Sus rodillas golpeaban el suelo, arañándolas, causando un gran dolor. Su respiración era agitada, todo a su alrededor daba vueltas y su estomago se negaba a retener lo poco que comió. Vomitó. Era muy común en esos días, al parecer su cuerpo no quería aceptar alimento alguno.
¡Ahí esta!.-Grito alguien detrás de ella.
Logró levantarse para retomar su carrera, buscando un lugar donde esconderse de aquellas persona.
No debió ir a ese bar, no debió tomar de mas y por sobre todo no debió lanzar ese vaso al grupo de personas que se encontraba frente a ella. No sabia a ciencia cierta porque lo hizo, tal vez el alcohol le había afectado tanto que perdió la poca coherencia que le quedaba, o simplemente fue el hecho de que ellos eran felices y ella no.
Un pequeño edificio era su objetivo, ubicado en la Rue du Renard. Siempre había amado Francia, el arte, la comida, el ambiente, todo y de hecho, estos eran sus principales objetivos al realizar el viaje, desconectar un poco, olvidarse de cierta morocha pero, obviamente no lo había conseguido. Descubrió la parte mas obscura de Paris: Prostíbulos, bares de mala muerte, casas de droga, etc. Y era Quinn Fabray, no se podía resistir a todo eso, tenia el tiempo y el dinero.
Entró a la casa rápidamente, respirando en paz al fin se tiro al suelo, recargando su espalda contra la puerta y sujetando su rostro entre las manos. Una tortura total.
¿Quinn? ¿Eres tu?.-Preguntó alguien caminando hacia el recibidor.
Q: Si, soy yo, no creo que un ladrón tenga la amabilidad de abrir la puerta con una llave.-Contesto sarcástica. Su tono de voz no era muy amable, o coherente.
¿Qué te….? ¿Estas borracha?.-Dijo al mirar a la muchacha que trataba de levantarse.
Q: No, no estoy borracha C….-¿Cindy? ¿Coraline? ¿Clea? Miles de nombres venían a su mente.
¡Perfecto! Ni siquiera recuerdas mi nombre. Ven, necesitas recostarte.-Ofreció su mano a la chica para guiarla a su habitación.
¿Carol? ¿Christina? ¿Chelsea? No lo sabía pero lo que recordaba era que el nombre comenzaba con C.
Q: ¿Cher?.-Preguntó sentada en un sofa. La otra chica se rió.
¿Cher? ¿Enserio Quinn?.-Dijo saliendo de la cocina con un vaso de agua el cual ofreció a la chica.-Chloe, Quinn.
Q: Casi.-Sonrió. No sabía muy bien que hacer.
C: Quinn, cariño. ¿Qué te ha pasado?.-Preguntó colocando un mechón de cabello detrás de la oreja de la chica.-Que te ha llevado a esto.
Q: ¿De que hablas?.-Preguntó buscando las llaves de su cuarto en los bolsillos del pantalón.
C: Llevas dos semanas aquí, sales en las noches, llegas ebria o drogada, y durante todo el día no sales de tu habitación. ¿Porque estas así?
Quinn solo inclinó su rostro apretando fuertemente las llaves entre sus manos, no quería hablar de la morena y menos estando borracha, todas sus emociones saldrían a flote.
Q: Mañana, mañana te explico, ahora solo quiero dormir.-Dijo levantándose del sofá para caminar a su cuarto.
C: Quinn, tu mano, esta sangrando.-Dijo mirando horrorizada como la sangre caía al suelo.
Q: Carajo, se abrió.-miró la herida.
C: Espera, voy por el botiquín.
La chica de cabello rosa avanzó hacia su habitación, abrió la puerta y entro. Desastre, era lo único que veía, ropa tirada por todas partes, en el tocador y la mesa de noche había pastillas cigarros y botellas de cerveza. En solo dos semanas esa habitación quedó destruida, al igual que su vida.
Se tiro perezosamente en la cama, no quería seguir pensando, tomó una de las muchas pastillas y la trago en seco.
C: Quinn solo tengo….-Se quedó estática en el marco de la puerta, nunca había entrado a ese cuarto, era el cuarto de Quinn y quería respeta su privacidad, nunca lo imagino así. Caminó hasta la chica que ya dormía, se dispuso a curar la herida.
C: Que te han hecho Quinn.
Bajar en metro Rambuteau. Listo
Avanzar hasta Rue Beaubourg (Museo y biblioteca publica). Listo
Avanzar hasta tienda Naturalia. Listo
Edificio numero 9, puerta doble de madera con cortinilla.
R: Listo.-Susurro frente a aquel edificio repleto de ventanas. Estaba nerviosa, no sabia si tocar o volver a su hotel y esperar mas tiempo.
Desde que bajó del avión una sensación de…¿Estupides? La invadía.
Judy se ofreció a ayudarla, le había dado indicaciones de los lugares en los que Quinn podría estar, ya había recorrido 6 departamentos y este era el ultimo.
Respirar. Esa era la clave. Tock tock.
La puerta se abrió dejando ver a una chica alta, rubia, con una sonrisa despampanante y ojos color azul claro, muy claro. Vestía completamente de cuero y su cabello desordenado le daba un toque totalmente sexy.
C: ¿En que te puedo ayudar?.-Preguntó con amabilidad.
R: Ah, yo, eh, yo, e-estoy buscando a alguien.-Dijo embobada con la hermosura de aquella mujer.
C: ¿Y…?.-Preguntó graciosamente al notar el estado de la chica.
R: ¿Y, que?.-Preguntó confusa.
C: A quien buscas.-rió.
R: Oh, si, a Quinn Fabray, me dijeron que estaba aquí.
C: ¿Lucy? Si, esta aquí por algunos días pero salió temprano, no creo que tarde mucho en volver.
R: Ummm. Esta bien, mejor me voy y regreso más tarde, gracias.-Dijo dándose la vuelta.
C: Espera.-La morena volteo.-¿no eres de aquí, verdad?
R: No, soy de Estados Unidos, vengo a buscar a Quinn porque desaparecio y…bueno, larga historia.
C: ¿Cuál es tu nombre?
R: Rachel Berry.
C: Rachel, yo soy Chloe.-Dijo extendiendo su mano hacia la morena.-Que te parese si pasas y me cuentas esa historia, así esperas a que Quinn vuelva.
R: Esta bien.-Respondió no muy convencida.
C: Un trío.-Decía mientras lagrimas brotaban de sus ojos a causa de las carcajadas que escapaban de su boca.
R: No entiendo que tiene eso de gracioso.
C: Que tienes completamente enamorada a Lucy, ella nunca haría eso, es un poco mujeriega, pero no le gustan los tríos ni en el porno.-Dijo dándole un trago a su café.
R: Ve pornografía.-Frunció el ceño.
C: Si, es Quinn Fabray.-Dijo como si fuera lo mas obvio del mundo.-Y tu no te hagas la santa que de seguro satisfacías tus necesidades frente a la computadora.
R: Pero no es igual.-Dijo sonrojada.
C: Claro que si, aquí y en china es lo mismo.-Dijo sonriendo a la morocha.-Ahora, solo necesito que me respondas una pregunta, bueno, en realidad dos. ¿La quieres?
R: Si, definitivamente si.-Dijo totalmente segura.
C: Dicho eso te advierto. Quinn esta mal, esta lastimada y ahora comprendo que es por i. Llega ebria todas las noches y sospecho que esta en otras cosas, no me preguntes que porque no lo se, pero tienes que solucionarlo. Nunca la había visto así de destruida. Otra cosa, no es la misma Quinn que viste hace dos semanas, como te dije, esta destruida y las mal pasadas no le hicieron ningún bien.-La morena asintió.-Bien, ahora mi ultima pregunta.-Miró seriamente a la morena.- ¿Necesitas ayuda?.-Y ahí estaba una sonrisa similar a la de Quinn.
¿Qué haces aquí?.-Preguntó incrédula.
Vine a buscarte, vine por ti.
Porque? Te dije que no lo hicieras.
Porque te amo, porque no puedo vivir sin ti, eres demasiado importante para mi y no pienso irme de aquí sin ti.-Se sentó a horcajadas encima de la chica.
¿Enserio?.-Preguntó con lagrimas en los ojos.
Muy enserio.-Contesto.
Sus bocas se unieron marcando un beso tierno, lleno de emociones. Ni en sus más locos sueños imagino que aquella chica la buscara.
La pantalla se obscureció lentamente para mostrar los créditos de aquella película.
B: ¡Que romántico! No puedo creer que arriesgara todo para llegar hasta ella.-Dijo limpiando algunas lagrimas de su rostro.
S: Si, eso se suele hacer cuando alguien se enamora.-Sonrió al ver a la rubia que abrazaba su pequeño pato.
Estaban en la habitación de la rubia, recostadas en la cama, mirando una de las tantas películas que Quinn tenía. La latina abrazaba a Brittany por la cintura, acariciando su cabello.
B: Santy..
S: Mmm
B: ¿Tu harías lo mismo?.-Preguntó dándose la vuelta para mirar a la morena que comenzó a acariciar lentamente su rostro.
S: Depende de quien sea la persona.-respondió tranquilamente.
B: ¿Y si esa persona soy yo?
S: Si esa persona fueras tu hasta pelearía con un dragón para estar contigo.-Contestó sonriendo.
B: ¿Y con un ogro también?
S: Contra un ogro, una bruja y un supervillano.
B: ¿Quieres ser mi superheroica?.-Preguntó con una sonrisa.
S: Si, pero ¿tu tienes que ser algo de mi, no?.
B: ¿Qué quieres que sea?.-Preguntó tiernamente.
S: Mi novia.
Si se quieren dar una idea de como es Chloe busquen a Melanie Laurent.
De nuevo, gracias por los reviews y por leer ;)
