Bueno, aqui va un nuevo capitulo de este fic, espero que lo disfruten.

La siguiente vez que te vi fue durante la fiesta de cumpleaños de tu padre, mis serias intenciones de reconstruir tu cara a golpes tuvieron que esperar. En lugar de eso te miré con tanta rabia como me era posible, pensaba que con un poco de suerte al menos podría provocarte mal de ojo. Lo que más incitó mi furia fue que tú actuaras como si nada hubiese ocurrido. A media velada te escapaste al jardín, era mi oportunidad, estaba dispuesta a seguirte cuando mi padre me llamó con ese tono autoritario tan suyo. No sabía de lo que se trataba hasta que Seguchi-Sama comenzó a hablar, tras dar un discurso de agradecimiento, firmemente anunció:

--Me complace, en esta fecha tan especial hacer público el compromiso de mi hijo menor Kusakabe con la adorable hija del señor Uesugi, Mika-san. La boda se efectuará en cuanto mi hijo concluya la universidad.

Mi mundo se tambaleó era cuestión de unos tres años, a penas tendría la oportunidad de terminar la preparatoria. Deseaba asistir a la universidad más que nada, pero ahora mi vida se limitaría a ser la perfecta esposa de Kusakabe Seguchi. En ese momento te odié más que nunca, por dejarme sola, por saber que esto pasaría sin hacer nada... el resto de la noche permanecí en silencio. Desee más de una vez salir al jardín y buscarte pero en el fondo tenía miedo de exigirte una explicación. Por lo que tu hermano me había dicho sabía que lo nuestro había sido una simple aventura, truncada a destiempo. Si no quería desmoronarme era mejor no escucharlo de tus labios.

Tuve que esperar hasta la comodidad de mi habitación para llorar en paz y dejar fluir mis sentimientos. Ni siquiera alguien tozudo como yo puede con todo al mismo tiempo. Como de costumbre Eiri irrumpió a media noche en mi habitación temeroso del monstruo, sólo confiaba en mí, pues sabía que papá y mamá lo reñirían por despertarlos para luego pedirle a gritos que madurara. Lo habían hecho conmigo antes, a veces la gente cree que hace todo por tu bien sin saber cuánto te hiere en el fondo. Las decisiones de mi padre estaban matándome lentamente. Ahogando mi sueños y esperanzas para el futuro.

--Mika nee-san ¿estás llorando?

--Eto... si Eiri es que me asustó el monstruo.

--No.

--¿No?

--No...Mika nee-chan tiene el corazón roto y está muy triste.

Sonreí de pura sorpresa, estaba claro que a veces subestimaba a Eiri.

--¿duele mucho nee-san?

--Sí Eiri, duele mucho.

Eiri me miró con los ojos muy abiertos, se veía asustado. Mi hermanito siempre ha sido lo que más me importa en el mundo.

--Te prometo Eiri, que jamás voy a dejar que nada ni nadie te rompa el corazón

No quería que él pasara por lo mismo que yo, defendería su vida, su libertad sin importar el precio.