Aun seguía frente a aquel espejo, viendo su reflejo y escuchando como el agua caía por el lavabo.
No podía asimilar las palabras de la morena. ¿Cómo podía ser lesbiana?
Estaba con el, ¿O no?. Era su novia y habían estado juntos por casi dos años, dos años compartiendo risas, lagrimas, besos, abrazos, amaneceres, anocheceres. Y ahora se enteraba de que a su novia le gustan las mujeres.
No es que tuviera algo en contra de los homosexuales, al fin y al cabo su hermanastro era gay y su prima lesbiana, lo que le molestaba es que Rachel no le dijera nada. El la quería realmente. Y si la morena le hubiera pedido fingir una relación con el solo para ocultarse, el habría aceptado, aunque todo fuera solo una mentira.
Aun recordaba aquel día en el que le pidió a la morena que fuese su novia, paso dos días enteros preparando todo, gasto todos sus ahorros en flores, globos y aquella fotografía de Barbra Straisand autografiada. Aquel día marcaba el inicio de un sin fin de emociones que descubrió solo con la morena.
Pero tampoco podía negar que la morocha era buena novia. Todas las cartas, los peluches, las llamadas a media noche cuando el chico recordaba cosas poco agradables de su pasado, las cenas, las escapadas, las canciones, los viajes que planeaba.
Tal vez Rachel no lo amaba, pero durante todo ese tiempo, la morena demostró que el chico era importante para ella.
Y Finn lo sabía.
Sabia que Rachel no querrá lastimarlo, ella solo estaba confundida. Todos alguna vez lo hemos estado. Así que salio del baño dispuesto a aclarar las cosas con la morena. Estaba conciente que el salir corriendo no era una buena acción de su parte, quería disculparse y apoyar en la morena en todo lo que necesitara. Tenia que dejarla ir para que fuera feliz.
Limpio sus lagrimas y justo cuando estaba a mitad del local las vio, Rachel y Santana abrazándose.
Y comprendió porque a veces la morena olía distinto, porque las dos eran las ultimas en salir de las duchas del gimnasio y la morena siempre salía sudando. También comprendió porque Rachel pasaba mucho tiempo en casa de la latina, los mensajes misteriosos que mandaba a Santana, y aquella llamada que hizo a Santana un día que no localizaba a su novia y la latina contesto con un "No te procures gigante, estoy dentro de ella" para inmediatamente después colgar. Ahora entendía que Santana no hablaba espiritualmente.
Y enfureció.
No le molestaba tanto que lo engañara una sola vez con su prima, pero enfureció cuando se dio cuenta de que todo ese tiempo se había burlado de el, con Santana, en su nariz.
Trato de disimular su enojo cuando regreso a la mesa y se sentó delante de las dos morenas, lo que menos quería era hacer daño a Rachel, pero su rostro mostraba un color rojo intenso que lo delataba.
S: Frankenteen, ¿Te estabas masturbando en el baño? Al parecer no esperaste a que se te bajara la calentura. Se ve que tu novia no te complace.-Dijo sin poder evitar que las ultimas palabras salieran de su boca como vomito verbal.
F: Cállate y lárgate Santana, no quiero comenzar a gritar.-Dijo apretando los puños.
Santana se levanto de su asiento y se acerco al chico.
S: ¿Qué? Espera, ¿Me dijiste que me callara? ¿A mi, Santana López? Espero que te despidieras de tu mami esta mañana porque morirás ahora mis…-
F: ¿Desde cuando se acuestan?.Dijo tomando su te helado.
Las dos morenas se miraron sorprendidas, abriendo y cerrando la boca sin saber muy bien que decir. Ya no valía le pena mentir, de todas formas el chico ya lo sabia.
Pero aun así dolía.
Se quedaron calladas mirando el suelo. Lagrimas comenzaron a salir de los ojos de Rachel.
F: ¡MALDITA SEA, RESPONDAN!.-Grito sacando todo su enojo que se veia reflejado en el vaso de vidrio que estrello contra el suelo.
Rachel comenzó a llorar ruidosamente sin poder evitar que su cuerpo temblase de miedo ante esa faceta de Finn.
No podía responder, tenia un nudo en la garganta que no lograba deshacer. Miro a Santana que solo mantenía la vista en el suelo mientras jugaba nerviosamente con sus manos.
F: ¡Por lo menos merezco que me respondan esa pregunta! ¿o no?.-Dijo tratando de calmar sus nervios.
Estaban llamando la atención, y no era para menos, un chico gritándole a dos chicas esa todo un espectáculo en Lima. Algunos transeúntes se habían detenido en la ventana del establecimiento para ver mejor y obviamente las personas que se encontraban en las mesas los miraban extrañados y preguntándose el porque de la situación. Brittany seguía ocupada con Lord Tubbington.
R: Hace un año….-Susurro mirando el suelo.
F: ¿Qué?
Rachel levanto la cabeza, limpio sus lagrimas y dio un suspiro para después mirar a Finn directamente a los ojos.
R: Santana y yo nos acostamos desde hace un año.
Eso era todo lo que necesitaba escuchar.
Se levanto de su asiento, tomo su chaqueta, dejo el dinero de las bebidas en la mesa y miro a las dos chicas.
F: Regrese aquí para decirte que te apoyaba, pero ahora me entero de esto. No me llames, no me hables. Queda claro que entre nosotros ya no hay nada, así que puedes hacer de tu vida lo que quieras y salir con quien se te de la gana.-Dijo para después salir de la cafetería sin hacer caso de los llamados de Rachel.
S: Ya pequeña, tranquila, no pasa nada.-Le dijo abrazándola mientras la morocha lloraba en su hombro.
R: Ahora me odia Santana. Lo lastime.
S: Tu no tienes la culpa de ser quien eres. Esto tiene arreglo. Te aseguro que algún día los dos volverán a ser amigos.
R: ¿Enserio?
S: Claro que si, Finepto se muere por ti, solo dale tiempo para que asimile todo lo que paso. Mientras tanto yo estaré contigo, a tu lado.
R: Gracias por todo San. ¿Podrás llevarme a casa? No quiero ir sola.
S: Claro, vamos por Britt.-Dijo levantándose y tendiéndole la mano a la morena.
Se acercaron a la mesa de Brittany, que mantenía su vista en su celular. Santana explico la situación y salieron del local.
S: Bien señorita, sana y salva, nosotras dos…
B: Tres.-Dijo Brittany mirando a Lord Tubbington.
S: Si, tres, lo que sea. Nosotras nos vamos. No dudes en llamarme si se te ofrece algo ¿entendido?-Rachel asintió. La latina se acerco y le dio un beso en los labios a la morena. Brittany desvió la mirada, no le gustaba compartir a su futura novia.-Y no olvides que me debes una cita. Paso por ti mañana a las 7. Nos vemos.-Dijo para darle otro beso, esta vez profundizándolo.
R: Esta bien.-Dijo sonriendo.
B: Nos vemos Rachel.-Dijo dándole un beso en la mejilla para después separarse y comenzar a caminar con Santana.
Entro a la casa y subió directo a su habitación.
Lo primero que hizo fue abrir las cortinas y la ventana, no quería deprimirse mas, debía de estar feliz. Tendría una cita con Santana. Sin esconderse.
Miro su escritorio y se encontró con un girasol con una nota atada al tallo.
Me entere de lo de Finn, Britt me dijo. Habría ido pero se complicarían mas las cosas. Paso el Lunes a las 5 por ti para nuestra cita, mientras tanto, llámame cada vez que necesites a alguien.
PD: Deberías asegurar mejor la ventana de tu cuarto, cualquier loco enamorado puede entrar por ahí.
Quinn.
Se arrojo a la cama y cerro los ojos fuertemente tratando de contener su sonrisa, pero no podía.
Tendría que estar triste, ¿O no?. Finn le había fastidiado el día. Pero algo en ella brillaba.
Tal vez por fin seria feliz.
Capitulo corto, solo para marcar unos puntos que se verán mas adelante.
Candy Candy, creo que solo he visto el capitulo en el que Anthony muere :D
Prox. Cap. : Cita con Santana, y con esto cambiare el fic. a Rated M
Ya saben, cualquier duda, sugerencia o comentario por review o MP.
Gracias por leer.
