Personajes de paso hablan en italic.


Un pequeño arroyo marcaba la ruta a seguir, una ruta en la que llevaban 10 minutos de completo silencio. No es que no tuvieran de que hablar, porque temas de conversación había miles, pero preferían estar en silencio, admirando lo que la naturaleza nos dio.

Varias flores silvestres parecían saludarlas por el camino, cosa que a Quinn le recordó una canción.

Q: Little bread-and-butterflies kiss the tulips, and the sun is like a toy balloon.

There are get up in the morning glories, in the golden afternoon.

La chica de cabello rosa comenzó a cantar alegremente con su melodiosa voz, señalando las flores que estaban en el camino. La morena sonreía, definitivamente Quinn Fabray era una caja de sorpresas, su coche "clásico", la canción pop melosa que canto en la carretera, su casa, su habitación, sus habilidades para la agricultura y la cocina y ahora le sumaba esta canción de Alicia en el País de las Maravillas, con ella nunca se aburriría y eso le quedo claro.

Q: There are dizzy daffodils on the hillside, strings of violets are all in tune, Tiger lilies love the dandy lions, in the golden afternoon, the golden afternoon.

Tal como en la película, imitando al león y el tigre, Rachel le dio un gran beso en la mejilla a Quinn, quien dejo escapar una pequeña risa.

R: There are dog and caterpillars and a copper centipede, where the lazy daisies love the very peaceful life they lead...

La morena continuo cantando abrazándose mas a la cintura de Quinn.

Q y R: You can learn a lot of things from the flowers, for especially in the month of June. There's a wealth of happiness and romance, oh...the golden afternoon!

Terminaron de cantar sonriendo alegremente, sin darse cuenta de que ya habían llegado a su destino.

Un gran lago se extendía delante de ellas, con la hermosa vista de unas lejanas montañas y muchos árboles que parecían envolverlo. Algunas familias se encontraban ahí también, preparando parrilladas, viajando en lanchas o personas usando kayak, otros simplemente se encontraban sentados en la orilla platicando, por suerte Quinn había reservado una zona privada, para poder estar a solas con la morena.

Quinn bajo y se dirigió rápidamente a una pequeña cabaña que se encontraba ahí para colocarse su bikini, tenia muchas ganas de nadar y no se perdería por nada del mundo la oportunidad de volver a ver a la morocha en bikini, se cambio en menos de un minuto y salio de ahí con la gran sonrisa que la caracterizaba.

Q: Rach, ¿Qué haces aun ahí? ¿No quieres nadar?-Pregunto al ver que la morena seguía montada en el caballo.

R: No puedo bajar sola Quinn, desde aquí arriba esto para mi parece un quinto piso…

Q: Perdona, es que tengo muchas ganas de nadar.-Dijo acercándose a la morena para ayudarla sosteniendo la cintura de esta mientras Rachel se apoyaba en los hombros de Quinn,

Cuando la morena toco el suelo se dio cuenta de la cercanía que mantenía con una Quinn en un traje de baño espectacular, se alejo instantáneamente al sentir el contacto de su mano con la piel desnuda de la chica.

R: Ah, creo que mejor me voy a cambiar.-Se excuso caminando hacia la cabaña.

Mientras tanto Quinn buscaba un lugar seguro para amarrar al caballo, dejándolo cerca del pasto para que comiera. Se acerco a la orilla del lago, metió un pie en el agua y rápidamente lo retiro, estaba helada, pero quería ver a Rachel en ese traje de baño y si tenia que pescar un resfrió para conseguirlo, eso haría, así que decidió meterse lo mas rápido que pudo. Se sumergió completamente en aquel lago, sintiendo como el frió comenzaba a invadir su cuerpo, temblando y respirando con dificultad vio como la morena salía de la cabaña con un diminuto bikini rojo y con una coleta que agarraba su cabello, esa imagen la calentó en un solo segundo.

R: ¿Qué tal esta el agua?-Pregunto cuando llego a la orilla del lago.

Q: Súper agradable.-El frió había desaparecido completamente de su cuerpo.-Es mas, lánzate de un chapuzón, se siente bien.

R: No, no me gusta.-Dijo a punto de meter un pie en el agua.

Q: Cobarde.-Le dijo.

R: ¿Qué?.-Pregunto deteniendo la acción.

Q: Eso, cobarde, de seguro te da miedo, por eso no lo haces.

R: Deja de tentarme Fabray.

Q: Como sea Rachel, ya entra como se te de la gan E.-Recalco la ultima palabra con una gran sonrisa al tiempo que comenzaba a nadar en dirección contraria a la morena.

El sonido del agua agitándose violentamente la hizo girarse para mirar el momento en el que la cabeza de Rachel desaparecía debajo del agua, para después emerger dando pequeños gritos y limpiándose la cara.

R: ¡Dios! Q-Qinn, ¡est-to esta he-helad-do!.-Dijo nadando desesperadamente hacia la chica de cabello rosa que trataba de suprimir sus ganas de reír.

Rachel se aferro fuertemente al cuello de Quinn, quien como reflejo coloco las manos en la cintura de la diva, uniéndose en un abrazo. La morena seguía temblando y se pego mas al cuerpo de la ex rubia quedando su cabeza ubicada en el hombro de la chica.

Quinn quedo estática. Gracias al agua fría y al pequeño pedazo de tela que cubría los pechos de la morena podía sentir los pezones de Rachel chocando contra los suyos, además el constante movimiento de la morocha provocaba una fricción de la cual Rachel estaba consiente.

Poco a poco se separaron aun sin romper el abrazo, la distancia era casi nula, inexistente.

Q: Hola-Susurro mirando a la morena

R: Hola-Respondió con una gran sonrisa.

Q: ¿Aun tienes frió?-Pregunto

R: Si, un poco.

Q: Creo que se como quitártelo.-Dijo con un tono sensual

R: ¿Cómo?.-Pregunto mordiéndose el labio.

Quinn se acerco lentamente, casi a punto de besar a la morena.

Q: Creo que se te quitaría con…¡Una carrera de aquí a esa roca!-Grito separándose de la morena.

Rachel se quedo pasmada mirando a Quinn alejarse rápidamente.

R: ¡QUINN!

La chica de cabello rosa se detuvo al escuchar aquel grito, Rachel sonaba enojada y eso demostraba su rostro al mirarla.

R: ¡A mi nadie me gana!.-Dijo finalmente con una gran sonrisa para después nadar rápidamente.

Con la respiración agitada se dejaba caer de espalda sobre la hierba, tapándose los ojos con los brazos trataba de tranquilizarse, de repente sintió una extraña presión en el abdomen mientras gotas de agua golpeaban sus manos.

R: Quinn Fabray, eres una tramposa.-Dijo tomando las manos de Quinn para colocarlas sobre su cabeza, quedando atrapada por la morena.

Q: Por lo menos yo no te sujete los pies para que dejaras de nadar.

R: !Yo no te detuve! te enredaste con algas o algún monstruo.-Dijo sonriendo.

Q: Si claro, como digas.-Dijo respondiendo la sonrisa con una igual.

R: Creo que te debo seis besos.

Q: ¿Por qué?

R: Te dije que cada vez que sonrieras te besaría y en lo que va del día haz sonreído seis veces.-Dijo inclinándose poco a poco.

Con un movimiento rápido Quinn cambio de posiciones quedando la morena debajo de ella.

Q: Pues entonces creo que yo debo cobrarlos.-Dijo rozando los labios de la morena con un dedo.

Mhm-Alguien a su lado se aclaro la garganta.

Las dos chicas se separaron rápidamente.

Lamento la interrupción, pero la señorita ¿Fabray?-Interrogo

Q: Si, soy yo.

Bien, solicitó que su coche estuviera listo en la entrada a las 5 de la tarde, ya se encuentra ahí, ¿se le ofrece algo mas?-Pregunto mirándola fijamente.

Q: No gracias, enseguida vamos.

El hombre se retiro y las dos chicas no hicieron mas que reírse.

R: ¿Viste su cara? Parecía que moriría de vergüenza.-Dijo entre risas.

Q: Si. Bueno, será mejor que nos cambiemos o si no llegaremos tarde.-Dijo caminando hacia la cabaña.

R: ¿A dónde vamos ahora?.-Interrogo al tiempo que tomaba la mano de Quinn.

Q: A comprar algunas cosas en un pueblo llamado Rosendale, queda un poco lejos y no quiero manejar por la noche.-Dijo sonriendo al ver su mano entrelazada con la de la morena.

Q: Si tienes hambre en la mochila hay algunos sándwiches.-Dijo estacionando la camioneta frente a Rosendale wares ana tienda de objetos y ropa vintage.

R: ¿En donde los compraste?.-pregunto bajando del auto y buscando la comida en su mochila.

Q: Los hice antes de salir de casa por si te daba hambre y creo que hice bien.-Dijo sonriendo al ver como la morena engullía todo un sándwich.

R: Fiede-Dijo con la boca llena

Q: ¿Qué?

R: Que ahora te debo siete besos.-Dijo después de pasarse el bocado.

Q: Luego los cobrare, entremos.-Ordeno tomando la mano de la morena.

Una pequeña vaca de cerámica, un florero, un libro y cinco prendas de ropa se encontraban en las manos de Quinn mientras buscaba a Rachel.

Q: ¿Encontraste algo que te gustara?.-Pregunto cuando la encontró.

La morena solo señalo algo frente a ella sin prestarle mucha atención Quinn.

Un gran cuadro con un cartel de Funny Girl se encontraba colgando de la pared encima de una chimenea.

Q: Es igual al que tienes en tu cuarto le dijo.

R: No Quinn, ¿No lo vez? Es una primera edición, es de los primeros carteles que se hicieron para promocionar la obra. ¡Y esta autografiado por Barbra! ¿Comprendes eso Quinn? ¿Lo comprendes?-Dijo totalmente alterada- lo peor de todo es que cuesta cinco mil dólares.

Q: Yo lo puedo co….

R: Que ni se te ocurra terminar esa frase, no vas a gastar mas dinero en mi, ¿Entendiste?-pregunto amenazadoramente.

Q: E-esta bien yo voy a comprar esto, enseguida vuelvo.-Dijo prácticamente corriendo hacia el mostrador para pagar las cosas que llevaba.

Rachel se tranquilizo y comenzó a merodear por la tienda mientras veía como la ex rubia platicaba tranquilamente con el encargado, quien en un momento señalo el cuadro. Minutos después la chica ya se encontraba a su lado con una gran sonrisa.

R: Por favor dime que no lo compraste.

Q: No, me dijiste que no lo hiciera y no lo hice.-Dijo sin borrar la sonrisa de su rostro.

R: ¿Y porque el encargado lo señalo?-Dijo cruzando los brazos

Q: Le pregunte si podía bajar el precio, pero se negó a hacerlo.-Dijo subiendo a la camioneta-Ahora deja de estar de gruñona y sube, tenemos que ir a un ultimo lugar.

Un par de cuadras las separaban de su destino, una pequeña choza de aspecto tenebroso. Ya frente a la puerta Quinn miro a la morena.

Q: Antes de entrar quiero que me prometas que pase lo que pase no interrumpirás ninguna de las cosas que sucedan ahí, estaré bien, son cosas que tienen que pasar para que todo se complete. ¿Entendiste?

R: Me estas asustando.

Q: Prométeme que no interrumpirás y yo te prometo que nada malo nos sucederá. ¿Trato?.-Dijo extendiendo su mano a la morena.

R: Trato.-Dijo no muy convencida.

Quinn toco la puerta y segundos después una señora de aspecto descuidado las recibió.

Entren, rápido, rápido-Dijo jalando bruscamente a las chicas.

Cuando la puerta se cerro detrás de ellas todo quedo en penumbras, la señora avanzaba por aquel espacio encendiendo algunas velas que solo lograron hacer el ambiente mas macabro.

Todo parecía sucio y viejo, un olor a humedad inundaba el ambiente, y el comportamiento de la señora no lograba calmar a Rachel.

Q: Soy Quinn Fabray, vengo para que…

Ya se quien eres y para que vienes, sentí tu presencia, tienes un aura un poco extraño.-Interrumpió encendiendo un cigarrillo de alguna cosa extraña.- ¿Quién es ella?-Pegunto acercándose a la morena.

Q: Es para ella.-Dijo a la señora.

Oh, asi que tu eres la afortunada cariño-Dijo tocando el rostro de la morena con una de sus manos.- Debes de sentirte muy halagada, esto no lo hace cualquiera. No me tengas miedo, solo soy lo que ustedes llaman "Bruja"-Agrego al ver los ojos de la morena.-No muerdo, pero al parecer tu conoces a alguien que si lo hace.-Dijo pasando un dedo por el labio inferior de la morena que aun seguía lastimado- ¿Santana, tal vez?-Rachel quedo helada ¿Cómo rayos supo el nombre?

Q: ¿Nos podemos apurar?.-Pregunto desesperada.

La señora miro a Quinn con una sonrisa escalofriante mientras retiraba su dedo de la boca de la morena .

Claro, ven, ponte de rodillas.

Quinn obedeció quedando hincada en medio de ese gran salón, la mujer coloco frente a ella un pequeño bonsái, un recipiente con agua, un lápiz con un pedazo de pergamino, una navaja y una botella con un liquido verdoso.

La señora tomo dos manojos de hierba que pasaba por todo el cuerpo de Quinn, pronunciando palabras que Rachel no lograba entender.

Terrae corpus, animam terra

Pontes quod coniungere

Post quod malum

Diligit torquentes

O, anima, dat frenum tui essentia

Nutrit, et dormiunt in herba terrae.

Toma el liquido de la botella-Dijo parándose frente a Quinn.

La chica de cabello rosa obedeció, cuando el liquido toco su lengua sintió un leve mareo, aun así siguió bebiendo. Cuando termino la señora continuo hablando.

Liberare et implere fatum

aliquid amori mutuo et

dat dominus a parva gratiam

solvi cibum

Liberare et implet fata.

Sangre.-Le indico a Quinn señalando la navaja.

La chica sujeto la navaja y la acerco a la palma de su mano con cierto nerviosismo.

R: ¡Quinn no! ¿Qué rayos haces?-Pregunto con temor.

¡Calla!, hiciste una promesa antes de entrar y debes cumplirla-Le grito, a lo cual Rachel calló. La mujer se arrodillo junto a Quinn ofreciéndole su cigarro-Toma, dolerá menos.

Quinn lo recibió dándole una calada para después pasar lentamente la navaja por su mano y aquel liquido rojo comenzó a descender por su muñeca.

En el agua.-Ordeno

Diez gotas cayeron en el recipiente, mas o menos la misma cantidad de lagrimas que resbalaban por el rostro de la morena. ¿Por qué Quinn estaba haciendo eso? ¿Qué sentido tenia? Y ¿Por qué debía sentirse halagada? En ese momento su mente formulaba miles de preguntas de las cuales no tenia respuesta.

Se sentía muy débil, cada vez le era mas difícil respirar, su cabeza no dejaba de dar vueltas y su mano seguía sangrando. Tenia que seguir con esto, tenia que seguir con la promesa.

Escribe tu lo que quieres y sumerge el papel en el agua, por mas débil que te sientas trata de regar el árbol con el agua.-Dijo sonriente.

Quinn tomo el papel, que inmediatamente de empapo de su sangre, escribió lo mas rápido que pudo "amor" deposito la hoja en el agua, para su sorpresa el papel desapareció. Tomo el recipiente entre sus manos y comenzó a vaciar el liquido en el pequeño bonsái, sintiendo como su cabeza estaba a punto de explotar.

Cuando la ultima gota cayó soltó el recipiente para sujetarse fuertemente la cabeza, se dejo caer de costado en el suelo cuando sintió que sus pulmones no dejaban que el aire llegara hasta ellos, llevo una de sus manos a su garganta como si así pudiese hacer algo.

R: ¡QUINN! !QUINN! -Grito desesperadamente al ver que la ex rubia se ponía cada vez mas pálida sin dejar de moverse en el suelo-¡Por Dios haga algo!-Imploro a la mujer que se encontraba sentada fumando su cigarro.

Así tiene que ser.-Dijo sonriente-Y que ni se te ocurra acercarte, si interrumpes ella puede morir.-Advirtió al ver como la morena daba un paso al frente.

De repente Quinn dejo de moverse. Seguía en el suelo con algunas gotas de sudor en la frente.

R: ¿Q-Quinn?-Dijo al ver que la chica no se movía.

La mujer se levanto de su asiento y camino hacia una mesa, de la cual agarro un recipiente con un liquido extraño empapando un pedazo de tela con este. Se acerco a Quinn y comenzó a pasar el trapo por el rostro de la ex rubia.

Concentra diligite modo

infirmos malum

renasci apud bono

O, anima, dat frenum tui essentia

Nutrit, et dormiunt in herba terrae

folia hoc corpus

et implet desiderium amare

Quinn tomo una bocanada de aire tan rápido que sintió que alguna de sus costillas se rompía, tosió un poco y volvió a la realidad. Se levanto lo mas rápido que pudo, tomo el bonsái, agradeció a la mujer y salio de ahí tomando la mano de la morena.

Subieron al auto y Quinn manejo lo mas rápido que pudo, ya había anochecido así que era mejor llegar a casa, una hora después ya se encontraban ahí. Quinn bajo de la camioneta con el bonsái en una mano y sin esperar a Rachel entro a la casa para darse un baño.

La morena seguía desconcertada, todo sucedió tan rápido, solo recordaba a Quinn en el suelo y ahora estaban en casa, una sensación extraña invadió su cuerpo, sujeto su nariz pero sintió algo raro, miró su mano y la encontró empapada de sangre, recordó que Quinn había tomado su mano antes de salir. Suspiro y salio del auto.

Entró a la casa y subió directamente a la habitación de Quinn, hacía calor, asi que solo se coloco una camisa para dormir y se quito los pantalones, se metió en la cama y trato de dormir.

Minutos después escucho como Quinn subía las escaleras, avanzaba hacia la cama y se metía debajo de las sabanas.

Q: ¿Crees en la reencarnación?.-Pregunto después de unos minutos de silencio.

Rachel no contesto.

Q: Yo si creo, cuando muera, quisiera que mis cenizas fueran aterradas debajo de un árbol, para vivir eternamente, un árbol vive eternamente.-Dijo divagando.

R: Al grano Quinn.-Dijo dándose la vuelta para encarar a la chica.

Quinn de levanto de la cama y tomo el bonsái que estaba en un escritorio.

Q: Toma, es tuyo, de ahora en adelante tu decides si lo cuidas o lo dejas morir.-Dijo entregándole el pequeño árbol.

R: Así que todo se resume a este árbol, ¿por un estupido árbol hiciste todo eso? ¿Por un estupido árbol arriesgaste tu vida?.-Pregunto incrédula.-Estas loca.

Q: Ese árbol es la mitad de mi alma.

R: Deja de jugar ¿quieres?-Dijo fastidiada.

Q: No estoy jugando, es enserio. Todo ese, ritual, que viste hoy fue para traspasar una parte de mi alma a ese bonsái.-Dijo mirando a la morena.

R: Y para que, de que sirve.

Q: Hace años Aristóteles descubrió que las plantas tienen un alma que les permite ser plantas, un alma tranquila y sienten ¿sabes? Sienten miedo cuando las van a podar o sienten alegría cuando las riegan. Las plantas son los seres vivos mas expresivos de todo el mundo pero nosotros no nos damos el tiempo para analizarlas. Hace tiempo una vecina me platico de esto.-Dijo señalando el bonsái.-Puedes "pasar" un fragmento de tu alma para vivir mas tiempo, de cierta forma, en este mundo y claro que lo creí, yo creo mucho en las cosas espirituales. ¿Sabes que significado tiene el bonsái?.-Pregunto a la morena que negó con la cabeza.-Representa la eternidad y al estar mi alma en el yo seré inmortal y al yo regalarte mi alma tu te transformas, según la leyenda de estos pueblos en mi alma gemela, mi guardiana.

R: Quinn, y-yo no, no puedo tener esto, no, no lo merezco.-Dijo mirando al pequeño árbol con admiración, como el tesoro que era.

Q: Por algo te lo doy Rachel. Las estrellas, el universo ha marcado mi destino, y mi destino es junto a ti. Yo se que tienes algo con Santana que las une, pero te juro que yo voy a luchar por ti y el que tengas mi alma ahora mismo en tus manos es para mi una pequeña ilusión. Soy tuya Rachel. Completamente tuya.

Se acerco lentamente a la morena, sus labios quedaron separados por un pequeño espacio.

R: Quinn, no creo que pueda cuidarlo.-Dijo en un susurro.

Q: Solo…Dejame ilusionarme.-Dijo rozando levemente los labios de la morena.

R: Esta bien, lo ha…

Los labios de Quinn impedían que terminara aquella frase, presionando suavemente sobre los suyos, coloco su mano en la mejilla de Quinn buscando profundizar aquel beso, pero la chica de alejo aun con los ojos cerrados y con una gran sonrisa.

Q: Ahora me debes 6 besos.-Dijo abriendo los ojos para toparse con la morena mirándola fijamente con lagrimas resbalando por su mejilla.-Hey, ¿Qué pasa?-Pregunto tocando un hombro de Rachel.

R: No lo se, algo, algo me sucedió aquí.-Dijo señalando el lugar en el que se encuentra el corazón.

Q: Ven.-Dijo acostándose boca arriba y abriendo los brazos.

Rachel se acerco a ella colocando su cabeza en el hombro de Quinn y abrazando su cintura.

R: ¿Sabes que seria perfecto ahora?-Pregunto hundiendo mas su rostro en el cuello de Quinn.

Q: Que

R: Mirar las estrellas.

Q: Hazlo.-Dijo sonriendo.

R: No voy a salir de aquí, estoy muy cómoda.-Dijo abrazando mas fuerte a la chica.

Q: No haz visto el techo ¿verdad?.-Pregunto de manera graciosa.

La diva dirigió su mirada hacia el techo y quedo asombrada.

Miles, millones de estrellas estaban brillando intensamente encima de ella y a la izquierda, casi escondida, la luna brillaba en su máximo esplendor.

R: Pero que..como-se levanto de la cama para comprobar que no era un dibujo..pero si…¿Cómo?.-Interrogo a la rubia hincándose a su lado.

La rubia se moría de ternura, así que se acerco y beso a Rachel de nuevo. Un beso un poco mas duradero.

Q: Magia.-Susurro sobre los labios de la morena.

Se acostaron de nuevo abrazadas, mirando el cielo.

R: Pero Quinn, como…

La beso de nuevo, se estaba haciendo adicta a los besos de Rachel Berry, pero no podía parar, cada beso era como un pequeño pedazo de energía que recuperaba después de ese largo día.

Q: Me debes cuatro.-dijo abrazando nuevamente a la morena.


Ya tengo la idea de toda la cita con Quinn, ya se como plasmarla, pero se me están quitando las ganas de escribir, así que tal vez tarde un poco mas en actualizar.

La relación QuinnxBritt la explico en el Próximo capitulo.

De nuevo, gracias por los reviews y por leer.

Hasta pronto. ;)