Que decir, el verano me tiene loca. Son la 1.15 y debería estar haciendo otras cosas, XD. No sé como me habrá quedado la verdad, porque empecé con una idea y acabe con otra. A mi me gusta, XD
Solo dar las gracias a Dead Lady (espero que esta no te decepcione), Joanne Distte (me encanta Hielo, de verdad. También estoy deseando que llegue el séptimo, libro y nueva película a la vez, ummm), Sara Morgan Black (quizá empiece otra serie de viñetas, porque es para lo único que tengo tiempo, jejeje) toxic. Secrets (espero que este tb te deje muda, xd) y Sandra Snape (creo que él más teme por volver a caer, quién teme por su vida soy yo, jajaja)
La primera vez
Severus sabía que por mucho tiempo que pasara siempre podría recordar la primera vez. En Hogwarts, todos los chicos debían pasar por ese vergonzante momento como si un acto de paso fuera, símbolo de la entrada a una vida más adulta, al menos en algunos sentidos. Aunque no hubiera una edad determinada, la presión aumentada cada año, siendo inexistente en el primero y casi una lacra en el último.
Él se había intentado mantener al margen durante mucho tiempo, incapaz de relacionarse lo suficiente para llegar a ello. Llegó un momento en que incluso a él le sorprendió su aparente falta de interés por el sexo opuesto. Empezó a preocuparse seriamente a los dieciséis años, cuando su castidad empezó a ser cuestionada por ciertas personas. Quizá por ello empezó a frecuentar la compañía de Lestrange y los demás un poco más de lo habitual, intentando encontrar otra forma de demostrar su hombría.
Y tal fue su renovada afición por las Artes Oscuras que una noche de verano, la última antes de entrar en su séptimo curso, lo invitaron a participar en una correría nocturna. La caza de aquellos muggles le excitó como nunca había podido la fugaz visión de blusas escotadas y faldas alzadas, le subió la presión y le dificultó la respiración. Recordaba como si fuera ayer el desesperado gateo del hombre por el suelo del callejón, cuando tropezó por su prisa por huir. Su llanto, sus ojos desorbitados por el miedo. Estaba encogido en un rincón cuando finalmente lo mató con un simple Avada.
Fue tan… erótico.
Esa misma noche, después de entrar por primera vez en el pub mágico de moda incapaz de dormir con tanta adrenalina corriéndole por las venas, poseyó contra una pared a una de sus compañeras de Casa, incapaz de esperar a llegar a un sitio más cómodo.
Esa fue su primera vez. Pero no la última.
REVIEWSSSSSSSSSSSSSSSSSSSS
