback –
Ahora que debía venir a buscarme se tardaba, otros días venia sin invitación y siempre a hora… un estúpido y masoquista Edward a quien amaba… ¡IGNORANTE!
El timbre sonó y fui corriendo a abrir.
Efectivamente allí estaba, después de casi 1 año de estar juntos aun no me podía creer que fuera mío. Sus ojos verdes y su pelo cobrizo, que había heredado de su madre, lo hacían el hombre más apuesto de todo Chicago.
- Hola. – saludó como si nada.
- ¡Edward Anthony Masen Jr! ¡ Llevo esperándote más de 2 horas… ¿¡En dónde diablos estabas!
- Perdóname mi amor, no lograba encontrar esto. –me dijo entregándome una pequeña caja negra.- He querido dártelo desde hace mas de 3 meses, pero no me sentía seguro…
Abrí la pequeña caja y allí se encontraba una pequeña pulsera con un dije en forma de corazón hecho de cristal, un cristal con tonos celestes y azules que cuando lo alumbraba la luz reflejaba todos los colores como un pequeño arcoíris.
-¡Oh por Dios! – dije emocionada.-¡Edward…! ¡Esta hermoso, perfecto y maravilloso!
Salté para abrazarlo y lo besé tiernamente en los labios. Los míos con los suyos encajaban perfectamente, definitivamente, habíamos nacido para estar juntos.
- Me alegra que te guste, lo hice yo mismo – dijo con esa vos aterciopelada que tanto me gustaba.
- ¿A dónde iremos?
- A un lugar en el bosque – dijo con una extraña y misteriosa sonrisa.
- ¿Y que es ese lugar?
- No te lo voy a decir…
- Vamos…- dije haciendo un puchero, sabía que sería inútil…
- No – ¿Lo ven?- Vámonos.
- Si no fueras extremadamente tierno me enojaría contigo.
- Y por eso me amas.
- Exacto.- le dije antes de depositar un casto beso sobre sus labios.
Me dirigió hasta su auto y me abrió la puerta del copiloto como todo un caballero. Nos dirigimos al único bosque por los alrededores, el auto lo dejamos cerca de la carretera y continuamos a pie, cosa que no me gusto para nada ya que nunca puedo caminar bien sin encontrar algo con que tropezar, aunque sea una superficie totalmente plana. Según Charlie, mi padre, tengo 2 pies izquierdos.
- Bella… ¿En serio no quieres que te cargue? – me preguntó Edward cuando me caí por endésima vez.
- No, puedo caminar por mí misma.
- Si amor, te creo. – me contestó sarcásticamente.
No me hizo caso. Me alzo a su espalda y siguió caminando. No me bajo pese a mis múltiples quejas.
- ¡Edward ya bájame! – le dije por milésima ves.
- No. ¿Para qué te rompas una pierna? – me contestó. – Además… ya llegamos.
- ¿Qué? ¡Estamos en medio del bosque!
- Por allí, Bells. – me dijo señalando detrás de unos árboles de donde provenía un tenue luz.
- ¿Ahora ya me puedes bajar?
Rió entre dientes para luego asentir y bajarme, me tambalee un segundo pero luego me dirigí hacia allí con Edward siguiéndome.
El entrar allí es como entrar en otra dimensión. Solo una palabra lo describía completamente: Hermoso. El claro más bello de todo el mundo se encontraba allí, frente a mis ojos. Estaba en un círculo perfecto como si lo hubieran hecho apropósito para alguna película de amor. Hierba verde y flores amarillas y moradas lo hacían tan especial como los rayos de luz solar que traspasaban los árboles más altos.
- Edward… ¿Qué es este lugar? – dije aun mirando a mi alrededor, totalmente hipnotizada por su belleza anti-natural.
- Es un claro que encontré hace algunos años, antes de conocerte. – me explicó.
- Es… hermoso.- dije mientras me sentaba en la hierba verde. Miles de pétalos de flores de león revolotearon al sentarme… Era un lugar totalmente mágico.
- Lo sé, pero no tanto como tú.- dijo mientras se sentaba a mi lado.
Me sonrojé al instante.
- ¿Sabes que has perdido la cordura, Edward?
- Es cierto. No se puede comparar esto contigo, eres mucho más hermosa. – me dijo lo que me provocó otro sonrojo.
Antes de que pudiera decirle otra cosa posó sus dulces labios contra los míos. Se movían a sincronía. Era una total adicta a sus labios, eran como mi propia marca de heroína. Un beso totalmente dulce y lleno de amor.
- Odio que hagas eso. – dije en cuanto, por la falta del maldito oxigeno, nos separamos.
- ¿Por qué? – preguntó confundido.
- Haces que haga cualquier cosa. – le contesté fingiendo estar enojada y cruzando mis brazos sobre mi pecho. Parecía más una rabieta infantil.
Él solo sonrió como siempre lo hacía. Tenía mi sonrisa favorita y lo miré como una estúpida mientras el silencio se hacía más incomodo.
- Pero no puedes convencerme de no ir a la fiesta de tus padres – dije rompiendo el silencio y adivinando el curso de sus pensamientos.
- ¿Por favor? – dijo poniendo cara de cachorrito.
- No -negué firmemente - Vamos se nos está haciendo tarde.
Tomé su mano esperando una respuesta.
Puso cara de pocos amigos pero luego asintió ya que sabía que si peleaba conmigo terminaría perdiendo….
Hola! Este es mi primera historia, por favor sean compasivos y dejen sus review … (:
Por cierto quiero recomendarles la historia Atentamente: IS que es una de mis historias favoritas ^^
Este capítulo lo escribí escuchando la música "Flightless Bird American Mouth Iron & Wine" , es la música que suena al final de la peli Twilight, la que ello bailan en el baile (:
Kiiiis!
Marii ^^
