KIERO PEDIRLES UNA DISCULPA A TODAS POR NO HABER ACTUALIZADA AYER, LO QUE PASA ES QUE NO TENIA INTERNET Y PS NO PODIA SUBIR EL CAPITULO, PERO COMO RECOMPENZA LES DEJO UN CAPITULO MAS LARGO!!
WENO PS EL CAPI. ANTERIOR ESTUVO CALMADON… ESTE EN PARTICULAR VA A ESTAR UN POCO MAS FUERTE PS YA VEN LA REHABILITACION Y TODO, PS COMO SIEMPRE ME PUSE A INVESTIGAR KE ONDA CON LA REHABILITACION… INCLUSO VI UNA PELI SOBRE ESTO… DE AHÍ ME SALIO LA IDEA JOJOJO!!
WENO PS ESPERO KE LO DISFRUTEN, YA SABEN KE LOS PERSONAJES DE INUYASHA PERTENECEN A RUMIKO TAKAHASHI, PERO EL FIC ES MIO DE MI!! Y PS TAMBIEN SABEN KE EL FIC ESTA DEDICADO A Eiko007!!
WENO SIN MAS KE AGREGAR HA LEER SE HA DICHO!!
- CUANDO HABLAN -
"CUANDO PIENSAN" (LO REPITO UNA VEZ MAS… NO PIENSAN MUXO!!)
CAMBIO DE ESCENA OoOoOoOoOoOoOoO
"Me eh emborrachado con la vida y he padecido crudas de las que me he levantado. Ahora tropiezo con los muros de mi celda entre la depresión y el animo medio muerta y medio viva, caída y vuelta a levantar" - SANDRA AVILA BELTRAN, ALIAS: "LA REINA DEL PACIFICO" narcotraficante.
CAPITULO 16 "28 DIAS"
Observo las líneas blancas de la carretera pasar rápidamente en su ventana, de pronto se pregunto ¿Realmente este seria el día para cambiar? ¿Realmente esos días iban a cambiarla? Sango había dicho que ahora tenía una razón muy poderosa para hacerlo…Inuyasha. Era cierto el era importante para ella ¿Pero realmente eso que sentía hacia el le iba a dar la fuerza para superar esta nueva etapa? ¿Estaba preparada para cambiar?
La carretera de pronto se hizo mas angosta, estaban recorriendo un largo camino empedrado, podía ver los enormes pinos cubiertos de nieve, las largas extensiones de hierba cubiertas igualmente por una fina capa de nieve. La última vez que estuvo en rehabilitación no había sido en un lugar tan alejado como ese, habían pasado 3 horas desde que salieron de la mansión y pareciera que no estaban prontos a llegar. No podía evitar pensar que esta seria su segunda oportunidad para reformarse, probablemente no cambiaria su carácter, o su forma de ser,
simplemente seria cambiar algunos de sus hábitos… sonaba tan fácil, pero no lo era, era mas difícil de lo que te decían en las películas o en la televisión, esto era real… muy real.
Un viejo edificio se alcanzo a divisar a lo lejos, por un momento le pareció un edificio embrujado, en donde posiblemente había un doctor sanguinario que bien podía sacarle las tripas, pero mientras se iban acercando se daba cuenta de que realmente era un lindo edificio color marfil, rodeado por arboles y pinos… un lugar tranquilo. Podía sentir los acelerados latidos de su corazón conforme se acercaban al edificio, trataba de mandarle miradas de suplica a Sango para que no la dejara en ese lugar, pero Sango parecía de hielo… un hielo impenetrable. Cuando la limousine se detuvo sintió casi como su corazón se aceleraba implacablemente, podía sentir el corazón en la garganta, como si hubiera corrido en un maratón. Por un momento tuvo la intención de huir, salir corriendo de aquel lugar ¿Pero a donde? Estaban alejados de todo, estaba alejada de cualquier indicio de civilización. Bajo de la limousine acompañada muy de cerca por Sango, caminó hasta la puerta de entrada… era hora de la despedida… odiaba las despedidas.
- Creo que hasta aquí llego yo -
- Creo que si… - ¿Qué se supone que debería hacer ahora? ¿Abrazarla? ¿Rogar para que no la dejara ahí? ¿O simplemente resignarse y enfrentar las cosas como venían? Opto por la última opción… resignación.
Sango observo la cara de melancolía de Kagome, definitivamente esto no iba a ser nada fácil para ella, pero sabia muy en el fondo que ella lo iba a lograr. Le dio una pequeña palmada de ánimo en la espalda y la observo adentrarse en el edificio.
Caminó pesadamente hacia la pequeña recepción, ahí se encontraba una mujer un tanto regordeta, con cabello corto, ondulado y rubio. Le sonrió por inercia porque realmente no se encontraba contenta de estar ahí, la mujer le devolvió la sonrisa y le hizo una seña para que se acercara.
- ¿Nombre? - Le pregunto la mujer mientras que la observaba de arriba abajo.
Por un momento se sorprendió de que alguien le preguntara su nombre ¿Qué no se suponía que su rostro era mundialmente reconocido? O tal vez estaba siendo demasiado egocentrista al pretender que todo el mundo la conocía.
- ¿Nombre? - Volvió a preguntar la mujer
- Kagome Higurashi - En cuanto dijo su nombre observo a la mujer hacer una mueca. También se dio cuenta de que un par de enfermeras comenzaron a criticarla y a observarla minuciosamente.
La mujer le indico pasar a un pequeño cuarto en el fondo del pasillo. En el pequeño cuarto una mujer comenzó a revisar sus maletas tratando de buscar algún tipo de droga. Le quitaron un par de rastrillos, un paquete de aspirinas, su celular, su lap top, incluso le quitaron un paquete de goma de mascar, sí, un paquete de goma de mascar, alegando que podía contener droga.
Después de eso tuvo que pasar con una especie de "consejero" o al menos se supone que así debía llamarlo…sí, era hombre, y no uno cualquiera, era alto, guapo, fuerte, ojos azules y sobre todo joven. En otro tiempo, ella hubiera tratado de conquistarlo, pero… estaba perdidamente enamorada de Inuyasha, estúpidamente enamorada.
- Siéntese - Le indico él.
Tomo asiento en un pequeño sillón de piel negro, que se encontraba frente al escritorio de madera. Nunca le habían gustado los doctores, generalmente se ponía muy nerviosa y las manos le sudaban, sin olvidar que tartamudeaba. Pero por primera vez se sintió realmente cómoda frente a aquel joven.
- Así que ¿Kagome Higurashi, cierto? -
- Cierto - Contesto planamente. Lo observo anotar un par de cosas en un expediente, probablemente algo sobre ella.
- Bien mi nombre es Demian, yo voy a ser tu consejero durante tu estancia aquí. - La volteo a ver para darse cuenta de que ella no le estaba haciendo caso, al contrario se encontraba bastante entretenida jugando con un clip. - ¿Señorita Higurashi, me esta escuchando? -
Alzo la cabeza y le mostro una mirada sorprendida, dando a entender que efectivamente no lo estaba escuchando. Demian suspiro y movió la cabeza negativamente. - Bueno pasemos a otra cosa… ¿Señorita Higurashi ust…?-
- Kagome. - Interrumpió ella
- ¿Disculpe? - Pregunto el al mismo tiempo que levantaba un ceja.
- Llámame Kagome… señorita Higurashi me hace sentir vieja. - Le sonrió.
Aunque en un principio quiso negarse, al final termino aceptando. Además de que a el tampoco le gustaban mucho las formalidades. - Bien… Kagome ¿Tu estas aquí por? -
- Porque me mando mi manager, decía que esto me iba a traer buena publicidad. - Bostezo y se estiro. - Así que aquí estoy -
- Me refería al tipo de adicción que tienes, tu sabes la razón por la que estas aquí -
- Oh… eso, pues… según dicen… tengo adicción a la heroína -
- ¿Dicen? - Pregunto el mientras la observaba fijamente. - ¿Quiénes dicen? -
- Tu sabes, mi manager, los medios… bla, bla, bla. -
El noto como ella veía todo como juego, sin duda la rehabilitación de la modelo iba a requerir de mucha ayuda, ya que ella ni siquiera aceptaba que tenía una adicción. Por un momento pensó en
sermonearla, pero ya habría más días para hacerlo. Ella iba a ser un reto para el… un reto que estaba dispuesto a aceptar.
OoOoOoOoOoOoOoO
Había terminado la pequeña y ridícula sesión con Demian. Después la habían llevado a su dormitorio, que para colmo tendría que compartir con alguna alcohólica desquiciada y molesta. Lo peor de todo era que no podría tener visitas de ningún tipo, únicamente llamadas los fines de semana, solamente se podía reunir con algún familiar o conocido en las terapias, pero para eso faltaba mucho… definitivamente ese lugar era peor que la cárcel.
Entro a la pequeña habitación y observo un buro, un tocador, un baño y dos camas, una de ellas ocupada por alguien más. Dejo su maleta en un rincón, únicamente había llevado una ya que Sango no la había dejado llevar más. Camino de puntas hasta el baño y se cambio, observo su rostro en el pequeño espejo del baño y por momentos pudo ver la imagen de su madre en ella misma. Últimamente no había podido dejar de pensar en su madre y no sabia la razón, no la extrañaba eso sin duda, tal vez era porque esos últimos meses se había comportado igual que ella, claro a excepción de Inuyasha… Inuyasha, iba a ser difícil estar sin el, ya se había acostumbrado a que la siguiera todo el día, a platicar con el, a simplemente compartir miradas. Le gustaba cuando el acariciaba su espalda para que se quedara dormida, o cuando la despertaba con un simple beso… Sí, tal vez eso era bastante empalagoso, pero ya se había acostumbrado.
Tenia que poner su mayor esfuerzo si quería ver pronto a Inuyasha.
OoOoOoOoOoOoOoO
Estaba soñando que caminaba tranquilamente por una calle angosta repleta de ratas, odiaba las ratas, de pronto una de ellas se le acercaba y comenzaba a hablarle. Se levanto exaltada chocando contra alguien mas, trato de levantarse rápidamente, pero solo logro marearse y chocar nuevamente con aquella persona, cayo al piso y mantuvo los ojos cerrados hasta que una persona comenzó a hablarle…
-¿Estas bien? - En ese momento abrió los ojos dándose cuenta de que era una mujer, delgada de cabello negro y algo sonriente. Kagome asintió con la cabeza y la muchacha la ayudo a ponerse de pie, ahí pudo darse cuenta de que ella era mas alta que la muchacha, y mas delgada, sin olvidar que aquella chica se veía mas niña, probablemente dos años menor que ella.
- ¡Oye yo te eh visto! - Exclamo emocionada la chica. - Eres la mujer que le quito el novio a la modelo Kikyo! -
Por un momento había sonreído, porque por fin alguien la reconocía, pero nunca imagino que la conocieran por bajarle el novio a alguien… eso era bastante nuevo para ella. Además ella no le había bajado el novio a nadie, Inuyasha había sido el que había dejado a Kikyo, ella no tenia nada que ver con eso.
- ¡Me llamo Rin!- Se presento al mismo tiempo que le daba la mano en señal de saludo.
- Kagome - Respondió neutra y algo sorprendida por la actitud de su compañera de habitación.
-¿Y por que estas aquí? ¿Alcohol, marihuana, anfetaminas, sexo?-
- Según dicen que por heroína -
- ¿Según? Mmmm… negación, ese es el primer paso, ¡bien estas en el lugar correcto!-
-¿Que quieres decir con negación?- Ella no estaba negando nada ¿Por qué demonios el mundo decía que ella negaba? Ella estaba bien, no tenia ninguna adicción, estaba ahí por que necesitaba publicidad, no porque tuviera una adicción. Ella podía dejar la heroína en el momento en el que ella quisiera.
- Bien… no importa luego lo entenderás. Necesitas cambiarte tenemos terapia de grupo esta mañana.-
OoOoOoOoOoOoOoO
Se sentía, como el primer día en la escuela, o al menos eso era lo que creía. Todas las personas ahí reunidas la observaban fijamente, esperando a que aceptara tener un problema. Tenia diez pares de ojos sobre de ella, asechándola, acorralándola. A pesar de haber estado toda su vida frente a las cámaras, esto era algo que no podía soportar. Llevaba dos semanas en rehabilitación y todo el mundo al presionaba, la orillaba a aceptar algo que ella no consideraba como una adicción. Había estado una semana sin Inuyasha, sin Sango, sin Miroku, sin nadie, solo con una bola de extraños que la acosaban.
Al principio la habían puesto a limpiar baños, después a tender camas, a cocinar, a pintar, a hacer toda clase de cosas estúpidas que probablemente no iba a volver a hacer por el resto de su vida. Sus manos comenzaron a temblar sin control, desde que estaba ahí tenia mas ataques de ansiedad, le costaba mas trabajo dormir, ni siquiera podía pensar algo coherente, solamente quería que la sacaran de ahí, quería que la apapacharan, no le gustaba que esas personas la
observaran feo. Su consejero también la presionaba, el no era un tipo amable, y tampoco era un tipo amable en las sesiones de terapia.
- ¿Bien Kagome? - Pregunto impaciente Demian.
- Bien ¿Qué? - Contesto molesta.
- ¿Quieres comentar algo a los demás? -
- La verdad es que no quiero, me caen mal todos - Se cruzo de brazos y frunció el ceño. Odiaba a todos porque creía que era una tonta modelo que no entendía nada pero ¡si lo hacia! Aunque no se notara mucho.
- Bien… ¿Algo que quieran comentar de Kagome? - Les pregunto Demian al resto de las personas.
Kagome se sorprendió que una mujer con la que nunca había cruzado palabra levantara la mano. Pero por la cara que tenia, no se veía que fuera a decir un comentario agradable.
- Kenia ¿Quieres decir algo a Kagome? - La mujer asintió con la cabeza y Demian le cedió la palabra.
La mujer se puso de pie y observo a la modelo con el ceño fruncido. - ¡¡Yo creo que ella no esta poniendo de su parte, es decir todas estas semanas ah estado de pesimista y renegando de la vida, lo peor es que ni siquiera acepta que tiene un problema!! -
Para sorpresa de Kagome Rin también se puso de pie y comenzó a hablar. - ¡¡Yo creo que la vida se te hace tan fácil, que no tomas en cuenta a los demás, te crees superior a todos nosotros, crees que puedes llegar aquí a hacer lo que tu quieras!! Crees que todos estamos a tu servicio, y cuando alguien no te alaba, o te alaga lo mandas al infierno!! -
- ¡Yo no eh hecho nada de eso! - Protesto Kagome. ¿Quién chingados se creían? La vida no era fácil para ella, no era fácil lidiar con reporteros y cámaras todo el día, no era fácil que las personas quisieran destruirte toda la vida, no era fácil haber tenido una madre que no la quería… su vida no era fácil, ellos no tenían ningún derecho!!.
- Mi vida no a sido fácil!! No soy nada de lo que ustedes dicen!! No tienen ningún derecho a juzgarme!! A criticarme!! Ustedes no saben nada de mi!! Mi vida a sido un maldito infierno desde que naci - Sentía como las lagrimas se habían comenzado a acumular en sus ojos nublando su visión, pero no les iba a dar el gusto de verla llorar.
- ¿Qué infierno pudiste haber tenido? Lo tenias todo!! Eres solo una estúpida niña mimada que quería experimentar con drogas!! No sabes nada de la vida!! - Exclamo un joven que hasta el momento había permanecido callado.
- No quería experimentar con drogas!! Era mi maldita salida del mundo!! Mi maldito escape a mis problemas!! Y si tengo una maldita adicción y eso a ustedes les viene valiendo madres!! Quiero salir de esto, no por ustedes sino por mi, por que quiero cambiar!! -
Hubiera querido continuar, pero un enorme aplauso por parte de todos la detuvo. Por un momento dedujo que absolutamente todos en ese lugar estaban completamente locos, tenia que salir de ahí antes de que se le pudiera pegar algo de locura. Pero después se dio cuenta de que todo había sido una trampa para que aceptara su adicción… bien… había que admitirlo, lo lograron.
OoOoOoOoOoOoOoO
- Te lo digo Sango, todos aquí están locos!! - Reclamaba Kagome por teléfono.
- Aguanta un poco más, según tu consejero vas muy bien para ser tu segunda semana -
- Pero me acorralaron Sango, como si fuera alguna especie de criminal!! -
- Tu siempre con tus exageraciones!! -
- No son exageraciones!! - Suspiro por un momento y trato de mantener la calma, ya que generalmente Sango solía ponerse del lado del enemigo. -¿Por que no me mandaste al lugar de la vez pasada? Ahí no estaban tan locos!! -
- Te recuerdo que la vez pasada saliste igual o peor-
- Lo que sea- respondió con fastidio. - Bien ahora pásame a Inuyasha-
- No esta -
Una mujer comenzó a tocar el cristal de la casilla en donde se encontraba, le hizo una cara fea y la señora se fue enojada, probablemente a reportarla con alguien del lugar.
- Cuando quiero hablar con el nunca esta!! ¿En donde demonios se metió? - Medito por un momento y se sobo la cabeza que había comenzado a dolerle. - ¿No quiere hablar conmigo verdad? -
-No digas tonterías, claro que quiere hablar contigo!! Solo que en este momento no esta, bien tengo que dejarte, tengo que darle de comer al perro -
- Oye no espera!! - Escucho como el teléfono era colgado del otro lado. - Ni siquiera tenemos perro!!-
Caminó por los alrededores del lugar pateando todo a su paso. Genial, otra forma de sentirse más miserable, ahora Inuyasha no quería hablar con ella ¿Qué había hecho? Nada!! Había estado encerrada así que no pudo haber hecho algo. Comenzó a dar vueltas como león enjaulado, por lo menos ya no estaba ansiosa, la metadona y los chocolates estaban funcionando bastante bien, sin olvidar mencionar que las terapias en grupo se estaban volviendo bastantes divertidas… siempre y cuando no te acorralaran.
- ¿Y ahora por que estas enojada? - Le pregunto una voz masculina desde lejos. Era Demian, últimamente platicaba bastante con el, tal vez era porque eso hacían los consejeros, o porque Demian le inspiraba confianza.
- ¿Quién dice que estoy enojada? -
- Tu lenguaje corporal - Señalo sus brazos cruzados y su ceño fruncido, sin olvidar mencionar que tenia un trozo de papel arrugado en una mano. Rápidamente bajo sus brazos y cambio su cara a una mas relajada, no estaba sonriente, pero al menos estaba relajada.
- ¿Alguna pelea con tu novio? - Se aventuro a preguntar.
- Naaa… ese idiota no es mi novio… se cree el dueño de mi vida, el dueño de mi cuerpo, el dueño de todo!! Pero cuando yo quiero cruzar dos palabras con el, no me contesta el teléfono!! Bien!! Pues entonces yo tampoco quiero hablar con el!! - Se calló cuando se dio cuenta que Demian se estaba burlando de ella, y cuando se dio cuenta que había hablado de mas-
- Vaya… se ve que lo quieres mucho -
- Esa es la mierda de todo esto!! No puedo odiarlo!! El simple hecho de tener algún sentimiento negativo hacia el me remuerde la conciencia!! - Suspiro y se comenzó a mecerse en un columpio de madera que se encontraba cerca de ella. - Lo extraño -
- Creo que el también lo hace - Exclamo el, llamando la atención de la modelo.
- ¿Cómo lo sabes?-
- No lo se… tal vez por que esta en la sala de visitas buscándote -
Por un momento tardo en procesar la información, pero en cuanto lo hizo salió corriendo como loca, y quitando a todo el que estorbara en su camino. Corrió y corrió hasta llegar a las escaleras del lugar, las subió como desesperada, ansiosa, lo había extrañado como a nadie, como a nada. Se tropezó en una de las tablas de la terraza, pero unos brazos fuertes la detuvieron antes de caer.
- Tan torpe como siempre-
Se incorporo rápidamente topándose con unos ojos dorados que la observaban divertido. No espero a que el dijera nada simplemente lo abrazo fuertemente por el cuello. Pero lo soltó rápidamente.
- Eres un idiota!!- Lo golpeo directo en el rostro haciendo que se balanceara.
- Perra!! ¿Qué te pasa? ¿Estas loca? - Trato de quitársela de encima pero Kagome se la había pegado como sanguijuela y aparte lo estaba golpeando… y golpeaba duro para ser una mujer.
- Eres un tarado!! No contestabas mis llamadas!! Estúpido, mal nacido!! -
Inuyasha la tomo fuerte por lo brazos y la beso, la beso profundamente. Por un lado había sido para que lo dejara de golpear, y por otro lado le gustaba besarla cuando se enojaba. Introdujo su lengua en la cavidad de ella, jugueteo con la lengua de ella, mordió su labio inferior y recorrió las caderas de ella con sus fuertes manos. La tomo por la nuca cuando ella trato de separarse, no le iba a permitir alejarse de el.
- Yo también te extrañe- Le susurro el cuando se separaron.
OoOoOoOoOoOoOoO
- ¿Demian te llamo? -Pregunto algo incrédula.
- Ah… Lo llamas Demian- Exclamo Inuyasha con un tono un tanto celoso, que Kagome prefirió ignorar.
- Si, así se llama… no me has contestado ¿Para que te hablo? -
-Mmmm… dijo algo sobre confrontación- La verdad es que el tampoco sabia a lo que venia, pero era una oportunidad para ver a Kagome y no la iba a desaprovechar. Las últimas semanas habían sido un infierno, o algo parecido. Siempre que ella no estaba con el, sentía que moría lentamente, incluso había tenido la ridícula idea de secuestrarla de ese lugar, pero Sango había dicho que era por su bien, así que no intento nada… además faltaban solo unas semanas para que ella saliera de ese lugar. Lo único que le preocupaba era ese tal "Consejero", a el no lo podía vigilar si intentaba algo con Kagome ¿Qué tal si la conquistaba y se la llevaba lejos de el?, Naaa… tal vez estaba siendo demasiado paranoico.
- Aquí estas!! - Exclamo Demian desde el marco de la puerta.
Inuyasha lo observo con el ceño fruncido, y Kagome observaba a Inuyasha con el ceño fruncido. Sabia muy bien que se estaba imaginando cosas, y eso era lo que mas le molestaba. ¿Qué acaso el no se daba cuenta que no tenia ojos para nadie mas? A veces Inuyasha podía ser tan desesperante e irritable.
- Vamos Kag, tenemos terapia - Dijo Demian. Al ojidorado no le había gustado ese "Kag" ni siquiera el le decía "Kag".
- Si, solo déjame despedirme… -
-Oh no!! Tu amigo también es parte de la terapia!! -
- ¡¿Qué?!-
OoOoOoOoOoOoOoO
- Bien, Inuyasha, podrías decirle a Kagome ¿como te sentiste, cuando ella se drogo? - Le pregunto Demian a Inuyasha, que parecía no querer estar ahí.
- ¿Es necesario? - Pregunto con una cara de preocupación.
- Si - Respondió Demian Neutral.
Observo a Kagome, que se encontraba en un banco en medio del pequeño cuarto. Podía ver que ella no estaba menos preocupada que el. Cerró los ojos y pidió alguna especie de "milagro", un milagro para que no tuviera que hacer eso… el milagro nunca llego.
- Impotente - Dijo en un susurro, que extrañamente solo Kagome alcanzo a percibir. - Impotente…porque a pesar de todo no podía ayudarte, no sabia como -
-¿Que mas sentiste? - Insistió Demian.
- Miedo… miedo de perder a la única persona que realmente eh querido, miedo de que no te volviera a ver mas, miedo de que pudieras morir… por que si tu mueres, yo muero contigo-
Kagome abrió los ojos en sorpresa, nunca se hubiera esperado eso, sabia que Inuyasha la quería, pero no al extremo de morir si ella lo hacía. Ella no quería que el sintiera todas esas cosas, no quería que el sufriera por su culpa. Cuando se drogaba, solo esperaba dañarse ella, pero desafortunadamente, ya no solo era ella, sino Inuyasha también. El era la única persona en este mundo que la quería tal cual era, no la quería ni mas flaca, ni mas gorda, ni mas alta, ni mas rica… el la quería como era. Ahora tendría que enfrentar sus problemas cara a cara, ya no podía hundirse en las drogas para salir de ellos. Inuyasha era la única "familia" que tenia, o al menos un intento de familia… tal vez ahora podía empezar de cero, tal vez ahora podía ver las cosas de otra manera, tal vez ahora tendría una nueva vida…
CONTINUARA…
"Pelo a la cintura… gata segura" YESENIA, "CASI DIVAS"
PS AKI TA EL CAPITULO, ESPERO KE LES HAYA GUSTADO!! YA SABEN DEJEN SUS COMENTARIOS Y SUGERENCIAS.
AH POR AHÍ ME HAN DICHO QUE KIEREN KE KAGOME E INUYASHA TENGAN UN HIJO… BUENO LES DIRE, LOS ADICTOS A LA HEROÍNA TIENEN QUE ESPERAR MINIMO UN AÑO PARA DESINTOXICARSE, ASI QUE KAGOME NO PUED TENER HIJOS… ESTOY TRATANDO DE HACER UN FIC MAS REALISTA ASI QUE COMPRENDAME!!
WENO DEJEN REVIEWS, MUXOS REVIEWS!! EL PROXIMO CAPITULO SE VA A LLAMAR "AMANTES" AHORA SI A KAGOME Y A INUYASHA SE LES VA A ARMAR LA GORDA JAJAJAJAJAJA
LES MANDO UN FUERTE ABRAZO!
BESITOS DIANA!!
