La luz del sol ya entraba por la pequeña ventana de la habitación. Quinn se encontraba placidamente durmiendo cuando, de repente, sintió que algo peludo se posaba en su cara.

Q: ¡Pero que rayos!.-Grito levantándose rápidamente de la cama, mirando nerviosamente las sabanas que parecían moverse por aquella cosa que la despertó.

R: ¡Que pasa! ¿Por qué gritas?.-Preguntó la morena por el pequeño hueco de las escaleras.

Q: Algo…algo me atacó y-y creo que esta ahí.-Dijo señalando las sabanas de la cama que aun se movían.

La morena subió los pocos escalones que faltaban para después acercarse a la cama para levantar las sabanas.

R: Pobre, lo asustaste ¿La malvada de Quinn te asustó verdad?

Q: ¿Con quien rayos hablas Rachel?.-Pregunto asustada.

La morena volteo lentamente. Un pequeño gato descansaba en sus brazo, temblando de miedo. La cara de Quinn cambio inmediatamente de pánico a alegría.

Q: ¡Oh Dios! ¡Que lindura! ¿Le hice daño? ¿Lo lastime? ¿Esta bien? ¡Rach, tenemos que ir al veterinario! ¡Corre!.-Dijo bajando rápidamente las escaleras con el gato en las manos.

R: ¡Quinn, espera!-Dijo logrando detener a la chica que ya se encontraba con un pie fuera de la casa.-Esta bien ¿Ves?-señalo al gato-solo esta un poco asustado y con tu locura no logras que se tranquilice.

Q: Tienes razón, pero es que ¡míralo! Es tan lindo. Espera ¿Cómo entró a la casa? No ¿Cómo entró en mi cuarto?

R: Me levante temprano y quería hacer el desayuno, así que salí al jardín para recolectar algunas cosas y ahí estaba, merodeando por las zanahorias.-Dijo sonriendo-No lo podía cuidar mientras estaba en la cocina por eso lo deje en tu cuarto.- ¡Huy! Espera, voy a la cocina.

Q: ¡Eres muy bonito!-Exclamo sin prestar mucha atención a Rachel-Ven, vamos a acostarnos un rato, creo que tienes sueño-Dijo cuando vio que el gatito bostezaba.-Duerme, yo te cuido.

R: Oye, tenemos que…

Calló instantáneamente al ver la imagen que tenia al frente.

La ex rubia y el pequeño minino se encontraban en el gran sillón verde de la sala, los dos dormían placidamente en la misma posición, enroscados y Rachel se preguntó: ¿Podia ser esa chica mas tierna? Lamentablemente tenía que despertar a Quinn.

R: Quinn, despierta.-Dijo haciéndole cosquillas en la nariz.

Q: Mmmm…no, estamos cómodos Rach.-Dijo tapando su rostro.

R: Vamos, tienes que desayunar.

Q: Argggg ¿Qué hora es?-Dijo levantándose lentamente para evitar despertar el gatito.

R: Umm las…8 de la mañana ¿Por?

Q: Tenemos mas actividades el día de hoy, es nuestro ultimo día aquí, salimos a las 10.

R: Cierto, ¿Qué haremos?-Pregunto sentándose en la pequeña mesa de madera en donde ya se encontraba todo el desayuno.

Q: Es sorpresa. ¡Oh! Pero ¿Qué vamos a hacer con Richi?.-pregunto mirando al gato que aun dormía.

R: ¿Richi? ¿Tan rápido le pusiste nombre?

Q: Mhm. Es macho, así que no le puedo poner Rachel, por eso se llamara Richi.-Dijo mordiendo una tostada.

R: Estas loca Quinn Fabray.-Dijo sonriendo.

Q: Los locos somos los mejores.

R: ¿Te gusta Alicia en el País de las Maravillas, cierto?

Q: Cierto.

R: Bien, hasta ahora se que te gusta Alicia, lo espiritual, los gatos, los caballos, lo vintage, que eres rica, que te gustan los autos clásicos, leer y dormir, que haces magia y que….

Q: No olvides que también me gustas tu.-Dijo al tomar de su taza de café.

R: Esta bien, también gustas de mi, ¿Algo mas que necesite saber de ti?-Pregunto divertida.

Q: Soy mitad felino.-Dijo mordiendo una manzana,

R: ¿Enserio?.-Pregunto con una gran sonrisa enarcando una ceja.

Q: Sip, una gitana me lo dijo, en mi vida pasada era un león.

R: Eres una mentirosa Fabray.-Dijo sonriendo.

Q: ¿no me crees?

R: Ni una sola palabra.

Q: Sabes, los leones tienen la capacidad de hipnotizar a su presa.-Dijo levantándose de su asiento para caminar hacia la morena.

R: ¿A si?.-Dijo mirando como la ex rubia de acercaba lentamente.

Q: Ajam, hay algo en ellos que hace que las presas no puedan moverse cuando estos los miran.

R: Pues, si yo fuera la presa y tu el león no me haría efecto.-Dijo mirando directamente los ojos verdes de la chica que ya estaba parada a su lado.

Q: No te confíes, este león es especialista en esto.-Le susurro al oído.

R: N-no te creo n-nada.-Dijo nerviosa cuando Quinn se sentó a horcajadas encima de ella.

Q: Creo que alguien esta nerviosa.-Dijo en un tono inocente.

R: ¿Yo, nerviosa? ¡Bah! Ni siquiera pareces un león.

Q: ¿No?.-Dijo rodeando el cuello de la morena con sus manos.

R: P-para nada, y-yo se como hacerte lucir como uno.-Dijo colocando por inercia sus manos en la cintura de la chica.

Q: ¿Si?.-La morena asintió-Pues entonces hazlo.

La morocha retiro una mano de la cintura de la chica, la alargo hasta la mesa y hundió un dedo en jarabe de chocolate, el cual llevo al rostro de Quinn.

R: Primero, la nariz.-Coloco su dedo sobre la nariz de la chica que quedo embarrada de chocolate- y después, los bigotes.-Dijo dibujando tres líneas en cada mejilla de Quinn que semejaban los bigotes de un felino.-Listo.-Exclamo sonriendo.

Q: ¿Ahora si parezco un león?-Pregunto inocentemente.

R: El león mas lindo que he visto.-Afirmo.

Q: Bien, pues ahora no podrás resistirte a mi.-Dijo mirándola fijamente.

R: Claro que puedo.

Q: Vamos, soy linda, tierna, adorable, maravillosa y todos los adjetivos buenos del planeta Tierra que te puedas imaginar.-Dijo acercando su rostro al de la morena.

R: No olvides modesta.-Dijo sonriendo nerviosamente.

Q: ¿Nerviosa?.-Preguntó a pocos centímetros de los labios de la morocha con los ojos cerrados.

Se acercaba lentamente, probando terreno, esperando la respuesta de la morena. Una pequeña distancia las separaba, Rachel cerró los ojos esperando el contacto con los labios de Quinn.

Q: Miau.-Susurro sobre los labios de la morena para después plantar un beso en la nariz de esta.

Una lagrima corrió por la mejilla de la morena.

No es que estuviera triste, todo lo contrario, estaba completamente feliz de estar con alguien como Quinn. Estaba feliz porque era afortunada.

Afortunada de tener a esa chica. Bueno, tener a medias, solo eran amigas, pero eso se podía cambiar ¿No?

R: ¿Por qué tienes que ser tan linda?.-Preguntó chocando su frente con la de Quinn.

Q: Supongo que mis padres me hicieron con mucho cariño. Y sexo.-Dijo bromeando, cosa que provoco una carcajada en Rachel.

R: Me lo imagino.-Dijo separándose de la chica.-Espera, ¿A que hora dijiste que teníamos que salir de aquí?.

Q: A las diez.

R: Son las diez.-Dijo señalando un reloj que colgaba de la pared. Quinn volteo rápidamente a verlo.

Q: ¡Se nos hace tarde!.-Dijo quitándose de encima de la morena.-Vamos, cámbiate rápido

R: Pero no hemos terminado de desayunar.-Dijo señalando la mesa.

Q: No hay tiempo, comemos algo cuando lleguemos a Rhinebeck..Dijo subiendo las escaleras.

Se arreglaron rápidamente y salieron de la casa, no sin antes dejar un poco de leche para Richi en un recipiente.

Casi una hora después se encontraban frente al Old Rhinebeck Aereodrome.

R: ¿Un museo?.-Preguntó bajando de la camioneta.

Q: No es cualquier museo, vamos.-Dijo tomando la mano de la morena para adentrarse en el establecimiento.

Pasaron varias salas en donde se encontraban dibujos, fotografías y replicas de distintas avionetas.

Salieron por una gran puerta que llevaba a un extenso campo. En un extremo de ese te encontraban unas avionetas viejas, utilizadas en la Primera Guerra Mundial, según explico Quinn.

Q: Hacen espectáculos, ya sabes, acrobacias y todo eso.-Dijo sentándose junto a la morena sobre el pasto a lado de distintas familias que esperaban que el espectáculo comenzara.

Q: Espérame aquí, Voy por algo de comer.-Dijo levantándose rápidamente.

Pocos minutos después la chica regresaba con una gran canasta para picnic repleta de comida.

El espectáculo comenzó justo después de que las chicas terminaran de comer, tres avionetas de distintos colores surcaban el cielo, haciendo distintas maniobras peligrosas, ante las cuales Rachel cubría sus ojos.

R: Wow Quinn, esto fue maravilloso.-Dijo cuando el espectáculo terminó.-Me encantaría subirme a una avioneta algún día.

Q: Me preguntó si sabes que el celo existe.-Pregunto mirándola divertida.

R: ¿Qué?-Dijo confusa.

Q: Te tengo que preguntar algo.-Dijo nerviosa.

R: Hazlo.

Q: ¡Pues mira el cielo!

Cuatro avionetas distintas a las que había visto en el espectáculo se encontraban volando y escribiendo distintas frases.

Quinn señaló una en especifico, una avioneta roja que escribía lentamente: Rachel Berry, ¿Quieres ser mi novia?

El corazón de la morena dejo de latir por unos segundos y su respiración se pauso a la par, miró a Quinn que estaba sonriendo graciosamente al ver la cara de espanto de la morena, rápidamente señalo otra avioneta.

La morena se giro rápidamente para leer la siguiente frase: Es broma, ya puedes respirar.

R: ¡Idiota! ¡casi me da un infarto!.-Reclamó a Quinn que ya reía a carcajadas.

Q: No te enojes y sigue leyendo.-Dijo para señalar otra avioneta más.

En realidad quiero preguntarte otra cosa:

La chica de cabello rosa señaló la ultima avioneta.

Rachel Berry ¿Quisieras subir a esta avioneta conmigo?

Volteo para mirar a Quinn, quien se encontraba arrodillada frente a ella con una pequeña caja en sus manos.

Q: Se que nos conocemos muy poco y que te he secuestrado, pero esta mañana me haz dado el mejor regalo del mundo: un gatito.-La morena rió.-Y se que somos muy jóvenes, pero demonios, solo se vive una vez, así que, Rachel Barbra Berry ¿Aceptarías un viaje en avioneta conmigo?.-Dijo para después abrir la pequeña caja en la cual se encontraba una llave con el dije de una avioneta.

R: Quinn Fabray, acepto.-Dijo sonriendo.

Quinn se levanto y colocó la llave en manos de la morena.

Q: Te prometo que no te arrepentirás.

R: Espero y no me defraudes.-Dijo ya sin poder aguantar la carcajada que le provocaba aquella situación para después abrazar a aquella chica fuertemente.

La gente a su alrededor comenzó a aplaudir y silbar alegremente ante aquella situación tan descabellada. Para ellos esas dos chicas eran un claro ejemplo de lo que era vivir la vida de enamorados.

Las dos chicas se separaron totalmente sonrojadas, Quinn sujetó la mano de la morena y la llevo hasta una de las avionetas.

Subieron y esperaron a que el piloto les diera todas las indicaciones necesarias. Finalmente despegaron.

Varias piruetas y acrobacias realizaron en aquel vuelo. Quinn, que estaba al frente, podía escuchar las carcajadas y los gritos de la morena a su espalda, realmente estaba feliz y eso la alegraba, ese era su objetivo.

Bajaron finalmente entre carcajadas y sonrisas cómplices. Rachel abrazó fuertemente a la chica.

R: Quinn Fabray, me estoy enamorando de ti.-Dijo mirando con una sonrisa a la chica.

Q: Y eso es bueno o es malo.-Pregunto temerosa.

R: Es grandioso.-Dijo logrando ver una gran sonrisa de parte de Quinn.


I'm back!

Logre escribir, pero no se cuando vuelva a escribir porque un familiar enfermó gravemente, tratare de subir la próxima parte lo más rápido posible, pero no prometo nada.

Este segundo día de la cita son mis capítulos favoritos.

Necesito su ayuda (de nuevo): no se me ocurre como llamar a Quinn, cuando me refiero a ella solo lo hago como "la chica de cabello rosa" o "ex rubia" así que ¿Alguna sugerencia?.

Como siempre, gracias por los reviews ¡Motivan! y gracias por leer.

¡Hasta pronto!