B: N-no dejes de moverte. Y-ya casi.-Pidió entre gemidos.

S: No lo haré cariño.-Respondió moviéndose mas rápido. Unos minutos más y las dos terminaron emitiendo un gran gemido que se escuchó por todo el pasillo del Mackinley.

B: Santy, levántate, creo que esto se va a romper.-Dijo empujando suavemente a la latina.

S: No se rompe princesa.-Respondió quitándose de encima de su novia.-No se de que hacen estos escritorios porque son muy resistentes. Una vez, Rachel y yo pasamos….-Calló inmediatamente al ver como su novia la rubia la miraba seriamente..C-creo que mejor nos vestimos rapido, no se cuantas clases hemos perdido.

B: Si, claro, ¿En donde dejaste mi…

¡CHICAS!.-Gritó alguien a sus espaldas abriendo rápidamente la puerta.

S: ¿Qué mier…

B: ¡Quinnie!.-Corrió hasta la chica, abrazándola y rodeando su cintura con sus piernas.-¿Cuándo volviste? ¿Por qué no me avisaste? ¡No te vuelvas a desaparecer!.-Termino plantando un gran beso en los labios de la chica.

S: ¡Hey! ¡Brittany! ¿Qué rayos haces?.-Preguntó incrédula al ver a su novia besando a Quinn.

B: Es mi amiga Santy.-Dijo poniendo los pies en el suelo caminando hacia la latina.-Tu eres amiga de Rachel y la besabas, es lo mismo.

S: Si, pero no lo hacia delante de su novio, además, ¡estas desnuda!.

B: Quinn ya me ha visto desnuda.-Encogió los hombros.

Q: Si López, además tu no estas tan cubierta que digamos, por cierto, no sabia que se podían poner piercings ahí abajo.-Señaló el pubis de la chica.

S: Si, se puede y a Rachel le encantaba lamerlo.-Dilo con una gran sonrisa mientras se ponía el uniforme de las cheerios..

Q: A mi me encantaba lamer el lunar de Britt y no estoy hablando de el que tiene en el abdomen, más abajo.-Respondió.

S: Ok, fingiré que esta conversación nunca sucedió porque si no te rompería la cara y a Britt no le gusta la violencia.

B: Espera, ¿Y Rachel?

S: Amor, vístete.-Dijo dándole su ropa.

Q: Al parecer Sylvester no tolera que su capitana desaparezca por una semana, así que la llamó a su oficina en el mismo instante en el que pisó las instalaciones de la escuela.

S: ¿Y?

Q: Que.

S: ¡Que pasó contigo y con Rachel!

Q: Oh, de hecho hay una historia muy graciosa detrás de todo esto, pero iré al grano…¡Nos casamos!.-Dijo alegremente mostrándoles su argolla.

S: ¿Qué?.-Gritó.

Q: Me alegra mucho volver a verlas, las quiero mucho, sigan siendo las maravillosas personas que son, bueno, por lo menos tu Britt. ¡Nos vemos!.-Dijo saliendo rápidamente de el aula.


Nueve.….Diez. Sus pies se detuvieron al mismo tiempo que su boca pronuncio aquel numero. Era injusto, Diez vueltas al campo por faltar una semana, era ridículo, bueno, la entrenadora Sylvester solo quería torturarla y esa era su forma de hacerlo, diez vueltas al campo todos los días, por un mes completo.

Caminó hasta las gradas para tomar un poco de agua. Casi se ahoga cuando sintió como dos manos rodeaban su cintura y como una cabeza se recargaba en su espalda.

Hola diva.

R: Hola San.-Dijo con una gran sonrisa, dándose la vuelta para poder abrazar a la chica.-Te extrañe.

S: Yo también, es una tortura no tenerte cerca, ya me había acostumbrado a estar siempre contigo.-Contestó soltándose del abrazo.

R: Supongo que Britt se ha encargado de hacerte sonreír en estos días.

S: Supones bien, ya somos novias

R: Wow, felicidades, te mereces a alguien como ella en tu vida.

S: Si, es un ángel.-Sonrió bobamente.-¿Y tu? Cuéntame como te fue en París.

R: Primero mal, después bien y terminó siendo excelente.-Dijo caminando hacía el Mackinley.

S: Ella te hace feliz.

R: Si, Quinn y yo…

S: Ya, Quinn ya nos dio la noticia. Me alegro mucho por ti, por las dos.-sonrió.-Pero no creas que no estoy enojada contigo, desde los tres años prometimos que seriamos la dama de honor de la otra, así que tendrán que repetir la boda aunque Lord Tubbington sea el oficiador.-Dijo recargándose en los casilleros.

R: ¿Qué?.-preguntó abriendo su taquilla para sacar sus libros.

S: Si, al parecer tiene el permiso de Internet para oficiar una boda.

R: No, dijiste algo de una boda.

S: Si, tu, Quinn, anillos, noche de bodas, ya sabes.

R: San, ¿Te encuentras bien?.-Pregunta graciosamente.-No me he casado con nadie, bueno, que yo recuerde.

S: Pero, Quinn lo dijo y esos anillos.

R: Lamento informarte que estaba bromeando, no nos hemos casado, los anillos los compramos porque son lindos y traen buenos recuerdos de New york.

S: La mato, te juro que la mato.-Masculló.

R: ¿Qué?.-Preguntó.

S: Nada.


Dos días después.

B: Ya, tranquila, ya pasó, estoy aquí.-Susurró abrazándola.

Sus manos seguían temblando y una leve capa de sudor cubría su frente, solo el abrazo de Brittany lograba relajarla un poco

B: Respira Q, tranquilízate.

Q: Britt, Britt.-Sollozó.-Ayúdame.

B: Estoy aquí Quinnie, contigo.

Q: Es un infierno Britt, u-un jodido infierno.-Dijo aferrándose de el lavabo.

B: Solo tu puedes salir de esto Quinn.-Acarició su espalda.

La chica no respondió, corrió a uno de los cubicuelos de aquel baño y arrodillándose junto a la taza vomitó. Brittany solo se limitó a recoger el cabello de la chica.

Q: Rach-Rachel.-Susurró a su amiga.

Baños de la parte sur. Es Quinn.

Enviar.

B: Enseguida.-Dijo acariciando el cabello de la ojiverde.


Una semana después.

Q: ¿Un parque de diversiones?

B: Si, es la inauguración ¡Hay algodón de azúcar gratis!.-Dijo dando saltitos.-¿Quieren ir con nosotras?

R: Pero a Santana nunca le gustaron esos parques.-Dijo confusa.

S: Pero a Britt si, así que iré con ella.-Tomó la mano de su novia tratando de esbozar una sonrisa.

Q: Cof dominada Cof.-Dijo haciendo reír a su novia.

S: Cállate Fabray, ¿o te tengo que recordar tu camisa del osito cariñosito?

R: Hey, yo se la regale.-Interrumpió.

S: ¿Y crees que le encantó usarla todo el día?.-Dijo triunfante.

R: ¿No te gustó la camisa que te regale?.-Preguntó haciendo pucheros.

Q: Claro que si amor, me encantó.

R: Y porque no la traes puesta.

Q: Porque estaba mojada, si tu quieres mañana la uso todo el día.-Besó sus labios.

R: Mejor toda la semana.

Q: C-claro.-Sonrió abrazándola.

S: Cof dominada cof.-Dijo con una carcajada.

Q: Hija de…

B: ¡Las dos son dominadas porque nos aman y quieren vernos felices! Ahora que alguien me responda si iremos las cuatro juntas.-Interrumpió fastidiada.

R: Claro que iremos Britt.-Sonrió ampliamente.


Q: Quita esa cara de estreñida, Britt se dará cuenta.-Le recomendó sentándose a su lado.

S: Es que no soporto estas estupidas ferias, niños gritando por doquier, ese olor dulce todo el tiempo, los entupidos que quieren ligar contigo ¡Simplemente no lo soporto!.-Dijo cruzando los brazos sobre su pecho.

Q: ¿Demasiada felicidad para ti amargada?.-Preguntó colocándose sus gafas oscuras.

S: Calla Fabray, no estoy con ánimos de pelear.-Resoplo.

Q: Deberías de acostumbrarte, al estar con Britt frecuentaras lugares así todo el tiempo. El año pasado tuve que ir con ella a la "Convención de princesas, unicornios y arco iris" y te juró que por tres días seguidos el único color que vi fue rosa. A Britt le gustó tanto que quiere repetir este año y no te libras, ya compró cinco pases para nosotras.

S: Pero si somos cuatro.-Dijo confundida.

Q: Oh, no te mencione la mejor parte. Lord Tubbington es el caballero de Britt, lo viste con una armadura especial que renueva cada año porque siempre engorda y al ser tu la novia oficial de Britt tendrás que cargarlo, los tres días ¡Ah! Y te tienes que vestir de acuerdo a la ocasión y obviamente Britt elegirá tu traje, ahora que recuerdo, vi un disfraz de arlequín en su armario.-Dijo riendo.

S: ¡Se me caerán las manos al cargar todo el tiempo a ese gato! Y además tengo que usar un ridículo disfraz ¿Por qué Dios?.-Exclamo alzando las manos.

Q: Es el precio que tienes que pagar al estar con alguien tan espectacular como Britt, es única, es todo lo bueno de este mundo y vale la pena hacer esas cosas por ella.

S: No se si podré con todo esto.-Admitió.

Q: Yo la conozco desde los cinco años y soy mas testaruda que tu, te iras acostumbrando.

S: Eso espero. ¿Por qué tardan tanto?

Q: No lo se, tal vez se…

R: ¡Corran! ¡Corran!.-Dijo jalando a Quinn para que se apresurara.

B: ¡Santy! ¡Apúrate!.-Gritó corriendo hacia la latina con una gran bolsa de plástico.

Q: Rach ¡Rach! ¡Espera!.-Se detuvo.-¿Qué sucede?.

R: Fuimos p-por el algodón de azúcar y lo pedimos, pero el señor que los da nos lo queso cobrar y entonces comenzamos a correr.

Q: ¿Qué no era gratis?.-Preguntó a la latina.

S: Eso decía el folleto.-Le respondió tratando de tranquilizar a su novia.-Britt ¿Qué traes en esa bolsa?

¡Ahí están! ¡Páguenme ladronas!.-Gritó un señor gordo.

S: Hey, a ellas no les gritas.-Dijo parándose delante de su novia.

Q: El folleto decía algodón de azúcar gratis, no te pagaremos nada.

Si, decía un algodón de azúcar gratis ¡pero ellas se llevaron todo el que tenía!.-Dijo alterado.

S: Britt, ¿me podrías mostrar lo que hay en la bol…

No terminó la frase ya que vio como su novia sacaba rápidamente su cabeza de la bolsa. Su cabello, su cara y su boca estaban repletas de ese algodón rosa.

B: ¿Qué?


R: No puedo creer que hicieran eso.-Dijo cruzando los brazos sobre su pecho.

B: Si, por su culpa nos echaron.-Dijo mirando por la ventanilla.

Ya se encontraban en el auto de Quinn. Rachel como su copiloto y Santana y Brittany en los asientos traseros.

S: No fue para tanto, los guardias exageraron.

Q: Si Rach, no fue nuestra culpa.

R: ¿No fue para tanto? ¡Pelearon con todas las botargas del parque!

S: ¡La estupida rata nos tocó el trasero! ¿O no Quinn!.

Q: ¡Si! Además el gato no dejaba de verte.-Se excuso.

S: ¡Y me tocó el trasero!

R: Quinn, sus ojos eran de tela, ni siquiera se mueven.-Explicó.-Santana, sus manos eran gigantes, a mi también me tocó el trasero por accidente.

Q: ¿Te tocó? Basta, regresamos, le enseñare a esa estupida botarga a no tocar a mi novia.

R: No Quinn, ustedes tienen un problema.-Dijo enfadada.

B: Ya nunca podré volver.

S: No, ni nos critiquen que ustedes tampoco son unas santas.

Q: Exacto, ustedes robaron algodón de azúcar.

R: ¡Pero fue por accidente!

S: No, lo planearon o si no de donde sacarían una bolsa tan grande.

R: Siempre cargo una por si las dudas.-Se defendió.

Q: No, no, no. Ya lo tenían premeditado.

S: Si, ustedes son tan malas como nosotras.

Q: Si, así que ganamos ¡cinco López!.-Levantó la mano para que la latina la chocara.

S: ¡Ja!

Silencio fue lo único que se escuchó después de esa pequeña discusión.

Q: Bien, hasta aquí llegaron ustedes dos.-Dijo estacionando el coche fuera de su casa.

B: ¿No vas a dormir aquí?.-Preguntó.

Q: No, hoy duermo en casa de Rachel.

B: Bien, buenas noches a las dos, Rach, aun me sobró algodón por si quieres.

R: Gracias Britt, buenas noches.

S: Nos vemos chicas. Duerman, no desperdicien mas energía.

Q: Lo mismo digo compañera. Nos vemos.-Dijo poniendo su coche en marcha.


Estamos a dos capítulos de el final y solo tengo una pregunta para ustedes:

¿Quien quieren que sea la protagonista de el próximo capitulo?

¿Rachel o Quinn?

Tomen en cuenta uno de mis comentarios en el capitulo anterior, ustedes deciden.

Gracias por leer