Penguins
Las vacaciones de verano llegaron a la ciudad de Nueva York y los animales del zoológico se encontraban más ocupados que nunca. Niños, padres, madres, adolescentes y ancianos paseaban por el lugar viendo a sus animales favoritos.
Marty la cebra mostraba su nuevo truco de escupir agua, Gloria la hipopótamo lucia su femenina figura, Melman la jirafa miraba tímidamente los niños (estos lo miraban de vuelta esperando a que hiciera algo), Phill y Mason los monos lanzaba popo a los desprevenidos visitantes, Alex el león se preparaba para su debut pirotécnico especial de vacaciones y los cuatro adorables pingüinos caminaban en círculos sobre su isla de concreto… o eso parecía.
Las cuatro aves no voladoras habían salido de su habitad y vigilaban el zoológico escondido tras bancas, postes de luz, arbustos, lo que les sirviera para no ser vistos por los humanos mientras sus dobles móviles de juguete servían de pantalla. Skipper y Rico descendieron en la base de la torre de piedra de Alex, justo donde se encontraban los fuegos pirotécnicos. Para prevenir cualquier incidente Skipper ordeno que se revisara el trabajo de los humanos, mientras Kowalski y Cabo vigilaban a los visitantes.
En informes anteriores el equipo de elite había encontrado información de que esta fecha era especialmente problemática y que sin importar el esfuerzo de los humanos casi siempre resultaba con algún fanático loco de los animales siendo llevado por la policía tras realizar un secándolo estilo fangirl, por lo que el equipo decidió tomar el asunto en sus propias manos.
- ¿Qué tal esta todo Rico?
- Nah – Rico hizo "mas o menos" con su aleta. Skipper asintió dándole la señal para que procediera mientras él vigilaba que ningún humano los sorprendiera. Rico comenzó a ajustar los fuegos pirotécnicos alegre por poder hacer algo bello y explosivo, aunque sin exagerar.
Un niño caminaba alegremente no muy lejos de la vista de sus padres. El zoológico estaba repleto, pero al niño no le importaba, había sacado muy buenas notas ese año y sus padres como recompensa por su esfuerzo lo habían traído a ver a Alex, el divertido león del zoológico. El niño comenzó a ir más rápido, alegre porque en cualquier momento comenzaría el gran espectáculo, no escucho como sus padres lo llamaban y antes de que se diera cuenta estaba perdido.
El niño miro en todas dirección, solo veía extraños caminado a su alrededor y ningún signo de su padres. Una expresión de pánico se apodero de su rostro, sentía las lagrimas llegar a sus ojos. ¿Dónde estaban mamá y papá? Miro desesperado, tratando por ultima vez de encontrar a sus padres cuando algo llamo su atención.
Un pequeño pingüino lo saludaba sonriente junto a un poste de luz. El niño lo miro y luego a su alrededor, volvió a mirar al pingüino que seguía saludándolo y comenzó a acercase al animalito. Estaba a punto de alcanzarlo cuando una persona paso frente a él tapando al ave, cuando la persona finalmente paso y continuo su camino el niño vio que el pingüino ahora se encontraba un poco más lejos, aún saludándolo, pero esta vez al lado de las paredes de un habitad. Corrió tras él, no queriendo perderlo de vista, cuando finalmente estaba por alcanzarlo escucho un par de voces conocidas a su lado.
El niño paro y volteo en dirección de la voces, justo allí se encontraban sus padres que venían corriendo con alivio en sus rostros hacia él. El niño sonrío y unas pocas lagrimas de alegría salieron de sus ojos. Dejo que sus padres lo abrazaran y lo levantaran, cuando los ánimos se calmaron sus padres siguieron a su hijo que les había contado como un pingüino lo había guiado hasta allí, al habitad de Alex el león. Cuando la familia llego se encontró con un juguete de pingüino que saludaba. El niño feliz decidió tomar al olvidado juguete y llevarlo a casa, lo cuidaría en agradecimiento por juntarlo con sus padres.
Cabo vio al niño alejarse mientras sonreía tras un bote de basura, estaba feliz de haber ayudado al pequeño a encontrase con su familia. El niño desapareció finalmente entre la multitud mientras iba tomado de la mano de su madre y con su otro brazo llevaba al juguete de pingüino; su padre caminaba junto a ellos tomado de la mano con la madre, esta vez no se separarían. Cabo se dirigió de vuelta a su habitad tras escuchar a un humano por lo altoparlantes que el espectáculo comenzaría en unos pocos minutos.
Rico silbo ante su trabajo, sabía que esto sería un gran espectáculo y con su intervención eso estaba asegurado. Los dos pingüinos se retiraron en dirección a su habitad, el espectáculo estaba por comenzar y por experiencia sabían que nadie prestaría atención a ningún habitad que no fuera el del llamativo hippie felino, podrían continuar vigilando desde allí.
Skipper y Cabo se encontraban vigilando a los humanos, mientras Rico subía con Perky. Ambos tenían la autorización del capitán para poder relajarse durante el espectáculo y verlo como parte de su cita. Mientras ambos vigilaban Kowalski llegó con ellos.
- Skipper, tenemos un problema – Skipper y Cabo voltearon a verlo – Un fanático de Alex entro con la intención de entrar al habitad del león, aunque los humanos lo sacaron creo que tiene intenciones de volver a entrar y entrometerse con el show.
Skipper asintió – Vamos, no dejaremos que ningún humano cause problemas en nuestro zoológico - Los tres salieron guiados por Kowalski para intersectar al humano, cuando Rico salio con Perky se encontró solo en el habitad. No sabía que había pasado, pero le resto importancia, estaba en su descanso y para él mejor, ahora podría pasar un tiempo a solas con su querida Perky.
Un humano de unos 28 años algo pasado de peso y de cabellera desordenada se encontraba tras la pared más cercana al habitad de Alex. Alex es y será siempre el mejor animal del mudo y él como un gran admirador solo quería parte de su melena como recuerdo, pero esos estúpidos cuidadores lo habían echado y lo llamaron maniaco. ¿Qué sabían ellos? Tener tan solo parte de la melena del león sería lo mejor del mundo y no era su culpa que no se vendiera en la tienda de regalos. Una vez que obtuviera el preciado cabello de su querido Alex lo pondría como la corona de su colección. Apostaría cien dólares a que era sedoso y suave.
Al otro lado podía escuchar a los demás fanáticos aclamando por el león. Se detuvo a los pies de la pared de ladrillo y comenzó a saltar tratando de alcanzar la parte superior para trepar y lograr entrar nuevamente. Estaba tan concentrado como para notar como tres pingüinos se paraban tras él. Skipper negó con la cabeza y señalo al humano con su aleta, Cabo y Kowalski saltaron a sus hombros y lo noquearon.
- Bien muchachos llevemos a este humano a la entrada, que los humanos vean que hacer con él – Entre los tres comenzaron a llevarse al inconciente fanático.
- Y ahora con ustedes… ¡Alex el León! – Los aplausos y los gritos de alegría se dejaron sentir con fuerza como el querido centro de atención del zoológico hacia su aparición con música y un espectáculo pirotécnico.
Los humanos celebraban y miraban embobados mientras el resto de los animales se dedicaban a arruinarles la fiesta con bombas de popo o simplemente se dedicaban a descansar. Rico estaba sentado comiendo palomitas con Perky mientras veían el espectáculo cuado sus amigos llegaron. En silencio y sin interrumpir a la pareja se sentaron a ver el resto del espectáculo, sabiendo que nada aletearía el animo festivo.
El zoológico finalmente había cerrado sus puertas, los animales se preparaban para dormir y con ellos cuatro pingüinos se retiraban a su cuartel subterráneo. Dentro el equipo se encontraba comiendo sushi de salmón y tempura de calamar(1), mientras la televisión de fondo mostraba las noticias.
- Esto esta delicioso Rico – Cabo tomo otro tempura de calamar.
- Sí, es una buena recompensa para un trabajo bien echo – Kowalski tomo un sushi de salmón.
- Oh para una cita exitosa – Skipper sonrío a su experto en armas, este río alegre y algo avergonzado por el comentario.
Ya llevaban poco más de un año como un equipo oficial y más de dos años desde que se conocieron esa noche en la bodega del zoológico. Cada uno ya conocía las mañanas y rarezas de los demás, pero esto en lugar de crear tensiones solo había fortalecido su relación y cada día sentían que fueran más que un equipo, sentían que formaban una hermandad, una familia.
En las noticias apareció Chuck Chaerles junto a un grupo de científicos y ambientalistas. El equipo dejo de comer, no por quienes aparecían, sino por lo que hablan.
- Aquí Chuck Charles para el canal 1, me encuentro con la directora en jefe del Project Penguin o Proyecto Pingüino en español. Cuéntenos de que trata este tan afamado proyecto que han comenzado con el apoyo de diversas universidades y grupos ambientalistas.
- Veras Chuck, este proyecto es para salvar a los pingüinos de la extinción. Dado al avance del calentamiento global muchas especies de pingüino están viéndose amansadas, por lo que en un esfuerzo conjunto estamos trasladando especies a distintos zoológicos con habitads especialmente diseñados para conservar las distintas razas de pingüinos.
- ¿Y qué zoológicos han prestado su ayuda y espacio?
- Un buen ejemplo es el zoológico de central park, quienes han recibido ya cuatro pequeños pingüinos para su conservación y los han cuidado por más de dos años.
- Así que básicamente, ¿sacarían a los pingüinos de sus habitads naturales para llevarlos a zoológicos?
- Sí, pero solo para su conservación.
Los cuatro miraban detenidamente la televisión mientras la conversación cambiaba a temas de financiamiento y apoyo. Se miraron entre sí, cada uno con una expresión distinta, aunque la más preocupante era la de Skipper que de repente se paro y comenzó a caminar en círculos.
- ¡Es todo una gran conspiración, no han engañado todo este tiempo!
- ¿Skippah de que hablas?
- ¿No lo vez Cabo, no ves lo que están haciendo?
- Skipper, tal vez si te calmaras y nos explicaras lo que estas pensando podríamos hacerlo.
- Se.
- ¡Nos han aplicado psicología inversa! – EL líder miraba seriamente a su equipo con el seño fruncido y el pico cerrado herméticamente, también les parecía notar un tic en su ojo izquierdo.
- ¿Psicología inversa? – Kowalski encarno una ceja.
- Los humanos nos han hecho creer que tenemos la situación bajo control cuando poco a poco sacan a los mejores equipos de nuestro territorio, nuestras tierras natales. ¡Es una gran táctica conspiracional para vencernos y nuestras centrales han caído en ella! – Skipper respiraba agitadamente y el tic ya era más que he evidente.
- Skipper, por favor. Los humanos no son tan listos como para hacer eso – Kowalski sonrío a su líder, este seguía con el tic en el ojo.
- Kowalski tiene razón, ¿no crees que si ese fuera su plan ya se habrían dado cuanta Skippah? Además de que no están sacando a todos los pingüinos, solo a unos pocos.
- Pobre, pobre e inocente Cabo – Skipper continuo su discurso paranoico mientras su equipo trataba de persuadirlo. Poco sabían que este era el inicio de una serie de teorías de conspiración que los llevarían a diversos planes de escapes, a la construcción de túneles y que en unos años más ellos y un grupo de animales terminarían en un barco rumbo a África solo porque Skipper consideraba antinatural que hubiera pingüinos en Nueva York.
Fuera del habitad Marty estaba acostado mirando un nuevo mural que un afamado artista había echo para él zoológico, allí se mostraban a cebras, jirafas y otros animales corriendo libremente por la selva, sin paredes que los detuvieran y con mucho, mucho espacio. Marty se durmió observando el mural preguntándose como sería ser un animal "libre y salvaje".
¿Fin?
Acotación:
1.- Tempura es la comida rápida frita japonesa, se fríen levemente mariscos y verduras cocidas y quedan como empanizados. Es un fritura más o menos suave.
Hasta donde se el Pingüino Emperador o Rey come calamares y pequeños peces, aunque ni idea sobre la especie de esta serie, pero dejare que coman tempura de calamar :P
NA: Y llegamos, finalmente hemos llegado... al último capitulo. Ah, como esperaba ya se me volvieron a acortar los caps, pero la idea central era mostrar al equipo ya en acción y hacer la conexión entre este fic y las películas.
Espero que les haya gustado, estaba tan emocionada porque este es el primer fic largo que termino en mi vida que de la emoción no me costo mucho llevarlo a palabras, aunque si me costo quedar con algo que considerara al menos decente.
Hay tantas cosas que podría decir, pero aquí y ahora ya no se que escribir, solo les doy muchas gracias a todos por apoyarme a escribir esta cosa, su animo realmente me ayuda a seguir escribiendo y un agradecimiento especial a Guest, quien me ha dejado reviews anónimos y por ello no he podido agradecerle.
Gracias a todos n_n
También quería avisarles que me tomare un descanso de los fics de POM, voy a tratar de corregir la ortografía de mis historias antes de continuar con las ideas que ya tengo, además de que también inicie una encuesta, pueden verla en la parte superior de mi perfil y votar.
