Aquí estoy con una nueva viñeta, que decir, es una de mis preferidas… Son mis dos personajes queridos (los que me conozcan ya sabrán cuales, los que no, solo tienen que leerla.) Snif. Me encanta. Siempre me ha parecido un poco triste. Bueno, no digo más sobre la historia.
He tenido un pequeño problema con los reviews (dije sobre la historia, no que fuera a dejar de hablar) al parecer no dejaban ponerlos. Creo que ya lo he solucionado, pero de todas formas, por favor, dejadme uno para que lo compruebe. XD
Hijo
Jamás se le había pasado por la cabeza formar una familia. Había estado muy ocupado siendo mortifago y después siendo espía. Cuando la primera guerra acabó, el hecho de tener que empezar de cero le quitó mucho tiempo. Y cuando por fin las cosas se tranquilizaron, simplemente no se lo planteó. Estaba demasiado acostumbrado a la soledad y a sus hábitos para pensar en meter a alguien en su vida.
Aunque a veces se sentía solo, como cuando veía a los demás profesores recibir cartas de sus seres queridos durante el desayuno o abrir regalos en Navidad, ese sentimiento de soledad nunca había sido lo suficientemente fuerte como para hacerlo salir de las mazmorras.
Por eso, cuando apareció en su vida no supo verlo a tiempo y solo se dio cuenta de lo mucho que significaba para él cuando existió la posibilidad de perderlo. Perder esas tardes donde le enseñaba la delicadeza del arte de las pociones o esas charlas en la Sala Común, cuando todos estaban ya dormidos, le resultó insoportable. Por eso accedió a los ruegos de su madre, encadenando su vida a una promesa.
Porque no quería que cometiera sus mismos errores. Porque quería protegerlo bajo su ala.
Porque fue lo más cercano a un amigo, a un hijo, que tuvo en sus años de soledad.
REVIEWSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
