Misión 001
Zoológico de Central Park, Sábado, 8:50 a.m.
Cuando vas al zoológico siempre puedes encontrarte con todo tipo de escenario, parejas felices, niños animados y otros haciendo berrinche, familias compartiendo un grato e inolvidable momento. Sí el ambiente suele ser grato y animado entre padres e hijos, abuelos y nietos, tíos y sobrinos, enamorados, etc.
Distintos eran los pensamientos de todos los pingüino segundos antes de la operación, estos iban desde los más simple hasta los más complicados contradiciéndose los unos a los otros como Rico y el pescado; y Kowalski que simplemente ignoraba todo y anotaba nuevas ideas de asombrosos pero potencialmente peligrosos y destructivos inventos.
Sin embargo los más opuestos tal como fuego y agua eran Skipper y Cabo, el veterano y el novato. Skipper observaba el ambiente en que se desenvolvían los humanos con la guardia baja y el sentimiento falso de alegría infantil, el amor de pareja, familia y amigos. Nada le parecía relevante, todo esto no era más que una distracción, esas caras, los juguetes y él lo sabía mejor que nadie. Todo aquello le era lejano, las había dejado atrás hace mucho tiempo, nunca más volverían a traicionarle, a tomar sus sentimientos y usarlos en su contra y apuñalarlo por la espalda, se aseguraría de ello.
Mientras el pequeño Cabo se asombraba con los humanos, desde que le informaron su posición definitiva se había preguntado si sus humanos en Inglaterra serían muy diferentes a los humanos aquí en Central Park, pero aparte de la ropa le parecían iguales. Los niños felices con sus algodones de azúcar y palomitas de maíz, comprando juguetes de sus animales favoritos y riendo con sus familias a la espera de que el zoo abriera sus puertas; otros simplemente venían con sus amigos, vio dos grupos de adolecentes humanos, uno de niñas y otro de niños esperando en la entrada. Estaba aliviado de que todo pareciera igual, no sabía como era la vida militar en su plenitud y eso lo ponía un tanto nervioso (aunque nada que no pudiera manejar) y el ambiente familiar le daba más seguridad y confianza.
- Muy bien equipo, es la hora – la voz de Skipper los saco a todos de sus pensamientos y los pingüinos formaron una fila frente a su capitán. Después de los sucesos de la mañana todos habían esperado con ansias este momento – La primera misión de esta unidad, la operación: organiza, recopila, construye comienza ahora, este primer día nos mostrara que tanto debemos mejorar o aprender.
Los humanos aunque numerosos y con la suficiente inteligencia para crear armamento y otros artefactos de cierta calidad son fáciles de engañar, aún más si se trata de las crías. En esta ocasión solo debemos distraerles para obtener lo que necesitamos – La mirada seria y el tono seguro les daba la impresión de un meticuloso y complicado plan – Es muy importante que pase lo que pase hagan exactamente lo que voy a decir – Sostuvieron la respiración, no queriendo que nada les impidiera escuchar sus instrucciones, todo sonido que no fuera su voz pareció desaparecer – Quiero que actúen lo más lindos y gorditos que puedan.
El silencio reino unos instantes mientras miraban a su capitán – Perdone señor, pero creo que no le escuche bien ¿Dijo que actuáramos lindos y gorditos?
- Así es Kowalski, quiero que los humanos se distraigan con nosotros ¿Qué mejor táctica que darles lo que les gustaría ver?
- Bueno si lo veo de esa manera esta en lo cierto, cuando creemos tener lo que deseamos es extraño que no bajemos la guardia y en el momento que los humanos la bajen…
- Exacto, tomaremos todo lo que necesitamos.
- Guau, es un plan simple y efectivo, ¿pero como nos ayudara esto a mejorar?
- Excelente pregunta, tal como el plan la misión es simple y fácil, si logramos trabajar en equipo y logramos nuestros objetivos sin contratiempos significa que tenemos las bases de un equipo lo que facilitara el resto y además esta será la oportunidad perfecta de probarlo soldado, después de todo fue enviado a esta unidad para entrenar. Ahora no quiero más charla, apenas los humanos se reúnan alrededor de nuestro habitad quiero que cumplan sus ordenes – Los pingüinos asintieron y voltearon a ver la entrada del zoo.
El banderín del zoológico se encontraba en alto y las puertas abiertas dando la señal a los visitantes de entrar. Eran muchas las sonrisas y las miradas expectantes de los niños y niñas que esperaban ver a los nuevos habitantes del zoo.
- Papi, papi ¡vamos a ver los pingüinos!
- No, mamá dile que vayamos a ver los monos.
En pocos minutos los humanos se habían esparcido por todo el zoológico y los pingüinos comenzaron la distracción. Todo pingüino aprendía de actuación desde que pequeño con tal de mantener el control sobre los humanos, después de la comida se habían revisado los últimos detalles en grupo, en un inicio se encargarían solamente de la distracción, esta consistiría en movimientos tiernos y adorables al azar por cada uno y así cuando tuvieran un grupo considerable a su alrededor comenzarían la recolección de herramientas y materiales.
Luego de 15 minutos habían conseguido un grupo de humanos bastante grande, seguramente a que era la "nueva atracción" y Skipper asintió a su grupo dándoles la señal para continuar con la siguiente fase.
Los niños ya tenían diferentes tipos de comidas en sus manos mientras disfrutaban de ver a los animales, su objetivo eran los que comían helado con cuchara y los comían helado en un palito. Rico fue el primero en entrar en acción, sin temor y rápidamente le quito sus cucharas a un par de gemelos.
Luego de un tiempo siguió el equipo de Kowalski y Cabo, ambos saltaron al agua al mismo tiempo y nadaron en busca de los palos más gruesos. Cabo fue le primero en quitarle el palo a una niña, grueso y ancho, unos instantes más tarde siguió Kowalski obteniendo uno parecido de un niño cercano.
Así siguieron hasta el almuerzo, con Skipper observándolos atentamente y también recolectando palas y palos de vez en cuando. El equipo se reunió frente al plato y comieron, luego de terminar Rico levanto el plato revelando los suministros obtenidos, por suerte y contra las apariencias el plato les había permitido ocultar todo perfectamente.
- Bien creo que podemos dar por terminada la misión – Su grupo lo miro con satisfacción y orgullo en sus ojos.
- Bueno, ciertamente hemos realizado un gran trabajo, la cantidad de palas y soportes es la adecuada para comenzar la excavación – Kowalski anoto el numero de palas y palos en su libreta, 13 palas y 32 tabiques.
- Me alegro de todo haya salido bien.
- ¡Pez!
- Hemos tenido suerte esta vez, dado a que muchos humanos se reunieron logramos terminar rápidamente. Hasta que los humanos abandonen las instalaciones no quiero que levanten sospechas, pueden relajarse y hacer lo que le plazca, pero si estos comienzan a alborotarse comenzaremos nuevamente a distraerlos hasta apaciguarlos. ¿Entendido?
- ¡Sí señor!
El resto del siguió sin novedades, los pingüinos pasaron la mitad del tiempo entretenido a los humanos y robándoles un poco de palomitas de maíz, un dulce que la parecer los cuatro disfrutaban, hasta que al fin el zoológico cerro sus puertas al publico.
- Uf, al fin terminó – Cabo se dejo caer sobre el duro cemento.
- Ñagh – Rico lo imito.
- Aún no se relajen, ahora viene la revisión y reporte de la misión – Kowalski los miro seriamente, habiendo sido líder de una pequeña unidad sabía lo importante que era.
- Exactamente – Skipper se paro frente a ellos – Debo admitir que lo hicieron mejor de lo que esperaba, sobre tu soldado ¿Has tenido alguna experiencia similar anteriormente?
- En realidad solo hice lo mismo que hago cuando quiero palomitas de maíz, además Kowalski me dijo que clase de soporte debía buscar.
Skipper asintió con la cabeza – En fin, me alegra que no tengamos que practicar demasiado la coordinación ni el trabajo en equipo básico – Los demás volvieron a mirar con orgullo – Pero que no se les suba a la cabeza, los humanos son los oponentes más fáciles a los que se enfrentaran, los verdaderos problemas surgirán en misiones más importantes y para ello los entrenare rigurosamente para que no fallen.
Sin embargo hay algo en lo que quiero que trabajen en los próximos días – Todos miraron atentamente a su líder – De esta pequeña misión logre observar ciertos detalles que me preocupan.
Rico quiero que trabajes de forma más delicada, hoy estuviste a punto de morder a 5 crías humanas y a otra casi le arrancas un dedo, si no puedes realizar esta clase de trabajos más suavemente no podré asignarte otros, y eso sería un problema si eres mi encargado de armas – Rico lo miro y asintió, personalmente se sintió incomodo con lo de "delicado", el solo quería explotar algo.
Kowalski con tu experiencia en el campo esperaba más eficiencia de tu parte, realizar trabajos de esta índole no debatía haberte tomado tanto tiempo, Cabo fue más eficaz y es el novato del grupo. Necesito que pienses más rápido, usa ese cerebro tuyo de mejor forma – El teniente solo asintió, por dentro se sentía ofendido. Había sido solo la primera misión ¿cómo podía decir que tan bien o mal usaba la maravillosa mente que poseía? Mas no era el lugar ni el momento para decirlo.
Cabo como ya escuchaste no realizaste mal tu trabajo, eso es bueno, pero creo ver un tanto de inseguridad en ti, si no te desases de ella y adquieres más confianza será un problema para el equipo, sobre todo si debes realizar trabajo en pareja. En un equipo es importante el poder trabajar sin… obstáculos – Cabo asintió fuertemente con la cabeza, autoestima… no sabía que tanta tenía o que tanta no tenía, pero no quería ser un obstáculo… esa palabra le había dolido.
Tomen un descanso – Skipper nado y salio del habitad, necesitaba meditar.
Suspiro aliviado, todo había salido bastante bien. Rico no había realizado nada imprudente como le habían advertido solía hacer, pero se preguntaba cuanto tiempo más seguiría así y Kowalski se había mostrado más obediente de lo que señalaba su reporte. Ahora tenía que pensar en el futuro entrenamiento, según sus planes la base debería estar lista en una semana si todo seguía de acuerdo a lo planeado, pero necesitarían un poco de dinamita para las excavación. Skipper salio del zoológico rumbo a la ciudad, tenía 30 minutos.
Mientras tanto los demás pingüinos se habían quedado en silencio, era un ambiente distinto al de la mañana, silencioso y solitario.
Kowalski dibujaba furiosamente en su libreta, era la primera en toda su carera que se sentía así y lo peor es que no sabía como se sentía, siempre había sido malo con los sentimientos. Desde que era pequeño había sido elogiado y animado por su gran intelecto, en su adolescencia ya formaba parte de uno de los grupos más importantes de científicos del ejercito y no le había costado mucho trabajo se teniente ya que tenía el cerebro y el estado físico. Máximo se le había alegado por el nivel de peligro que sus inventos podían causar, eso lo comprendía, después de todo el los había diseñado y era más conciente que nadie de que tan peligrosos podían ser, nunca se sorprendía cuando se le negaba el permiso a construirlos, pero era la primera vez que se le alegaba por su eficiencia, por… utilizar mejor su gran intelecto para algo tan trivial como recolectar palos.
Suspiro y dejo su libreta y lápiz a un lado. Era un sentimiento extraño y no sabía que hacer ¿era algo bueno o algo malo? Escucho unos pasos tras él.
- Kowalski ¿Estas bien?
- Eh, sí estoy bien Cabo.
- Seguro, porque parece que tu libreta no opina lo mismo – Miro su libreta, le era imposible definir lo que había dibujado. Los trazos eran pesados, gruesos y de forma casi aleatoria se encontraban formado algo que podría pasar como arte moderno.
- Sí, bueno, esto…
- ¿Necesitas desahogarte con alguien? Me han dicho que soy bueno escuchando.
Desahogarse, ¿eso era lo que había intentado en su libreta? - Tal vez no es una mala idea, es solo que, la verdad no estoy seguro ni de lo que siento. Toda mi vida siempre he sido alabado por mi trabajo y capacidad intelectual, pero hoy es la primera vez que alguien me dice que sea más productivo. Se que no es un insulto, pero no sé porque me siento extraño… tu eres joven y aún no tienes mucha experiencia en la vida, mas no creo equivocarme al pensar que eres bueno con los sentimientos – el teniente lo miro fijamente, como si tuviera la respuesta y pudiera sacársela sólo mirándolo. Rico que los había estado mirando se acerco.
Cabo se quedo en silencio un momento, era extraño que alguien de la edad y experiencia de Kowalski le preguntara algo que era más probable él llegara a sentir - Entonces, ¿es la primera vez que alguien te critica? ¿es eso?
- ¿Qué? Claro que no ya antes me habían dicho cosas como que mis inventos era muy peligrosos y no podía realizarlos.
- Pero nunca se habían quejado de cómo habías trabajado, criticaron tu invento algo que supongo hiciste intencionalmente de esa manera, pero nunca como lo habías echo, ¿cierto?
Kowalski lo miro y entendió, no era lo que había echo, era como – Sabes Cabo tienes razón… - El teniente le sonrío, ahora que entendía recupero su estado de animo – No me equivoque con tigo, eres bueno con los sentimientos, gracias – Rico asintió para corroborar.
- No fue nada, en serio – les sonrío tímidamente – aunque, en realidad soy yo el que tiene que agradecer. La razón por la que trabaje bien fue porque realmente me sentí bien.
Cuando llegué realmente no estaba seguro de cómo comportarme o como dirigirme a ustedes, pero hoy en la mañana me sentí en confianza. Tú también has sido amable conmigo y Rico aunque no hables mucho te acercas a nosotros cuando nosotros lo hacemos y creo que eso me ayudo mucho – Sus supriores lo miraron con algo de sorpresa, pero luego sonrieron.
- Sí supongo que tienes razón en eso también.
- Pero también – Cabo continuo – Me dí cuenta de que es lo contrario con nuestro capitán, aparte de las misiones y nuestro desempeño no hemos hablado nada más con él.
- Geto
- Estoy de acuerdo, también lo había notado pero no le había tomado importancia – Ahora que Cabo lo mencionaba le parecía extraño.
- ¿Disfrutaron su descanso?
Como si hubieran lo llamado su capitán había regresado junto algo envuelto en una manta.
- Sí señor – respondieron juntos.
- Muy bien, entonces comencemos – Skipper dejo la manta donde los tres habían dormido sacando unos cartuchos de dinamita, Rico miro fijamente los explosivos – Esto es para ustedes – señalo la manta - no quiero tener un grupo de pingüinos enfermos, así que quiero que duerman con ella. ¿Entendido?
- ¡Sí! – Una manta… bueno, su capitán tampoco era tan malo, al menos se preocupaba de su salud.
NA: ¡Hola a todos! Uf este capitulo me ha salido muy difícil ponerlo en palabras, lo he re-escrito y revisado durante 4 días, estoy seguro que de tanto hacerlo he dejado más de una falta ortográfica, bueno, eso y que además me salió un tanto largo xD pero estoy segura que no deje faltas de redacción.
Quiero explicar algo acerca de Kowalski. Me cuesta mucho escribir a este personaje de POM, pero quería intentar sacar ese lado inseguro que muestran en la serie a través de Doris, como con el poema y el tatuaje. Me da mucha risa como muestran ese lado inseguro en la serie (aunque lo encuentro algo cruel xD)... me desvío del tema.
Bueno el punto es que quise trabajar con esa faceta y fue todo un reto, ya que me cuesta pensar como Kowalski de esta forma ya que no se muestra mucho en la serie si no es como chiste. Si es que me salió OC no fue intencional, así que si se preguntaban "¿Qué onda con Kowalski?" bueno fue eso. Quise trabajar este aspecto porque me es muy común encontrar que muchos (me incluyo) a veces nos olvidamos de las inseguridades o "trabas" de nuestros personajes favoritos, olvidando aspectos de ellos al escribir o cosas así, así que decidí hacerlo. Esto no es una disculpa o algo parecido, solo una explicación y si encontraron a Kowalski o cualquier otro personaje muy OC, les agradecería que me ayudaran a mejorar.
Espero que sigan leyendo para que vean como sigue todo, también quiero señalar que para mi esto ocurre justo despues del incidente de Dinamarca (si es que no lo había mencionado) para que también sepan porque trato de hacer parecer duro a Skipper (todo sabemos que no lo es xD) Nada más eso, porque por lo demás quede muy conforme con esta historia.
