Tras el cambio repentino en mí forma de ser papá parecía mucho más conforme conmigo. Tal vez creyó que era el fin de mi adolescencia, se acabaron las discusiones...incluso parecía aceptar mejor la presencia de Kusakabe. En cuanto a ti jamás volviste a tener contacto conmigo o con Eiri, tampoco con tu familia. El tiempo se escurrió como arena, la vida se volvió simplemente una rutina cuya parte más luminosa era el amor de mi hermano pequeño.
Tras dos años sucedió lo impensable, me encontraba en la sala mirando la TV. simplemente porque no tenía nada mejor que hacer. De pronto, escuché en un programa musical una melancólica balada, hablaba sobre lo triste que es la vida cuando pierdes a la única persona que de verdad te ha hecho soñar. Me identifiqué de inmediato, reparé en el cantante, era de verdad muy talentoso. Sin embargo el verdadero estremecimiento vino cuando vi al resto de la banda. Allí estabas tú, frente al sintetizador con la mirada triste. Me sorprendí gratamente al escuchar al presentador decir:
--Señoras y señores Nittle Grasper, uno de los talentos más prometedores.
Al día siguiente corrí a comprar el disco, al igual que varias chicas más. La mayoría enamoradas del dulce vocalista. Me dije a mí misma que así era mejor, aún a distancia quería ser la única en amarte. Estaba tan feliz por ti, porque hubieras conseguido tu sueño. Destrocé la envoltura de celofán necesitaba desesperadamente comprobar que era realidad, que eras tú Seguchi Tohma y no alguien muy parecido. Recibí mucho más de lo que buscaba al ver tu nombre bajo casi todas las canciones del disco tras la palabras "compuesta por". Aquella canción que describía mi alma era tuya...tus palabras en la melódica voz de Sakuma Ryuichi.
Tras la euforia inicial mi corazón volvió a las sombras al descubrir que la chica en el segundo sintetizador se llamaba Noriko. Sin duda era la misma de aquella vez. Además ahora que eras famoso yo era simplemente otra fan, nada me hacía diferente de las tantas enamoradas de Sakuma-san o los chicos que compraban el disco admirados de la calidad musical. Aún peor la distancia entre nosotros se ensanchaba, odié con todas mi fuerzas a la afortunada chica que estaba a tu lado en casi todas la fotos del folleto.
