Advertencia: Capitulo largooooo. Explicaciones abajo.
Prueba – Rumble!
EL auto de color negro se abría paso sin problemas a través del denso trafico Neoyorquino, algunos automovilistas enojados y estresados tocaban la bocina y lanzaban insultos al azar tras el paso del vehículo. Una patrulla de policía lo vio pasar, pero simplemente lo ignoró, había cada loco en la ciudad conduciendo y los oficiales ya no estaban de animo para tratar con otro más. Una vez que pasaron la entrada del zoológico de central park solo quedaban unos instantes antes de llegar al edificio delta, mientras uno conducía los restantes chequearon los últimos preparativos.
Edificio Delta, tercer piso.
La puerta se abrió ligeramente, solo lo suficiente para asegurar el área. No había señal de vida humana.
- Camino despejado Skkipah.
Los cuatro pingüinos se detuvieron en el pasillo blanco tras cerrar la puerta de la escalera.
- La puerta que buscamos es la penúltima del pasillo sureste – El estomago de Skipper gruño ruidosamente.
- Eh, ¿tienes hambre?
- No Kowalski, es mi instinto… debemos apresurarnos, algo no va bien – Skipper entrecerró los ojos en un esfuerzo por detectar cualquier signo de haber sido descubiertos.
- ¿Y lo dices por tu instinto? – Kowalski levanto una ceja escéptico.
- Vamos – Skipper ignoro sus palabras, continuando alerta y muy concentrado. Rico lo siguió sin rechistar, pero Cabo y Kowalski intercambiaron miradas antes de seguirlo.
Cabo sabía que algunos oficiales de alto rango desarrollaban el instinto con los años de experiencia, pero no había indicio de que la misión hubiera sido comprometida, además de que el instinto de Skipper había su estomago gruñendo como cuando tiene hambre. Él mismo observo su alredor pero no vio nada extraño, también estaba la mirada de Kowalski que le había dicho que no creía en el instinto, pero algo dentro de sí le hizo tomar en serio las palabras de su líder y al igual que este lo siguió concentrado y con la guardia en alto.
Los cuatro se deslizaron hasta el final del pasillo, escondiéndose tras las plantas cuando un grupo de humanos llego a su encuentro en la esquina entre el pasillo norte y este. Nuevamente los humanos pasaron junto a ellos sin advertir su presencia con dirección al ascensor, una vez que el peligro quedo atrás Skipper dio la señal para continuar.
Kowalski no podía creer que su líder hablara de tales cosas como el instinto. La ciencia negaba tales cosas como el instinto y la suerte, solo eran sucesos probables basados en las complicadas y precisas formulas de la estadística y probabilidad avanzada, sin mencionar que las armas no habían sido activadas y tampoco habían echo nada como para activar una alarma hacía el exterior, él mismo se había asegurado de ello.
Una vez llegaron al final de pasillo los cuatro se detuvieron. Skipper puso su oído derecho contra puerta del laboratorio y trato de escuchar el interior. Como sospechaba, la habitación era a prueba de sonido, como seguramente también era el resto de las habitaciones en aquellos silenciosos pasillos.
- Bien muchachos, tras esta puerta de acero reforzado esta nuestro objetivo – Realmente no sabía si la puerta era de acero, pero no había sonado mal – Prepárense para lo que sea, si hay humanos encárguense de noquearlos lo más pronto posible. Cabo, tú y yo no encargaremos de los humanos a la izquierda, Rico y Kowalski ustedes de los de la derecha, una vez echo esto o si no hay humanos localicen el prototipo.
- ¡Sí señor! – Los tres saludaron a su capitán con la aleta en la frente. Skipper, Rico y Kowalski formaron el tótem para abrir la puerta. Inconcientemente contuvieron la respiración mientras abrían lentamente la puerta revelando a cinco humanos dentro de la habitación que los miraron sorprendidos.
Sin perder el tiempo se deslizaron dentro del cuarto lleno de humaos con batas blancas, noqueado al instante a los cuatro más cercanos.
- ¡¿Pero qué rayos? – El último humano se alejo corriendo al fondo del cuarto tratando de alcanzar un boto rojo bajo una de las mesas, pero Rico el más cercano a él salto y se deslizo, logrando noquearlo justo antes de que pudiera presionar el botón.
- Excelente trabajo Rico – Skipper felicito al pingüino mientras se le acercaba – ahora busquemos esa arma – Rico asintió con la cabeza y los dos volvieron a separarse.
La habitación no era muy grande, pero al ser una especie pequeña todo parecía enrome. Kowalski se subió a una de las mesas, esta estaba llena de papeles azules con dibujos… planos. El pingüino dejo de prestar atención a su alrededor mientras estudiaba los papeles.
Los tres restantes se esparcieron en la habitación. Skipper y Rico buscaban en los estantes inferiores y superiores, mientras Cabo buscaba en las mesas algo que se pareciera al prototipo. Cabo se detuvo en la mesa central, habían cinco en total en la habitación y esta justo al centro del cuarto era la única que le faltaba, una vez que estuvo arriba vio como Skipper y Rico formaban un pequeño totem para abrir los estantes superiores. Comenzó a caminar sin prestar atención a donde iba mientras veía como su líder y compañero revisaban los estantes llenos de libros, objetos de vidrio y madera cuando de repente choco con un objeto metálico.
- Au, eso dolió – El pequeño pingüino cayo en su retaguardia, como si hubiera chocado con una pared de su tamaño, levanto la vista para ver la causa de su caída. Frente a sus ojos estaba un objeto metálico muy parecido al de la foto que su líder les había mostrado. Se levanto y tras dar unas cuantas alrededor del objeto se detuvo y empezó a saltar mientras movía sus aletas – ¡Lo encontré, lo encontré. Skippah mira!
Rico y Skipper dejaron de revisar el ultimo de los estantes y voltearon verlo, Kowalski que seguía revisando los planos no se percato del llamado de atención del joven recluta. Ambos pingüinos sonrieron al ver el hallazgo de Cabo y en unos segundo estaban a su lado.
- Gran trabajo joven Cabo – Skipper le dio unas palmaditas en la espalda aun sonriéndole al cadete y Rico asintió vigorosamente con la cabeza, cuando las alarmas comenzaron a sonar interrumpiendo la celebración.
Intruso detectado. Ubicación: habitación delta 3-5b, activando sistema de seguridad enviando señal de emergencia nivel omega.
Una voz femenina sonó en todo el edifico mientras el tono de las luces cambiaba a rojo. Los cuatro pingüinos miraron sorprendidos de haber sido descubiertos. Skipper miro al quinto humano, el último en ser noqueado. Había recuperado el conocimiento y mantenía su mano presionando el botón rojo bajo la mesa. Rápidamente se acerco al humano, aunque antes de que llegara junto a él volvió a caer en la inconciencia.
- La misión ha sido comprometida, rápido tomen el prototipo y salgamos de aquí.
Kowalski ya estaba junto a Rico y Cabo, en sus manos llevaba unos papeles de color azul e hizo que Rico los guardara en su estomago. Antes de que pudiera ponerse al día con su equipo escucho un estridente ruido desde el exterior. Rápidamente subió a la mesa, esta se encontraba próxima a la ventana y con gran sorpresa vio un auto negro estacionado justo en el callejón bajo la ventana, de el salían varios humanos con armas de fuego. Uno especialmente grande se quedo vigilando el callejón.
Maldición. Esto era un gran, gran contratiempo, se dio la vuelta para ver como su equipo lo miraba preocupado – Rápido, debemos realizar un escape de emergencia. Iremos a la academia de ciencias y buscaremos la camioneta en el estacionamiento, si no esta escaparemos por las alcantarillas ¡Ya, ya ya! – Grito mientras bajaba de la mesa y se dirigía a la puerta, su equipo lo siguió con el objetivo sobre sus hombros. Dio un salto agarrando la perilla de la puerta, esta había quedado abierta, así que impulsándose en la pared dejo libre el camino para sus muchachos. Mientras los cuatro cruzaban el umbral observaron con asombro y algo de horror como armas salían del techo y apuntaban hacia ellos.
No paso ni un minuto cuando los láseres comenzaron a sentirse en el edificio. Ningún humano se encontraba en el pasillo, obviamente se habían resguardado al escuchar la alarma para no quedar atrapados en el fuego cruzado y los pingüinos se separaron. Kowalski, Rico y Cabo saltaron hacia ala derecha mientras sostenían el objetivo y Skipper a la izquierda. Los láseres no cesaban de disparar a todo lo que se moviera.
- Rápido encuentren un forma de salir, nos vemos en el estacionamiento de la academia – Skipper grito mientras esquivaba los láser, su equipo se había quedado quieto para no llamar la atención de las armas, mientras él los distraía.
- Pero Skippah…
- ¡Señor no lo dejaremos atrás!
- Nada de peros, ahora váyanse – Skipper se dirigió hacia la esquina sureste saltando y haciendo toda clase de maniobras llamativas, dando por terminada la discusión. Rico regurgito un cartucho de dinamita inactivo y lo lanzo a su capitán, este lo agarro del piso justo antes de que un láser le diera.
- Ya escucharon a Skipper, vámonos de aquí – A pesar de la llamativa distracción de su capitán habían llamado la atención de los censores de movimiento cuando Rico lanzo el cartucho, ya sin más tiempo emprendieron el camino de regreso. Cabo volteo para ver como Skipper desaparecía tras la esquina a unos pocos metros.
- No te distraigas Cabo.
- Lo siento Kowalski, ¿pero ahora que hacemos?
- Primero tenemos que salir de aquí, hay que encontrar la forma de bajar.
- ¿La Egaleta?
- Podría ser, intentémoslo.
Aceleraron el paso llegando en uno instantes a la puerta, dejaron el prototipo a un lado para colocase en formación, sin embargo Kowalski no logró abrir la puerta por ningún método.
- ¡No funciona! - Los dos pingüinos lo miraron con aprensión mientras desarmaban la formación para esquivar los láser.
Kowalski y Cabo fueron por el prototipo y Rico siguió esquivando las armas frente a la puerta.
- ¡Rico sal de allí!
El pingüino de la cicatriz vio a Cabo y luego de negar con la cabeza regurgito un gran cartucho de explosivos cubierto por goma de mascar en uno de sus lados. Hábilmente encendió el explosivo con el fuego de las armas, se deslizo hasta la puerta y pego el explosivo a la cerradura. Cuando aterrizo notó que las armas apuntaban contra él, sin tiempo de esquivar se preparo para recibir el ataque cerrando los ojos, pero lo único que sintió fue un fuerte empujón, un par de aletas y una sensación ardiente en su cola.
Abrió los ojos para ver que Kowalski lo había empujado justo a tiempo para evitar el ataque mortal, ambos habían quedado con sus colas chamuscadas, pero estaban vivos.
- Gacia
- De nada Rico – Ambos sonrieron y escucharon una potente explosión, la puerta había cedido ante el explosivo y junto a ella muchas de las armas acecinas habían sido destruidas. Kowalski sonrío, lo que sea que Rico había utilizado para crear ese cartucho había sido justo lo que necesitaban.
Ambos se apresuraron a ayudar a Cabo que con toda su fuerza trataba de mover su objetivo hacía las escaleras.
Skipper se deslizo hasta el centro del pasillo sur, este daba a la calle y al mismo lugar donde los humanos estaban entrando al edifico, debía hacer tiempo para que su equipo sacara el objetivo del edifico. Se detuvo y observo a su alredor, frente a el había dos armas láser y un lanza misiles. No pudo evitar dejar escapar una sonrisa, este era un edificio muy interesante.
Debía llegar al primer piso lo más rápido posible y esa manera era saltando desde una de las ventanas, solo tenía el cartucho de dinamita que Rico le había lanzado y si quería distraer a los humanos lo necesitaría, Kowalski se había llevado el decodificador y necesitaba abrir una de estas puertas. Con los láser apuntando hacía él comenzó a esquivar frente a una de los cuartos, estos poco a poco comenzaron a dañar la puerta y el lanza misiles se preparo para dispararle.
Esquivo dos rayos más y observo la puerta que comenzaba a mostrar el metal quemado bajo su pintura blanca y unas cuantas abolladuras, entonces escucho un pito y vio al misil acercársele peligrosamente. Fue por poco que alcanzó a esquivarlo, pero su plan había funcionado, tras la fuerte explosión la puerta había cedido y gracias la humo los láser no podían localizarlo.
Se deslizo dentro de la habitación, no le presto atención a los humanos asustados bajos la mesas, estos no lo notaron y con eso le bastaba, se deslizo hasta la ventana y sin detenerse se estrello contra ella rompiéndola en pedazos y cayendo hacía la calle regurgito una caja de fósforos. Los humanos voltearon para ver una extraña criatura decender desde el cielo con un montón de vidrios rotos.
- ¡A cubierto! – El último de los hombres grito mientras los demás terminaban de entrar al edificio y las personas curiosas miraban desde la calle. Un par de autos negros habían llegado y alejaba a los ojos curiosos.
Rápidamente se deslizaron por las barandillas de las escaleras, les era difícil mantener el equilibrio con un objeto sobre sus hombros, pero entre los tres se las arreglaron. Al escuchar un estrépito barullo desde el piso inferior se detuvieron en la puerta del segundo piso cuando.
La puerta del piso inferior se abrió de golpe dejándose escuchar explosiones y disparos.
- ¿Qué pasa?
- ¿De dónde proviene el ataque?
- Dos hombres con migo, debemos atrapar a los intrusos.
Pasos comenzaron a oírse y los tres pingüinos se miraron entre si. Kowalski se acerco a la puerta, era su única esperanza, si intentaban subir serían atrapados, aún sin el prototipo les tomaría tiempo llegar a las plantas superiores y los humanos eran más veloces al momento de subir por ellas. Se acerco y contra la posibilidad de que abriera volvió a usar el des-codificador, para su sorpresa la puerta se abrió sin problemas.
Los tres pingüinos retomaron su misión y salieron al pasillo. No había armas ni sistemas de seguridad activos que les impidiera el paso y Kowalski también noto que la puerta se cerro automáticamente cuando pasaron.
- Parece ser que las puertas solo pueden abrirse en una dirección – Comento para si mismo.
- ¿En una dirección, a qué te refieres Kowalski?
- ¿No les parece raro que hayamos podido abrir la puerta cuando tratamos de entrar aquí, pero cuando intentamos llegar a las escaleras tuvimos que usar los explosivos? Creo que el sistema de seguridad esta diseñado para mantenernos atrapados dentro – guardo silencio por un momento – Rico, aún tienes más explosivos, ¿cierto?
El pingüino asintió enérgico – Bien, los humanos no tardaran mucho en notar que no estamos en el tercer piso y volver a buscarnos en los demás, además de que el primer piso parece no ser nuestra mejor opción en el momento.
- ¿Y si usamos el gancho para bajar? Como lo hicimos al entrar.
- Buena idea Cabo, además la sala de seguridad aun debe tener el agujero en el vidrio y con los explosivos de Rico abriremos la puerta sin problema - Ya con un plan continuaron su camino.
Zoológico de Central Park, 10:48 p.m.
La cebra aún estupefacta miraba la base subterránea de los pingüinos, era asombroso que las pequeñas aves hubieran construido todo esto sin ser notados.
- ¡Marty ¿qué haces con la cabeza en el cemento? – Una aguda voz familiar llamo su atención, saco la cabeza del cuartel secreto para encontrarse con su amigo Melman.
- ¡Amigo debes ver esto, los pingüinos tienen un refugio súper chillido aquí abajo! – Anuncio con entusiasmo, definitivamente no dormiría en un rato más.
- Oh no, no voy a saltar hasta allí, además no deberías estar en esa isla, es peligroso. Podrías caerte al agua y lastimarte… ah sabía que debí haberte detenido cuando te vi salir de tu habitad.
- ¿Me viste salir?
- Si, me despertare cuando votaste el bote para la basura al salir.
- Oh. Lo siento Melman, pero no tienes nada de que preocuparte, soy muy ágil para caerme – Sonrió a su amigo, aunque este no parecía menos preocupado con su comentario.
– ¡MARTY, sal de allí ahora mismo! – La estrepitosa voz femenina los hizo saltar del susto, tras Melman aparecieron Alex y Gloria.
- ¿Marty que estas haciendo en el habitad de los pingüinos? - Ni Alex ni Gloria se veían muy contentos.
- Vamos chicos cual es problema, no podía dormir y vine a ver si los pingüinos estaban despiertos – La cebra frunció el seño, no entendía por qué tanto alboroto.
- El problema es que no deberías estar aquí en primer lugar, esos pingüinos son unos lunáticos. ¿qué pasaría si los hicieras enfadar? Sal de allí antes de que seguramente los despiertes – Le recriminó el león.
- Ok, en primer lugar que el otro día te hayan asustado con esa pequeña explosión accidental no los vuelve lunáticos – La cebra volvió a saltar, cayendo hábilmente junto a sus amigos – Y en segundo no los despertaría aunque quisiera porque no están.
- ¿No están? – Gloria pregunto algo curiosa.
- ¿Pero si no están, a dónde fueron? – Algo preocupado pregunto Melman.
- Los pingüinos salieron de zoológico hace como cuarenta minutos – Phill Y Mason caminaron junto ellos y se sentaron sobre Marty.
- ¡¿Salieron del zoológico? - Los cuatro animales preguntaron sorprendidos.
Phill hizo unas cuantas señas con las manos mientras Mason hablo – Sí, aparente salieron muy rápido por la salida sur del zoológico, Phill dice que se veían muy concentrados, como si tuvieran una alguna clase de tarea.
- Pero eso es peligroso – Alex se sumo a las caras preocupadas, antes de que alguien más alcanzara a decir algo Marty comenzó a caminar con Phill y Mason aún en su lomo.
- Marty, ¿a dónde vas? – Alex se puso delante de su mejor amigo, Gloria y Melman los seguían.
- A donde crees, voy a buscar a los pingüinos – siguió caminando decidido a no dejar que Alex lo persuadiera.
- Pero… ¿Por qué?
- ¡Pues no es obvio! Has visto lo pequeños que son, cualquier auto podría atropellarlos ¡O peor!
- Sí, podrían atraparlos los de control animal – comentó Melman.
- Bueno, sí, pero tú mismo has visto a los pingüinos. A mi me parecen lo suficientemente aptos con sus explosiones y movimientos de karate como para sobrevivir por su cuenta – Alex señalo cruzándose de brazos.
- Alex eso es muy egoísta de tu parte – Gloria le recrimino.
- No es egoísta, es cierto. – insistió el león infantilmente.
- No, no lo es. Todos vivimos en el zoológico, somos como una familia y además no olvides que ellos nos han ayudado a su manera durante todo este tiempo Alex.
- Gloria tiene razón ¿O ya olvidaste que ellos fueron lo que te ayudaron a ti al resto de los carnívoros esa vez que los cuidadores perdieron las llaves de la bodega?
- Ah… No lo he olvidado Marty, es solo que no entiendo porque tienes que ir tú, es igual de peligroso para ellos que como para ti, como para cualquiera de nosotros – Alex bajo la cabeza con una expresión triste.
- Eso es muy noble de tu parte, pero yo también entiendo la determinación de Marty – Mason se paro en el lomo de la cebra. Todos habían parado de caminar tras la confesión del león – Pero los pingüinos también son nuestros amigos y nos han ayudado – Phill realizó más señas – Si Phill, sobre todo Cabo. Es un compañero excelente para la once.
Alex los miro durante un rato y luego sonrío – Esta bien, pero si vamos a salir del zoológico a buscarlos necesitaremos un mapa – El león se acerco a la tienda del souvenirs. Una vez con el mapa se dirigieron a la puerta por donde los simios habían visto salir a los pingüinos y con sus garras abrió las puertas del zoológico.
Edificio delta. Fuera la sala de seguridad, segundo piso. 2300 horas.
Los pingüinos se detuvieron fuera la habitación, solo unos instantes más y estarían afuera. Kowalski miro a Rico y este asintió extrayendo dos pequeñas bombas con chicle y junto con Cabo puso las bombas en la cerradura, luego se pusieron a cubierto. La explosión no tardo y Cabo rápidamente comprobó que nadie más aparte de los aún inconscientes guardias estuvieran adentro, entro junto con Rico mientras Kowalski dio una ultima mirada al pasillo. Los humanos aún no notaban su presencia y con la batalla en el piso inferior la explosión había pasado desapercibida.
Los pingüinos se acercaron a la ventana y luego de dejar el prototipo en el suelo Rico se acerco y saco el trozo de vidrio. Cabo observo el agujero en la ventana, este era lo suficientemente grande para que ellos pasaran y el arma era solo un poco más grande que ellos. Subieron el prototipo y con Rico al otro lado pasaron con un poco de dificultad el arma por la ventana.
Kowalski miro hacia el piso notando una camioneta en el estacionamiento de la academia, en ella los humanos acaban de entrar una especie de pecera enorme.
- Rico ese debe ser el camión que se dirige al zoológico, apunta el gancho a él.
El pingüino de la cicatriz regurgito el gancho y dio en el techo con el destapacaños. Cabo fue el primero en bajar y luego entre Rico y Kowalski engancharon el prototipo al gancho, luego de que Cabo recibiera el objetivo lo otros dos bajaron.
- ¿Terminaste la tarea para el Profesor Donatello?
- Sí, la termine mientras esperaba a mi hermana pequeña, aunque me traje su mochila por error. Lo bueno es que el profesor me dio plazo hasta mañana para entregarla.
Dos hombres salieron de la camioneta dejando sólo al conductor, rápidamente lo noquearon. En la parte trasera de la camioneta había un par de mochilas y un estanque con agua y una delfín. No le prestaron atención al confundido mamífero acuático mientras dejaban el prototipo en la parte trasera, tampoco notaron la sombra que se acercaba a ellos.
- ¡A cubierto! – Escucho el grito de un hombre y noto a los humanos curiosos en la calle, además de un par de autos negros que alejaba a los humanos curiosos.
Entre los vidrios y la confusión los humanos solo vieron una mancha negra y blanca, esta lanzo un objeto encendido dentro del edificio donde el grupo de elite se había refugio de los mortales trozos de vidrio que cayeron sobre ellos y en un ultimo momento se lanzaron al suelo. Desde fuera solo notaron una explosión y más pedazos de vidrio salieron volando por los aires, los humanos del exterior ya sea por reflejo o por estar cerca se protegieron sin notar que la mancha aprovecho la distracción para acercarse a los humanos y tomar unas cuantas grandas y una pistola.
El equipo confundido buscaba a los humanos que se habían infiltrado y los atacaban. Ilusos no notaron que la mancha seguía moviéndose, dejando las granadas activas a su paso, tomando otras y dejándolas en el piso. Los humanos fueron lanzados por la explosión y ya hartos de la situación dispararon contra cualquier lugar que sirviera de refugio a un humano.
Tontos humanos, jamás podrán conmigo si siguen buscando a uno de los suyos. Pensó la mancha que tras una pequeña planta sonrío satisfecho, estaba seguro que con esto había hecho suficiente tiempo para que su equipo escapara, pero algo no dejaba de molestarlo. Conocía el nivel de cualquier equipo gubernamental y estos definitivamente no formaban parte de ninguna unidad, estos habían reaccionado mejor que cualquier unidad que hubiera visto y muchos escapaban sin gran dificultad de sus explosiones, para estas alturas un grupo regular debería tener heridos e inconcientes, pero estos humanos seguían en pie.
Con desesperación noto que tres humanos habían echo su camino en la confusión por las escaleras, pero antes de que pudiera actuar las luces de una patrulla policiaca indicaron la llegada de las fuerzas civiles. La mancha disparo al techo debía seguir con la distracción e inmediatamente después se deslizo por el piso. Los humanos no debían verlo, solo esperaba que su equipo hubiera logrado escapar, mientras se deslizaba a la salida dejo caer las ultimas dos granadas y pasó entre los distraídos humanos de negro, los policías y civiles. No pudo evitar notar con preocupación que los hombres de negro habían estado evitando la intervención policial en lugar de trabar junto a ellos. Algo no andaba bien, lo podía sentir en su estomago, su instinto se lo decía.
Una vez pasado a los humanos se escondió en las sombras del estacionamiento de la academia, podía escuchar como los humanos seguían sumidos en su propio caos no muy lejos de él.
Observo su entorno, había dos humanos más allí. Un chico joven, probablemente un civil de la academia y otro de los hombres de negro, el chico dedico una mirada confusa y desconfiada al hombre, le pareció que acababan de terminar de hablar y con una ultima mirada el chico volvió a entrar al edificio. Solo quedaba el hombre de negro y una camioneta… perfecto, tenían un vehiculo con el que escapar.
Aún oculto en las sombras se deslizo hasta el hombre, este se puso en alerta. De algún modo el humano lo había sentido y esto solo aumentaba su preocupación, debía sacar lo más pronto posible a su equipo de aquí. A pesar de estar alerta el humano nunca pudo estar preparado para evitar que le pequeño pingüino lo noqueara y cayo inconsciente al suelo con un duro golpe en la cabeza. Skipper con todas sus fuerzas arrastro lentamente al humano a las sombras, para su suerte este había caído muy cerca de ellas y solo necesito moverlo un poco más. Alcanzó justo a esconderlo cuando un par de humanos con un carrito salieron llevando a un delfín en una pecera enorme.
No presto atención a la banal conversación de los humanos, sino a una cuerda que sobresalía del techo hacia el edificio del objetivo y para su alivio observo como Cabo bajaba por la puerta. Ahora que su equipo estaba desocupando el edificio vio como los humanos salieron con el carrito de automóvil y entraron al edificio, rápidamente se deslizo hasta la puerta y usando toda su agilidad puso el seguro externo a la misma y con una sonrisa de satisfacción volvió al vehiculo.
Cabo fue le primero en notar la sombra, era la silueta de un pingüino con cabeza plana.
- ¡Skippah! – el pingüino se deslizo hasta su líder y lo abrazo.
- Ahora no Cabo ¿esta todo listo? – Suavemente aparto al joven recluta, aunque apreciaba el cariño que este le demostraba su prioridad era sacarlos de la extraña situación lo antes posible.
- Si señor – Kowalski mostró el prototipo, este descansaba junto a la delfín que seguía mirándolos confusa.
- Gito – rico grito desde el asiento delantero, tenia al humano inconsciente a un lado y el motor andando.
Skipper cerro la puerta trasera y tomo la aleta de Cabo – Excelente, Kowalski vigila el objetivo y la… delfín. Cabo tu nos ayudaras a conducir, debemos salir lo más rápido posible. Rico sáltate cada semáforo que veas y no bajes la velocidad. Llegaremos lo más cerca posible a zoológico y dejaremos el auto en el parque. Hay que perder a estos humanos como sea.
Los tres miraron preocupados a su líder, algo en sus palabras y expresión les decía que esto aún no acaba, aun si habían escapado del edificio su rostro les decía que corrían peligro. Sin cuestionar se pusieron en poción: Kowalski se quedo junto al prototipo y la delfín mientras Cabo se puso entre el acelerador y el embriague, Skipper junto a la palanca de Cambios y Rico al volante. Antes de que alguien pudiera notar nada la camioneta salio a una velocidad desenfrenada a la calle. Los policías boquiabiertos solo pudieron quedarse parados, mientras los hombres de negro fuera del edificio volvieron a sus autos.
La camioneta con los pingüinos se movía ágil entre la congestión de Nueva York, más de algún automovilista les toco la bocina al pasar pero eso era la menor de sus preocupaciones, tras ellos a gran velocidad venían un par de automóviles negros. A pesar de que Central Park estaba a unos segundos de la Academia Skipper les ordeno perder primero a sus seguidores.
Al salir doblaron hacia el sur, los autos cada vez más próximos los mantenía al filo de sus nervios. Se acercaban a la siguiente esquina cuando Skipper con la ayuda de Cabo en el embriague cambio a quinta haciendo que el auto comenzara a acelerar. Rico tomo con fuerza el volante, la esquina estaba a unos metros, esquivo tres autos más, mientras sus cazadores comenzaban a tener problemas para maniobrar y no chocar entre sí. La esquina estaba justo frente ellos y Rico giro bruscamente haciendo que el auto andará sobre dos rudas y apenas no hiriera a los humanos en la vereda, el auto más próximos a ellos no alcanzo a doblar y choco con dos autos en la intersección, el más lejano los rozo logrando pasar con rayones en su pintura.
- Rico vuelve al parque. Perderemos al que falta allí.
El pingüino solo asintió sin despegar la vista de la calle, Cabo sumamente nervioso tras la brusca curva ahora estaba acostado sobre acelerador mientras lo abrazaba y Skipper se sentó en el asiento del conductor, observando atentamente el ultimo auto tras ellos por precaución.
Atrás Kowalski se aferraba al objetivo para no salir despegado y chocar con las paredes de la camioneta, la delfín a su lado carente de algo a lo que aferrarse se había golpeado fuertemente contra su contenedor.
- ¡¿Pero qué rayos? – Se froto su cabeza con sus aletas – ¡Suficiente. Tú pingüino, quiero que me expliques que esta pasando aquí!
Kowalski la miro mientras seguía aforrándose fuertemente al prototipo, este se mantenía fijo con los cinturones de seguridad con que lo habían fijado, sin saber que decir a la mamífero.
- Yo… lo siento, pero eso es información confidencial – Se decidió frunciendo el seño, esperando que eso bastara para la delfín.
- ¿Confidencial? Pues no me interesa. ¡Me acaban de secuestrar junto a este automóvil, así que dime lo que esta pasando! – Al parecer no había sido suficiente. El auto volvió a girar aunque no tan brusco como a ultima vez.
- Los siento, pero no puedo decirte. La información confidencial es confidencial por una razón, no es para decírsela a extraños.
- Extraños eh. Pues escúchame pequeño: me llamo Doris y vivo en el Zoológico de Central Park. Listo ya no soy extraña, dime que esta pasando.
Kowalski suspiro ante la insistencia de la mamífero – Lo siento Doris, no puedo decirte que esta pasando, pero si te calma un poco nos dirigimos la zoológico así que pronto estarás en tu casa, tampoco planeamos hacerte daño así que por favor mantente tranquila.
El auto Elvio a girar- Pues fíjate que me acabo de lastimar cuando doblaron tan brutalmente. ¿Llamas a eso "no lastimar"?
- Eh… No lo llamo daño colateraaaal – Kowalski y Doris quedaron sorprendidos cuando el automóvil pego un gran salto, junto a su caída también escucharon un auto más caer junto a ellos.
- Rico piérdelo entre los árboles – Se escucho la voz de Skipper.
Tanto Kowaski como Doris se había lastimado en el último salto, la delfín miro furiosa al pingüino que se limito a sonreír nerviosamente.
Rico se movía entre los arbustos, los árboles y uno que otro humano mientras su perseguidor los seguía de cerca, estaban a solo unos metros del parque cuando de repente frente a él apareció un grupo de animales africanos aterrorizados, específicamente: una jirafa, una hipopótamo, dos chimpancés, una cebra y un león.
- Frena soldado, frena – Skipper gritó a Cabo, que confundido y algo torpe se lanzo sobre el freno mientras Rico derrapo para no chocar con los animales, el auto tras ellos al ver la brusca reacción intento frenar sin éxito, chocando con la camioneta. Para su suerte los asustados animales se quitaron del camino por lo que solo quedaban los inconcientes hombres en el auto negro pegado a la camioneta
Nuevamente Skipper maldijo en su mente - Kowalski como esta todo haya atrás.
El cinturón de seguridad finalmente cedió ante el objeto metálico que con sus partes más afiladas había cortado parte de la correa y ahora presionaba a Kowaslki contra el asiento delantero, Doris había tenido más suerte ya que ella estaba asegurada de forma especial para evitar que su tanque sufriera cualquier daño sin embargo eso no evito que chocara fuertemente con las paredes de su tanque. Algo aturdido el científico grito – Esta todo bien Skipper.
Skipper observo la situación, a los lejos escucho las sirenas de los autos policiales. Salto junto a Kowalski y le saco el aparato de encima – Todos, fuera del auto ahora – Skipper ayudo a Kowlaki a pasar a la parte delantera, la puerta trasera había quedado totalmente deforme e imposible de abrir. Ya no le importaba la misión, ahora solo le preocupaba sacar a su equipo de este caos.
- Pero Skippah ¿y el objetivo y la misión de prueba? – Cabo abrió la puerta para su capitán que con la ayuda de Rico bajo a Kowalski del vehiculo.
- Olvida la misión Cabo, lo importante ahora es que no nos descubran, vamos con los demás, nos mezclaremos con ellos – La mirada decidida de Skipper le decía lo serio de sus palabras, se limito a mirarlo sorprendido al igual que Rico. Todo lo que habían pasado para abandonarlo como si nada, antes de que pudiera decir algo más las sirenas policíacas se dejaron sentir fuertemente y cuatro autos policiales más otro de los autos negros llegaron ante el grupo de animales desgarrando el pasto bajo sus ruedas.
Rápidamente los hombres del auto negro bajaron a comprobar a los suyos y recuperaron el prototipo que tanto trabajo les había costado conseguir, mientras algunos policías se acercaban tentativamente a los confundidos animales y los rodeaban.
- ¿Pero qué?… ¿Qué hacen estos animales aquí? Llamen a los de control animal.
- ¿Control animal? Espere oficial, es no es necesario nosotros ya nos íbamos – Alex trato de razonar con el oficial de policía, pero los humanos al tan solo escuchar gruñidos y rugidos le apuntaron con sus armas, nadie más trato de razonar con los algo asustados oficiales – Vez, esto es lo que ganamos por venir a buscar a los pingüinos.
Marty ignoro a su amigo y se acerco a las aves – Chicos, que bueno que lo empotramos. Estábamos preocupados por ustedes.
- Sí, pensábamos que los podrían haber atropellado un auto algo peor – Melman bajo la cabeza para hablar con ellos. Phil y Mason bajaron del lomo de Marty.
- ¿Kowalski esta bien? se ve algo… aturdido.
Los cuatro miraron sorprendido al grupo de animales.
- ¿Ustedes vinieron a buscarnos? – Pregunto Cabo.
Phill movió sus manos y mientras Mason lo miraba tradujo - Sí, los vimos salir del parque y como no regresaban nos reunimos con Marty y los demás para ir en su búsqueda – Mason se volvió a ver a Cabo – Me alegro mucho de verlos bien, al menos a la mayoría de ustedes – Su mirada se poso en Kowalski.
Gloria se acerco mientra sujetaba a Alex del brazo – Sí, incluso fuimos por un mapa para poder ir a buscarlos lo más lejos posible – Mostró la manos del león que aún sostenía la hoja de papel – No tomen en cuenta los contarios de Alex, el fue quien consiguió le mapa y nos abrió la puerta.
- Gloria.
- No lo niegues hermano, todos sabemos que también estabas preocupado – Alex solo volteo a mirar a los policías mientras cruzaban los brazos. Marty sonrío ante su reacción.
Mientras el grupo conversaba Skipper noto como los hombres de negro abandonaban la escena con sus inconcientes reclutas y el objetivo. Algo había salido terriblemente mal, pero ahora que se encontraban con los policías y con control animal en camino para llevarlos de vuelta al zoológico se encontraba más tranquilo. En ese omento como si los hubieran conjurado dos autos de control animal aparecieron.
- Al fin gente especializada con quien hablar – Alex y los demás sonrieron al ver llegar a los humanos.
- Oficial que bueno que llego, ahora todos podremos ir de vuelta… - Gloria dejo de hablar al ver que los apuntaban con pistolas y todo el mundo levanto las manos, patas u aletas. Entonces y antes de incluso Skipper pudiera notarlo dardos filudos y punzantes se les clavaron en el cuerpo cayendo todos inconcientes y tan aturdidos como Kowalski. Lo último que vieron era como parte de los humanos se acercaban a ver la camioneta con Doris aún en su interior y probablemente también aturdida por el choque.
NA: ¡Hola a todo el mundo bueno, bonito y caro!
Se que dije que no me gusta subir capítulos muy diferentes en tamaño en el mismo fic, pero... ¡YA ESTABA HARTA DE DIVIDIRLO! D: Así que me dije a mis misma "Ah fu# %$!ck you dam fic!" y aquí estamos, lo subí de todos modos ¬¬ (estúpido capitulo que has salido el triple de largo de lo que yo esperaba... te odio y amo a la vez capitulo mío de más menos 9000 palabras total con part xD) aunque por lo largo que es no creo haber acabado totalmente con las faltas ortográficas, a´si que si ven algo tratare de arreglarlo lo antes posible.
En fin, espero que les haya gustado este graaan capitulo que va sin mentiras dedicado a ustedes. Nunca antes había llegado tan lejos con un fic de capítulos y si ya llegamos aquí es gracias a su apoyo.
¡Un aplauso para ustedes y en espcial a: Zyar, Sara pingüina rockera y Darknoyi! Un aplauso para todos ustedes que me han acompañado en estos ultimos momentos con sus constantes y lindos reviews. Mil gracias a todos, de verdad gracias a todos: los que leen, los que dejan comentarios y agregaron esto a sus favoritos. Me hace muy feliz que disfruten mi historia, pero ahora que al fin hemos pasado el climax viene la... CONCLUSION y con ella el final del fic.
See... no veo más de dos capítulos adelante, tal vez con suerte también un epilogo, depende de lo que me de la inspiración.
Bueno, con eso me despido y espero que les guste la nueva portada (que es la taza de metal de Skipper, el "cuadernillo" de Kowalski, un cartucho de dinamita de Rico y un winkie de Cabo)
Gracias chicos y espero que les haya gustado ^-^
