Sus manos sudaban, sus dedos tamborileaban sobre la mesa y su respiración se agitaba más a cada segundo. Se sentía acorralada, encerrada, sin escapatoria alguna.

Quinn, Quinn.

Susurraban su nombre pero estaba más concentrada en su estado y en no salir corriendo de ahí, tenia que resistir o todo saldría de su control.

Quinn ¿Estas bien?

Poco a poco regresaba a la realidad. Sentada en la isla de la cocina, con café y tostadas frente a ella y con Chloe mirándola atentamente.

C: Quinn.-Susurro asustada.

Q: S-si.-Respondió tratando de esbozar una sonrisa.

C: Tu nariz, esta sangrando.

Q: ¿Qué?.-Tocó su nariz para después mirar sus dedos llenos de sangre.-E-enseguida vuelvo.-Dijo caminando hacia su cuarto.

Entro dando un gran portazo, buscando entre los bolsillos de sus pantalones sucios trataba de encontrar su salvación. Bingo. En el tercer pantalón que reviso estaba aquel papel, no, era una ¿Fotografía?.

La desdoblo y se encontró con una imagen de Rachel y ella juntas en su viaje a New York. Era el día en el que volaron en avioneta. La morocha abrazaba a la chica de cabello rosa mientras le daba un beso en la mejilla y la ojiverde hacia una graciosa mueca.. Detrás de la fotografía había algo escrito:

Quiero conquistarte.

Solo eso, nada más. No le tomó mucha importancia, necesitaba calmar sus nervios.

Siguió buscando en los cajones de el tocador. Cuando lo encontró lo esparció rápidamente sobre una libreta, formo una línea con aquel polvo blanco que aspiro por la nariz con ayuda de un billete enrollado.

Esperó unos minutos hasta que aquella droga hizo efecto en su cuerpo. Todo lo que antes había sentido desapareció como por arte de magia, ahora simplemente estaba tranquila, tal vez un poco hiperactiva, pero nada fuera de lo normal.

Regresó a la isla en donde Chloe la esperaba.

C: ¿Todo bien?.-Preguntó al ver a la chica.

Q: Si, claro, solo tenía un poco de calor.-Contestó sirviendo más café en su taza.

Chloe la miró atentamente mientras mordía una tostada.

C: Lucy, ¿Usas drogas?

Quinn se atraganto con un pedazo de pan que masticaba desesperadamente.

Q: ¿Qué clase de pregunta es esa?.-Dijo cuando pudo respirar normalmente.

C: La clase de pregunta que haría una hermanastra mayor a su hermanastra menor.-Sonrió

Q: Pues no, no uso drogas.-Respondió tranquilamente.

C: Claro.-Dijo no muy convencida.-¿me acompañarías a una nueva exposición? Llevo tiempo esperando a que se pase por aquí.

Q: Pero hoy pensaba salir.

C: No nos tardaremos tanto, es en una galería que esta sobre la calle.

Q: Esta bien, pero me voy antes de las 5. Voy a cambiarme.-Dijo levantándose para ir a su habitación.

C: Ah, ¿Quinn?.-Llamó

Q: ¿Si?

C: Deberías limpiarte la nariz, esta un poco blanca.


Era raro que hubiera tanta gente en aquella calle y mas a esas horas del día, por lo general solo era concurrida los fines de semana en la noche.

Encendía un cigarrillo y miraba a aquellas personas. Algo llamo su atención. Alguien llamó su atención

Una chica, castaña, bajita y con una gran sonrisa sostenía un globo blanco, el cual miraba con adoración. Al sentirse observada giro su rostro, topándose con la ojiverde.

Q: ¿Rachel?.-Susurró quitándose las gafas negras que portaba. Un fuerte golpe la desconcentró.

C: Perdón Quinn, no te vi.-Se disculpó.

Q: N-no te preocupes.-Dijo sonriéndole.

Dirijio su mirada de nuevo a la acera contraria, pero esa pequeña morocha ya no estaba, en su lugar solo se encontraba el globo, amarrado a una farola. Atravesó la calle velozmente, desamarró el globo para encontrarse con una fotografía al final del cordón de este.

Era de la mañana en la cual la ojiverde había jugado con Rachel a ser un león. Aun tenia la nariz y los bigotes de chocolate y miraba atentamente la cámara mientras Rachel quitaba el chocolate de su mejilla izquierda con su lengua. Detrás de la fotografía encontró otra frase:

Te quiero Lion Quinn.

Su corazón se detuvo. Rachel estaba ahí, en París, en la misma ciudad y en la misma calle. Miró hacia los lados tratando de encontrar a la morocha, pero nada.

C: Lucy, ¿Nos vamos? ¿Y ese globo?.-Preguntó al llegar junto a la chica.

Q: Rachel.-Susurró.

C: ¿Qué?

Q: Eh, nada, nada, vamos.-Dijo soltando el globo.

C: Bien, ¿me das un cigarrillo?.-Preguntó cuando comenzaron a caminar.

Q: ¿Fumas?

C: A veces, anda, dame uno.

La chica de cabello rosa sacó una cajetilla de su bolsillo, al retirar la tapa se encontró con un papel arrugado.

Q: Pero que carajo.

Lo desdoblo lentamente, otra fotografía. Miró de nuevo hacia los lados. Nada.

La morena abrazaba a Quinn por la cintura mientras esta alimentaba al caballo con el que fueron al lago. ¿Cómo llegaban esas fotografías a ella? Era imposible que la morena pudiera tocar su cajetilla. Imposible.

C: ¿Qué es eso?.-Preguntó al ver que la ojiverde no despegaba la vista de aquel papel.

Q: Nada, vamos, se nos hace tarde.


Chloe hablaba con el guardia que se encontraba fuera de el museo indicándole quien sabe cuantas cosas, la verdad no prestaba atención, su mente estaba en otro lugar, con la morocha.

¿Cómo la había encontrado tan rápido? ¿Cómo había llegado hasta ahí? Y las fotos. ¿Cómo las había conseguido? Aun estaban en la memoria de su cámara, faltaba revelarlas. ¿Cómo?

C: Entremos.-Dijo con una gran sonrisa.

Las personas que salían de la galería la miraban y señalaban, reían y le decían cosas como "Felicidades" o "Afortunada"

De algo estaba segura: tenía que dejar las drogas.

Entraron a la primera sala con una exposición llamada "Deberías poder volar" Realmente era buena. Mostraba a varios animales, personas y objetos con alas.

La siguiente sala era el tema "Apocalipsis para cada quien" y mostraba las desgracias humanas.

La ultima sala estaba repleta y cuando leyó el nombre de esta se paralizó.

"Viaje al Río Hudson" por Quinn Fabray.

Todas sus fotografías del viaje se encontraban ahí, desde las mas sencillas que había hecho a paisajes, tiendas gente. Rachel. La morena invadía casi toda la galería, fotografías en donde estaba sola, con Quinn o con Richi, aquellas imágenes tomadas, en su mayoría, cuando la morocha no la observaba.

Perdona.-Dijo alguien a su espalda.-¿Tu eres Quinn Fabray?

Q: Eh, si.-Dijo saliendo de su letargo.

No se si sea posible pero quiero comprar aquella fotografía.-Dijo señalando una imagen en la que se podía ver el pequeño Broadway en todo su esplendor, con los jóvenes bailando y las personas sonriendo.

Q: N-no lo se no creo que…

Te doy cinco mil dólares, en vedad me gusta mucho.-Insistió.

C: ¿Cinco mil dólares? Acepta, acepta.-Le susurró.

Q: C-claro, te la vendo.-Dijo sonriente. Si había algo con lo que mas había soñado era eso, poder exponer su arte y vivir de el.

Bien, toma tu cheque, vendré por el a las ocho, quisiera que los demás también pudieran apreciar tu talento. Para ser una amateur no eres tan mala.-Dijo retirándose.

Q: Acabo de vender una fotografía, mía.-Susurró.- ¡Chloe! ¡Acabo de vender una fotografía!.-Reaccionó por fin abrazando a la chica.

C: No es para menos Quinn, eres muy buena.

Q: Espera, no, ¿Qué estoy haciendo?. ¿Qué hacen mis fotografías aquí? ¿La trajiste tu?

C: No, fue ella.-Señalo detrás de Quinn.

Rachel.


No odien a Rachel, el Fic se llama "Saber ver" es normal que se confunda y lastime gente en el camino.

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