Antes de empezar quiero agredecer a KaAn por su review, cuando llegó me estaba planteando dejar el Fic por falta de lectores, Mil gracias por motivarme a continuar!!!!


Kusakabe estuvo muy callado mientras nos llevaba a casa, yo simplemente temblaba por dentro. Tenía un muy mal presentimiento y no podía sacarlo de mi mente, trató de ser amable con Eiri para romper la tensión pero sin mucho resultado. Sin embargo mi hermano pequeño no dejaba de sonreír, al mirarme incluso ahogaba una pequeña risita de esas que esbozaba tras una travesura. Si hubiera podido me hubiera aferrado a mi hermanito como una siamesa para no quedarme a solas con mi prometido. Desafortunadamente no lo logré, terminé por quedarme sola en el jardín del templo con Kusakabe mientras mi madre se llevó a Eiri adentro con el pretexto de preparar bocadillos. Los pocos segundos que permanecimos callados me parecieron eternos, no sabía que me aterraba más, hablar yo o que lo hiciera él. Su mirada me lo dijo todo desde el principio pero no estaba lista para lo que sus labios me dirían.

--Mika-san, lo he estado pensado mucho y he decidido adelantar la boda. No creo que sea necesario esperar un año más. Después de la boda me apresuraré a concluir mis estudios, incluso si lo deseas te permitiré terminar tu preparatoria.

Me quedé paralizada, más por furia que por la sorpresa ¿Me permitiría? Ser la esposa de alguien me convertía en una simple marioneta que obedece al primer tirón de una cuerda. En el fondo sentía como si fuera a casarme con mi padre, el resto de mi vida sería tal como había sido hasta ese momento "simplemente has lo que te digo", no pude contenerme más.

--¡No soy una muñeca Kusakabe!

--¡Pues entonces aprenderás a serlo!

Jamás esperé esa respuesta de su parte y menos la bofetada que vino después, simplemente quedé en shock.

--¿Crees que no lo sé? Pues así es Mika, acéptalo fuiste el juguete de mi hermano. Ese egoísta que siempre ha deseado todo lo que yo tengo sin ponerse a pensar jamás en lo honorable y correcto. Siempre fue el favorito de mis padres, al que le concedían todos sus caprichos, bien, pues mi padre hizo una pésima inversión en él y lo notó muy tarde. Ahora yo soy el heredero de la familia Seguchi, tengo el control de todo, lo cual te incluye. Serás mi esposa Mika, eso es un hecho.

--¡Jamás¡preferiría casarme con un cerdo!

--Ya veo— la forma en la que se rió tu hermano simplemente me aterró— pues nadie está pidiendo tu opinión y obviamente tu estrella de rock te ha olvidado cariño. No quería llegar a estos extremos, pero aprenderás a quererme con el tiempo.

--¡Eso nunca!

--Si lo que necesitas son motivaciones te daré una, odiaría lastimar a tu pequeño Eiri en caso de que te niegues.

--¡No lo harías!

--Mika-chan al igual que todos me subestimas, créeme no deseas saber hasta donde puedo llegar ¿Arriesgarías a Eiri para comprobarlo?

Rompí a llorar mientras él me besaba a la fuerza, sacrificaría incluso mi alma por el bienestar de Eiri. Cuando mi madre llegó con los bocadillos, le sorprendió verme llorar.

--¿Qué pasa Mika?

--Llora por la emoción Uesugi- sama, la muy tontita se ha emocionado porque le pedí que adelantáramos la boda.

--Lágrimas de emoción ¡que dulce! Empezaba a creer que esta niña era de hielo. No sabes lo contento que se pondrá tu padre. Podríamos alistar una boda sencilla en un par de semanas¿no crees Kusakabe-chan¿Puedo llamarte así, verdad?

--Sólo si me permite llamarla mamá, pronto seré también su hijo.

--¡Oh! Siempre tan gentil, serás un esposo ideal.

En esos momentos odié a mi madre por su estúpida ignorancia, no estaba feliz sino aterrada y furiosa. Pero allí estaba ella pensando en acelerar los preparativos de una boda la cual sería más bien mi funeral, el acto que mataría mis ilusiones, esperanzas y sueños de una vez. También me odié a mi misma por ser tan inútil y no poder mantener a salvo a Eiri o a mí misma. Kusakabe era un monstruo manipulador con un disfraz de gentileza con el cual engañaba a todos, incluso a mí. Además disfrutaba tener control de la situación, mi dolor lo alimentaba cual sangre al más cruel de los vampiros. No conforme con lo que ya había hecho atacó de nuevo.

--A decir verdad puedo esperar un par de meses más, no quiero una boda pequeña. Creo que mi amor hacia Mika requiere una gran fiesta, deseo que todo el mundo sepa que ella es mi esposa.

Mi madre estaba al aborde de las lágrimas ante tal gesto, por su parte mi prometido reía de forma retorcida, quería dejarme bien claro que tenía el control y no me dejaría escapar.


¿Qué opinan? Finalmente Kusakabe se dejó ver como era, parecía demasiado tímido y dulce para ser verdad. ¿Logará Mika escparse de sus garras? Prometo actualizar pronto pero sólo si veo Reviews, así que por favor dejen una sólo para saber que hay gente leyendo. Gracias y besos.

Elilmare Phoenix