Misión 001 – Al archivo
Había logrado volver a tiempo con los explosivos y luego de comprobar que los demás animales estaban profundamente dormidos comenzó a caminar tranquilamente sumido en sus pensamientos. Su equipo le seguía mostrando que había cometido el error de subestimarlo, se habían empeñado en demostrase capaces y lo habían echo muy bien, tal vez había sido un poco duro con ellos… ¿En qué estaba pensando? Su equipo se había desempeñado bien, no lo negaba (tampoco lo admitiría en voz alta), pero no podía permitirse volverse "blando" una vez más, al menos su equipo se mostraba digno de confianza para las misiones.
La confianza es algo primordial para un equipo y su equipo al parecer tenía ello, confianza en lo que hacían y en lo que los demás hacían. Nadie se había interpuesto en el trabajo del otro ni puesto en peligro la misión, algo clave para el éxito, eso era lo que más le había aliviado. Era difícil trabajar con un equipo que no trabaja junto.
Se detuvo unos instantes aún pensando en ello, ¿era el realmente digno de hablar de "confianza"? Suponiendo que era solo una confianza laboral sí. Suspiro, no podía ablandarse, solo habían pasado un día juntos y su buen corazón ya le jugaba malas pasadas, entonces un escalofrío paso por su espalda. La noche era fría y aún no habían empezado si quiera a construir su base… su equipo dormirían afuera otra vez. Se desvío un poco en dirección al almacén, unos instantes más tarde salio con dirección a su habitad ahora con una manta y los explosivos.
Estaba apunto de hacer sentir su presencia cuado escucho la voz del teniente – Sabes Cabo tienes razón… No me equivoque con tigo, eres bueno con los sentimientos, gracias.
- No fue nada, en serio… aunque, en realidad soy yo el que tiene que agradecer. La razón por la que trabaje bien fue porque realmente me sentí bien. Cuando llegué realmente no estaba seguro de cómo comportarme o como dirigirme a ustedes, pero hoy en la mañana me sentí en confianza. Tú también has sido amable conmigo y Rico aunque no hables mucho te acercas a nosotros cuando nosotros lo hacemos y creo que eso me ayudo mucho.
Estaban hablando de lo sucedido durante el día y sus primeras interacciones entre ellos. Su equipo se llevaba bien y ya habían empezado a construir lazos, de allí era que surgía la confianza y el trabajo conjunto que había visto.
Miro a su aleta, definitivamente había bajado la guardia, allí en su aleta estaba la prueba, una manta para sus soldados.
- Pero también, me dí cuenta de que es lo contrario con nuestro capitán, aparte de las misiones y nuestro desempeño no hemos hablado nada más con él.
- Geto
- Estoy de acuerdo, también lo había notado pero no le había tomado importancia.
Observo sus rostros… era el quien no inspiraba confianza ¿y cómo pedirla si el no la inspiraba? Apretó la manta en sus manos.
Esto no es Dinamarca.
Así que a esto se refería su superior, ahora se daba cuenta por que le había asignado en un nuevo escuadrón. La misma fuerza pingüina lo había defendido tras el incidente Copenhague, la misma fuerza pingüina que había mostrado confiar más en sus soldados, sus compañeros más que en cualquier otra cosa y él le había dado al espalda a ello por miedo. No seguiría cometiendo ese error.
Antes de que aquella fatídica conversación continuara hizo sentir su presencia - ¿Disfrutaron su descanso?
Sus muchachos voltearon a verlo algo sorprendido y respondieron al unísono - Sí señor.
- Muy bien, entonces comencemos – Dejo la manta donde su equipo había dormido la ultima noche y sacó los cartuchos de dinamita. Noto como Rico miro fijamente los explosivos – Esto es para ustedes – señalo la manta - no quiero tener un grupo de pingüinos enfermos, así que quiero que duerman con ella. ¿Entendido?
Los tres lo volvieron a mirar sorprendidos, pero al mismo tiempo noto como se animaban - ¡Sí! – Al final fue bueno traer aquella frazada. Mientras su equipo lo observaba levanto el plato de comida y pasó uno de los cartuchos a su encargado de armas.
- Bien soldado tú eres el encargado de armas. Quiero que dejes preparados los explosivos para perforar la tierra, recuerda lo que dije hoy, se preciso y controla tus impulsos, debemos dejar este témpano de concreto prácticamente hueco sin destruirlo, cuando termines con ellos nos ayudaras a realizar la entrada. Kowalski, Cabo nosotros realizaremos un agujero circular del tamaño exacto de este plato lo suficientemente profundo para que Rico pueda perforar sin grandes dificultades – Sus muchachos asintieron. Rico se sentó ansioso con los explosivos, al fin haría explotar algo, solo debía regular la cantidad de dinamita por cartucho.
Así media hora más tarde y con los explosivos esperando para ser usados los cuatro pingüinos excavaron en poco tiempo un agujero circular los suficientemente profundo para usar la dinamita. El reloj marcaba las 9:37 p.m.
Mientras Rico iba por los cartuchos Cabo se acerco a su capitán.
- Señor, ¿está seguro de esto?
- ¿A qué te refieres soldado?
- Bueno, me había estado preguntando si utilizamos pólvora...
- Habla ya soldado
- Bueno… ¿La explosión no podría llamar la atención de los humanos y los demás habitantes del zoológico?1
- Ah, ¿eso? No tienes que preocuparte por ninguno de los dos. Los demás animales están durmiendo y en cuanto a los humanos no nos escucharan, ni siquiera notarán lo que hacemos.
- Pero los humanos no están muy lejos de aquí ¿cómo es posible que no se den cuenta?
Kowalski que había estado escuchando se acerco – Los humanos tiene un nivel de atención muy bajo, a pesar de estar no muy lejos del zoológico ocupan la mayor parte de su tiempo viendo televisión o videos tontos en Internet y dado a que solo pueden concentrarse en una sola cosa a la vez no se darán cuenta, podríamos volar hasta un letrero publicitario en medio de la noche y nada ocurriría.
- Exactamente, así que no te preocupes chico, no pasara nada y si ocurre me encargaré de ello – Skipper le sonrío al muchacho tratando de mostrarse más amistoso con él. Al parecer funciono porque el chico lo miraba con una mirada extraña, pero no un extraño negativo sino más bien uno positivo. Era extraño, como si mirará algo que jamás habría esperado recibir, como… cuando te dan el regalo que esperas en navidad, no sabía explicarlo.
Mientras hablaban Rico había acercado todos los cartuchos necesario, dejando dos sobrantes aparte.
- Dagan – Regurgito un encendedor y miró a su capitán. Tanto había esperado este momento, había seguido las ordenes de su líder, todo con tal de al fin podría realizar un boom y ver el fugo junto a la nube de humo negra salir por la fuerza de la pólvora. Su líder asintió y encendió el primer cartucho.
Así comenzaron la explosiones, cada vez con mayor intensidad. La idea era hacer explotar el concreto y que este saliera por el agujero que habían cavado, de esta forma podían sacar mucho material en poco tiempo, luego solo tendrían que sacar los escombros que hubieran quedado dentro y hacer los arreglos finales. Rico había echo un excelente trabajo, había logrado distribuir la cantidades de pólvora de modo que poco a poco se iba formando un agujero más o menos de la forma del islote, dejando al mismo prácticamente hueco. Al final Rico había prestado atención a su capitán y se preocupo de que no volaran por accidente el islote de cemento.
Ya no quedaban más cartuchos y mientras sus compañeros de equipo observaban el humo disiparse comenzó a caminar hacía los otros dos cartuchos restantes. No fue suficiente, necesitaba más, un poco más.
Tomo uno de los cartuchos, lo había llenado con el resto de la polvora y lo encendió. Habría más Kaboom, ¡más fuerte y destructiva! Fue entonces cuando escucho las exclamaciones de sorpresa de Kowaski y Cabo, mientras su capitán lo tacleo y le arrebato ambos cartuchos. Skipper rápidamente se dirigió hacia la reja que delimitaba su habitad y usando uno de los postes se impulso hacia arriba y lanzo el cartucho, este exploto en medio del aire y él cayo en la piscina. Esa fue la primera vez que sus compañeros vieron la sonrisa psicópata de Rico.
Algunos animales finalmente se despertaron algo sobresaltados por el ruido, pero al no poder identificar nada raro volvieron a dormir. Kowalski y Cabo se acercaron a Rico, este ya había vuelto a sus cabales, los pocos que tenía pero había vuelto y sabía que sus acciones no quedarían impunes… nunca lo hacían. Se preparo para lo peor, desde que había perdido parte o casi toda su cordura se le aplicaban castigos severos por jugar con la pólvora, el fuego y otros instrumentos. Incluso se le había enjuiciado una vez por lastimar a sus compañeros, no sabía que esperar.
Skipper salio del agua, la rabia en sus rasgos paralizó a los tres en su lugar y miraron atentamente a su capitán acercarse. Una vez que estuvo frente a Rico lo cacheteó.
- ¡¿En que estabas pensando soldado? Pudiste haber puesto en riesgo todo nuestro operativo!
Rico se llevo la aleta a la mejilla izquierda, mientras Skipper llevo la suya al puente de su pico y suspiro – Estas suspendido de tus funciones hasta nuevo aviso – Con eso se alejo y salió del habitad, debía ver si la explosión había levantado sospechas. Rico solo lo vio alejarse.
- ¿Ego ue todo? – Sus compañeros lo miraron igual de sorprendidos, habían esperado algo más.
Después de unos instantes Kowalski comenzó a moverse.
- Kowalski, ¿qué haces?
- Aún no hemos terminado Cabo, hay que limpiar la superficie del habitad. – Los dos pingüinos lo miraron y se le unieron a la labor.
Habían tenido suerte, los demás animales seguían en sus habitas como si nada hubiera pasado. Había sido un error de su parte descuidarse con Rico, ya sabía de la tendencia destructiva sin sentido del soldado y que llevaba ya unos días conteniéndose por la ordenes de su antiguo capitán.
Se detuvo frente al habitad del Leon Alex, si no recordaba mal. No era como que tuviera algo especial contra la destrucción o la violencia sin sentido (él es un pingüino de acción después de todo), pero debía hallar la forma de focalizarla. En los informes que se le habían entregado sus distintos pares habían tomado distintas formas para contener su instinto destructivo y siempre había terminado de la misma forma: Rico poniendo en peligro las operaciones, a sus compañeros y civiles.
Una sonrisa escapo de sus labios, el haría todo lo contrario, ¿para que contener el talento de un pingüino psicópata? Aunque antes de poner en practica su estrategia debía reprender al soldado de alguna manera… sí disfrutaba de destruir cosas, tal vez la misma practica de contención que todo el mundo había usado en él sería un buen castigo, de todos modos no tenía otra día así que la usaría un par de días más, sin embargo tomaría precauciones, no quería que se repitiera lo sucedido.
Al llegar al habitad su equipo había eliminado toda evidencia de sus trabajos y Cabo estaba poniendo el plato sobre la entrada recién construida – Hemos tenido suerte, ninguno de los animales a reaccionado a la explosión y los humanos tampoco se han acercado – informo a su grupo, estos se alegraron al oírlo – No hay nada más que podamos hacer así que vayan a dormir y Rico… mañana tendremos una charla sobre este incidente – el aludido asintió con la cabeza, Skipper noto que lo miraba extraño… más o menos como lo había echo Cabo hace unas horas. Ahora que la volvía a ver pudo distinguir alegría y disposición en ella. Sonrío a su equipo, este se había acostado mientras se tapaban con la sabana.
Cabo vio a su Capitán, este les sonría mientras los observaba. La frazada que les había traído solo alcanzaba para los tres – Señor, esta sabana es muy pequeña.
- Me he dado cuenta soldado…
- Usted duerma con ella – Le sonrío a su capitán y este lo miro algo sorprendido. Kowalski y Rico miraron también a Skipper, en sus ojos se veía la misma disposición.
- Claro que no Cabo, te dí la orden de que durmieras con ella, al igual que lo hice con Rico y Kowalski. No aceptare que ninguno cambie de lugar conmigo, mañana conseguiré otra manta, así que no se preocupen – con eso se acostó junto a Cabo, su equipo le dio un ultimo vistazo antes de resignarse a dormir.
- Skipper, ¿mañana puedo acompañarte?
- ¿Para qué soldado? - Kowalski y Rico habían caído automáticamente dormidos por el agotamiento
- Usted siempre sale solo y mi tío Nigel siempre solía decirme que nunca nadara sólo y tampoco dejara a nadie nadar sólo, así que quisiera acompañarlo si no le molesta señor.
Skipper abrió sorprendido los ojos El credo del pingüino, nuevamente recordó a su superior – Tú tío tiene razón, es bueno saber que fuiste criado en base al credo muchacho – Sonrío y cerro sus ojos dando por terminada la conversación y cayendo finalmente dormido. Cabo miro a su capitán, aunque daba una imagen algo solitaria, sobre-estricta-perfeccionista y presuntuosa no le parecía tan malo. Sin despertar a Skipper se apoyo en él a dormir con una sonrisa.
A la mañana siguiente Skipper despertó temprano a Rico y le explico su situación. Le dijo que debía contenerse de cualquier explosión durante los siguientes dos días como castigo y que él, como capitán realizaría cualquier operación que necesitara el uso de explosivos, pero también (y para total sorpresa del pingüino) le dijo que al terminar aquellos dos días podría jugar con pequeñas y casi inofensivas cantidades de pólvora, siempre y cuando no pusiera en riesgo las operaciones, el equipo o cualquier animal o ser humano civil, a menos que él lo ordenara. También informó de la situación psicológica de Rico a Kowalski y Cabo y de cómo tratarían con ella, al permitirle desahogarse evitando que saliera de control y terminara hiriendo de gravedad a alguien.
Los siguientes días transcurrieron sin incidentes. Terminaron de sacar los escombros dentro del cuartel en un día y el resto lo dedicaron a los detalles. Basado en los planes que Skipper le ordeno a Kowalski (todo en base a las ideas del capitán y unas cuantas sugerencias de los demás) se decidió construir un cuarto separado del resto de la base y dejar un espacio en la pared para un futuro túnel de acceso, también se prepararon cuatro literas al lado de la entrada principal, una enzima de la otra y con una frazada para cada uno. Estas habían sido traídas por Skipper y Cabo.
Antes de continuar con la instalaciones eléctricas y de fontanería Skipper hizo a su equipo reconocer primero el entorno y luego en equipos de dos los hizo buscar los materiales necesarios. Al final y dentro del plazo estimado por su capitán tenían una base en la cual dormir y donde comenzarían actuar cada día más como un equipo.
Acotación:
1 - La idea del anuncio publicitario lo saque del episodio Kabom en español, Kaboom and kabust in english, donde Julien y Rico explotan diversas cosas sin parar y nadie se da cuenta hasta que es muy tarde (¡por el amor a Dios, mandaron a volar hasta árboles!). Fue dado a este capitulo que simplemente puse que nadie se daría cuenta, alaben mi gran poder de razonamiento :p
Bueno, estaba tan feliz por los reviews que me dejaron que escribir este capitulo salió bastante fácil, nuevamente solo espero que lo disfruten. Tengo pendiente arreglar unos pocos errores de redacción en el capitulo anterior como me señalaron que habían y también poner una aclaración en mi perfil sobre el uso de guiones (porque aveces uso y otras no como también me señalaron) pero me da tanta lata, lo siento, pero es la floja verdad :p
Decidí cambiar este fic a un "AU" Alternative Universe o Universo Alternativo, porque el otro día viendo los pingüinos recordé que en más de una ocasión han señalado que Cabo no era un miembro original del equipo, solo por eso, porque aún pienso usar cierta referencia a una mordida de serpiente en el trasero de alguien :3
¡Bye!
