Las manos de las dos muchachas viajaban por todo su cuerpo, rozándolo lentamente. Sabia que no había vuelta atrás pero no le importaba, ahora solo se concentraba en los labios de Santana y las caricias de Quinn.
La latina y la ojiverde comenzaron a desvestirla lentamente hasta que quedo solo en ropa interior. Quinn besaba sus muslos subiendo cada vez, retiro las bragas de la morena, acercándose peligrosamente para…
¡CHICAS!.-Gritó alguien desde la puerta.
La morocha empujo a Quinn para poder levantarse de la cama, busco su ropa que estaba esparcida por todo el lugar.
R: Brittany, que rayos haces aquí, quien te dejo entrar.-Pregunto cuando terminó de vestirse.
La chica no respondió, temblaba ligeramente y apretaba sus puño mientras de sus ojos comenzaban a brotar lagrimas.
B: Santana.-Dijo en un susurro.
S: Britt, y-yo te explicare, no es lo que crees.-Dijo nerviosa.
B: Mentirosa.-Mascullo para salir corriendo de esa casa.
La latina se levanto lentamente de la cama para buscar sus cosas.
S: No puedo seguir con esto, ya se que vas a elegir a Quinn, lo supe desde el primer día en que la conociste, esta en el destino y ni yo puedo contra el.-Dijo con los ojos cristalinos mientras se peinaba frente al espejo.-El día que te fuiste a New york me acosté con Brittany y por primera vez me sentí libre, sin presiones, por primera vez pude dejar de pensar en ti y en Quinn.-Miró a la morena.- Te quiero pero no puedo seguir engañándome y no puedo intentar separarlas. Tal vez Britt tenga razón y yo le pertenezca, lo averiguare.-Dijo con una media sonrisa.-Así que cuídate, cuídala.-Susurró a Quinn para después salir dejando a Rachel y a Quinn totalmente confundidas.
La morena se giró para ver a Quinn que seguía sobre la cama con el cabello alborotado, la ropa arrugada y su mirada perdida en el suelo.
No sabia si acercarse o simplemente quedarse ahí. Opto por la primera opción. Se sentó a su lado recargando su cabeza en el hombro de la chica que, ante el contacto se paro bruscamente para colocarse apresuradamente su chaqueta de cuero negro.
R: ¿Qué haces?.-Pregunta confundida.
Q: Irme, eso es lo que hago.-Salio del cuarto.
R: ¿Qué? ¿Por qué?.-La siguió
Q: Me retiro.-Dijo bajando las escaleras.-Haz lo que quieras con tu vida, yo me largo.
R: Quinn detente.-Sujeto su brazo justo cuando la chica cruzaba el umbral de la puerta.-Te quiero.
Q: ¡No! No lo digas, ¿Por qué ahora? ¿Por qué cuando Santana deja todo?
R: Porque no quería lastimarla.
Q: Eso me hace sentir como premio de consolación, ahora que no esta Santana te conformas conmigo.
R: Sabes que tu siempre fuiste mi elección.
Q: Pues nunca lo demostraste, ni una estupida flor me regalaste ¡Nada!
Rachel no respondió, solo se acerco a la ojiverde y dejo un tímido beso en los labios de la chica quien se separó mirando confundida a la morocha para después estrellar sus labios contra los de la diva en un beso violento, llenó de emociones, que terminó con la respiración agitada de las dos chicas.
Depositó un tierno beso en la frente de la morena.
Q: Nos vemos.-Dijo saliendo de la casa.
R: ¿Enserio Quinn? ¿No me dejaras intentarlo?
Q: Tuviste dos meses para hacerlo.-Y se alejó, dejando a Rachel parada a mitad de la calle con lagrimas cayendo de sus ojos. ¿Había perdido a Quinn Fabray?
R: ¡Brittany!
B: ¡Hola Rachel ¡Mira, es un Ponypegacornio!.-Dijo agitando un pequeño pato de peluche.
R: ¿eh?.-dijo cofundada.
B: Si ponypegacornio, una cruza entre un pony un Pegaso y un unicornio, ya sabes, un trío.-Dijo con una gran sonrisa..-Me lo regalo Santy, ¿no es tierna?
R: Si, como sea ¿Quinn?.-Preguntó como todos los días.
B: Enferma.-Dijo caminando de nuevo.
R: Lleva enferma dos semanas ¿Qué tiene?
B: Ammm. ¿Cáncer?.-Dijo nerviosa.
B: ¿Sabes que? Déjalo.-Dijo fastidiada.
Dos semanas habían pasado y se sentía como Bella en Luna Nueva, sentada en una silla observando la ventana, viendo pasar los días, si, patético. Pero no lloraba y gritaba por las noches, algunas veces en las tardes, pero no en las noches, ¿Eso era rescatable, no?. O patético.
No lograba comprender como pudo ser tan estupida, bueno, algunas veces le costaba demostrar sus sentimientos, era Rachel Berry, diva, popular y hermosa, daba por hecho que todos tenían que pelear por ella pero nunca pensó que ella tendría que luchar por alguien.
Luz, sombra, agua, abono, música, nada, al parecer nada salvaría al pobre bonsái. Desde el día que Quinn se fue el pequeño árbol comenzó a morir lentamente, había intentado todo pero nada servia.
Concentrase: árbol, Quinn, alma…¿Alma? Se supone que el alma de Quinn esta en el árbol ¿no? Entonces, de cierta forma, ¿lo que siente el árbol lo siente Quinn? Tal vez. Aquel día en el aeropuerto, cuando Santana arranco algunas hojas del árbol vio como Quinn hacia una mueca de dolor, Tal vez si este relacionado con Quinn, pero ¿Por qué el bonsái esta muriendo ahora? ¿Eso significa que Quinn esta muriendo? Tal vez.
B: Residencia Pierce-Fabray o Fabray-Pierce, como usted quiera llamarla. ¿En que puedo ayudarle.-Se escucho a través del interlocutor.
R: Brittany ¿Puedo pasar?
B: ¿Quién eres?
R: Soy Rachel.
Britt ¿Quién es?.-Se escuchó otra voz.
B: Rachel.
Déjala pasar.-Dijo.
B: Pero Judy, Quinn dijo que…
J: Se lo que dijo Quinn, abre la puerta por favor.
J: Rachel ¡Que gusto verte!.-Dijo abrazando a la morena cuando esta entro en la cocina.
R: Hola Judy, también me da mucho gusto verte, ¿Puedo subir a ver a Brittany?
J: Claro, sube.
La morocha subió las escaleras rápidamente. Primera puerta a la derecha.
Estaba a punto de entrar pero el sonido de una puerta abriéndose la distrajo.
B: ¿Vas a entrar a su cuarto?
R: Eh, si y nada de lo que me digas me detendrá, así que con permiso.-Dijo sosteniendo el pomo de la puerta.
B: ¡Espera!
La rubia se adentro en su cuarto para salir segundos después con un papel en sus manos.
B: Toma, me dijo que si intentabas entrar en su cuarto te diera esto.
La morocha tomo aquella hoja.
NO.
En letras grandes se encontraba escrita esa pequeña palabra. La morena frunció el ceño para después mirar interrogante a Brittany. La chica solo encogió los hombros.
Rachel no espero mas y entró al cuarto.
R: ¿Quinn?.-Llamó quedamente.
Se acercó lentamente a la cama en la cual lograba verse un bulto, la oscuridad no ayudaba.
R: Hey, Quinn.-Dijo moviéndola.
Nada, no era nada. Ropa acomodada para fingir ser un cuerpo recostado. En esa habitación no había ni un alma.
B: No esta.-Dijo en el marco de la puerta.
R: ¿En donde…
B: Habla con Judy.-Dijo alejándose.
R: Emmm. Judy, ¿Y Quinn?
J: No esta aquí.-Dijo nerviosa.
R: ¿Esta en el hospital? Britt me dijo que estaba enferma pero no pensé que fuera tan grave.-Preguntó preocupada.
J: No Rachel, no esta en el hospital, ella.-Suspiró.-Se fue.
R: ¿A dónde?
J: Paris.-Dijo mordiéndose el labio interior.
R: ¿Texas?
J: Francia.
La morena estaba confundida. ¿se fue? ¿Para siempre?.
J: El día que se fue estaba muy nerviosa, solo dijo que necesitaba irse de aquí.
R: Voy por ella.-Dijo sin pensarlo.
J: ¿Qué? No, estas loca, no.
R: Tengo que hacerlo.
Judy la miró, examinándola.
J: Ten, me dijo que te diera esto si querías ir.-Extendía un pequeño papel.
NO.
De nuevo aquella palabra.
R: Esto no me va a detener.
J: Me dijo que si seguías insistiendo te diera este otro.-Dijo sacando otra hoja de papel.
RACHEL, NO SEAS TESTARUDA, VOLVERE.
La morena miró el papel por unos minutos para después salir de aquella casa.
Tenia que reservar un vuelo.
Tenía que luchar. Luchar por Quinn Fabray.
Cuando dijeron no al trió mi cara fue, literalmente, como la del meme Ok.
De todas formas voy a hacer un one-shot con el trió :P
Gracias por los reviews
Gracias por leer!
Nos vemos en París )
